Jesús
Sanchez Quiñones escribe:
El buen comportamiento de las
bolsas durante el mes de agosto se puede justificar por los buenos resultados
trimestrales de las empresas cotizadas. En Europa, el 60% de las empresas han
presentado mayores beneficios y ventas de lo esperado. En Estados
Unidos, dicho porcentaje supera incluso el 80%. Aun así, este buen
comportamiento de las bolsas puede hacer pasar desapercibidas algunas noticias
relevantes acontecidas durante el verano que merecen atención.
Desde la vertiente geopolítica,
la guerra en el estrecho de Ormuz parece haber entrado en un cierto impasse. A
pesar de seguir los enfrentamientos, Estados Unidos ha optado por un
bloqueo económico total a Irán, con la aplicación de sanciones secundarias a
los países que comercien con Irán: "o conmigo o contra mí". China ya
ha manifestado que no aplicará dichas sanciones a Irán. Estados Unidos
difícilmente impondrá severas sanciones secundarias al gigante asiático, solo
algunas medidas para la galería. Parece difícil que las hostilidades escalen
hasta después de las elecciones estadounidenses de noviembre.
El flujo de productos energéticos
del golfo Pérsico no se ha paralizado, pero sigue lejos de los niveles previos
al conflicto. En cualquier caso, lo que está provocando una tensión adicional
de enorme envergadura en los mercados energéticos es la escalada en la guerra
entre Rusia y Ucrania. Ucrania ha estado atacando instalaciones petrolíferas y
refinerías dentro de territorio ruso, creando un serio déficit de productos
destilados en los mercados globales. Así, mientras el barril de
petróleo Brent se sitúa en unos 95 dólares, el barril de gasóleo se acerca a
los 200 dólares. El diferencial entre uno y otro está en máximos.
La fuerte subida del precio del
gas en Europa (52% en dos meses y 160% desde principios de año), los
inventarios de gas en mínimos de quince años y la escalada de precios del
diésel, junto a su posible escasez, auguran un aumento de los precios de la
energía y un incremento de la inflación en los próximos meses en Europa. Esto
provocará, a su vez, más subidas de tipos de interés por parte del BCE.
La subida generalizada de los
tipos de interés de los bonos soberanos a largo plazo no puede pasar
desapercibida. Los tipos de los bonos japoneses se sitúan en máximos de 30
años. En Alemania, los tipos del Bund están en el nivel más alto desde 2011. En
el caso del bono francés, los tipos de interés están en niveles no vistos desde
2008. Por su parte, los bonos estadounidenses a 10 y 30 años se
encuentran en niveles considerados críticos.
En este entorno de tipos
elevados, el Tesoro estadounidense ha decidido duplicar las compras
mensuales de bonos a largo plazo para intentar mitigar las subidas de
los tipos de interés de sus bonos. No se considera QE ni inyección de liquidez
porque el Tesoro compra bonos a largo plazo, pero simultáneamente emite letras
a corto plazo por igual importe.
Otro de los hechos relevantes
acontecidos este agosto ha sido la intervención conjunta del Ministerio
de Finanzas de Japón y el Tesoro de Estados Unidos en defensa del yen. De
acuerdo con Bessent, secretario del Tesoro norteamericano, la intervención se
realiza de forma preventiva para evitar un contagio de la debilidad de la
moneda japonesa a otras monedas asiáticas que pudiera dar lugar a una crisis
como la vivida en 1997.
El Tesoro de Estados Unidos ha
comprado yenes vendiendo euros, no dólares. Con esta intervención,
Estados Unidos consigue que Japón no se vea obligado a vender parte de los
bonos del Tesoro americano que posee, evitando a su vez una presión bajista
sobre el dólar. El Tesoro estadounidense ha llegado a ofrecer a Japón un mecanismo
(denominado FIMA Repo Facility o facilidad de recompra para Autoridades
Monetarias Extranjeras o Internacionales), mediante el cual Japón obtiene
liquidez inmediata en dólares, utilizando sus bonos del Tesoro estadounidense
como garantía.
De esta forma, se evita
una venta masiva de bonos del Tesoro por parte de Japón, que podría tensar
todavía más los tipos de interés de los bonos estadounidenses y presionar a la
baja al dólar.
A pesar de todo lo anterior, la
euforia sobre el desarrollo de la inteligencia artificial sigue tirando del
mercado. Ya se habla de una valoración de Anthropic de 2 billones de
dólares (con doce ceros) en su próxima salida a bolsa, cuando a finales de
mayo pasado se realizó una ampliación de capital con una valoración final de
algo menos de un billón de dólares.
Los extraordinarios resultados de
Nvidia y su política de financiación de un gran número de empresas involucradas
en el desarrollo de la inteligencia artificial, incluidos sus propios clientes,
parecen haber sido el último revulsivo para estas empresas. En cualquier caso,
tanto la valoración de Anthropic como las financiaciones circulares
entre empresas del mundo de la inteligencia artificial parecen estar cotizando
la perfección y considerando que ninguno de los riesgos existentes se
materializará.
The
Fed just started printing again.
After
two years of shrinking its balance sheet, the Fed hit the brakes on QT and
turned it back up. Total assets bottomed near $6.5 trillion and are rising
again.
Money
is the only thing that moves inflation, so forget the tariff and energy noise.
The Fed just restarted the one lever that does, and that liquidity floods back
into stocks, gold, and hard assets while the dollar loses ground.
Abrazos,
PD: Regalo de un nuevo sacerdote a sus padres: https://x.com/ObispoMunilla/status/2096293942148866446/video/1