26 octubre 2026

¿estamos locos?

Cada novedad de los mercados financieros me provoca un esbozo de sonrisa. ¿Es real o me están tongando?

Nuevo activo financiero: hipotecas sobre los chips de Nvidia

La financiación de la inteligencia artificial no podría entenderse sin el papel de Nvidia como impulsor de todo el ecosistema que le rodea. Su holgada posición de caja le ha ayudado, hasta ahora, a financiar tanto a sus clientes como a sus proveedores, acelerando el despliegue de las inversiones en la inteligencia artificial.

Nvidia utiliza una parte del dinero que obtiene vendiendo sus chips para realizar inversiones en el capital de algunos de sus clientes, especialmente los llamados neoclouds, o startups de la nube de inteligencia artificial. Algunas empresas de este tipo son CoreWeave, Lambda Labs o Nebius Group. Estas empresas, al contar con el respaldo de tener a Nvidia en su capital, lo tienen más fácil para acudir a las grandes entidades de Estados Unidos, como Blackstone, Magnetar o Apollo para conseguir miles de millones de dólares en deuda privada utilizando los chips de Nvidia como garantía de los préstamos. Con esta nueva financiación, los clientes de Nvidia le compran más chips a Nvidia, quien puede repetir el ciclo.

Nvidia también financia a sus propios proveedores, como TSMC y SK Hynix, para asegurarse capacidad de producción en un mercado como el de obleas de silicio y empaquetamiento avanzado, marcado por la escasez.

Hasta ahora, Nvidia ha actuado de forma simultánea como proveedor, inversor, acreedor y avalista de sus propios clientes. Evidentemente, esta "financiación circular" ha facilitado el crecimiento de Nvidia. El principal riesgo que se atisba en los préstamos obtenidos por compañías como los neoclouds es la eventual depreciación tecnológica de los chips aportados como garantía frente a la mayor duración temporal de los préstamos. Así, en el caso de los préstamos multimillonarios, como los concedidos a CoreWeave u otros neoclouds, el plazo de los préstamos oscila entre cinco y diez años. El riesgo de que los chips de Nvidia aportados como garantía estén obsoletos antes de dicho plazo no es despreciable.

Si el deudor no puede hacer frente a los préstamos, los acreedores se quedarán con los chips que actuaban como garantía. Si estos no cubren la totalidad de la deuda pendiente, Nvidia actuaría como avalista de última instancia, ofreciendo una garantía de recompra de sus propios chips.

Ante las críticas sobre esta posible financiación circular, y tras el inicio de una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos por sus prácticas comerciales, Nvidia anunció en agosto pasado un macroacuerdo de intenciones con seis grandes entidades financieras de Estados Unidos (Apollo, Blackstone, BlackRock, Brookfield, Goldman Sachs y KKR) para crear una plataforma que financie hasta 500.000 millones de dólares a empresas relacionadas con la inteligencia artificial.

La esencia del acuerdo es facilitar que los clientes de Nvidia puedan pedir préstamos utilizando los chips de Nvidia como garantía. Sería el equivalente a una hipoteca en la que, en lugar de un inmueble, la garantía recae sobre los chips de Nvidia.

Con este esquema, Nvidia no aporta los 500.000 millones de dólares del acuerdo, ni asume más deuda en su balance. Aun así, es clave el papel de Nvidia como avalista y garante de último recurso al comprometerse a cubrir hasta el 25% del riesgo crediticio de los proyectos aprobados por la plataforma. La exposición máxima teórica de Nvidia sería de 125.000 millones de dólares. Si la empresa receptora del préstamo no hiciera frente a los compromisos del préstamo, el prestamista se quedaría con los chips de Nvidia. Si estos se han depreciado por encima del límite pactado con el prestamista, Nvidia tendría que compensar económicamente a los bonistas por la diferencia.

Con este esquema, Nvidia y sus seis socios financieros de la "plataforma" creen haber convertido a los chips de Nvidia en un nuevo activo financiero.

Nvidia tiene el control sobre la plataforma donde se programa la práctica totalidad de la IA del mundo, llamada CUDA (Compute Unified Device Architecture). Controla entre el 85% y el 95% del mercado mundial de chips GPU (Graphics Processing Units) destinados a centros de datos y servidores de inteligencia artificial. Ello le permite garantizar que, incluso con actualizaciones de su software, sus chips GPU más antiguos seguirán siendo compatibles, aunque no sean tan rápidos como la última generación. Nvidia considera que sus chips son transferibles porque todo el mundo de la inteligencia artificial utiliza el lenguaje de CUDA, por lo que sus chips se convierten en transferibles y líquidos.

Dicho lo anterior, empresas como Google desarrollan parte de su inteligencia artificial sobre sus propios chips TPU (Tensor Processing Units) en parte de los procesos para ahorrar costes. De igual forma, Amazon Web Services utiliza sus chips Trainium y Microsoft sus chips Maia, aunque todos ellos siguen siendo dependientes de Nvidia.

Está por ver que los inversores realmente acepten los chips de Nvidia como un nuevo activo financiero. Con el apoyo de las grandes entidades financieras unidas al proyecto, es factible que se consigan levantar los 500.000 millones de dólares mencionados para seguir financiando la inteligencia artificial.

Mientras tanto, las noticias sobre los eventuales problemas de una neocloud como CoreWeave, con una fuerte caída de sus acciones y la cotización de sus bonos por debajo del 80% del nominal, así como el contagio a las cotizaciones de otras neoclouds, son una prueba de fuego para la sostenibilidad del esquema de financiación reinante hasta ahora. Nvidia se encuentra ante un dilema: si

CoreWeave quiebra, sus ventas se resentirán; por el contrario, si Nvidia rescata a CoreWeave con una fuerte inyección de capital, confirmará el peligro de financiación circular. Actualmente, Nvidia controla algo más del 10% del capital de CoreWeave.

 

Y la locura de Reino Unido:

El Gobierno británico acaba de decirle a la gente que guarde efectivo, agua y latas en casa.

El Secretario de Defensa Wes Streeting apareció en BBC Newsnight y recomendó a todos los hogares que tengan provisiones para tres días. No es un simulacro ni un consejo de siempre: es la nueva campaña oficial “Be Ready”.

El mensaje es directo. Si se cae la luz, si un ciberataque tumba los sistemas de pago o si un evento climático corta el agua y la electricidad, cada familia debe poder aguantar sola al menos 72 horas.

Lo que pide el Gobierno

•  3 litros de agua embotellada por persona al día.

•  Comida enlatada o que no necesite nevera ni cocinarse.

•  Efectivo en efectivo (por si las tarjetas y los cajeros dejan de funcionar).

•  Radio de pilas o a cuerda, linterna, mantas y botiquín.

Streeting lo dijo sin rodeos: las amenazas “no son hipotéticas” y “están aquí”. Habló de “terrorismo patrocinado por Estados”, ciberataques cada vez más sofisticados y la posibilidad real de que los supermercados o los bancos no funcionen durante días. El Gobierno insiste en que “no hay un ataque específico en marcha”, pero también reconoce que el mundo es más peligroso e inestable que antes.

En un país donde casi todo se paga con el móvil, el Estado acaba de admitir que el efectivo vuelve a ser un recurso de emergencia. Y que la dependencia total de internet, electricidad y cadenas de suministro globales tiene un punto de ruptura.

La campaña ya circula fuerte. No es una orden militar, pero sí una señal clara: las autoridades ya no dan por hecho que los servicios esenciales van a estar siempre disponibles. Y le están pidiendo a la población que se prepare como si no lo fueran.

https://x.com/DosRunas/status/2114446992239661524/video/1

¡O no estamos tan locos?

Abrazos,

PD: La vida no se pospone: se VIVE. Sueña en grande, ama sin miedo, ríe sin culpa y disfruta cada instante. El presente es el único tiempo que realmente tenemos.

Lo único que nos llevaremos de esta vida es la cantidad de amor que fuimos capaces de dar. 

23 octubre 2026

rebote bonos USA y caída del Nasdaq

Ayer día de refugio en el mercado de bonos del Tesoro de EE.UU., ¡y no hemos visto uno en bastante tiempo! Los nervios en los valores tecnológicos están impulsando una huida hacia la calidad, enviando los rendimientos de los bonos a la baja.

Mientras tanto, los precios más altos del petróleo de ayer están alimentando temores de crecimiento en lugar de preocupaciones por la inflación.

Nasdaq:

Mientras, en Francia, un equipo de la televisión francesa ha filmado la violencia en París desde dentro. Es espeluznante. Y el principal sindicato, la CGT, ha querido que se censurase.

https://x.com/mtwit75/status/2112961477674188849/video/1

Lo querían censurar ya que era bastante triste el comportamiento tan poco humano…

Simetría con los bonos italianos: Es un movimiento bastante importante el de ayer para ambos diferenciales en relación con los bunds alemanes

Y la desgracia es que ambos países representan un porcentaje muy elevado de riesgo dentro de Europa, lejos de los 300.000 mill de euros que se tuvo que rescatar a Grecia en 2010.

Ya se obtiene más rendimiento que a los bonos de EEUU:

Abrazos,

PD: ayer celebramos el día de San Juan Pablo II. Siempre me marcó el no tengáis miedo y lo de la “mediocridad”

«No tengas miedo. No os conforméis con la mediocridad. Remad mar adentro y echad vuestras redes para pescar.

Te lo ruego: nunca, nunca renuncies a la esperanza, nunca dudes, nunca te canses y nunca te desanimes. No tengáis miedo».

 

22 octubre 2026

es la tendencia la que + preocupa

El rendimiento del bono francés OAT a 10 años alcanzó el 5%, el más alto desde 2002. 

Un umbral simbólico, pero a menos que las tasas globales bajen debido al petróleo o la IA, en Francia es más probable que empeore antes de mejorar.

Y la prima de riesgo:

Ya tenemos los datos de deuda pública de 2026q2.

Francia: 119,1% del PIB.

La deuda pública francesa continúa aumentando y alcanza niveles cada vez más preocupantes.

Una trayectoria que plantea serios interrogantes sobre la sostenibilidad de sus finanzas públicas.

Y frente a Italia que parte de unas cifras superiores, es la tendencia la que preocupa:

Italia alcanza el 139,9% del PIB, frente al 119,1% de Francia.

Pero mientras la deuda italiana muestra cierta estabilización, la francesa mantiene una preocupante trayectoria ascendente.

Francia no consigue reducir su déficit público por debajo del 5% del PIB. Desde 2023 permanece prácticamente estancado en torno a ese nivel, sin señales claras de consolidación fiscal. Un desequilibrio persistente que complica la estabilización de su deuda pública.

Abrazos,

PD:  ¡Qué bonito!

 

21 octubre 2026

petróleo disparado

El petróleo está a $110, subiendo otro 6% esta mañana. Todavía estamos en las primeras etapas de una ruptura importante en el precio del petróleo que elevará sustancialmente el costo de vida. Además, no es solo la energía. El precio de todas las necesidades cotidianas está a punto de dispararse. Esto es un aumento de impuestos para cubrir el gasto deficitario.

Si crees que los precios de la gasolina están altos ahora, solo espera hasta después de las elecciones de medio término (3/11) cuando Trump tenga que cerrar los grifos de la Reserva Estratégica de Petróleo para evitar que se agote. El petróleo podría llegar a $150, enviando los precios de la gasolina a niveles récord.

Oil in a barrel is $20 more expensive than paper oil.

You can't fill your car with paper oil.

We are entering disaster terrirtory for the lifeblood of the global economy.

Mientras, Francia tiene salud pública gratuita, educación pública gratuita, una semana laboral reducida de 35 horas, planes sociales para los desempleados, leyes de control de alquileres, jardín infantil gratuito y posnatal prolongado, pensiones de reparto, subsidios para la industria, el transporte, empresas energéticas nacionalizadas, regulaciones e impuestos sobre el carbón, así como estrictas leyes de protección ambiental. La cuota del Estado alcanza el 57,5 %. Francia debería ser el país de ensueño de la izquierda y, sin embargo, salen a la calle y prenden fuego a TODO. Los zurdos son insaciables. La ideología de izquierda conduce al caos y a sociedades absolutamente disfuncionales.

No es Francia, no es el sur de Europa, es una crisis de sistema, la que acompaña al cambio. Al margen de consideraciones de política nacional e internacional, que entran en juego, los disturbios y las reclamaciones sobre el nivel de vida son claves por muchos motivos.

En primera instancia, la correspondencia entre salarios y nivel de vida era factible en la época del capitalismo industrial. Establecer equilibrios resultaba funcional para el buen funcionamiento de la economía.

Cuando se pasó al capitalismo financiero, esa funcionalidad comenzó a desvanecerse. En la medida en que es un sistema que se orienta al rentismo, los beneficios no se distribuyen entre las distintas clases sociales sino que se destinan principalmente al piso de arriba.

Un ejemplo obvio es la productividad, esa que tanto se alaba a izquierda y derecha. Se insiste regularmente en que el aumento de la productividad de los empleados impulsa el crecimiento y permite pagar mejores salarios. Sin embargo, productividad significa demasiado a menudo aumento de los dividendos sin crecimiento de la empresa, ni incrementos salariales ni inversión en innovación.

Pero ahora estamos en una nueva fase, la del capitalismo tecnológico, cuyas promesas son las aumentar la productividad al tiempo que se reducen los empleos, en especial los cualificados. Y es un entorno que nace concentrando poder y capital.

En esta evolución reside la esencia de estas crisis en el nivel de vida de los ciudadanos.

El diferencial del rendimiento francés a 10 años sobre Alemania superó los 150 puntos básicos hoy y ya estamos por encima de los 170 puntos básicos para el diferencial a 30 años. Las cosas se están poniendo muy mal muy rápido. Una vez que alcancemos los 250 puntos básicos, el BCE intervendrá, tal como lo ha hecho cada vez en el pasado...

Abrazos,

PD: Humildad y Soberbia:

 

20 octubre 2026

la solución de Francia no pasa por hacer + discursos

En todas partes los políticos se convierten en casta. Y aterran a los ciudadanos que no se ven reflejados en ellos. En Francia tienen mucho cayo de lidiar con las turbas. Suelta un discurso el Presidente y se va a Dubai a buscar diésel barato, dejando Paris en estado de sitio…

Me ha gustado esto:

Discurso del Presidente de la República: cuando decir es no hacer nada.

El diagnóstico tal vez sea el correcto. Las palabras están bien elegidas. El tono busca ser unificador.

Y sin embargo, como lingüista y semiólogo, varios elementos del lenguaje me interpelan.

1 «Tenemos que sentarnos»: el arte de diluir la responsabilidad.

Hace tres semanas que los estudiantes de secundaria llevan sus reivindicaciones. ¡Era hora de proponer el diálogo!

Pero observemos la formulación: «Tenemos que». Una construcción impersonal, seguida de un «nosotros» colectivo.

¿Quién debe actuar? ¿Quién toma la iniciativa? ¿Quién es responsable? ¡Él no!

2  «Respuestas concretas»: una promesa sin contenido.

La expresión es tranquilizadora. Pero el adjetivo «concreto» no hace que una propuesta sea concreta.

Por ejemplo, algunos de los participantes muy jóvenes en los saqueos apenas tendrían 10 u 11 años.

¿Qué respuestas para esta juventud? ¿Qué medidas educativas, sociales, institucionales? ¿Qué medios? ¿Qué calendario?

Nombrar la solución no es proponerla.

3 «El respeto»: cuando la repetición intenta producir lo que falta.

El respeto regresa como un leitmotiv del discurso. Es la palabra más repetida.

Una elección léxica particularmente interesante en un presidente a quien muchos franceses denuncian precisamente por su desprecio.

El respeto no se decreta. Se experimenta.

Emmanuel Macron sabe seducir, maneja el idioma francés con brillantez, como un hipnotizador, para decir lo que uno desea oír… y se detiene ahí.

Recuerdo la existencia del verbo «macroner»: decir y no hacer nada.

Se esperaba un jefe de Estado, por fin consciente de la urgencia de actuar, admitiendo su responsabilidad en la represión catastrófica de la crisis liceísta, que ha alimentado ampliamente las violencias de hoy,  y que ha minado la confianza en la autoridad de las instituciones. Se esperaban anuncios concretos  : retirada de los itinerarios superiores, bajada inmediata de los impuestos sobre la gasolina para llevar el litro a 1,70 euros, bajada de los impuestos sobre la electricidad, congelación de los precios de 100 productos alimentarios básicos, retirada de las medidas de austeridad previstas en el PLF. También se esperaba que anulara sus viajes, resolviendo sobriamente los expedientes por teléfono,  a fin de no dar esta impresión  de «aprovecharse» del tren de vida eufórico de los desplazamientos, mientras los franceses se aprietan el cinturón.

Hubiera sido necesario un llamado a tomar conciencia, una movilización para los seis meses que le quedan diciendo qué propone y qué podemos lograr juntos. Hubiera sido necesario un llamado a la movilización y a la calma que puede ser eficaz, siempre y cuando el diagnóstico establecido sea justo. En resumen, las lecciones y las formas de lo que llamo el Orden Justo.

En su lugar, hemos tenido un comentarista  distante. Condenando ciertamente las violencias, pero retomando el viejo discurso conspiranoico ( el «pueblo manipulado» , retórica utilizada por líderes, en toda época y bajo todas las latitudes,  enfrentados a iras populares ). Francia podrá levantarse y cuanto antes mejor

 

Francia, como España, privatizó prácticamente todos sus sectores estratégicos en los años 90. El mundo de hoy, el de 2025, es la consecuencia directa de aquellos procesos de privatización de los noventa.

En Francia, se privatizó la banca (BNP, Crédit Lyonnais), las telecomunicaciones (France Telecom), la automoción (Renault) y en los 2000 se privatizó la energía.

Desde 2017, con la llegada de Macron, se ha empeorado la jubilación (de 62 a 64 años) y se han emprendido recortes sociales y laborales.

Francia, como España, tienen enormes problemas sociales y económicos desde que el Estado dejó de liderar y planificar la economía. Del mismo modo, desde que se perdieron todos estos activos públicos, el enriquecimiento de los más ricos se ha multiplicado exponencialmente, mientras las mayorías sociales se estancan o empeoran sus vidas.

Los datos que presentas son contabilidad pública, sin impacto real en la economía o el modelo social que se busca. Es control de masa monetaria, flujos de inversión etc, pero tú afirmación es completamente falsa: se entregó toda la soberanía a los mercados. Y así nos va.

El principal problema de Francia es que su sistema social SE DERRUMBÓ. ¡Y esto era inevitable, y lo que viene será aún peor!

Te explico: todo el sistema, durante los últimos 30+ años, se construyó sobre populismo político y las más generosas prestaciones sociales. Los populistas prometían dinero a los idiotas, estos votaban por ellos, y los populistas gravaban con impuestos a la clase media, que pagaba por todo este festín, pero esa clase se reducía año tras año: se largaban o simplemente dejaban de reproducirse.

Los franceses tenían uno de los sistemas sociales más «generosos»: escuelas, universidades y hospitales gratuitos, subsidios enormes. Esto empezó a derrumbarse en el momento en que la demografía comenzó a caer y cuando la sobrecargaron con millones de refugiados. Esas mismas escuelas, con condiciones insoportables y superpobladas, lo están por los hijos de los migrantes. Los franceses hace tiempo que no tienen hijos. ¡No hay dinero para construir escuelas nuevas!

Demografía: cada vez hay menos jóvenes y trabajadores, y cada vez más viejos que reciben pensiones y subsidios —que son votos—. ¿De dónde sacar dinero para ellos? ¿Impuestos? Tras décadas de gobiernos de izquierda, en Francia ya superan el 50+%, convirtiéndose en una barrera para crear cualquier negocio.

Nos reímos de los tapones en la UE como de la única innovación, pero un sistema que fomenta el parasitismo y no recompensa el trabajo es inútil para generar negocios, DE LOS CUALES SALEN LOS IMPUESTOS para los subsidios.

El enorme déficit presupuestario de Francia es el siguiente problema. El país está casi en bancarrota, apenas logra cuadrar las cuentas, y NO TIENE DE DÓNDE sacar pasta, los intereses de la deuda son una locura, la calificación crediticia del país se ha ido a la mierda, no hay dinero para tapar todas esas bocas gritonas.

En resumen, observamos y nos reímos, porque habrá aún menos dinero, y aún más bocas hambrientas y furiosas.

Y es todo tan contagioso que empieza a dar miedo… Abrazos,

PD: Menudas diferencias: