07 abril 2026

los mercados siguen pasando de la guerra

BofA: Hemos revisado a la baja el crecimiento mundial en 40 puntos básicos y hemos aumentado la inflación en 90 puntos básicos con respecto a nuestras previsiones previas a la guerra para tener en cuenta el impacto de la guerra.

Shocks del petróleo en la historia: la mayoría provocaron recesión y caídas del S&P 500

Sin embargo, así van los mercados:

A ver que hace Trump esta noche…

Abrazos,

PD: ¡Feliz Pascua!

Que llevemos la alegría de la Resurrección a los demás.

Con la resurrección, tras la redención en la Cruz, tenemos la seguridad de que el Señor se quedó con nosotros para siempre. 

27 marzo 2026

"Taco" trade

El peligro de una falsa paz

Desde que comenzó la actual guerra, los mercados financieros se mueven a golpe de posts, mensajes publicados en las redes sociales, especialmente si los publica el presidente Trump. En menos de 24 horas se pasa de un post con una amenaza que, de cumplirse, podría provocar una situación potencialmente catastrófica, a otro mensaje con esperanzas de llegar a un acuerdo que ponga fin al conflicto bélico. Las oscilaciones del mercado parecen ciclotímicas, pasando de caídas intensas a fuertes subidas solo como resultado de un mensaje en redes, sin un análisis en profundidad de la situación.

Incluso en el mejor de los escenarios, en el que se acuerde un alto el fuego o se dé el cese de las hostilidades entre Estados Unidos - Israel e Irán, hay que ser muy conscientes de que no se volverá a la situación previa al inicio de esta guerra. A diferencia del conflicto bélico de los doce días del verano de 2025, Estados Unidos no va a poder anunciar una victoria a su antojo, ni la consecución de los objetivos mencionados al inicio del conflicto, especialmente el cambio de régimen en Irán.

Por otro lado, ha quedado patente la posibilidad real de controlar el tráfico en el estrecho de Ormuz por parte de Irán, decidiendo qué embarcaciones lo cruzan y cuáles no. De hecho, este último fin de semana ha habido noticias, no confirmadas, de acuerdos entre Irán y diez países, entre ellos China, Pakistán, India y Turquía, por los que Irán dejaría atravesar el estrecho de Ormuz a los petroleros con destino a dichos países siempre que el pago de la carga se realizara en yuanes.

Es previsible que Irán no dé por finalizadas las hostilidades hasta que no tenga garantías de que no volverá a ser atacado. De hecho, ni siquiera tiene que cerrar formalmente el estrecho de Ormuz. Basta con que ocasionalmente ataque embarcaciones en la zona para que el coste de los seguros haga prohibitiva la navegación para las embarcaciones con seguros occidentales.

Los daños ya infligidos a las instalaciones productoras de gas en Oriente Medio han provocado que el precio del gas en Europa se haya incrementado un 90% desde el inicio del conflicto y los futuros sobre el gas indican que el precio actual se podría mantener durante al menos un año. Adicionalmente, dada la escasez de producción de gas actual, Asia pujará por el gas que actualmente llega a Europa, manteniendo la presión sobre los precios.

A lo anterior hay que sumar que el gobierno estadounidense amenaza con dejar de considerar a Europa como destino preferente de sus exportaciones de gas si la Unión Europea no firma el acuerdo comercial esta misma semana.

Ahora se ha puesto de moda hablar de cuándo vendrá el siguiente “TACO” (Trump Always Chickens Out) trade, es decir que Trump se acojona y recula cuando los mercados ceden demasiado…

Que quiere decir que cuando se tuercen los mercados en exceso, Trump lanza un tweet positivo y los equilibra.

Han hecho un índice el Trump Pain Point Index, o "TACO Index" te muestra cuando la presión de los mercados termina influyendo sobre Trump que claudica e interviene o anuncia algo para revertir la situación.

Este índice combina la rentabilidad inversa del S&P 500, los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años, los tipos de interés hipotecarios a 30 años, los futuros de la gasolina, los swaps del IPC a 1 año y los índices de aprobación presidencial en una única medida del sufrimiento económico y político.

Cada repunte importante del índice en los últimos 15 meses ha ido seguido de un cambio de política o una pausa por parte de la Casa Blanca.

La pausa de 90 días en los aranceles se produjo tras el repunte de abril de 2025, el cierre del gobierno terminó tras el repunte de septiembre, la amenaza a Groenlandia se retiró tras el repunte de diciembre y, más recientemente, Trump dio marcha atrás en sus amenazas sobre la infraestructura energética iraní.

El patrón es consistente. Cuando los rendimientos de los bonos del Tesoro suben demasiado a la par que caen las acciones, Trump interviene.

Ya lo hizo con los aranceles el año pasado:

Reculó cuando los mercados se desmadraron, dio más tiempo y terminó por dejarlos mucho más abajo e incluso fueron quitados por la justicia americana…

Pues es lo que yo pienso: la guerra está terminada y solo falta como sale de manera honrosa EEUU del engaño de los judíos de meterse en semejante charco.

Trump quiere pasar a la historia como un muy buen presidente de EEUU que hizo grande a América. Su primer mandato fu complicado, le tocó lidiar con el Covid. En este ha optado por mejorar su desequilibrio comercial con el resto del mundo, de ahí los aranceles, y luego con temas exteriores: Venezuela (una noche y nada más), y ahora con este embolado del que no saldrá airoso si tumba a los mercados. Su camino para tocar el olimpo y coronarse el imperator pasa por un gran apoyo popular que pierde si hay problemas en la economía inflación más alta, desempleo y recesión… Tras los desastrosos 4 años de Biden, tenía las cosas a su favor, pero quizás, este metiendo la pata más de lo que nos merecemos todos…

Abrazos

PD: Que tengas una muy Feliz Semana Santa. Que reces, que descanses y que lo celebres… 

26 marzo 2026

volatilidad

Este volátil precio del petróleo sigue estando a merced de un aluvión de titulares (a menudo contradictorios) procedentes de las tres partes en conflicto: Estados Unidos, Irán e Israel.

Para  quienes dicen que el petróleo que sale del estrecho de Ormuz no va a EEUU y por lo tanto no le afecta mucho el cierre.

El mercado energético es un mercado global. Si alguien no puede comprar en un sitio va al mercado, aumenta la demanda y sube el precio (por eso se llama "de mercado").

Los americanos también se ven afectados por la subida del precio de la gasolina aunque las exportaciones desde Ormuz vayan - iban - a otros sitios.

Algo raro está pasando cuando Bitcoin es el activo más tranquilo de la sala.

Petróleo moviéndose un 15% intradía, el VIX con oscilaciones brutales, bonos, oro, bolsas europeas y americanas todos con rangos intradía que hace unos meses habrían sido noticia de portada.

Y ahí está Bitcoin, con el rango más estrecho del grupo.

El activo que siempre fue sinónimo de volatilidad ahora parece un refugio comparado con el petróleo o los treasuries.

No porque crypto se haya vuelto estable, sino porque todo lo demás se ha vuelto impredecible.

Abrazos

PD: Como está todo muy complicado, hoy te saco a la advocación que más le gusta a mi muer: María, desatadora de nudos

25 marzo 2026

energía primaria vs renovales

Ayer te conté que España depende del petróleo para el 46% de su energía primaria, por encima de la media de la UE-27 (39%). El peso ha caído desde el 53% de los años 90, pero se ha estancado en la última década. Eólica y solar ya suman el 18%, aunque el grueso del mix sigue dominado por combustibles fósiles (66%).

He sido matizado y te copio su respuesta:

Existe una aparente contradicción entre ser líderes en solar y eólica en Europa y que, al mismo tiempo, el consumo de energía primaria esté dominado por el petróleo y el gas natural.

La clave es que la electricidad es solo una parte del consumo total de energía. En España representa aproximadamente el 20–25% del consumo final. El resto corresponde principalmente al transporte, el calor industrial, el calor en edificios y a usos no energéticos como el refino o la química. Por eso, aunque se descarbonice fuertemente el sistema eléctrico, esto no basta para reducir de forma significativa el peso del petróleo y el gas en la energía primaria.

El transporte (40% del consumo de energía final) sigue estando dominado casi por completo por derivados del petróleo. El gas sigue siendo clave para el calor industrial (cemento, acero, química, refino) y para la calefacción residencial/servicios.

Además, hay un tema metodológico en ese numerito, la electricidad renovable tiene menor pérdida de conversión (energía primaria vs consumo final), mientras que el petróleo y el gas arrastran importantes pérdidas en refino y combustión. Esto hace que, en términos de energía primaria, el peso de los combustibles fósiles aparezca inflado frente al eléctrico.

Es decir, que aunque las renovables ya aportan alrededor del 60% de la generación eléctrica (copio foto de hoy), el petróleo y el gas siguen dominando la energía primaria porque el transporte y el calor continúan siendo mayoritariamente fósiles, y son los que concentran la mayor parte del consumo

Vamos que son verdad las dos cosas jajaja por eso estan tan de moda los combustibles renovables, porque esos sectores (transporte/industria) no se pueden electrificar y hay que eliminar la dependencia del petróleo de otra manera, aunque en los próximos 20 años no veo que vaya a haber una transición super acelerada para abandonar el petróleo y el gas... Veremos que va para largo...

Europa, y sobre todo España, es líder en renovables… y aun así sigue siendo vulnerable energéticamente. Ucrania e Irán lo explican mejor que cualquier gráfico.

A primera vista puede parecer una contradicción: países como España lideran el despliegue de energía solar y eólica en Europa y, sin embargo, el consumo de energía primaria sigue dominado por el petróleo y el gas natural. Pero no estamos ante una incoherencia, sino ante una limitación estructural del sistema energético actual.

La electricidad representa solo alrededor del 20–25 % del consumo final de energía. El resto corresponde principalmente al transporte, al calor industrial, al calor en edificios y a usos no energéticos como el refino o la industria química. Por eso, aunque el sistema eléctrico se esté descarbonizando rápidamente, con las renovables aportando ya en torno al 60 % de la generación eléctrica en España, este avance no es suficiente para desplazar de forma significativa al petróleo y al gas del conjunto del sistema.

El transporte, que concentra cerca del 40 % del consumo final, sigue dependiendo casi por completo de derivados del petróleo. Y el gas natural continúa siendo crítico para el calor industrial (cemento, acero, química, refino) y para la calefacción residencial y de servicios. Es decir, los usos que más energía consumen siguen siendo mayoritariamente fósiles.

Este diagnóstico cobra una dimensión especialmente relevante cuando se observa desde la geopolítica.

La guerra de Ucrania dejó al descubierto que la dependencia del gas y del petróleo no es solo un problema climático o económico, sino un riesgo estratégico directo. Europa descubrió que una parte relevante de su sistema energético dependía de un proveedor capaz y dispuesto a utilizar la energía como herramienta de presión política. La respuesta fue rápida en el ámbito eléctrico: más renovables, más interconexiones, más capacidad de almacenamiento eléctrico.

Pero la crisis actual en Irán y Oriente Medio muestra que el problema va mucho más allá de Rusia. Aunque Europa haya reducido drásticamente las compras de gas ruso, sigue siendo extremadamente vulnerable a los shocks en los mercados globales de petróleo y GNL, concentrados en cuellos de botella geopolíticos como el Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte crítica del comercio mundial de crudo y gas. Las tensiones en la región no necesitan materializarse en un corte total del suministro para tener impacto: basta con elevar el riesgo percibido para que suban los precios y se traslade el shock a toda la economía europea.

Ucrania e Irán son, en realidad, dos caras del mismo problema: un sistema energético en el que los sectores clave, transporte e industria, dependen de combustibles importados, sujetos a conflictos, sanciones, bloqueos o tensiones militares fuera del control europeo.

Y es aquí donde el hidrógeno renovable y sus combustibles sintéticos derivados dejan de ser una promesa tecnológica para convertirse en una herramienta estratégica de soberanía energética.

El hidrógeno renovable permite atacar precisamente los segmentos que explican esta vulnerabilidad: transporte pesado, marítimo y aéreo (a través de combustibles sintéticos), calor industrial de alta temperatura, química y refino. Convierte electricidad renovable autóctona solar y eólica en un vector energético almacenable, transportable y utilizable allí donde la electrificación directa no es viable.

En otras palabras: sin hidrógeno renovable no hay independencia energética real, aunque el sistema eléctrico sea 100 % verde. La lección combinada de Ucrania e Irán es clara: la transición energética no consiste sólo en producir electricidad limpia, sino en reducir estructuralmente la exposición de Europa a los mercados fósiles globales y a sus riesgos geopolíticos.

La verdadera autonomía energética no se mide en megavatios solares/eólicos instalados, sino en barriles que dejamos de importar, y en la capacidad de la industria y el transporte europeos para funcionar con energía producida dentro de nuestras propias fronteras.

Esta mañana continúa el intenso flujo de noticias relacionadas con la guerra, con informes que van desde lo corroborativo hasta lo contradictorio.

En términos netos —y reflejando principalmente la noticia de que Estados Unidos ha propuesto un "plan de 15 puntos para poner fin a la guerra"—, los rendimientos de los bonos y los precios del petróleo bajan en las operaciones europeas, mientras que los futuros de las acciones suben.

Siento la hora del email, pero he sido pegado de un virus de guardería que me ha dejado pocho… Abrazos,

PD: Hoy celebramos la Anunciación del Señor. No es un episodio más. Es el instante en que Dios entra en la historia por la puerta de la libertad de una mujer. Y todo cambia.

1️ «Mirad: la virgen está encinta» (Is 7,14). Lo que parecía imposible se cumple. Dios no abandona su promesa. Aunque el hombre dude, Él sigue siendo fiel.

2️ Hoy se cumple de verdad el «Aquí estoy» del salmo. No es solo una frase bonita. Es la actitud que hace posible la salvación.

3️ Hebreos nos revela lo que ocurre en ese momento: Cristo entra en el mundo diciendo «He aquí que vengo para hacer tu voluntad». La Encarnación es obediencia.

4️ Y en Nazaret, en silencio, sucede lo más grande: «El Verbo se hizo carne». Dios no se queda lejos. Se acerca hasta lo más concreto de nuestra vida.

5️ El ángel entra en la vida de María. Como Dios entra en la nuestra: discretamente, pero con una palabra que lo cambia todo.

6️ «Alégrate, llena de gracia». Todo comienza en Dios. La iniciativa es siempre suya. La gracia va por delante.

7️ «No temas». Porque cuando Dios llama, no aplasta. Sostiene. No quita nada, lo da todo.

8️ María pregunta: «¿Cómo será eso?». La fe no es ciega. Busca entender para entregarse mejor.

9️ «El Espíritu Santo vendrá sobre ti». La obra es de Dios. Esto nos sitúa: no se trata de hacerlo todo nosotros, sino de dejarnos hacer.

🔟 Y entonces, el centro de todo: «Hágase en mí según tu palabra». Aquí comienza nuestra redención. En un sí humilde, pero total.

1️1️ Hoy celebramos ese sí. Pero también que Dios sigue esperando el nuestro. La Encarnación no es solo un hecho pasado. Es una llamada presente.

1️2️ Porque cada vez que uno dice «hágase», Cristo vuelve a entrar en el mundo. Y ahí empieza la vida cristiana de verdad.

24 marzo 2026

energías españolas

España depende del petróleo para el 46% de su energía primaria, por encima de la media de la UE-27 (39%). El peso ha caído desde el 53% de los años 90, pero se ha estancado en la última década. Eólica y solar ya suman el 18%, aunque el grueso del mix sigue dominado por combustibles fósiles (66%).

Si sumas petróleo y gas acojona. Y eso que pensamos que somos el paradigma de las renovables y tal…

Abrazos,

PD: León xiv