10 febrero 2026

China ordena vender bonos de EEUU

China pide a sus bancos reducir su exposición a bonos del Tesoro.

La venta de treasuries podría intensificarse.

Es imposible entender la explosión del oro sin esto.

China vende bonos del Tesoro como si no hubiera mañana. Una parte va a oro físico.

Bretton Woods fue posible porque EEUU controlaba 3/4 de la oferta de oro. Desde la caída hegemónica de la libra, el dólar no tenía digno retador.

China acaba de emitir una orden a sus bancos estatales para que reduzcan sus tenencias de bonos del Tesoro estadounidense.

No sólo están ajustando sus carteras…

Es una DESDOLARIZACIÓN estratégica de todas sus reservas.

Aquí está el motivo y lo que probablemente vendrá después:

Pekín vio lo que Estados Unidos hizo con los activos de Rusia.

Saben que sus reservas son rehenes.

Están rotando agresivamente las promesas en papel hacia activos duros como el oro.

18 meses consecutivos de compras oficiales de oro lo demuestran.

Ya se han deshecho de más de 500 mil millones de dólares en bonos del Tesoro.

Las tenencias actuales están en su nivel más bajo en 14 años (US$780 mil millones).

Esto efectivamente elimina el piso del mercado de bonos de Estados Unidos.

El Tesoro de Estados Unidos ha perdido a su mayor cliente VIP.

Ahora tenemos dos opciones:

– Encontrar un nuevo comprador (no hay ninguno).

– La Reserva Federal imprime la diferencia y la inflación se dispara.

China está optando por defender el yuan en lugar de financiar el déficit, y no puedo culparlos.

La era del dinero fácil financiado por Oriente ha terminado oficialmente.

El mercado de bonos está a punto de volverse muy volátil.

Abrazos,

PD: «¡Fieles en lo pequeño, muy fieles en lo pequeño!»

 

09 febrero 2026

financiación de la guerra

Europa financia a Ucrania con dinero que no tiene

La UE emite bonos para el préstamo, pero el probable impago de Ucrania repercutirá en la deuda de los países miembros

El préstamo solo se devolverá si Rusia paga reparaciones, un impago que aumentará la deuda y los impuestos en la UE

Mientras la UE se endeuda, EEUU busca un cese rápido de la guerra y ve las expectativas europeas como poco realistas

La peor consecuencia de cualquier guerra son los muertos que ocasiona y las familias que destroza. El caso de la guerra de Ucrania no es una excepción. Aun así, es inevitable realizar análisis económicos de lo que supone dicha guerra para Europa.

La guerra de Ucrania ha cambiado las importaciones de energía de Europa, básicamente, sustituyendo Rusia como primer suministrador de gas por Estados Unidos. Ucrania necesita recursos y ayuda militar exterior para poder financiar la guerra. Desde el año pasado, EEUU ha suspendido su ayuda económica directa y parcialmente la ayuda militar.

Ucrania necesita al menos 60.000 millones de dólares al año para destinarlos a su defensa. Dicha cantidad va destinada a mantener su ejército de casi un millón de personas y a importar armas occidentales para resistir en esta guerra.

Ninguna de las dos partidas anteriores es una inversión productiva, sino que sirve únicamente para poder hacer frente a la agresión rusa. El problema radica en que Ucrania mantiene un déficit fiscal del 20%. Teniendo en cuenta que su deuda pública asciende al 107% del PIB y que le es imposible acudir a los mercados internacionales, su única tabla de salvación es la financiación de la UE.

Así, la Unión Europea ha anunciado recientemente un préstamo de 90.000 millones de euros a desembolsar en dos años. Dos tercios de dicha cantidad se destinarán a gastos de defensa. Ante el rechazo de la utilización de los activos congelados como garantía de un préstamo por dicho importe, la UE ha decidido emitir bonos por dicho importe.

Inicialmente no tendrá impacto en el déficit de los países de la UE. Sí lo tendría si Ucrania no pudiera devolver dicho préstamo. El acuerdo entre la Unión Europea y Ucrania incluye una cláusula por la que Ucrania solo está obliga a devolver el préstamo cuando Rusia pague reparaciones de guerra, reservándose la UE el derecho a utilizar los activos rusos congelados en Europa como forma de repago del préstamo.

Recientemente se ha descartado la utilización de dichos activos rusos congelados como garantías de un préstamo, por las represalias que podría tomar Rusia sobre todos los activos occidentales en suelo ruso. Es poco realista pensar que dentro de un par de años la situación cambiará. Por lo tanto, el impago de Ucrania en la devolución de dicho préstamo es altamente probable. Si esta eventualidad se produce, afectará a los déficits y a la deuda de los distintos países de la UE.

Adicionalmente, Ucrania ha incrementado significativamente su déficit comercial desde el inicio de la guerra. Por un lado, ha tenido que aumentar significativamente la importación de armas, que inicialmente eran proporcionadas sin coste. Por otro lado, se ha visto obligada a aumentar sus importaciones de gas y, además, ha perdido gran parte de la producción doméstica de carbón cuyas minas se encuentran en el Donbas, en zonas ahora contraladas por Rusia.

Europa desea que Ucrania mantenga un ejército de 800.000 efectivos una vez acabada la guerra. Dada la falta de inversión exterior en Ucrania, y su elevado déficit comercial, Ucrania necesitará la financiación exterior para poder mantener dicho ejército.

Sin la financiación de EE. UU., Ucrania depende totalmente de la UE para financiar el coste de la guerra. De acuerdo con el instituto Kiel de Alemania, esta financiación europea de la guerra de Ucrania llevará a más deuda y a un incremento de los impuestos en Europa.

Para cuando acabe la guerra, ya se habla de un Plan de Reconstrucción a Largo Plazo (a diez años) financiado por Estados Unidos y la Unión Europea de 800.000 millones de dólares. Dicho Plan implicará, necesariamente, un esfuerzo adicional de financiación por parte de la UE. La Comisión Europea planea aportar unos 100.000 millones de euros de su próximo presupuesto, a partir de 2028.

Estados Unidos ha manifestado en su Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) que su interés es "negociar un rápido cese de las hostilidades en Ucrania, con el fin de estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o expansión involuntaria de la guerra, y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia."

De acuerdo con dicho documento, la guerra de Ucrania tiene un efecto perverso al aumentar las dependencias externas de Europa, especialmente de Alemania. Pone como ejemplo que algunas empresas químicas alemanas están construyendo en China algunas de las plantas más grandes del mundo, utilizando el gas ruso que no pueden utilizar en su país. Sobre Ucrania, concluye diciendo que "los funcionarios europeos tienen expectativas poco realistas sobre la guerra".

Al margen de la catástrofe en términos de vidas humanas que supone la guerra, el efecto del conflicto bélico en Ucrania está siendo actualmente financiado con recursos europeos que Europa no tiene, sino que tiene que pedir prestados para dárselos a Ucrania con una alta probabilidad de que sea a fondo perdido.

Dios quiera que acabe pronto la guerra.

Abrazos,

PD: Confesiones de una monja: (no dejes de leerlo entero)

“Cuando quitas a Dios del centro de tu vida, aparecen todo tipo de ideologías. La búsqueda de ti mismo, de tu físico, de tu no sé qué...

Cada uno se convierte en su propio dios y acaba siendo un fracaso. Por eso la gente vive agobiada y triste porque tu dios no puedes ser tú ni el influencer de al lado”.

Confesiones de María, monja de clausura a los 20 años: “Es duro dejarlo todo, pero nunca he dudado de que éste era mi sitio”.

06 febrero 2026

nervios

Este gráfico explica por qué el 90% de los inversores pierde dinero en bolsa.

Y no tiene nada que ver con falta de rentabilidad.

El problema es que confunden volatilidad con riesgo. Y venden en el peor momento.

El gráfico muestra la mayor caída intraanual del mercado bursátil global (MSCI World USD) en cada uno de los últimos 54 años.

Los números son brutales:

31 de 54 años: caída del 10% o más (57% de las veces)

13 de 54 años: caída del 20% o más (24% de las veces)

Frecuencia: corrección del 20% cada 4 años de media

Las caídas más violentas:

1974: -35%

2008: -52% (crisis financiera)

2020: -34% (COVID)

2022: -27% (inflación + subidas Fed)

¿Qué significa esto?

Que las caídas del 10-15% no son crisis. Son el funcionamiento normal del mercado. Son el peaje que pagas por rentabilidades a largo plazo.

El problema no es el mercado. El problema es que la mayoría de inversores trata cada caída del 10% como si fuera 2008.

Y venden en el peor momento.

La clave: diferenciar ruido de señal.

Una caída del 10% es volatilidad. Una del 30%+ con recesión es crisis. Confundirlas te cuesta dinero.

El gráfico también muestra algo más: pese a 31 años con caídas del 10%+, el MSCI World ha ofrecido rentabilidad anual media del +10% desde 1972.

Traducción: los que aguantaron la volatilidad ganaron. Los que vendieron por pánico, perdieron.

Moraleja:

Las caídas del 10% pasan casi todos los años. Las del 20%, cada 4 años. Las del 30%+, cada década.

Si no estás preparado para soportar una caída del 20% sin vender, no deberías estar 100% en bolsa.

Porque no es cuestión de si llegará la próxima corrección. Es cuestión de cuándo.

Y cuando llegue, quien la entienda como parte del sistema ganará. Quien la entienda como el fin del mundo, perderá.

Abrazos,

PD: Lo viejo sigue nuevo:

Y esto es aplicable ahora que podemos saber de todo gracias a Internet…

05 febrero 2026

rotación de los mercados

El mercado no está dudando: está rotando. Y lo está haciendo a plena vista.

Según los datos de Topdown Charts con fuentes de LSEG, la fotografía sectorial global frente al ACWI es clara: defensivos y commodities pierden tracción, mientras tecnología y cíclicos financieros-industriales ganan peso. El panel izquierdo cuenta la primera mitad de la historia.

Las commodities han pasado de liderar a rezagarse de forma persistente, mientras financieras e industriales recuperan terreno relativo. No es huida al refugio: es apuesta por actividad. El panel derecho completa el mensaje.

La tecnología acelera su outperformance justo cuando los sectores defensivos se descuelgan. Este patrón rara vez aparece en vísperas de recesión; suele verse cuando el mercado confía en crecimiento nominal y en beneficios. Lo importante no es el día a día, sino la dirección.

Tal y como muestran estas series, la rotación es gradual pero consistente: menos protección, más exposición a crecimiento y capex. El punch final:

si esto fuera un mercado asustado, los defensivos liderarían.

Pero cuando tecnología y cíclicos toman el relevo al mismo tiempo, el mensaje es otro: el mercado está mirando hacia delante, no hacia el refugio.

Abrazos,

PD: La dificultad de sostener hábitos

04 febrero 2026

todos ya dentro...

Cuando todo el mundo ya está dentro, el problema no es subir… es quedarse sin compradores.

Este gráfico de Hi Mount Research pone el foco en una señal incómoda: la exposición de los hogares estadounidenses a renta variable se acerca otra vez a niveles históricamente extremos.

La historia es clara y no se ha repetido muchas veces.

Cada vez que la asignación a bolsa de los hogares ha tocado estos máximos —finales de los 60 y finales de los 90— el mercado no colapsó de inmediato… pero entró en largos periodos de retornos pobres o laterales.

No es un problema de valoración puntual.

Es un problema de posicionamiento agregado.

Cuando los hogares ya están “all-in”, el mercado pierde combustible marginal. Subir requiere nuevos flujos… y ya no quedan muchos.

Tras esos picos de exposición, el SP 500 pasó años atrapado en rangos amplios, con volatilidad y frustración, más que con grandes crashes.

La lectura incómoda no es bajista inmediata.

Es estructural: cuanto más consenso comprador existe, menor es el potencial asimétrico a largo plazo.

Abrazos,

PD: Clericalismo. Ayer te dije que es un peligro caer en él por los laicos. Pero es que hay personas propensas que basan su fe en la devoción a los curas en general o a alguno en particular…

Mi madre tuvo un primo sacerdote Ignacio de Zulueta (preceptor del rey), una tía carnal monja carmelita en San Jose (Ávila) durante 65 años y se le murió una hija de leucemia con 5 años, siendo sacada de su horror gracias a un sacerdote jesuita Javier de Santiago que se lo tuvo que currar al quedarse la pobre desolada… Era muy clerical, le gustaba todo lo que tenía que ver con los curas y monjas… No tuvo mucho éxito con sus hijos, que salimos normalitos, pero como Dios es grande, de 23 nietos, tuvo dos sacerdotes y una monja…

Y sin embargo, la fe no la sostiene el clericalismo, la afición a los curas, sino la oración, el trato con el Señor y los Sacramentos. Así que cuidado si te mola demasiado tu párroco, quizás seas clerical y no te hayas dado ni cuenta…