23 febrero 2026

el alto coste de la IA

La importancia de lo que no se ve en la IA

El alto coste de la energía y la saturación de las redes eléctricas frenan el desarrollo de la IA en Europa

EEUU acapara el 80% de inversión en IA, generando dependencia tecnológica en Europa

El gran consumo de energía y agua de los centros de datos genera rechazo en Europa

Cuando una persona hace una consulta a un programa de inteligencia artificial (IA) y recibe la respuesta no es consciente de toda la inversión requerida, ni del consumo de energía y agua que han sido necesarias para poder recibir la contestación a dicha consulta.

Existe un consenso en considerar el desarrollo de la inteligencia artificial como el elemento clave para el aumento de la productividad en los próximos años. Su utilización se está extendiendo de forma rápida a todo tipo de empresas y de procesos. Lo mismo que hoy en día no se concibe una empresa que no utilice internet y tenga su propia página web, en breve será difícil encontrar una empresa que no utilice la inteligencia artificial en sus procesos.

Pero para el desarrollo de la inteligencia artificial y su posterior utilización hacen falta cuantiosas inversiones en semiconductores, en la construcción de costosísimos centros de datos, la disponibilidad de energía barata y abundante para alimentar los centros de datos y una red eléctrica adecuadamente dimensionada para poder incorporar estos centros de datos tan demandantes de energía.

A pesar de las buenas palabras de algunos planes europeos, no existe un plan concreto para que Europa sea autónoma en la inteligencia artificial. Lamentablemente, más del 80% de la financiación mundial a empresas de IA acaba en empresas estadounidenses, que lideran la IA y su evolución. Las empresas europeas apenas reciben el 10% de la inversión global. La dependencia europea de las grandes empresas de IA de Estados Unidos de momento es un hecho, pese a la existencia de empresas como la francesa Mistral AI.

Adicionalmente, Europa tiene varios inconvenientes adicionales para el desarrollo de la IA: el coste de la energía, la dependencia de China en el desarrollo de las energías renovables y la saturación de las redes eléctricas.

Europa es energéticamente dependiente del exterior. Esto hace que el coste de la electricidad para consumidores industriales sea sensiblemente más elevado para empresas europeas que para empresas estadounidenses. Con datos de 2023, las empresas alemanas pagaban la electricidad a más del triple del coste de las empresas norteamericanas y las empresas españolas a más del doble.

La apuesta por las energías renovables hace a Europa muy dependiente de China, que controla el 80% de la producción de módulos solares y cerca del 75% de las baterías de iones de litio.

Una de las grandes limitaciones del crecimiento económico en muchos países de Europa, y especialmente de España, es la saturación de la red eléctrica. En el caso español, el 88% de los nodos eléctricos de la red de distribución están saturados. Esto implica que la red no admite nuevas conexiones. Cualquier proyecto industrial, una nueva promoción inmobiliaria o una planta de energía renovable requiere acceso a la red eléctrica. Sin dicho acceso, ningún proyecto puede llegar a buen fin.

La falta de inversión en la red eléctrica, estando la misma en un nivel cercano a la saturación, ejerce de cuello de botella para las nuevas inversiones y para el crecimiento económico.

Recientemente se ha rechazado el proyecto de construcción de un megacentro de datos de 2.500 millones de euros de inversión en una localidad de Hesse, Alemania, por la oposición del ayuntamiento local tras las protestas de los residentes locales. Las principales preocupaciones de los vecinos eran el efecto en el coste de la electricidad, el consumo de agua y los pocos puestos de trabajo directos generados.

Esta resistencia a la construcción de grandes centros de datos también se está dando en otros proyectos en Alemania, en Brandeburgo, Wustermark y en Hanau. Estos proyectos son esenciales para el desarrollo digital de Alemania, pero, de momento, las trabas para su construcción son elevadas.

Como en muchas otras ocasiones, Europa quiere disfrutar de los beneficios que la IA puede aportar al desarrollo económico y a la mejora de la productividad, pero sin realizar las inversiones necesarias para ser autónoma, ni sufrir en suelo propio los inconvenientes del despliegue de los centros de datos necesarios para que la IA pueda funcionar.

El siguiente gran salto tecnológico será la computación cuántica, que también requiere grandes consumos de energía para sus sistemas de refrigeración. De nuevo, Europa no está a la cabeza. Las diez principales empresas del sector tienen su sede social fuera de la Unión Europea.

Sin energía barata y abundante e inversión en las redes eléctricas, el crecimiento europeo tendrá grandes limitaciones.

Abrazos,

PD: cuidado con lo que decimos

20 febrero 2026

interesante charla de Steve Jobs en el MIT

LOS 18 SEGUNDOS DE STEVE JOBS (te recomiendo que veas el video: https://x.com/i/status/2023838610621866118)

 

En 1992, en el MIT, Steve Jobs escuchó una pregunta que no era difícil:

 

“¿Qué es lo más importante que aprendiste en Apple que ahora aplicas en NeXT?”

 

No era una pregunta trampa.

No era hostil.

No pedía una gran revelación.

Y, sin embargo, Jobs no respondió.

Se quedó en silencio... ¡durante 18 segundos!

 

En una sala llena de gente.

En una universidad técnica (la más prestigiosa del mundo).

En una charla pública.

18 segundos son una eternidad cuando tienes a cientos de personas ante ti.

Ahí aparece la primera gran lección de comunicación.

 

Jobs no usó el silencio porque no supiera qué decir. Lo usó porque sabía exactamente lo que estaba a punto de decir y quería estar seguro de decirlo bien.

 

El silencio no fue duda.

Fue respeto por la pregunta.

Fue una forma de decir:

“Esto importa”.

 

Muy pocos comunicadores entienden esto.

La mayoría habla para llenar huecos.

Jobs pensaba para crear sentido.

 

Cuando por fin respondió, no levantó la voz.

No se alargó.

No se puso filosófico.

Dijo algo sorprendentemente simple:

 

Explicó que, con el tiempo, había dejado de ver los errores como algo que corregir de inmediato.

Que había aprendido a mirar a las personas a largo plazo.

Que el verdadero trabajo de un líder no es corregir fallos,

sino ayudar a la gente a aprender de ellos.

Y aquí está el matiz que suele perderse:

 

Jobs no dijo “Aprendí a ser más blando”.

Dijo algo mucho más exigente.

Aprendió que corregir un error no equivale a mejorar a una persona.

Puedes arreglar un fallo hoy y crear dependencia mañana.

O puedes permitir que alguien entienda por qué falló y hacer que mejore para siempre.

Jobs explicó que en Apple había aprendido, a veces por las malas, que cuando te obsesionas con el resultado inmediato:

 

   – corriges

   – intervienes

   – controlas

 

Pero cuando piensas a largo plazo:

 

   – enseñas

   – confías

   – dejas espacio para aprender

 

Y eso requiere paciencia y autocontrol.

Porque es más fácil decir qué está mal, que ayudar a alguien a verlo por sí mismo.

Su respuesta fue corta porque la idea era profunda.

 

No habló de productos.

No habló de tecnología.

No habló de NeXT como empresa.

Habló de personas...

Y de tiempo.

 

Eso es lo que hace grande su capacidad comunicativa:

 

   – Se permitió el silencio

   – Eliminó lo accesorio

   – Y dijo sólo lo esencial

 

En 18 segundos de silencio y unas pocas frases después, Jobs dejó claro algo que muchos líderes no entienden en toda una carrera:

 

El verdadero progreso no viene de arreglar errores.

Viene de crear personas capaces de no repetirlos.

Y esa es una lección que no sirve sólo para empresas...

Sirve para equipos.

Para proyectos.

Y para cualquiera que tenga influencia sobre otros.

 

La pregunta final es incómoda, pero necesaria:

 

Cuando alguien de tu entorno se equivoca, ¿tu primer impulso es corregir… o enseñar a pensar mejor?

 

La mayoría corrige...

Pero muy pocos construyen personas.

 

Ahí es dónde empieza la diferencia entre gestionar y liderar.

 

Abrazos,

PD: "Ordena tus amores,

no sea que ames poco lo que tienes que amar mucho, y mucho lo que tienes que amar poco."

San Agustín

19 febrero 2026

deuda pública española

Es una locura:

La deuda pública sufre una escalada no vista desde la pandemia: el aumento se acelera un 70%

El endeudamiento de las administraciones públicas aumentó en 78.107 millones de euros en 2025, el mayor crecimiento anual desde 2021

La deuda pública vuelve a pisar el acelerador. El pasivo de las administraciones cerró 2025 con un aumento anual de 78.107 millones de euros, una escalada en términos absolutos que no se veía desde la pandemia y que confirma el fuerte repunte registrado fundamentalmente en la segunda mitad del año. 

El giro es especialmente significativo porque el ritmo de crecimiento se había moderado. En 2024 el volumen de deuda pública aumentó en 45.196 millones, el menor avance desde 2019, lo que deja una aceleración cercana al 70%. En términos porcentuales, se pasó de un crecimiento del 2,87% en 2024 al 4,82% en 2025.

La comparación con los años de la pandemia es inevitable. Las administraciones llegaron a sumar 122.552 millones en 2020 por el despliegue del gasto extraordinario por la covid. Ahora, sin un shock sanitario, la deuda vuelve a repuntar con fuerza en términos absolutos. Los intereses, las pensiones y la defensa presionan al alza.

Entre 2015 y 2019, el pasivo aumentó de media en torno a 28.000 millones al año, menos de 2.000 millones al mes. En 2025 el endeudamiento de las administraciones evolucionó a razón de 6.000 millones mensuales, batiendo un nuevo récord en el stock total: la deuda se sitúa ya en torno a los 1,7 billones de euros.

La mayor parte del endeudamiento procede del Estado (75.630 millones de euros más en 2025), con un volumen récord de 1,549 billones. También los números rojos de la Seguridad Social crecen en unos 10.000 millones anuales para pagar las pensiones, y están ya en 136.000 millones. Su acreedor es el Estado.

En cuanto a las comunidades autónomas, éstas aumentaron su deuda en 5.936 millones en 2025, alrededor de la mitad que en 2024, cuando creció en 10.701 millones. Se sitúa en los 341.880 millones. Las entidades locales, sin embargo, recortaron su pasivo en 2.081 millones en el último año, hasta los 20.773 millones.

El repunte general plantea dudas sobre la capacidad de contener el desequilibrio fiscal en un momento en el que Bruselas exige disciplina y el margen fiscal se estrecha. La Unión Europea reactivó en 2024 las reglas fiscales suspendidas durante la pandemia, obligando a los países a presentar una senda creíble de ajuste y estabilización de la deuda.

A favor ha remado la economía española, con un fuerte crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) nominal que supera anualmente al que registra la deuda y esto permite mantener la ratio en una senda descendente. En 2025 bajó otras nueve décimas, al 100,8% del PIB, aún ligeramente por encima del nivel precovid (97,7%).

España se mantiene como el quinto país de la Unión Europea con mayor nivel de deuda en relación al PIB. Según los últimos datos de Eurostat, que llegan hasta el tercer trimestre, Grecia es el primero (149,7%), Italia el segundo (137,8%), Francia el tercero (117,7%), y Bélgica el cuarto (107,1%).

Abrazos,

PD: Ayer nos pusieron la ceniza en la cabeza:

La ceniza me recuerda que soy un pecador.

La Cruz me recuerda que tengo un Salvador.

18 febrero 2026

escasez de energía

Larry Fink, CEO de BlackRock y presidente del Foro Económico Mundial de Davos, ha dicho en Davos 2026 que impulsar las renovables provocará escasez mundial de energía.

Tras años presionando a empresas y países para que hicieran la "transición" a las renovables, Larry da ahora un giro de 180 grados:

- The world is going to be short power. Short power!

- To power these data companies you cannot have just this intermittent power like wind solar.

- You need dispatchable power because it can't turn off and on these [AI] data centers.

Traducción al español:

- El mundo va a tener escasez de energía. ¡Escasez de energía!

- Para alimentar a estos centros de datos, no puedes tener solo energía intermitente como la eólica o solar.

- Necesitas energías confiables y constantes porque no se puede apagar y encender estos centros de datos [de IA]."

En otras palabras, el mundo necesita urgentemente energía Nuclear, Gas y Carbón (y quizás Diésel).  Occidente, especialmente Europa (por supuesto, no China ni Rusia) ha desinvertido o invertido muy insuficientemente en estos sectores durante dos décadas, debido a los globalistas de la ONU, el IPCC, la OMS, el Foro Económico de Davos, Black Rock y, específicamente, debido a personas como Larry Fink.

Sin embargo, desde 2004 el mundo ha invertido 12 billones de dólares (12 trillones americanos) en “Global energy transition”, esto es, en “descarbonización”. Ver informe Bloomberg de enero 2026, página 9: https://assets.bbhub.io/professional/sites/24/951623_BNEF-Energy-Transition-Trends-2025-Abridged.pdf

La mayoría de gobiernos, macroeconomistas, políticos, medios de comunicación, periodistas, expertos en energía, climatólogos, profesores, ecologistas y mediopensionistas…, han repetido como loros durante años y sin hacer la más mínima crítica científica: “Descarbonización, descarbonización!”. Y han insultado y cancelado a los que la han intentado hacer, sin contar con ningún medio y arañando horas al sueño.

Abrazos,

PD: Hoy empieza la Cuaresma. Una nueva conversión, mediante el ayuno, limosna y oración, con un mandato de la Iglesia: abstinencia de la carne.

La clásica objeción de la abstinencia de carne los viernes, miércoles de ceniza y viernes santo, además del sentido propio de la carne en referencia a la carne de Cristo, hay algo que subyace y que es fundamental: la docilidad.

La Iglesia pide esto. Pues ya está.

"Pero es que yo creo que me cuesta más otra cosa". Pues muy bien, prívate de ello, pero también de la carne.

La gran tentación detrás de todas ellas es la soberbia, la tiranía de nuestro propio criterio.

De eso también debemos librarnos, y en esta cuestión tan simple se nos pone a prueba una vez más. La Conversión es también esta docilidad.

17 febrero 2026

tecnología

Desconfianza tecnológica mutua

La elección de tecnología crítica, de la IA a la cuántica, definirá las alianzas de los países con EEUU o China

La batalla se libra con prohibiciones mutuas de software y hardware, desde Huawei a Windows, por temor al espionaje

Europa, sin tecnología propia, afronta la decisión crucial de depender de EEUU o de China y sus riesgos de sabotaje

La tensión entre Estados Unidos y China no se limita a la guerra comercial, sino que abarca prácticamente todos los aspectos posibles. A modo de ejemplo, la razón que arguye la administración estadounidense para no prorrogar un año el acuerdo New START sobre control de armas nucleares, como quería Rusia, es la no aplicación de dicho tratado a China, que ha desarrollado intensamente su programa de armas nucleares en los últimos años.

El área que determinará quiénes son los aliados reales de cada una de las dos potencias dominantes, China y Estados Unidos, es el origen de la tecnología crítica que se utilice en cada país.

EEUU ha dejado claro que para su gobierno es una prioridad que sus aliados utilicen la tecnología "made in USA", tanto en inteligencia artificial, como en biotecnología y computación cuántica. La razón principal, además de la meramente comercial, es la potencial amenaza que supone la utilización de tecnologías de una potencia eventualmente hostil.

La desconfianza sobre la utilización de tecnología de la potencia adversaria es total. Se es muy consciente de que distintos componentes tecnológicos pueden ser utilizados para espiar o incluso para sabotear desde ordenadores hasta infraestructuras críticas.

Así, China ha prohibido el uso de software de ciberseguridad con origen en Estados Unidos o en Israel. También ha puesto en marcha un plan para reducir su dependencia del software y de la capacidad de computación norteamericana. Esto no es nuevo. Ya en 2014, China prohibió el uso de Microsoft Windows en todos los ordenadores del gobierno.

Por su parte, el gobierno de EE. UU. mantiene una lista de entidades tecnológicas chinas que considera una amenaza para la seguridad nacional, como Huawei. Entre otras acciones, se ha prohibido la venta de equipos de videovigilancia y telecomunicaciones de ciertas empresas chinas, argumentando que podrían ser utilizadas para espiar a los ciudadanos estadounidenses.

Europa, aunque tenga fuertes lazos comerciales con China, también desconfía de las consecuencias del uso de la tecnología con origen chino. Hasta ahora, solo había una recomendación de no utilizar tecnología china en el desarrollo de infraestructuras estratégicas. En enero de este año, se ha presentado una Ley de Ciberresiliencia en Bruselas que permitirá restringir "proveedores" de alto riesgo en 18 sectores críticos como drones, equipos médicos, semiconductores o computación en la nube.

Aunque dicha ley no menciona a ningún país en concreto, obliga al cumplimiento de unos estándares de seguridad. Así, si un componente de un proveedor chino no cumple con la normativa, el producto final no podrá venderse legalmente en la Unión Europea.

Cabe recordar que ya en junio de 2024 Alemania anunció la prohibición del uso de componentes de empresas chinas en sus redes de 5G, alegando motivos de seguridad nacional y de soberanía tecnológica, al tratarse de infraestructuras críticas sometidas a riesgos potenciales de espionaje o sabotajes.

Adicionalmente, en mayo del año pasado, Estados Unidos descubrió componentes de telecomunicaciones que no estaban incluidos en las especificaciones técnicas en multitud de productos chinos, como paneles solares, baterías o cargadores de vehículos eléctricos que podrían suponer un alto riesgo de espionaje y de desactivación a distancia.

Ya en 2010, Google recibió un serio ciberataque por parte de hackers chinos contra sus bases de datos, en la conocida como "Operación Aurora". Fue la primera vez que una gran empresa acusaba directamente al gobierno chino de un ciberataque a gran escala. Desde entonces los ciberataques se han sofisticado enormemente, más aún con el uso de la inteligencia artificial.

En el acuerdo de la Haya para incrementar los gastos en defensa hasta el 5%, se desglosaba dicho porcentaje entre el 3,5% en gastos de defensa puros y un 1,5% en el concepto de defensa ampliada. Este segundo apartado incluye tanto la ciberseguridad, como la defensa y protección de infraestructuras críticas.

Para que la economía funcione adecuadamente es fundamental la confianza. Todo lo comentado anteriormente pone de manifiesto que dicha confianza entre las grandes potencias entre sí y con sus aliados se ha deteriorado sensiblemente, lo cual tiene consecuencias no positivas para la economía global.

Europa, al carecer de tecnología propia y ser dependiente de la tecnología de terceros, tiene que tomar una decisión vital: depender de la tecnología estadounidense o de la tecnología china. Dados los evidentes riesgos de espionaje o sabotaje de infraestructuras críticas, es una decisión crucial. De momento, parece que Europa se inclina por la tecnología estadounidense, aunque sin demasiado entusiasmo.

Abrazos,

PD: En el evangelio de ayer, "Jesús suspiró profundamente y dijo: “¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal” (Mc 8,12)

En tu vida cristiana no pidas señales a Dios como son los milagros espectaculares.

En situaciones complicadas es mejor pedirle luz, discernimiento y sabiduría para hacer su voluntad.