03 noviembre 2026

Nvidia

Nvidia, las neoclouds y la inevitable ralentización de la inteligencia artificial

Nvidia es la empresa más valiosa del mundo, con un valor en bolsa que supera los 5 billones de dólares (con doce ceros), equivalente a dos veces y media el PIB de España. Esta posición de liderazgo se debe a que es la pieza clave en el desarrollo de la inteligencia artificial.

Nvidia domina no solo los chips, sino también el ecosistema utilizado para el diseño, entrenamiento y optimización de modelos de lenguaje de inteligencia artificial a través de su plataforma denominada CUDA. No es casualidad que otros chips, como los de AMD, Intel o Apple, por muy buenos y eficientes que sean, no son compatibles con CUDA. Como comentábamos en un artículo anterior, Nvidia se ha convertido en el financiador de última instancia del desarrollo de la inteligencia artificial. Esto está permitiendo un desarrollo muy acelerado de las inversiones en IA que, de otra forma, no sería posible.

Con los últimos datos disponibles, Nvidia tiene garantías y compromisos reconocidos, relacionados con sus clientes y proveedores, por un importe de 171.500 millones de dólares. El grueso de dicha cantidad, un 61%, corresponde a un aval a OpenAI para un megacentro de datos en Ohio, donde OpenAI es el inquilino y donde los chips son los de Nvidia.

Adicionalmente, tiene compromisos de hasta 36.000 millones de dólares para adquirir capacidad no vendida a terceros de proveedores de neocloud. Si estos neoclouds, después de hacer las millonarias inversiones en los chips de Nvidia, no consiguen vender toda su capacidad de cómputo instalada, Nvidia se convierte en el comprador de último recurso.

Otra forma utilizada por Nvidia para financiar el ecosistema de la inteligencia artificial es la firma de contratos de alquiler de centros de datos para luego subarrendarlos o transferirlos a sus propios clientes. Las garantías y los compromisos por este concepto ascienden a 20.000 millones de dólares.

Además, Nvidia se ha comprometido a invertir hasta 7.000 millones de dólares en diversas neoclouds para que estas empresas puedan financiar la compra de sus propios chips.

Analizando la concentración de clientes de Nvidia, solo tres clientes representan el 44% de las ventas totales de la compañía. Aunque no se desglosa quiénes son esos tres clientes, existe el convencimiento de que estarán entre los cinco hiperescaladores: Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle.

Aunque Nvidia no especifica qué porcentaje de sus ventas compran las neoclouds, sí que especifica el grupo de clientes "no hiperescaladores": estos son principalmente neoclouds, gobiernos y empresas tradicionales, que suponen el 45% de los ingresos totales de centros de datos de Nvidia. A su vez, dichos ingresos de centros de datos suponen casi el 90% de la facturación de la compañía. El grueso de esta cantidad corresponde a neoclouds.

Las neoclouds compran cantidades ingentes de chips de Nvidia para alquilar su infraestructura a terceras empresas, principalmente de entrenamiento y ejecución de modelos de inteligencia artificial.

La neocloud más grande es CoreWeave, cuyo modelo es replicado por la mayoría de las neoclouds de tamaño medio o grande. Sus cifras nos dan una idea del problema al que se enfrentan estas compañías. Este año estima invertir entre 35.000 y 39.000 millones de dólares, mientras que sus ingresos podrían alcanzar los 13.200 millones de dólares. Tiene una cartera de ingresos futuros por compromisos de clientes que alcanzaban los 104.200 millones de dólares a 30 de junio. A dicha fecha ya tenía una deuda acumulada de 35.100 millones de dólares, parte en bonos y parte en créditos, utilizando como garantía los chips de Nvidia. El tipo de sus bonos, que se emitieron al 9%, se sitúa ya al 15%.

La cartera de ingresos futuros es tan abultada porque a día de hoy no hay capacidad de cómputo disponible. Para que el despliegue de la IA siga al ritmo previsto es necesario que estas neoclouds, responsables de cerca del 40% de las ventas de Nvidia, sigan invirtiendo.

En el caso de CoreWeave, con el tipo de interés de sus bonos en el 15%, parece difícil conseguir financiación adicional sin la garantía de Nvidia. A su vez, para que Nvidia mantenga el crecimiento de sus ventas como se prevé, es fundamental que las neoclouds sigan comprando sus chips al ritmo esperado.

Los análisis más especializados esperan que solo sobrevivan un reducido número de neoclouds.

Parece casi inevitable que asistamos a una ralentización del despliegue de la inteligencia artificial, que puede llevar a la corrección puntual y temporal de determinadas valoraciones, pero será una digestión de un camino que solo tiene una dirección. Podrá haber retrasos en su desarrollo acelerado, pero su implementación parece irreversible.

Abrazos,

PD: En el Día de Todos los Santos que acabamos de celebrar, la Iglesia nos recuerda que nuestra historia no termina en una tumba.

Que el Cielo existe. Que la muerte no tiene la última palabra. Que detrás de cada despedida hay una esperanza que Cristo nos regaló con su Resurrección.

Y que todos esos santos que hoy celebramos también tuvieron miedo. También lloraron. También conocieron la soledad, el sufrimiento, las tentaciones y las noches en las que parecía que Dios guardaba silencio.

No fueron santos porque nunca cayeran, sino porque nunca dejaron de buscar a Dios.

Quizá hoy estés atravesando uno de esos momentos en los que cuesta encontrar sentido a lo que sucede. Quizá eches de menos a alguien, tengas el corazón roto o sientas que tu fe se está apagando.

Pero recuerda algo: Dios no te ha creado únicamente para sobrevivir a esta vida. Te ha creado para vivir eternamente junto a Él.

Y cuando llegue el día de nuestro último suspiro, no importará cuánto dinero acumulamos, cuántas personas nos admiraban o cuántos éxitos conseguimos.

Importará cuánto amamos. Cuánto perdonamos. Cuánto de nuestra vida entregamos a Dios y a los demás.

Porque el mayor éxito de nuestra existencia no será conseguir todo lo que el mundo nos prometió.

Será llegar al Cielo y descubrir que, después de toda una vida buscándolo, Jesús nos estaba esperando con los brazos abiertos.

30 octubre 2026

Amazon y Google

Hace un año, Microsoft, Alphabet y Meta generaron 60.700 millones de dólares de flujo de caja libre en un solo trimestre. Este verano, 7.400 millones de dólares.

No vendieron menos. Los ingresos crecieron un 19% en Microsoft, un 25% en Alphabet y un 26% en Meta. Lo que cambió es la factura: 125.600 millones de dólares en tres meses para centros de datos, chips y servidores, el doble de lo que gastaron un año antes. Meta destinó 54 céntimos de cada dólar de ingresos a capex. Alphabet gastó 9.000 millones de dólares más de lo que ingresó, su segundo trimestre negativo consecutivo, y esta mañana sus acciones cayeron un 12%. Si cierra con una caída de más del 9,77%, será su peor día después de resultados desde que salió a bolsa en 2004.

El detalle que más me preocupa está en los números de búsqueda de Google. Los anuncios de búsqueda crecieron un 12% y aun así no cumplieron con las expectativas. Philipp Schindler, director de negocio de Alphabet, dijo que parte de la razón es que el Modo IA genera menos dinero por búsqueda. Así que Google está gastando sumas récord para construir un producto que genera menos ingresos que el que reemplaza.

Durante veinte años, estas fueron las mejores empresas jamás inventadas. Escribías el código una vez, lo vendías a miles de millones de personas y casi cada nuevo dólar de ingresos caía directamente en la línea de fondo. La IA no funciona así. Cada respuesta se ejecuta en un chip que alguien tuvo que comprar y en electricidad que alguien tiene que pagar. La gran tecnología se está convirtiendo en algo más cercano a una utilidad: costos iniciales enormes, retornos a largo plazo y ganancias que dependen de mantener las máquinas llenas.

Eso todavía puede ser un gran negocio. Pero es un negocio diferente, e inversores solo están empezando a valorarlo de esa manera.

Mala evolución de los 7 magníficos:

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Las acciones de Amazon, $AMZN, se desploman más del -12% tras reportar ganancias del tercer trimestre más débiles de lo esperado.

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No es que el mercado se haya vuelto loco. Es que por primera vez hemos visto la factura de la IA con todas sus letras.

$AMZN , en cristiano:

Lo que va como un tiro es AWS, su nube. Crece un 39%, su mejor ritmo en casi cinco años, y lleva seis trimestres seguidos acelerando. Con menos de una cuarta parte de las ventas genera casi dos tercios del beneficio operativo. Y el margen de toda la compañía, un 13,9%, es el más alto que ha tenido nunca.

El famoso "ha fallado el beneficio por acción" es letra pequeña. Hace un año sumó 9.500 millones por revalorizar su inversión en Anthropic y este año no, y lo que paga en intereses se ha triplicado. El negocio de verdad ganó más de lo que la propia Amazon había prometido.

Ahora, la otra columna.

Entre julio y septiembre, Amazon se gastó 77.000 millones de dólares en servidores, naves y centros de datos. Unos 840 millones al día. Más del doble que hace un año.

Resultado: en los últimos doce meses ha gastado 42.000 millones más de lo que ha generado, y su deuda a largo plazo ha pasado de 66.000 a 173.000 millones en solo nueve meses.

Es como el restaurante con todas las mesas llenas y reservas hasta 2028 que va al banco a pedir un crédito para comprarse el edificio entero. La cuenta de resultados, de récord. La cuenta corriente, en rojo. Y el banco, encantado.

En los 90, Amazon perdía dinero para ganar clientes. En 2026 gana más que nunca y pide prestado para no quedarse sin servidores. Andy Jassy dice que nunca ha existido un negocio que facture un billón de dólares al año y que Amazon puede tener dos en cinco o diez años. Ambición no le falta. Caja, este año, sí.

La única duda operativa de verdad está en la publicidad: creció un 12%, cuando el trimestre anterior lo hizo al 26%. Parte es el calendario de Prime Day, pero no todo. Para el cuarto trimestre prometen volver a crecer rozando el 20%. Ese es el examen.

Lo que me llevo:

Amazon ya no es una tienda con una nube dentro. Es una nube gigante que, además, tiene tienda.

La carrera de la IA ha cambiado de fase: ya no se paga con lo que sobra, se paga con deuda.

Y el mercado ya no premia crecer. Premia demostrar cuándo vuelve el dinero invertido.

¿Castigada o rota? Castigada. El negocio nunca ha estado mejor; lo que ha cambiado es quién adelanta la cuenta mientras llega el retorno.

La lección vale para cualquier empresa: el titular te dice si falló, la cuenta de resultados te dice cómo va el negocio y el flujo de caja te dice quién paga. Mira siempre las tres.

Google reportó un flujo de caja libre negativo de 9 mil millones de dólares en el tercer trimestre, impulsado por enormes gastos de capital en infraestructura de IA (gasto en propiedades y equipo aumentó un 114% interanual a 51 mil millones de dólares). Esta fue la mayor caída en el flujo de caja libre de Google hasta la fecha y solo la segunda caída trimestral en la historia de la compañía (la primera fue en el segundo trimestre).

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Abrazos,

PD: Ir a contracorriente:

El cristianismo nunca fue una religión diseñada para encajar en el mundo. Fue una llamada a transformarlo.

Zavala plantea una cuestión que hoy resulta incómoda:

¿Qué significa realmente seguir a Cristo en una sociedad donde sus enseñanzas chocan cada vez más con la mentalidad dominante?

Ser cristiano implica defender que existen verdades que no dependen de lo que vote la mayoría.

Que el bien y el mal no son simples preferencias personales y que la libertad no consiste en hacer todo lo que deseamos, sino también en aprender a elegir lo que es bueno.

Significa defender la dignidad humana cuando resulta incómodo, practicar la fidelidad cuando se desprecia el compromiso, perdonar cuando el mundo exige venganza y sacrificarse por los demás cuando todo nos invita a pensar únicamente en nosotros mismos.

Cristo no nos pidió que nos escondiéramos de la sociedad ni que adaptáramos el Evangelio para recibir su aprobación.

Nos pidió que fuéramos sal de la tierra y luz del mundo (Mateo 5, 13-14).

Y eso tiene un precio: a veces seremos incomprendidos, rechazados o considerados anticuados. Pero la popularidad nunca ha sido el criterio para determinar si algo es verdadero.

La pregunta es si estamos dispuestos a vivir nuestra fe también cuando hacerlo tiene un coste.

Porque seguir a Cristo cuando todo el mundo está de acuerdo es fácil. Lo difícil, y quizá lo más necesario hoy, es seguirlo cuando hacerlo significa ir a contracorriente.

29 octubre 2026

oriente medio

Por qué la defensa de Oriente Medio es tan vital para Estados Unidos

Aunque Estados Unidos se ha convertido en el mayor productor mundial de petróleo y sus importaciones de crudo desde Arabia Saudí apenas son una fracción de lo que fueron en las dos décadas anteriores, la relevancia de este país y de los demás países productores de petróleo de Oriente Medio sigue siendo capital para la hegemonía del dólar como moneda de reserva mundial.

Sin la historia no se entiende esta importancia. En 1971, Estados Unidos desvinculó el dólar del patrón oro, supuestamente de forma transitoria. En 1973, se produjo la gran crisis del petróleo, multiplicándose los precios del barril de petróleo por cuatro (de 2,9 a casi 12 dólares). En 1974, Estados Unidos y Arabia Saudí llegaron a un acuerdo por el que Arabia Saudí vendería su petróleo exclusivamente en dólares estadounidenses, reinvirtiendo parte de sus beneficios en la compra de bonos del Tesoro de Estados Unidos. Así nació el concepto de "petrodólares", cuando se acordó que el petróleo cotizaría exclusivamente en dólares, independientemente de quién fuera el país comprador.

Como contraprestación, Estados Unidos garantizaba a Arabia Saudí su apoyo militar, la venta de armamento de última generación y la protección de los campos petrolíferos.

Al ser Arabia Saudí el principal y más influyente productor de la OPEP, arrastró al resto de países miembros de la OPEP a realizar la venta del petróleo en dólares. Tras la primera guerra del Golfo de 1990, Estados Unidos firmó acuerdos para la protección militar de Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait. Todos estos países, al igual que Arabia Saudí, han estado invirtiendo una parte de sus excedentes procedentes de las ventas de petróleo en bonos del Tesoro de Estados Unidos.

Al realizarse todas las transacciones de petróleo en dólares, se creó una demanda global de dólares, aunque no se fuera a comprar ningún producto estadounidense. Lógicamente, esta dinámica también creó demanda para activos financieros en dólares, principalmente para bonos del Tesoro de Estados Unidos.

Una parte esencial del pacto inicial que dio lugar a los petrodólares era la protección militar de Estados Unidos a Arabia Saudí, posteriormente extendida al resto de países del Consejo de Cooperación del Golfo (o GCC por sus siglas en inglés). Es evidente que, tras lo vivido en la actual guerra con Irán y tras los últimos ataques de los rebeldes hutíes a suelo saudí, dicho paraguas de seguridad no está funcionando según lo previsto.

Es relevante la puesta en marcha en agosto pasado del llamado "Pacto de la Meca", por el que Turquía, Paquistán y Arabia Saudita se comprometen a un pacto de defensa mutua, considerando que un ataque a uno de ellos será considerado como un ataque contra todos.

Adicionalmente, China es, de lejos, el principal comprador del crudo saudí. Sabiendo que ni Arabia Saudí ni el resto de los países productores del golfo desean acumular yuanes procedentes de sus superávits comerciales con China, el gigante asiático ha realizado varios movimientos: por un lado, en 2018 su mercado de energía de Shanghái creó un futuro de petróleo denominado en yuanes, en lugar de en dólares; adicionalmente, China facilita a estos países con superávit comercial frente a él, el convertir dichos yuanes excedentes en oro físico. Así se ha creado el "petroyuán convertible en oro".

Hasta ahora, los países productores de petróleo han intercambiado un recurso natural finito, como el petróleo, por una promesa de pago futuro emitida por el Tesoro estadounidense, sujeta a vaivenes políticos e incluso susceptible de ser congelada, o incluso confiscada.

China ofrece una alternativa a los países del golfo para reducir su dependencia del dólar, sin que se vean obligados a tener exposición al yuan, al recibir, en última instancia, un activo, el oro físico, que no tiene riesgo de contrapartida.

Hace apenas siete años, los inversores extranjeros controlaban el 41% del total de la deuda emitida por el Tesoro estadounidense. Hoy dicho porcentaje se ha reducido al 29%, no porque los extranjeros hayan reducido su posición en términos absolutos, sino porque la deuda se ha incrementado mucho más que las nuevas compras de los extranjeros.

Mantener una fuerte demanda global de dólares es fundamental para la sostenibilidad de las finanzas estadounidenses. Una parte relevante de la hegemonía de Estados Unidos se basa en la permanencia del dólar como moneda de referencia en el comercio mundial, empezando por los mercados energéticos.

Visto lo anterior, se entienden las amenazas lanzadas por Estados Unidos contra aquellos países que dejen de utilizar el dólar en sus transacciones comerciales internacionales. Han sido reiteradas las amenazas de aranceles del 100% a los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y seis países más) si creaban su propia moneda o sustituían al dólar por otra divisa de intercambio. La efectividad de estas amenazas a largo plazo es muy dudosa o, incluso, contraproducente.

El actual conflicto del Golfo Pérsico, además de ser una tragedia por la pérdida de vidas humanas, tiene numerosas derivadas económicas que pueden erosionar el papel del dólar. Por eso es tan vital la defensa de Oriente Medio para Estados Unidos.

Mientras en la España del Peugeot lo seguimos bordando:

Horrible gestión del COVID - 2020

Subida descontrolada de la luz - 2021

Inflación de la cesta de la compra - 2022

Escándalo del caso Koldo y Abalos - 2024

Desgracia de la DANA de Valencia - 2024

Apagón eléctrico masivo en España - 2025

Mala gestión en incendios forestales-2025

Aumento de la inmigración irregular - 2025

Amaño de Santos Cerdan - 2025

Tragedia ferroviaria de Adamuz - 2026

Tragedia ferroviaria de Gelida - 2026

Tragedia ferroviaria de Toledo - 2026

Vivienda inaccesible - 2020-2026

Listas de esperar interminables para la sanidad pública - 2024-2026

Tristes abrazos ya que los que vengan no tendrá dinero para cambiar casi nada,

PD: No podemos dejar de pensar en todas esas personas que subieron a un tren sin imaginar que quizá no volverían a casa.

Tenían planes, sueños, abrazos pendientes, personas a las que querían volver a ver. Quizá dejaron un «te quiero» para después, una llamada sin hacer o un perdón para otro día. Pensaban que habría tiempo.

Y qué poco conscientes somos de lo frágil que es la vida. Vivimos preocupados por el mañana, esperando el momento perfecto, dejando para después lo que de verdad importa. Y olvidamos que cada día que Dios nos regala es un milagro.

Señor, hoy te pedimos por todas las víctimas y sus familias. Abraza a quienes están sufriendo y dales la fuerza que solo Tú puedes dar.

Y enséñanos a vivir agradecidos, a querer sin miedo, a perdonar sin orgullo y a no dejar para mañana el amor que podemos entregar hoy.

Porque el mañana no nos pertenece. Pero hoy, gracias a Ti, todavía tenemos la oportunidad de amar. 

28 octubre 2026

mano de obra barata

500 millones de europeos esperan que 300 millones de americanos los protejan contra 120 millones de rusos que ni siquiera pueden derrotar a 40 millones de ucranianos mientras, no se dan cuenta, de que están siendo invadidos por 200 millones de musulmanes que se dicen perseguidos por 9 millones de israelíes…

Y la burrada de migrantes que nos han llegado, no sirven para el primer objetivo: construir casas. En España faltan obreros, albañiles, pintores, fontaneros, carpinteros… para poder fabricar el millón de casas que se necesitan. Son profesiones que tienen que tener un mínimo de formación. Así como los migrantes que vienen a recoger fruta al campo les valen, subirles a un andamio a los albañiles, con tanta regulación que tenemos hoy, no es para todo quisqui… Y pagar a los albañiles que ganan más que los camareros y que se suma a los elevadísimos costes de los materiales, y al pago del soborno para conseguir las licencias o urbanizar las calles, no les acaba de salir los números a los promotores. Podemos tener el voluntarismo de querer construir un millón de casas que faltan, pero ¿quién va a ir poniendo los ladrillos?

European countries that added the most migrants (2000–2024)

1. United Kingdom: +7.1M

2. Spain: +6.8M

3. Germany: +6.4M

4. Türkiye: +5.8M

5. Italy: +4.4M

6. France: +3.0M

7. Austria: +1.4M

8. Netherlands: +1.4M

9. Switzerland: +1.3M

10. Belgium: +1.3M

11. Sweden: +1.3M

12. Poland: +917K

13. Ireland: +840K

14. Norway: +720K

15. Romania: +521K

16. Portugal: +476K

17. Denmark: +475K

18. Hungary: +393K

19. Czechia: +386K

20. Finland: +378K

Europe's migrant population grew by 40.8 million between 2000 and 2024, up 67%. The UK, Spain and Germany together account for almost half of that increase.

Abrazos,

PD: Para que te hagas cargo del tamaño de cada país:

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Y las familias más adineradas:

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PD:  Creerse mejor que los demás (Soberbia):

El demonio no necesita que peques para hacerte caer. Le basta con que te creas mejor que los demás.

Puedes ayunar, rezar durante horas, dormir poco, dar limosna y hacer grandes obras por Dios y, aun así, caer en una trampa espiritual: la soberbia.

Satanás puede superar al hombre en muchas facetas. Pero hay algo que no puede ofrecer a Dios: la humildad.

Y aquí se encuentra el peligro; no basta con evitar el pecado; también debemos vigilar el orgullo que puede esconderse detrás de nuestras buenas obras.

Puedes rezar y terminar admirándote a ti mismo. Puedes dar limosna y despreciar a quien no lo hace. Puedes practicar la virtud y convertirla en un motivo para sentirte superior.

El problema no es hacer el bien, sino hacerlo para alimentar tu ego en lugar de acercarte a Dios.

La soberbia precedió a la caída del demonio. Cristo, en cambio, nos mostró el camino de la humildad haciéndose servidor y entregando su vida por nosotros.

Por eso, esta pregunta es más pertinente que nunca; ¿estamos practicando la virtud para acercarnos a Dios o para convencernos de que somos mejores que los demás?

27 octubre 2026

la financiación de la Inteligencia Artificial

La invisible financiación de la inteligencia artificial

Estados Unidos tiene una ventaja indiscutible frente al resto del mundo en la enorme capacidad de sus mercados de capital para financiar empresas e innovaciones tecnológicas, como el desarrollo de la inteligencia artificial en cantidades inigualables a ningún otro país.

El desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos, a diferencia de cualquier otra gran innovación tecnológica anterior como internet o el teléfono móvil, se está financiando no solo con recursos propios mediante ampliaciones de capital de las empresas, sino también y de forma muy intensa, a través de la emisión de deuda a muy largo plazo.

La emisión de bonos relacionados con la inteligencia artificial asciende ya a unos 500.000 millones de dólares, de la que prácticamente el 40% corresponde a las grandes empresas denominadas "hiperescaladores".

Sorprendentemente, en Estados Unidos, además de la emisión de bonos emitidos directamente por las empresas, se ha encontrado la forma para que una parte relevante de la deuda necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial no aparezca en los balances de las empresas beneficiarias.

Aunque los sistemas de financiación varían entre empresas, el esquema básico utilizado para la financiación de la construcción de grandísimos centros de datos es el siguiente:

Meta, por ejemplo, crea una sociedad de propósito especial, o SPV por sus siglas en inglés. De dicha SPV, Meta solo controla el 20% del capital, mientras que el 80% restante es propiedad de grandes gestoras como Blue Owl o BlackRock, ambas socias de Meta en sus dos últimas SPV.

Dichas SPV emiten bonos por la cuantía necesaria para acometer la construcción y puesta en producción del centro de datos. En las dos últimas SPV de Meta los importes han sido de 14.000 millones y 27.300 millones de dólares, respectivamente. Dichos bonos son adquiridos por aseguradoras y grandes fondos de inversión.

La SPV es la propietaria del centro de datos. Firma un contrato de alquiler de las instalaciones con Meta a 20 años, pero con opción de renovar el alquiler cada cuatro años. Para reducir el riesgo de los bonistas, Meta ofrece una garantía de valor residual, por la que, si no decide renovar el alquiler en algún momento, compensará a la SPV por la pérdida de valor del activo.

Las ventajas de este tipo de financiación para Meta y para el resto de las compañías que utilizan las SPV son notables:

Al no controlar la SPV, no tiene que incluir en su balance toda la deuda de la SPV, que empeoraría notablemente su solvencia financiera y pondría en riesgo los límites de apalancamiento exigidos por bancos y por bonistas.

En lugar de tener una enorme salida de caja para financiar toda la inversión en la construcción y puesta en funcionamiento de los centros de datos, pasa a tener un gasto operativo de alquiler.

Incluso el compromiso de alquiler futuro no tiene necesariamente que incluir el importe del alquiler de los 20 años, sin ser considerado, además, dicho compromiso como deuda financiera.

Hasta que no comienza el alquiler real, por estar ya disponible el centro de datos, no hay que reflejar ningún compromiso en el balance.

Se estima que los compromisos contractuales de este tipo fuera del balance de las cinco grandes tecnológicas (Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta y Oracle) vinculados con infraestructuras de IA superan los 1,65 billones de dólares. Estos compromisos no son bonos que se hayan emitido, sino las obligaciones futuras que tienen estas compañías y que no aparecen en el balance de las entidades.

Microsoft, por su parte, creó un vehículo en 2024 con BlackRock y varios fondos internacionales para formar un consorcio que pudiera llegar a conseguir la inversión de hasta 100.000 millones de dólares principalmente en centros de datos. Microsoft solo aporta una pequeña parte del capital, pero actúa como socio tecnológico e inquilino de los centros de datos, beneficiándose de las mismas ventajas comentadas para el caso de Meta. Se estima que los arrendamientos firmados, pero todavía no iniciados, de Microsoft ascienden a 329.000 millones de dólares.

Alphabet, la matriz de Google, va más allá. Utiliza el esquema de las SPV para sus propios centros de datos, pero también para financiar la infraestructura de las startups en las que invierte, asegurándose así la venta de sus propios chips (TPU).

Mediante este sistema se ha logrado un programa de financiación de 150.000 millones de dólares para Anthropic. El esquema es el siguiente:

Google aporta una pequeña parte del capital de la SPV siendo Apollo y Blackstone los socios principales.

La SPV emite deuda para financiar la compra de los chips TPU de Google.

La SPV compra los chips a Google.

La SPV alquila los chips a Anthropic, de la que Google posee el 14%.

En el caso de impago del alquiler por parte de Anthropic, si se venden los chips por menos de lo que se consideraba que valían, Broadcom cubre la diferencia, pero solo para los inversores de los bonos con mejor calificación crediticia (bonos senior).

Broadcom es el socio de Google para fabricar sus chips TPU.

 

He leido un artículo en Bloomberg Economics que debería hacernos reflexionar.

La inversión en inteligencia artificial está provocando enormes movimientos de capital a escala mundial. Y algunos de los desequilibrios que se están formando recuerdan peligrosamente a los años anteriores a la crisis financiera de 2008.

Las cifras son impresionantes:

🔹 9 billones de dólares de inversión prevista en infraestructuras de IA hasta 2032.

🔹 4,9 billones de dólares de exposición de inversores extranjeros a acciones estadounidenses de sectores vinculados a la IA.

🔹 Casi 3 billones de dólares en compromisos de grandes tecnológicas que, según Bloomberg, no figuran directamente en sus balances.

Pero lo más interesante es cómo circula el dinero y cómo ese movimiento está alimentando el propio auge de la inteligencia artificial.

Por un lado, tenemos un gigantesco circuito internacional. Estados Unidos compra chips y componentes a Taiwán y Corea del Sur. Estos países acumulan enormes beneficios y parte de ese dinero regresa a Estados Unidos para financiar nuevas empresas tecnológicas, centros de datos y proyectos de IA. Es decir, el dinero sale de Estados Unidos para comprar tecnología y vuelve convertido en inversión para seguir comprando más tecnología.

Pero existe un segundo circuito, todavía más llamativo, dentro de la propia industria.

Nvidia es uno de sus grandes protagonistas. La compañía obtiene enormes beneficios vendiendo los chips necesarios para desarrollar inteligencia artificial. Pero, al mismo tiempo, invierte en empresas que necesitan precisamente esos chips para crecer. Estas compañías consiguen financiación, construyen sus infraestructuras y utilizan parte del capital para comprar procesadores de Nvidia.

Es decir, Nvidia puede estar financiando a sus propios clientes para que estos, a su vez, le compren sus productos.

Mientras todo crece, parece un círculo virtuoso: más inversión genera más demanda, más ventas, más beneficios y nuevas inversiones.

¿Pero qué ocurre si los ingresos reales que genera la inteligencia artificial no crecen al ritmo necesario para justificar semejante despliegue de capital?

Entonces, ese círculo virtuoso puede convertirse en un círculo vicioso. Porque una parte de la demanda que parecía tan sólida podría depender de que siga entrando dinero nuevo para financiarla.

Y aquí está precisamente el riesgo: confundir una demanda impulsada por la financiación disponible con una demanda respaldada por una rentabilidad económica sostenible.

En 2008, buena parte del ahorro mundial terminaba financiando la burbuja inmobiliaria estadounidense. Hoy, una parte creciente se dirige a la inteligencia artificial.

Además, ahora ese capital está en manos de fondos de inversión, fondos de pensiones y hedge funds, capaces de retirar su dinero mucho más rápidamente si cambia el sentimiento del mercado. Y todo esto sucede con unos gobiernos mucho más endeudados y unos tipos de interés elevados.

¿Significa que la IA es una burbuja como la inmobiliaria de 2008?

No necesariamente. La tecnología es real, está transformando la economía y muchas de las empresas protagonistas generan enormes beneficios. Pero una cosa es que una tecnología tenga un futuro extraordinario y otra muy distinta que cualquier precio pagado por ella esté justificado.

El mayor peligro no es que la inteligencia artificial fracase, cosa que no creo que vaya a pasar en absoluto. Es que las expectativas de rentabilidad sean tan elevadas que incluso una revolución tecnológica de éxito termine decepcionando a los inversores.

Y cuando tanto dinero, tanta deuda y tantos países dependen de una misma apuesta, una corrección puede tener consecuencias mucho más allá del sector tecnológico.

La pregunta no es si la IA cambiará el mundo porque ya lo está haciendo. La pregunta es cuánto estamos dispuestos a pagar hoy por ese futuro.

Abrazos,

PD: Vuelvo con la HUMILDAD: