500 millones de europeos esperan que 300 millones de americanos los protejan contra 120 millones de rusos que ni siquiera pueden derrotar a 40 millones de ucranianos mientras, no se dan cuenta, de que están siendo invadidos por 200 millones de musulmanes que se dicen perseguidos por 9 millones de israelíes…
Y la burrada de migrantes que nos han llegado, no sirven para el primer objetivo: construir casas. En España faltan obreros, albañiles, pintores, fontaneros, carpinteros… para poder fabricar el millón de casas que se necesitan. Son profesiones que tienen que tener un mínimo de formación. Así como los migrantes que vienen a recoger fruta al campo les valen, subirles a un andamio a los albañiles, con tanta regulación que tenemos hoy, no es para todo quisqui… Y pagar a los albañiles que ganan más que los camareros y que se suma a los elevadísimos costes de los materiales, y al pago del soborno para conseguir las licencias o urbanizar las calles, no les acaba de salir los números a los promotores. Podemos tener el voluntarismo de querer construir un millón de casas que faltan, pero ¿quién va a ir poniendo los ladrillos?
European countries that added the most migrants (2000–2024)
1. United Kingdom: +7.1M
2. Spain: +6.8M
3. Germany: +6.4M
4. Türkiye: +5.8M
5. Italy: +4.4M
6. France: +3.0M
7. Austria: +1.4M
8. Netherlands: +1.4M
9. Switzerland: +1.3M
10. Belgium: +1.3M
11. Sweden: +1.3M
12. Poland: +917K
13. Ireland: +840K
14. Norway: +720K
15. Romania: +521K
16. Portugal: +476K
17. Denmark: +475K
18. Hungary: +393K
19. Czechia: +386K
20. Finland: +378K
Europe's migrant population grew by 40.8 million between 2000 and 2024, up 67%. The UK, Spain and Germany together account for almost half of that increase.
Abrazos,
PD: Para que te hagas cargo del tamaño de cada país:
Y las familias más adineradas:
PD: Creerse mejor que los demás (Soberbia):
El demonio no necesita que peques para hacerte caer. Le basta con que te creas mejor que los demás.
Puedes ayunar, rezar durante horas, dormir poco, dar limosna y hacer grandes obras por Dios y, aun así, caer en una trampa espiritual: la soberbia.
Satanás puede superar al hombre en muchas facetas. Pero hay algo que no puede ofrecer a Dios: la humildad.
Y aquí se encuentra el peligro; no basta con evitar el pecado; también debemos vigilar el orgullo que puede esconderse detrás de nuestras buenas obras.
Puedes rezar y terminar admirándote a ti mismo. Puedes dar limosna y despreciar a quien no lo hace. Puedes practicar la virtud y convertirla en un motivo para sentirte superior.
El problema no es hacer el bien, sino hacerlo para alimentar tu ego en lugar de acercarte a Dios.
La soberbia precedió a la caída del demonio. Cristo, en cambio, nos mostró el camino de la humildad haciéndose servidor y entregando su vida por nosotros.
Por eso, esta pregunta es más pertinente que nunca; ¿estamos practicando la virtud para acercarnos a Dios o para convencernos de que somos mejores que los demás?