14 diciembre 2020

peores previsiones macro

De nuevo, el Banco de España le saca los colores al Gobierno, y sigue muy pesimista. Recuerda que el Servicio de Estudios del Banco de España tiene mucha información de la marcha de la economía…

Y lo malo no son las previsiones de este trimestre o del año 2021, sino lo que nos viene después, en 2022 y 2023…

El Banco de España enfría las previsiones del Gobierno: el PIB crecerá un 6,8% en 2021

EL PIB CAERÁ UN 0,8% ESTE TRIMESTRE

La entidad anticipa una recaída del PIB en el cuarto trimestre de casi un punto, lo que provocará la entrada en 2021 con mucha menos inercia. También rebaja las expectativas de la ayuda europea

El final del año 2020 está ya a la vuelta de la esquina y, con él, llegarán las esperanzas sobre un año 2021 fructífero para la economía española. El Banco de España prevé que el PIB crezca un 6,8% el próximo año después de sufrir un desplome histórico del 11,1% en 2020. Un dato que apunta a una indudable recuperación económica, pero que está muy lejos de las previsiones con las que el Gobierno elaboró los presupuestos generales del Estado. En concreto, el Ministerio de Economía anticipa un crecimiento del 9,8% el próximo ejercicio, tres puntos más que el escenario central del BdE.

La entidad ha actualizado este viernes sus previsiones de crecimiento con la publicación de su informe trimestral. La incertidumbre sobre el futuro de la pandemia todavía domina el horizonte de proyecciones, de modo que el Banco de España ha optado por publicar tres escenarios, el escenario central, el optimista (crisis suave) y el pesimista (crisis severa) para recoger las diferentes hipótesis sobre la evolución de la pandemia. En su escenario central, que se elabora sobre la hipótesis de que los rebrotes mantendrán limitaciones a la actividad durante los próximos meses, contempla una recaída del PIB en el cuarto trimestre del año que marca de forma decisiva las previsiones de cara a 2021.

En concreto, el BdE estima que el PIB se contraerá un 0,8% este trimestre (-3% en el escenario severo y +0,6% en el suave), lo que enfría las previsiones lanzadas desde el Gobierno en los últimos días. El ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, publicó en Twitter esta semana que espera un crecimiento del 2,4%, en línea con la evolución de la afiliación. Sin embargo, el Banco de España constata en su informe trimestral que el empleo se está comportando mejor que otros indicadores de alta frecuencia, como son las compras con tarjetas de crédito, la movilidad o la facturación de las empresas. De ahí que considere que hay otros factores que determinarán el crecimiento del PIB al margen del mercado laboral.

La evolución del cuarto trimestre tendrá una incidencia mayúscula en las previsiones de crecimiento del año 2021, lo que aumenta la incertidumbre. La diferencia de entrar en el próximo ejercicio con una base del PIB que sea un 10% inferior a la del primer trimestre del año anterior, o un 5% menos tiene un gran impacto en el conjunto del año (efecto ‘carry-over’). Aunque resulte paradójico, el dato del PIB del cuarto trimestre afecta más al crecimiento del año siguiente que al del año en curso.

En cualquier caso, los datos de alta frecuencia recopilados por el BdE estiman que la recaída de la economía española en el cuarto trimestre del año será inferior a la que sufra la media de la eurozona. El motivo es que las restricciones en otros países sobre la movilidad y la actividad económica han sido más severas, lo que habría derivado en una caída de la movilidad y del sentimiento de los agentes más profunda. En cualquier caso, no será suficiente para evitar que la caída del PIB en el conjunto del año sea más intensa en España.

Además del efecto ‘carry-over’, el otro factor determinante del crecimiento en 2021 será la ayuda europea, ya que el Gobierno prevé movilizar casi 30.000 millones de euros a lo largo del ejercicio. El Banco de España advierte del elevado grado de incertidumbre de esta proyección, primero porque todavía no está aprobado el paquete de ayudas, segundo, porque el volumen a ejecutar es muy ambicioso y, tercero, porque todavía no se conocen los proyectos concretos que se financiarán como para estimar cuál será su multiplicador sobre el PIB.

Con los datos actuales, el BdE estima que los fondos europeos aportarán 1,3 puntos al crecimiento del PIB en 2021 y 1,5 puntos en los años siguientes, lejos de los 2,5 puntos que estima el Gobierno para 2021. Eso sí, la entidad reconoce que, dada la incertidumbre existente, no se pueden descartar escenarios mejores que eleven el multiplicador por encima de la unidad hacia el entorno de 1,2, que es la previsión del Ministerio de Economía.

Con estas hipótesis, el BdE anticipa un crecimiento del PIB del 6,8% para el próximo año. Sin embargo, este crecimiento podría variar de forma considerable, básicamente en función del proceso de vacunación. En el peor de los escenarios, si el tratamiento se retrasa, el PIB avanzaría un 4,2%, pero si la vacuna se adelanta, el crecimiento alcanzaría el 8,6%. En cualquier caso, incluso el escenario más positivo se sitúa por debajo de las previsiones del Gobierno, que apunta un avance del 9,8%. Diferencia que responde, básicamente, al efecto de los fondos europeos.

En este escenario favorable, España recuperaría el nivel de PIB trimestral previo a la crisis en el cuarto trimestre de 2021, gracias a un fuerte repunte de la actividad durante el verano. Sin embargo, en el escenario central, este hito no se alcanzaría hasta mediados de 2023 y, bajo el escenario pesimista, a finales de 2023 el PIB todavía seguiría un 3% por debajo de los niveles prepandemia.

Abrazos,

PD1: Ayer fue el “Gaudete” dentro del Adviento. Esa alegría que nos pide la Iglesia en este tiempo de espera. Esa alegría que debemos tener todos los cristianos, nos pase lo que nos pase, estemos agobiados o no. Esa alegría de saber que después de esta vida hay una mucho mejor y no solo tierra sobre nosotros… ¡Ánimo!