Robin Brooks dice:
La reunión de la Fed de mañana es
una pesadilla para Warsh. No hay forma de que pueda estar a la altura de todos
los aumentos ya descontados, por lo que la conferencia de prensa probablemente
decepcionará a los mercados. El dólar probablemente caerá y los rendimientos a
largo plazo probablemente subirán. Mi mapa para la acción del precio mañana:
JP Morgan's Trading Gameplan
Los rendimientos de la deuda
pública están aumentando, acercándose a la línea de riesgo.
La correlación histórica entre
bonos y bolsas se ve alterada por el auge de la IA, pero la inflación y la
inestabilidad geopolítica presionan a los bancos centrales a subir tipos.
Sin embargo, la reducción del
déficit fiscal, necesaria para controlar la inflación, se enfrenta en EE.UU. a
la prioridad del crecimiento económico, especialmente en un año electoral.
Abrazos,
PD: A veces creemos que Dios no
escuchó nuestra oración porque el sufrimiento no desapareció. Y quizá estamos
mirando la respuesta desde el lugar equivocado. Santo Tomás de Aquino lo
explica de una forma impresionante: si comprendiéramos cómo Dios utiliza
nuestras aflicciones para nuestra salvación, entenderíamos que incluso en ellas
nuestra oración ha sido escuchada.
El problema es que nosotros
pedimos que desaparezca el dolor, mientras que Dios puede estar utilizándolo
para transformarnos.
Hay sufrimientos que no
entendemos. Puertas que se cierran. Planes que fracasan. Personas que se van.
Momentos en los que rezamos y parece que el cielo permanece en silencio.
Y entonces pensamos: “Dios no me
está escuchando.”
Pero la fe cristiana nos propone
una perspectiva mucho más profunda: Que Dios permita una prueba no significa
que nos haya abandonado. A veces aquello que nosotros llamamos obstáculo, Dios
lo utiliza como instrumento. Como una medicina amarga que no queremos tomar,
pero que necesitamos para sanar.
El sufrimiento no es bueno en sí mismo. Pero Dios puede sacar un bien incluso de aquello que nos hace sufrir. Quizá esa cruz que hoy no comprendes no sea el final de tu camino. Quizá sea precisamente aquello que Dios está utilizando para prepararte para el siguiente paso.