El SP500 ha estado haciendo lo
mismo desde 1920 y casi nadie lo enmarca correctamente.
Llega una nueva tecnología. Los
mercados se expanden durante aproximadamente 25 años mientras esa tecnología
remodela la economía. Luego, una breve consolidación. Luego llega la siguiente
tecnología y lo hace de nuevo.
El S&P 500 no sube porque
aparece una tecnología.
Sube porque esa tecnología
aumenta la productividad, los beneficios empresariales y los flujos de caja
futuros.
La electricidad, el automóvil,
los computadores, Internet y ahora la IA son solo distintas formas de hacer lo
mismo: producir más con menos recursos.
Y aquí está la parte interesante:
Los mercados suelen sobreestimar
el impacto de una tecnología en el corto plazo y subestimarlo en el largo
plazo.
Pasó con los ferrocarriles, la
electricidad, Internet y probablemente está pasando hoy con la IA.
Por eso los grandes retornos rara
vez vienen de adivinar la próxima moda.
Vienen de mantener la disciplina
suficiente para sobrevivir al ruido mientras la innovación hace su trabajo.
La historia financiera no es una
historia de predicciones brillantes.
Es una historia de paciencia
extraordinaria.
La volatilidad es el precio a
pagar por obtener rentabilidad de largo plazo.
Abrazos,
PD: Es impresionante el trabajo
de la organización de la visita del Papa a Madrid. Tengo dos hijas de 22 y 20
años que se han involucrado, como muchas. El problema radica en la dificultad
de pernoctar la noche del sábado. Trabajan en el Bernabeu desde las seis de la
tarde. Se supone que el acto acaba a las 12 de la noche. Y tienen que estar a
las seis de la mañana en Cibeles, donde tendrán que ir andando ya que a las 5
no hay más que autobuses nocturnos petados. Han buscado casa para dormir unas
horas y seguir. Su juventud puede con todo lo que sea…
Y mi mujer y yo iremos en transporte público a Cibeles, superando todos los inconvenientes y dejando la pereza a moverse típica española. Va a merecer la pena, diga lo que diga. Estar en una procesión del Corpus con el Papa era impensable hasta ahora. Te animo a que vayas también.