05 mayo 2026

deuda y bonos

La deuda de EE.UU. acaba de alcanzar los 39 billones de dólares. Crece 84.000$ cada segundo.

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$22,7 billones. La masa monetaria M2 de EE.UU. acaba de marcar un nuevo récord histórico en abril de 2026.

La escalada en perspectiva:

Año 2000: ~$5 billones

Crisis 2008: ~$8 billones

Pandemia 2020: ~$15 billones

Hoy: $22,7 billones

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El mercado de bonos de EE.UU. está en serios problemas.

A medida que surgen nuevos informes de ataques con drones iraníes a la infraestructura energética de los Emiratos Árabes Unidos, los rendimientos están disparándose.

El rendimiento del Bono a 10 años ahora está en 4.45%, acercándose al mismo nivel que resultó en el alto el fuego y la "pausa arancelaria de 90 días" de abril de 2025.

Mientras tanto, el CASO BASE implícito por el mercado ahora muestra que no habrá recortes de tasas de interés hasta diciembre de 2027.

Ahora hay un 42% de probabilidad de un AUMENTO de tasas para marzo de 2027.

Parece que los precios de la gasolina a $5 por galón y las hipotecas por encima del 7% están en camino.

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El rendimiento a 30 años está ahora a 8 puntos básicos de un nuevo máximo de 18 años.

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Menos mal que Trump era el gobierno del DOGE y motosierra… Qué pronto se olvida todo.

Abrazos,

PD: Cuadro: Cristo en casa de sus padres:

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Este cuadro escandalizó en su tiempo. Y hoy volvería a escandalizar. Quizá por el mismo motivo: muestra a Dios demasiado cercano.

1️ El cuadro “Cristo en casa de sus padres” de John Everett Millais rompe con la religiosidad edulcorada. Aquí no hay dulzura superficial: hay madera, heridas y trabajo.

2️ Jesucristo aparece como un niño que sangra por un clavo. La redención no empieza en el Calvario: empieza en Nazaret. Desde el principio, la Cruz está dentro de su vida.

3️ La sangre en la mano y en el pie no es un detalle artístico: es una declaración teológica. Cristo no “termina” en la Cruz: vive orientado a ella desde siempre.

4️ Virgen María no es una figura decorativa. Está inclinada hacia la herida. Madre, sí. Pero también unida al sacrificio. La sentimentalización moderna no soporta esto.

5️ San José no es un anciano pasivo. Es un trabajador que mira la herida. Aquí se revela algo incómodo: Dios quiso tener un padre que trabajara con las manos.

6️ Aparece San Juan Bautista con agua. No es un niño cualquiera. Es el Bautista. Y el agua ya apunta al Jordán. Todo está conectado: Encarnación, Bautismo, Cruz.

7️ El fondo está lleno de símbolos: ovejas, madera, herramientas. No son adornos. Son el mundo que Cristo viene a redimir. Todo lo creado queda implicado en la salvación.

8️ Este realismo escandalizó en la época victoriana. Porque rompía una idea cómoda de lo religioso: una fe limpia, sin carne, sin dolor, sin historia.

9️ Y hoy pasa lo mismo. Seguimos prefiriendo un Cristo sin herida, una fe sin sacrificio y una Iglesia sin Cruz.

🔟 Pero el cristianismo no es eso. Es Dios entrando en la materia, en el trabajo, en la sangre… para redimirlo todo desde dentro.

04 mayo 2026

¿Desbloqueo de Ormuz?

Trump dijo ayer que va a permitir pasar a los barcos escoltados por sus buques de guerra. Veremos si se puede…

El bloqueo de Ormuz y la catástrofe petrolera iraní

EEUU bloquea Ormuz desde el 13 de abril, dejando a Irán sin petróleo, su principal fuente de ingresos

Paralizar la extracción no es como cerrar un grifo y causaría daños permanentes

Aunque el bloqueo terminara hoy, la normalización del mercado tardaría meses

Toda guerra es una tragedia para la población que la padece, por el sufrimiento que genera y los muertos que provoca. La guerra en Irán no es una excepción. Sin embargo, desde la perspectiva de la economía mundial, lo relevante no es tanto cuánto tiempo durará la guerra, sino cuándo se abrirá el estrecho de Ormuz.

La situación actual de alto el fuego evita muertes, que no es poco, pero cada día que pasa con el estrecho de Ormuz bloqueado se acentúan los problemas de las cadenas de suministro globales, no solo en el mercado energético.

Inicialmente, Irán mantenía casi cerrada la navegación por el estrecho de Ormuz, solo permitiendo el paso a aquellas embarcaciones que contaran con su visto bueno, en algunos casos previo pago de una tasa de dos millones de dólares. El 13 de abril, Estados Unidos decidió que su armada bloqueara el estrecho de Ormuz, deteniendo cualquier barco con origen o destino en un puerto iraní.

Este último movimiento de Estados Unidos puede ser mucho más eficaz para forzar a Irán a llegar a un acuerdo que seguir bombardeando el territorio iraní. Antes del bloqueo estadounidense, los iraníes seguían sacando petroleros cargados por el estrecho y, por tanto, exportando y recibiendo a cambio ingresos en divisas. Ahora, con la imposibilidad de eludir el bloqueo de la armada estadounidense, los iraníes no pueden vender el petróleo, sino que tienen que almacenar su nueva producción. De momento, se quedan sin su principal fuente de ingresos.

La capacidad iraní de almacenamiento de petróleo es limitada. Utilizan almacenes en tierra y también en buques petroleros y superpetroleros. En cualquier caso, la capacidad es finita, y más sin la posibilidad de contar con petroleros adicionales que puedan acceder a los puertos iraníes por el estrecho de Ormuz.

El sistema de extracción y producción de petróleo iraní está construido para tener un flujo constante. Se extrae el petróleo, se introduce en los oleoductos, se cargan los petroleros y estos se dirigen hacia puertos asiáticos, principalmente chinos. Es un proceso diseñado para ser continuo, sin pausa.

No es un sistema que se pueda parar y arrancar a demanda. No es un grifo de abrir y cerrar. Una vez superada la capacidad de almacenamiento, Irán se verá forzado a paralizar la extracción de petróleo pozo por pozo. Los costes económicos y de tiempo para volver a poner en marcha un pozo paralizado son enormes.

Con el descenso de la demanda de petróleo por el confinamiento global en 2020, muchas petroleras prefirieron vender petróleo con descuento antes que paralizar pozos maduros. En muchos de estos yacimientos hay que inyectar agua para mantener la presión y empujar el petróleo hacia la superficie. Si se para la producción, el equilibrio se rompe. Al intentar volver a poner en marcha el pozo, es posible que durante un largo periodo de tiempo se extraiga agua en lugar de petróleo, lo que dificultaría volver a los niveles anteriores de producción de petróleo. Adicionalmente, una parada de la producción puede provocar daños permanentes en el pozo y dañar las infraestructuras. Por lo tanto, la vuelta a la producción anterior conlleva cuantiosas inversiones y tiempo.

Aunque son diversas las estimaciones sobre la fecha en la que Irán llegará al límite de su capacidad de almacenamiento y, por tanto, se verá obligado a cerrar los pozos petrolíferos, alguno de los grandes bancos de inversión estadounidenses considera que no aguanta más de 30 días de almacenamiento, lo que nos lleva a una fecha alrededor del 20 de mayo.

Sea cual sea la fecha concreta, lo cierto es que es una fecha no muy alejada en el tiempo y, en cualquier caso, dentro de las próximas cuatro u ocho semanas. Llegar a dicha situación límite, en la que tenga que paralizar la producción de petróleo, supondría no solo una pérdida de ingresos por cada día que no puede exportar su petróleo, sino también un enorme daño a la capacidad futura de Irán para volver a producir la misma cantidad de petróleo sin incurrir en cuantiosas inversiones.

Para el precio del petróleo a nivel global, llegar a dicha situación de paralización de los pozos durante un largo periodo de tiempo implicaría un contratiempo adicional que mantendría los precios del petróleo en niveles todavía más elevados, incrementando el riesgo en la disponibilidad de determinados productos para determinadas zonas geográficas.

En cualquier caso, incluso en el mejor escenario, en el que se abriera el estrecho de Ormuz de forma casi inmediata, la normalización en el mercado del petróleo y de muchos otros productos con una elevada cuota de producción en el golfo Pérsico tardará meses.

El estrecho de Ormuz es como una autopista de tres carriles que se reduce a uno en su parte más estrecha. Deshacer el atasco de los más de 800 navíos retenidos en el estrecho llevará su tiempo.

Abrazos,

PD: Hay que aprender a escuchar, que no es solo oír. Muy interesante lo de Zenón de Citio: Tenemos dos orejas y una sola boca, para que podamos escuchar el doble de lo que hablamos