18 febrero 2022

por debajo de la media móvil de 200 sesiones...

Last year it was almost unthinkable that $SPX would even approach the 200dma

Every dip to the 50dma was a buy

But now,

-it lives below the 50

-rallies to the 50 are a sell

-made multiple forays below the 200


Y yo creo que le queda camino hacia abajo, hasta encontrarse en su media de subida previa al virus:


Abrazos,

PD1: Quien se salvará. Es igual que esta cachonda regla de tres:


Quien reza ---------->   se salva

Quien no reza------>   X

Despejando la X: no se salva

Hay mucha gente muy buena y caritativa, pero que no mira a Dios, no reza, no tiene Fe… ¿Se salvarán? Ni idea… Sería un tema de especulación sobre la misericordia infinita de Dios, que no quiero entrar…

17 febrero 2022

sus errores...

Ayer ya empecé a oír que no va a poder dejar los tipos de interés sin subir el BCE en este ejercicio, que al final tendrá que claudicar…

Rehenes del pasado

Es habitual caer en el error de analizar las decisiones que alguien debe tomar sin tener en cuenta las actuaciones del pasado que condicionan las decisiones futuras. Los bancos centrales que, de acuerdo con sus mandatos, deberían subir considerablemente los tipos de interés y reducir drásticamente la liquidez para atacar la inflación, son rehenes de sus propias decisiones tomadas desde la quiebra de Lehman Brothers.

Pongamos la actuación de los bancos centrales en perspectiva. Con el inicio de la Gran Crisis Financiera de 2008, los bancos centrales tomaron medidas totalmente excepcionales y teóricamente temporales para evitar que la economía entrase en una depresión económica igual o peor que la de los años 30 del siglo pasado. Para ello, se siguió una política de tipos de interés cero (ZIRP) y se inundó de liquidez el sistema. Así, el tamaño del balance de la Reserva Federal (Fed) se triplicó entre 2008 y 2012. El BCE siguió los pasos de la Fed, pero con retardo.

En un determinado momento, en torno a 2012, los bancos centrales, tras haber logrado evitar una depresión económica, creyeron que ellos son los que pueden generar crecimiento. Algunos bancos centrales incluso pasaron a una política de tipos de interés negativos (NIRP). (La Fed no ha caído en ningún momento en dicha anomalía). Adicionalmente, las medidas adoptadas por los bancos centrales, que hasta ese momento se consideraban excepcionales y temporales, pasan a considerarse permanentes y de uso normalizado.

La hemeroteca lo avala. En una entrevista de 2019 con el exvicepresidente del BCE, Vitor Constâncio, mencionaba que el "BCE era la única institución económica realmente supranacional y la política monetaria, el único instrumento para responder a la crisis por la que hemos pasado". "La política monetaria considerada acomodaticia va a continuar y es muy difícil pensar en volver a los niveles de tipos de interés del pasado incluso sabiendo que en algún punto los tipos de interés van a subir. La productividad y el crecimiento no volverán a los niveles de hace años, por lo que los tipos tampoco podrán ser altos".

Para los bancos centrales la inflación no es la única preocupación, ya que son muy conscientes de que la recuperación económica depende, en gran medida, de sus políticas. Con una economía adicta a la deuda y a tipos irrisorios, una rápida subida de los tipos de interés y una retirada excesiva de liquidez puede dañar enormemente la economía y los mercados financieros. Adicionalmente, así como la Fed ha mencionado reiteradamente desde 2010 las bondades para la economía del efecto riqueza generado por las subidas de precios de los distintos mercados de activos, financieros e inmobiliarios, es lógico pensar que una eventual caída pronunciada de los mercados financieros tuviera un efecto contrario, contrayendo el consumo y causando serios problemas al crecimiento económico.

La inflación de EE.UU. se ha situado ya en el 7,5%, mientras que los tipos de interés de la Fed siguen en el 0%-0,25%. Para verlo en perspectiva, la última vez que la inflación alcanzó dichos registros, en 1982, los tipos de la Fed se situaban en el 11,5%. La Fed difícilmente puede tomar las medidas necesarias para encauzar adecuadamente la inflación sin provocar una profunda recesión económica. En el caso del BCE la situación es similar. Mientras que la inflación se sitúa en el 5,1%, el nivel máximo desde que existe el euro, los tipos de interés del BCE se sitúan en los mínimos históricos (-0,4%).

Los bancos centrales son rehenes de sus propias políticas de los últimos diez años. Difícilmente pueden controlar la inflación sin causar serios efectos colaterales.

Abrazos,

PD1: Hoy quiero recordar a las personas de vida contemplativa. Hay tantas monjas y monjes, encerrados en sus conventos, dedicando su vida a apoyar a los demás, a pedir la intersección de todos nosotros ante el Señor, que de vez en cuando nos debemos acordar de ellos, ya que también necesitarán nuestros rezos…

Y podemos ser tan contemplativos como ellos, rezando y trabajando, como solemos hacer muchos cada día. Ofreciendo el trabajo por la mañana, teniendo la presencia del Señor en cada momento, volviendo los ojos a Él cada rato… Todas esas horas de trabajo y pesadeces las podemos hacer contemplativas, como los consagrados, dando lo mejor de cada uno para servir a los demás…

16 febrero 2022

si no pagas, no apareces...

Esa extraña sensación de que saben todo de nosotros y que nos ofrecen cosas sin que las pidamos… Esa sensación de que todo es un negocio y que nadie da nada gratis en Internet. Parece que los políticos, o mejor dicho, los tribunales, van a ponerle coto a los excesos, a las mentiras. Lo que te aparece en “san Google” no es lo mejor ni lo más barato… Es de los que más pagan por salir los primeros. Si no pagas, no sales…

El ingeniero sueco que le puede costar a Google 2.100 millones. "El buscador nos engaña"

El comparador de precios sueco PriceRunner acaba de demandar a Google por una cifra récord: 2.100 millones de euros. Mikael Lindahl está detrás de esta demanda. "Es solo el principio"

Mikael Lindahl acaba de declararle la guerra a un gigante que vale tres veces más que el PIB de todo un país, el suyo, Suecia. Visto así, es un suicidio, pero a este ingeniero de 35 años no le tiembla la voz. "Sí, soy bastante joven, y menos mal, porque esta demanda nos va a llevar unos cuantos años...", dice soltando una carcajada al otro lado de la videollamada. Lindahl, consejero delegado del comparador de precios PriceRunner, saltó este lunes a los titulares de medios en todo el mundo al demandar a Google ante una división del Tribunal Superior de Justicia sueco por supuesto abuso de posición dominante. Pide una cifra récord por daños: 2.100 millones de euros, casi tanto como la sanción que le impuso la Comisión Europea al buscador en 2017. Si gana, pondrá en un serio aprieto a la tecnológica. Si pierde, su carrera probablemente haya llegado a su fin.

Quizá no ha oído hablar nunca antes de PriceRunner o de Mikael Lindahl. Es normal. Esta web solo opera en Reino Unido, Dinamarca, Suecia y Noruega, pero es uno de los comparadores de precios europeos más exitosos. Cuenta con más de 18 millones de usuarios únicos, emplea a casi 200 trabajadores y genera 45 millones de euros de ingresos anuales, con un margen de beneficio del 45%. Con estas cifras, nadie diría que el negocio está en apuros. De hecho, la 'fintech' sueca Klarna, una de las más potentes de Europa, está en proceso de adquirir la compañía. Sin embargo, Lindahl argumenta que podrían ser muchísimo más exitosos si no fuera por las prácticas "ilegales" y "abusivas" de Google, que aplasta a sus competidores, entre ellos Idealo o Kelkoo, que sí operan en España.

"Te pongo un ejemplo. Si buscas en Google unas zapatillas Nike, lo que verás serán los resultados de las tiendas 'online' que pagan más dinero a Google por aparecer ahí. Es un modelo de subasta, quien más paga, aparece primero. Google sabe que si la gente usara PriceRunner u otro comparador, acabarían ahorrando dinero. Sin embargo, solo muestra aquello que le va a generar más ingresos. Por este motivo, las autoridades europeas concluyeron que está manipulando los resultados de forma manual y a través de algoritmos para relegar a sus competidores", explica Lindahl en una entrevista con El Confidencial.

Tras una investigación de ocho años, la Comisión Europea dictaminó en junio de 2017 que Google "había abusado de su dominio de mercado para promover su propio comparador de precios [Google Shopping] y relegar a sus competidores. (...) Lo que ha hecho es ilegal bajo la normativa europea", señalo en su momento la comisaria europea de competencia, Margrethe Vestager, en uno de los casos más relevantes de su mandato que supuso multar a la compañía con 2.420 millones de euros. Google recurrió, pero cuatro años después, el pasado noviembre, recibió otra bofetada aún mayor: el Tribunal de Justicia de la UE concluyó que la decisión de la Comisión había sido impecable. No había nada que objetar.

La decisión de la Corte europea ha dado alas ahora a empresas como PriceRunner, que se ha decidido a presentar la demanda en la que venía trabajando desde 2017 tras la multa de Bruselas. "No sé cómo reaccionará Google a esto, pero les debería preocupar. Somos los terceros o cuartos que demandamos y van a venir más. Y esto es solo por Google Shopping. Tienen casos pendientes por Android y otros productos, además de que ahora la FTC y el Senado en EEUU también les están investigando. No hay ningún problema con ser grande y poderoso. El problema es que, cuando lo eres, tienes que ser muy cuidadoso con tus acciones. Tienes que tener moral y ética", señala Lindahl.

Según los cálculos realizados en la demanda, los productos que muestra Google arriba del todo son, de media, entre un 12% y un 14% más caros de lo que podrías encontrar en comparadores de precios alternativos. En el caso de categorías como moda o calzado, ese diferencial puede escalar hasta casi el 40%. "Esto es por el sistema de subasta que impone Google. Si el vendedor paga mucho dinero por aparecer arriba del todo, no puede a la vez vender al precio más barato, no le salen las cuentas. Tienes que escoger uno u otro. Google sabe que nosotros tenemos precios más bajos, pero no los muestra. Los consumidores acaban pagando de más, nos está engañando a todos y la gente no se da cuenta. Confía en los resultados que le muestra Google. Sabe que si busca algo sobre historia, alguna noticia o cualquier información, lo que encuentra es correcto. No ocurre lo mismo cuando buscas un producto".

Google se defiende de esta nueva demanda con los mismos argumentos que lleva usando desde hace años para frenar, sin éxito, la ofensiva de la Unión Europea. "Los cambios que hicimos en los anuncios de Shopping en 2017 están funcionando con éxito, generando crecimiento y puestos de trabajo para cientos de comparadores de precios. El sistema está sometido a una intensa supervisión por parte de la Comisión Europea, además de dos grupos de expertos externos. PriceRunner optó por no utilizar los anuncios de Shopping en Google, por lo que es posible que no haya tenido el mismo éxito que otros. Estamos deseando defender nuestro caso en los tribunales", ha explicado esta semana Frederic Abrard, director del programa Comparison Shopping Services y Shopping Ads de Google.

Lindahl abre los ojos como platos ante la respuesta de Google. "Me parece una respuesta muy curiosa, es en realidad una prueba incriminatoria de su comportamiento abusivo. Viene a decir que como no hemos pasado por caja y no les hemos pagado, no hemos tenido tanto éxito. Efectivamente, ¡eso es exactamente lo que decimos en la demanda! Están admitiendo que lo que hacen es ilegal: usar su poder de mercado para cobrar a sus competidores".

El jefe de PriceRunner sostiene además que las modificaciones introducidas por Google no han cambiado nada. "Lo que han hecho es permitir a todo el mundo que participe en su sistema de subasta. Es como decir, ¿queréis darnos más dinero por aparecer? ¡Perfecto! Pero eso no cambia nada de las desigualdades que introduce el proceso", explica. Google lo niega y asegura que más de 800 páginas web de comparación de precios de toda Europa participan en su programa, incluyendo rivales directos como Kelkoo, y eso les ha ayudado a generar miles de millones de clics. "La mayoría de estas empresas están creciendo, contratando nuevo personal y trabajando con más comerciantes, por ejemplo, KelkooRedbrain, Connexity, Solute, Smarketer y Smarter e-commerce. Esta última incluye a Klarna, futuro dueño de PriceRunner", señalan portavoces de Google.

La empresa de Mikael Lindahl no es la única que lleva años quejándose de las prácticas de Google. En el sector de viajes, empresas como eDreams-Odigeo llevan tiempo litigando contra el buscador. "Si no pagas, no apareces. Es así de sencillo. Durante los últimos años, Google ha venido sistemáticamente relegando a todos sus rivales a los últimos resultados de búsqueda y promocionando bien arriba sus propios productos. Si quieres competir por esos puestos, tienes que invertir muchísimo dinero. Las pequeñas empresas no se lo pueden permitir. Y para las grandes, es dinero que no pueden destinar a innovar", explicaba a este diario hace dos años Guillaume Teissonnière, jefe legal de la agencia española de viajes eDreams-Odigeo.

Ahora le toca a PriceRunner plantar cara al buscador en los tribunales. "Esto es una batalla entre David y Goliat. ¿Y cómo ganas a un gigante? Tienes que estar bien preparado", resume Lindahl, quien ha fichado a "los mejores abogados de daños contables" para calcular la cantidad de 2.100 millones y al fondo de litigación Nivalion, que correrá con todos los costes legales. Si Lindahl gana, el fondo se llevará una comisión. Si pierde, asumirán todos los costes y PriceRunner podrá seguir operando. "Tengo muchas ganas de que arranque el juicio, va a ser divertido".

Abrazos,

PD1: Ayer respiro en los mercados al saberse que había una retirada de tropas de la frontera. Por la noche, en el telediario, se decía que era una farsa, que era un simple movimiento de engaño… Ojalá se equivoquen los del telediario y se acabe esta historia de una vez… Ese ridículo espantoso que sufren los dignatarios que van a ver a Putin y les sienta en esa mesa española kilométrica…, para descojonarse de ellos… ¡Qué tipo más complicadito!

PD2: El domingo pasado vi la Misa en la tele de posesión de Munilla de su nuevo obispado. Me encantó la homilía. Estaba lleno de curas y el nuevo obispo no la leyó, la fue contando y dando ideas prácticas para hoy y ahora… Es sobre las Bienaventuranzas y los Ayes… Espectacular. Te sugiero que la veas, son 15 minutos…

https://www.enticonfio.org/homilia/misa-de-recepcion-en-alicante/

15 febrero 2022

+ de inflación persistente

Es lo que hay y que se junta con los miedos a la inminente guerra… He oído que dicen que empieza mañana… Podría ser la primera vez que vemos una guerra anunciada… Mañana veremos.

Transitorio pero persistente

Si no entran más eventualidades que tengan cacofonía en los precios y aunque pueda tardar aún unos meses, deberíamos ver a la inflación ir reduciéndose poco a poco

La semana pasada contaba la historia de un borracho, Google y la grúa como metáfora de una cuestión que, en mi opinión, es crucial si queremos comprender qué sucede y es puede ocurrir con la inflación en los siguientes meses. Si leyeron la historia, recordarán que conocimos a nuestro protagonista que, después de tomar unas cuantas cervezas, se dirigía de vuelta al coche tratando de seguir un camino marcado en su móvil, aunque con evidentes dificultades para mantener, en el espacio más inmediato, un rumbo estable. En no pocas ocasiones se desviaba de él y, aunque volvía a la senda, cualquier evento no esperado o paso mal calculado volvía a desviarlo temporalmente. Ese desvío podía ser más o menos persistente en función del golpe o del grado etílico en la sangre que nuestro querido Pedro pudiera llevar.

En series temporales (ver figura de abajo) ese rumbo a largo plazo (el marcado por Google para llegar al coche de Pedro) lo llamamos tendencia. Para que esta cambie, es necesario que se experimenten eventos que modifiquen sensiblemente la naturaleza de los factores que la determinan (la grúa, en nuestro ejemplo o el diseño del callejero). Así, mientras esta tendencia no cambie o lo haga muy suavemente, las desviaciones de la serie (el paseo de Pedro) respecto a dicha senda suelen ser temporales, aunque posean cierta persistencia. Así, cuando decimos que el extraordinario repunte actual de la inflación puede ser temporal, aunque con persistencia, lo que queremos explicar es que su tendencia no ha cambiado aún o lo ha hecho muy suavemente. En otras palabras, mientras dicha tendencia no cambie, cualquier variación de la inflación, por muy intensa que sea, no impedirá que esta termine retornando a su media.


Cierto es que, en esta ocasión, se ha conformado una tormenta perfecta, con sus particularidades y eventualidades que le dan un cariz muy especial. Pero la experiencia de las últimas décadas nos cuenta que, mientras las fuerzas subyacentes de la economía no cambien de forma evidente, por mucho que se desvíe el crecimiento de los precios, estos siempre tratarán de regresar a la media. Piensen en un perrito llevado de la mano de su dueño con una larga cuerda. El dueño es la tendencia y el perro, que lo olisquea todo y curiosea por los matorrales del parque es nuestra querida serie de inflación. La cuerda son las fuerzas económicas que hacen que dichas series no puedan desviarse hacia donde quieran a menos que sea el dueño quien lo haga. Podemos ver esto mejor con un par de ejemplos.

En 2007 varios factores empujaron al encarecimiento del barril de petróleo. Podemos destacar los huracanes de temporada durante el otoño en el Golfo de México, la tensión geopolítica de Pakistán, Irán o Líbano, o la fuerte demanda por el aumento de la actividad económica a nivel global. La consecuencia fue que el barril pasó de los 56 dólares en enero de ese año a los casi 140 dólares en junio de 2008. Es decir, su precio casi se multiplicó por tres. Un aumento del 160%. Solo quiero recordar que hoy está en 94.

A pesar de este brusco ajuste final, los efectos duraron más de un año, si tenemos en cuenta que se iniciaron en verano de 2007 y no desaparecieron hasta casi finales de 2008 y, en este caso, ayudado por la descomunal recesión

El efecto en la inflación, obviamente, no se hizo esperar. Esta, que venía avanzando en términos interanuales sobre el intervalo del 2-3 %, ascendió hasta un máximo del 5,4 % en junio de 2008. No volvería al nivel inicial hasta cuatro meses después, ya en otoño de ese año, haciéndolo muy rápidamente por el simple hecho de que la economía entraba en barrena justo iniciando lo que después conoceríamos como la Gran Recesión (y por la subida de tipos que acompañó al repunte de la misma). A pesar de este brusco ajuste final, los efectos duraron más de un año, si tenemos en cuenta que se iniciaron en verano de 2007 y no desaparecieron hasta casi finales de 2008 y, en este caso, ayudado por la descomunal recesión que hacía acto de presencia.

Otro ejemplo es el IVA. Si recordamos, la reforma de 2012 aumentó el tipo general del 18 % al 21 % y el reducido al 10 % en septiembre de dicho año. La inflación, que estaba en el 2,2 % en agosto escaló rápidamente hasta el 3,5% en apenas dos meses. A pesar de esta moderada y puntual subida, no volvería al nivel que abandonó con la reforma hasta diez meses después. Es decir, una subida muy centrada en septiembre tuvo ecos hasta casi un año después. Así pues, temporal no significa tres meses, ni cinco posiblemente. Temporal puede suponer un año, o incluso hasta más, en particular dada la magnitud de la actual subida y las razones que la acompañan.

Esta subida es diferente a la del precio del petróleo de 2007, pues afecta a un número determinado de insumos y a no pocos precios a la importación, en general los energéticos más allá del crudo y derivados

¿Es ahora diferente a los ejemplos dispuestos? Sí y no, así que vayamos por partes. Es diferente en el sentido en el que se ha conformado una tormenta perfecta, una congregación en un mismo punto de causas que empujan todas ellas en una misma dirección: una fuerte recuperación de la demanda con intensos cuellos de botella y razones geopolíticas que han elevado un buen puñado de precios al alza. Esta subida es diferente a la del precio del petróleo de 2007, pues afecta a un número determinado de insumos y a no pocos precios a la importación, en general los energéticos más allá del crudo y derivados de los mismos. Su amplitud es algo mayor, por lo que el efecto sobre la inflación podrá tener más recorrido que en anteriores situaciones relativamente recientes. No son tiempos normales y este tipo de extravagancias empiezan a ser habituales.

Pero no es diferente en el sentido de que, para tener un aumento de la inflación permanente y creciente, algo parecido al escenario que muchos quisieron ver nada más conocer la subida del precio del petróleo como el inicio de una temida estanflación, necesitamos que al coche se lo lleve la grúa, no solo que nos den un golpe que nos haga movernos de la dirección tomada. Y para ello algunas cosas más han de cambiar. La espiral precios-salarios es la principal candidata para generar este cambio, pero como he repetido una y mil veces, aunque pueda suceder (claro que puede), de momento no ha aparecido ni en Europa ni en España con la magnitud necesaria para ello.

En definitiva, a menos que los pilares económicos cambien de manera profunda (una guerra en Ucrania podría ser desastrosa en este sentido), la tendencia de la serie oscilará muy suavemente mientras esta misma paseará a su alrededor sin perderla de vista como hace el perro con su dueño o nuestro Pedro dirigiéndose a su coche. En esos casos, las desviaciones serán temporales, aunque persistentes, tanto más cuanto mayor sea el desvío o cuantos menos factores existan para una rápida reducción (como 2008). Mientras tanto, y si no entran más eventualidades que tengan cacofonía en los precios y aunque pueda tardar aún unos meses, deberíamos ver a la inflación ir reduciéndose poco a poco. De hecho, las intermensuales ya son menores que en el máximo de noviembre. Así pues, esperemos que no nos llame Pablo diciéndonos que la grúa se ha llevado nuestro coche.

Abrazos,

PD1: El amor de Dios y el hombre…



14 febrero 2022

a la cola...

Bruselas dice que seguiremos a la cola y que no volveremos al nivel pre virus en cierto tiempo…

Bruselas prevé que España siga a la cola de la recuperación económica poscovid en 2023

Nuestro país es el único de la zona euro que no conseguirá volver este año a los niveles de 2019. Para el que viene, solo habrá crecido un 3,3%, la mitad que la media

España sigue a la cola de la recuperación en la zona euro... y lo seguirá estando hasta el final de la legislatura. Pese a corregir al alza las previsiones para nuestro país, la Comisión Europea ha vuelto a certificar este jueves que la economía española es, de entre las 27 que conforman el bloque comunitario, la más rezagada en el repunte tras la pandemia. De hecho, será la única que no recupere los niveles precovid este año, según se deduce de los datos aportados por el Ejecutivo comunitario.

La recuperación acelera, aunque no lo suficiente. El PIB de España aumentará un 5,6% en 2022 —una décima por encima de lo previsto en noviembre— y un 4,4% en 2023, mucho menos de lo que calcula Moncloa. La Comisión Europea se mantiene con el coro de organismos internacionales que dibujan un escenario económico mucho más pesimista que el que maneja el Gobierno. Mientras el Ejecutivo español sigue esperando que en 2022 la economía se expanda un 7%, otras instituciones, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), están en línea con Bruselas: ambos auguran una expansión del 5,8% para 2022 y del 3,8% para 2023.

El crecimiento del presente ejercicio no servirá para llegar a los niveles de 2019, los últimos para tener una referencia del músculo de la cuarta economía del euro antes de la irrupción del covid. Mientras que el PIB alemán cerrará el que, previsiblemente, será el último año de la pandemia un 1,6% por encima de los niveles previos a la misma, el español lo hará un 1,1% por debajo. Es el peor dato del conjunto de la eurozona: el PIB francés aumentará un 2,1% durante este periodo respecto a 2019, el italiano un 1% y la media, un 2,5%.

El mayor programa de estímulos de la historia europea no ha servido, de momento, para disipar los fantasmas que aparecieron en Madrid y Bruselas al principio de la crisis. Tras la irrupción del coronavirus, buena parte de la discusión económica en la capital comunitaria se centró en cómo lograr que las economías de los Veintisiete rebotaran lo antes posible. El objetivo es que los gráficos dibujaran una V, volviendo a los niveles prepandemia cuanto antes. Preocupaba y todavía preocupa una recuperación desigual, que fragmentaría todavía más el mercado interior y aumentaría las diferencias entre los Estados miembros. Y, precisamente por eso, se diseñó un inédito fondo de recuperación de 800.000 millones de euros. El primer objetivo se ha cumplido en gran medida, con un rebote extraordinario, pero el segundo sigue en duda: no todas las economías llevan la misma velocidad. Y la nuestra es la más lenta.

El golpe del confinamiento y los estados de alarma durante la primera fase de la pandemia aún pesan como una losa sobre la producción nacional. España fue el Estado miembro que más PIB perdió en 2020, con una caída del 10,8% que duplicó la media de la zona euro, y se quedó rezagado en el repunte de 2021, al crecer un 5%, cuatro décimas más que la previsión anterior y tres menos que el conjunto del bloque comunitario. La nueva proyección sitúa a nuestro país al frente de la recuperación este año, como destaca el Gobierno. Pero, si se amplía la fotografía, la situación sigue siendo negativa.

La economía española no solo es la única de los Veintisiete que no habrá alcanzado el PIB prepandemia a final de año, sino que seguirá a la cola en 2023, cuando está previsto que expire la legislatura. En ese momento, nuestro país solo habrá crecido un 3,3% respecto a 2019, unas centésimas por debajo de Italia. Por contra, Alemania y Francia habrán despuntado un 4,2%, la media de la eurozona un 5,3% y la de la UE, un 5,9% En otras palabras: España se recupera a la mitad de velocidad que sus socios, pese a haber sido pionero en recibir los primeros pagos del Next Generation, unos 10.000 millones del total de 140.000 al que tiene derecho.

A diferencia de lo ocurrido tras la Gran Recesión de 2008, el marco comunitario es favorable para los intereses nacionales. Bruselas ha intentado desde el principio reducir lo máximo posible la brecha entre los países con un espacio fiscal suficiente para amortiguar la caída del PIB de 2020 y aquellos que no contaban con ese colchón. En ese sentido, la Comisión no solo ha impulsado el mayor programa de estímulos de la historia, sino que ha mantenido suspendidas las normas fiscales para que los Estados miembros pudieran pisar a fondo el acelerador y gastar más de lo que las reglas les permiten en tiempos normales. El mensaje enviado por la capital comunitaria siempre fue que había que tener mucho cuidado a la hora de retirar el dopaje a la economía, y que cualquier paso atrás debería ser gradual.

Pese a estar a la cola de la recuperación, nuestro país fue uno de los dos únicos de toda la Unión que presentó unas cuentas contractivas

Aunque los presupuestos de 2022 también se elaboraron con las normas fiscales suspendidas, el Ejecutivo comunitario empezó hace unos meses a recomendar cautela a aquellos socios con unos altos niveles de deuda pública, como España o Italia. En 2023 está previsto que se reactiven las reglas, de manera que Bruselas prefería que, poco a poco, las capitales fuesen ajustándose de nuevo el corsé en los planes presupuestarios que tenían que enviar en octubre. Y eso es, precisamente, lo que hizo España: pese a encontrarse a la cola de la recuperación, nuestro país fue uno de los dos únicos de toda la Unión que presentó unas cuentas contractivas, lo que le valió el aplauso del Ejecutivo comunitario.

Además, los presupuestos españoles se elaboraron cuando las previsiones de crecimiento de la Comisión Europea seguían siendo del 6,2% para 2021 y del 6,3% para 2022, muy por debajo de las conocidas este jueves. Los cuellos de botella en las cadenas de suministro, el aumento de los precios de la energía y la aparición de ómicron han dado al traste con los planes del Ejecutivo.

Abrazos,

PD1: Impresionante toma de posesión del Obispo Munilla en Orihuela, al que llegó en la mula Bartola... Te dejo su homilía que no tiene desperdicio:

Voy a compartiros unas reflexiones a modo de programa de vida para todos nosotros. Lo hago comentando un mensaje que envié a redes sociales recientemente, en el que se expresaba la siguiente triada: “Baila como si nadie te estuviese mirando. Ama como si nunca te hubiesen herido. Trabaja como si no necesitases dinero.”

1º.- “Baila como si nadie te estuviese mirando”:

¿Quién es mi público, quién es tu público? ¿Ante quién nos levantamos por las mañanas y nos esforzamos en el día a día? ¿A quién esperamos agradar y de quién confiamos obtener la aprobación de cuanto hacemos? ¿Acaso nos condiciona sobre manera que hablen bien o mal de nosotros? ¿Aspiramos a obtener el reconocimiento de este mundo? ¿Bailamos o dejamos de hacerlo, tal vez, dependiendo de quién nos mire o nos deje de mirar en cada momento?

Por ello, me atrevo a proponeros este ideal, y le pido a Dios la gracia de vivirlo yo mismo: ¡Baila como si nadie te estuviese mirando! En realidad, lo único importante es la mirada de Dios… ¡Las cosas son lo que son para Dios, y nada más!

En última instancia, actuar en conciencia es lo mismo que vivir en presencia de Dios, ya que nuestra conciencia no es otra cosa que la mirada latente de Dios en nuestra vida…

Bien podríamos hacer nuestra la conocida expresión del poeta Juan Ramón Jiménez, el autor de “Platero y yo”: “Ni el elogio me conmueve ni la censura me inquieta. Soy como soy. Nada me añade el aplauso y nada me quita el insulto”.

Pues bien, la experiencia nos demuestra que solo viviendo en presencia de Dios se puede actuar en conciencia. De lo contrario, la vanidad acaba siendo el motor de nuestra vida, o los miedos y temores al fracaso nos terminan por paralizar, o incluso nuestra propia autoestima se resiente gravemente, hasta el punto de hacernos entrar en profundas crisis de identidad.

Decía Santa Teresa de Calcuta aquello de: “Yo solo soy un lápiz con el que Dios escribe una carta de amor al mundo”. Esta gran verdad, solo puede decirla quien vive en la presencia de Dios.

2º.- Ama como si nunca te hubiesen herido:

Nuestra cultura arrastra muchas heridas, provocadas por habernos fallado profundamente los unos a los otros, y también por motivo de que nuestra fragilidad interior nos hace muy vulnerables a las faltas de delicadeza y de caridad de cuantos nos rodean…

Pero el Evangelio nos aporta una gran noticia: El corazón no es de quien lo rompe, sino que el corazón es de quien lo repara. Por lo tanto, nuestro corazón tiene dueño, y es el Corazón de Jesús.

Y por ello, nosotros no podemos quedar atrapados por las heridas del pasado, o por tantos episodios desgraciados que hayan sembrado la decepción y la desconfianza en nuestros corazones. No podemos actuar desde un amor propio herido. Estamos llamados a empezar de nuevo. El amor y la esperanza cristianas son capaces de reiniciarlo todo desde cero, sin permitir que las heridas del pasado nos descarrilen en el momento presente; más aún, abriendo nuestro corazón para dar una oportunidad a la sanación.

Amar a fondo perdido no es de tontos, sino que es de sabios. Jesús nos dijo aquello de: “no devolváis mal con mal, al contrario, venced el mal a fuerza de bien” y “amad a vuestros enemigos”, y ha llegado el momento de ponerlo en obra…

Soy consciente de que esto no será fácil, ya que vivimos en una cultura crispada… ¡Baste asomarse a Twitter! Hay poco espacio para el diálogo y para el encuentro de diferentes. A quien no piensa como nosotros hay que silenciarlo… Es la cultura de la cancelación que, por cierto, el Papa Francisco ha puesto al descubierto en su discurso de inicio de año ante el cuerpo diplomático internacional acreditado en la Santa Sede.

Por poner un ejemplo, recuerdo que en mi juventud solíamos repetir una máxima que por aquel entonces se consideraba revolucionaria: “Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”. O, dicho de otra forma, aunque yo no piense como tú, daría mi vida para que tú pudieses disfrutar de libertad de expresión…

A la vista está que aquel ideal quedó en el olvido, ya que en la actualidad se pretende imponer el pensamiento único de lo que se considera políticamente correcto… Y, por ello, pienso que estamos ante una oportunidad histórica única para mostrar ante el mundo que la Iglesia es un espacio de encuentro y diálogo en el que todo el mundo tiene cabida, tal y como estamos subrayando en la fase diocesana del Sínodo sobre la sinodalidad, sin que ello suponga ceder al relativismo; sino haciendo del encuentro entre diferentes un seudo ‘sacramento’ para la expresión del mandamiento cristiano del amor al prójimo.

¡Este es nuestro ideal!: Amar a todas las personas incondicionalmente, al mismo tiempo que creemos y predicamos la verdad revelada por Cristo.

3º.- Trabaja como si no necesitases dinero:

La tarea de la Iglesia se encuadra más en la categoría de la vocación que en la de la profesión…  (Y dicho lo anterior, tengo que matizar diciendo que todas las profesiones están llamadas a vivirse de forma vocacional). Pero una prueba inequívoca de que la evangelización es una vocación que está muy por encima de los parámetros socio económicos, es la invitación de Jesús a que llevemos a cabo nuestra labor en la pobreza evangélica.

Los medios materiales serán necesarios solamente en la medida en que nos ayuden a visualizar los valores del Reino de Dios. Estamos llamados a presentarnos ante el mundo, no apoyados en los medios humanos, sino en la fuerza del Espíritu Santo. No en vano la primera de las bienaventuranzas subraya la pobreza evangélica (“Bienaventurados los pobres de espíritu”), y es clave para poder vivir el primero y principal de todos los mandamientos (“Amad a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos”).

La pobreza evangélica no se refiere solamente al dinero –que también— sino a todo apego que nos impida tener un corazón desprendido para poder amar a Dios. Por ejemplo, es clave que vivamos la pobreza de ambiciones y de honores humanos.

La tarea de la evangelización requiere de nosotros que compitamos por ocupar el último puesto… De pelearnos –si tuviésemos que ‘pelearnos’ por algo—, lo haremos por ocupar el último puesto. Competiremos por coger la escoba y por servir a los más humildes. Cuando los pobres, los enfermos, los ancianos, los presos, los solitarios, los depresivos…llegan a cambiar nuestros horarios, planes, previsiones, el estado de nuestra cuenta corriente, entonces habrá entrado Jesús en nuestra vida. Dios nos libre de los criterios mundanos que hacen infecunda la tarea de la evangelización.