23 septiembre 2013

23 septiembre 2013 ¿Crisis de ética?

Brillante. No es una crisis de crecimiento, ni es una crisis de deuda la que vivimos. Es algo más… Ya te lo imaginabas, pero queda muy bien dicho:

¡Oh, no! ¡Otra entrada sobre las causas de la crisis!

Pido perdón al lector por volver a escribir sobre las causas de esta crisis que nos está complicando la vida –y que seguirá haciéndolo durante bastante tiempo. Pero resulta que cada vez que hablo de este tema, sobre todo con no economistas, me piden más explicaciones. Porque cuando hablamos de “las causas de la crisis” estamos hablando de cosas distintas. Por eso me parece que debemos distinguir tres niveles –y si el lector prefiere otro número de niveles, no estoy dispuesto a discutir sobre ello.
El primero es el nivel técnico-económico. Lo primero que se nos ocurrió cuando estallaron los problemas, hace ahora seis años, era que eran la consecuencia de muchas causas “técnicas”. Por ejemplo, una política monetaria demasiado expansiva en Estados Unidos (tipos de interés demasiado bajos durante demasiado tiempo), unas políticas fiscales demasiado expansivas en algunos países europeos,innovaciones financieras que cambiaron las estrategias en los mercados (las subprime, la titulización, el auge de los derivados financieros), la excesiva asunción de riesgos (en entidades financieras, pero también en empresas e incluso en muchas familias), excesiva deuda también en empresas y familias y, claro, en bancos y en países, fallos en los mecanismos de regulación y control
Llamo a este nivel técnico-económico, porque se reduce, finalmente, a variables económicas: tipos de interés, crecimiento del crédito, endeudamiento… Claro que, en cuanto enunciamos estas variables, empiezan a aparecer nuevas preguntas. ¿Por qué las políticas monetarias fueron demasiado expansivas durante demasiado tiempo? ¿Por error? Pero, ¿por qué un banco central, que se supone bien gestionado, cometió esos errores? Y, ¿tiene esto algo que ver con el excesivo endeudamiento de familias y empresas, o con la excesiva acumulación de riesgos en la banca? Con otras palabras: los fallos técnicos y económicos, ¿fueron un conjunto de casualidades, o hay un sustrato común a todo ello?
Y ya estamos en el segundo nivel, que podemos llamar de modelo económico. Y aquí empezaré dando la palabra a los economistas y a sus teorías. Por ejemplo, cuando decíamos que la gente forma expectativas “racionales” y coherentes, lo que implica que los mercados son “eficientes” y, dejados a sus propias fuerzas, se autorregulan; o que el objetivo de las empresas debe ser la maximización del valor para el accionista, porque esto es lo que garantiza el mayor bienestar (económico) para el conjunto de los ciudadanos; o la consecuencia de esto, la “teoría de la agencia”, por la que los intereses de los directivos deben alinearse con los de los accionistas, de donde se deriva la elevada remuneración de esos directivos –y los incentivos que esto produce, que llevan a la excesiva asunción de riesgos mencionada antes…
En este segundo nivel he empezado por los expertos, pero hubiese podido también haberlo hecho por los agentes económicos. Porque maximizar el valor para el accionista implica unas conductas, ya apuntadas antes: excesivo desarrollo del crédito, endeudamiento elevado, desregulación de los mercados, estrategias cortoplacistas…
Y, como el lector se habrá dado cuenta, ya estamos entrando en el tercer nivel, el que podemos llamar de modelo de sociedad, o el plano ético. Porque aquellas conductas de los agentes económicos tienen, en mi opinión, mucho que ver con algunos caracteres de las sociedades avanzadas: individualismo, utilitarismo social, emotivismo, relativismo… que luego vemos reflejados en las conductas de muchos agentes económicos: codicia, fraude, imprudencia, incompetencia…
Y todo esto tiene dos consecuencias importantes: el bloqueo de los mecanismos sociales y morales que hubiesen permitido corregir esos problemas (y que tiene que ver con la abolición de la ética en la economía y en la política), y la connivencia público-privada en esas conductas (de la que son manifestaciones la irresponsabilidad compartida por los actores económicos y políticos, la corrupción y la pérdida de confianza de los ciudadanos).
¿De qué hablamos cuando hablamos de las causas de la crisis? De cosas distintas en distintos niveles. Las de carácter técnico tienen remedios técnicos, y los gobiernos ya han tratado de aplicarlos, con mayor o menor éxito. Las del modelo económico remiten, de un lado, a defectos en las teorías vigentes, que los economistas ya tratamos de corregir (aunque tardaremos años en conseguirlo), y, de otro lado, a conductas de personas.
¿Se puede corregir estas con más regulaciones e intervenciones? Me temo que no, por dos razones. Una: el que suponemos que podría arreglarlo, el Estado, está tan en crisis como la misma economía –y no bastan unos parches para volver a hacerlo garante del bien común. Lo que me lleva a la otra razón: me temo que las soluciones institucionales y morales chocan con aspectos muy básicos de nuestra sociedad. Esto, claro, no puede ser una coartada para no hacer nada. Hay que tomar medidas, aunque sean parciales, pero siempre preguntándonos si esto va a ser suficiente, cuando pasemos al nivel superior.
Abrazos,
PD1: Y el problema es que después de llevar 5 años desde Lehman, nos encontramos que las deudas se han acumulado más y más… ¿Cuándo se pagarán? ¿Se pagarán alguna vez? Lo dudo…
With everyone focused on the 5th anniversary of the Lehman failure, we are taking a quick look at how the world's developed (G7) nations have fared since 2008, and just what the cost to restore "stability" has been. In a nutshell: the G7 have added around $18tn of consolidated debt to a record $140 trillion, relative to only $1tn of nominal GDP activity and nearly $5tn of G7 central bank balance sheet expansion (Fed+BoJ+BoE+ECB). In other words, over the past five years in the developed world, it took $18 dollars of debt (of which 28% was provided by central banks) to generate $1 of growth. For all talk of "deleveraging" G7 consolidated debt has been at a record high 440% for the past four years. So in the G7, which is a good proxy for the developed world, debt continues to increase whilst nominal growth remains extremely low thus ensuring that the deleveraging process has yet to start. As Deutsche Bank states, "at best we’re stabilising the ratio at or around record highs."
As for the implications for interest rates, they are quite clear: In an ultra low interest rate environment (short and long-term rates), it’s possible to carry this debt in a low growth environment but with little deleveraging taking place it creates a fragile environment that leaves these economies vulnerable to shocks and policy errors.
If rates were to rise notably from these ultra low levels, this could be just such a shock. This is why in spite of the recent sell-off, rates are likely to stay lower for  longer as the alternative could be highly destabilising given the extreme debt burden being carried across large parts of the world.
Or, said otherwise, once the 10Y drifts ever higher and breaches the proverbial 3.50% "Disorderly Rotation" level, that will be precisely the level at which Bernanke will have no choice, liquidity implications for the TSY and repo markets be damned, but to give up on forward guidance and step right back in. One wonders how long until bond traders realize just this and call his bluff.
Source: Deutsche Bank
PD2: Papaíto
ABBA, Padre… Está mal traducido. Se debería decir, papi, o papaíto. Mis hijos, cuando eran pequeños, me llamaban así. Incluso aún me llaman las dos pequeñas. Con lo grande que soy, me llaman con un diminutivo afectuoso. Así es como debemos tratar a nuestro Padre, con cariño y ternura, sabiéndonos hijos, siendo conscientes de nuestra pequeñez, sabiendo que lo que le pidamos, con fe, lo conseguimos…, siendo niños. Es tan importante en las cosas de Dios, ser niños, de cuerpo y mente, tratarle a Él como un papaíto que es, como papi…

20 septiembre 2013

20 septiembre 2013 Reminbis

Dentro de varios años, la divisa china va a coger una importancia que ahora no tiene. Vamos a tener un activo, los Reminbis (yuanes), que se va a ir apreciando paulatinamente y que nos aportará un rendimiento adicional a las inversiones que tengamos en China.

Realidades de China

 ‘Cruzar el río tanteando las piedras’ era el lema de Deng Xiaoping en 1978. La evolución de China desde finales de la década de 1970 muestra que el camino hacia la liberalización económica se ha recorrido con gran cautela. El éxito se ve ahora, más de tres décadas después. Los resultados económicos de China la sitúan en el segundo puesto tras Estados Unidos, y es muy probable que en unos años alcance la primera posición. Además, China es ya el principal exportador —por delante de Alemania— y posee alrededor de un tercio de las reservas mundiales de divisas. Son realidades que reflejan la pujante evolución de China.
Sin embargo, China carece de un elemento importante con respecto a las naciones económicamente más potentes: una moneda internacionalmente relevante. China está luchando activamente contra esta deficiencia desde 2010 mediante la internacionalización del renmimbi, algo que ha implicado, entre otras cosas, la promoción de las operaciones comerciales en renmimbis. En la actualidad, más del 10% del comercio chino se lleva a cabo en renmimbis, diez veces más que en 2010. Además, en julio de 2010 Hong Kong lanzó la primera plaza internacional para inversiones en renmimbis, fundamentalmente bonos.
Desde entonces, el volumen de bonos en circulación también se ha incrementado más de diez veces, desde menos de 50.000 millones de renmimbis (equivalentes a unos 8000 millones de dólares) hasta aproximadamente 500.000 millones (unos 81.000 millones de dólares). Este enorme crecimiento ha sido generado por emisores chinos y también de otros países, por ejemplo Volkswagen, Caterpillar y otros. Prevemos que, en los próximos años, tanto el mercado de bonos como la divisa seguirán ganando importancia. Con ello, la que será la mayor economía del mundo tendrá a su disposición un mercado de bonos suficientemente voluminoso.
¿Cuál es la importancia de este mercado para los inversores europeos? Dadas las rentabilidades muy bajas que ofrecen los bonos denominados en euros con emisores de calidad buena o muy buena, merece la pena pensar en Asia. En la actualidad, los bonos denominados en renmimbis presentan rentabilidades entre 1,5 y 2 puntos superior a los bonos en euros del mismo emisor. Volkswagen es un buen ejemplo: los bonos de esta empresa emitidos en euros ofrecen alrededor del 1,15% con vencimientos hasta mediados de 2017, mientras que el correspondiente bono en renmimbis ofrece rentabilidades del 3,15%, lo que supone dos puntos más cada año. Y, a pesar de esa diferencia, el riesgo asociado al emisor es el mismo. Está claro que, sencillamente, el nivel de rentabilidad en yuanes es superior al que existe en euros y ofrece al inversor ingresos adicionales.
Desde luego, estos ingresos adicionales en una moneda extranjera, el renmimbi, conllevan el correspondiente riesgo asociado a los tipos de cambio. Y aquí llega el segundo argumento importante: desde 2005, el renmimbi se ha gestionado de forma prudente apreciándose un 35% con respecto al dólar. Esta evolución indica que la moneda china está muy infravalorada. Deutsche Bank prevé que de aquí a 2017 el renmimbi continuará apreciándose en torno a un 2% anual (World Outlook, 06/2013). Por consiguiente, la moneda ofrece un perfil de riesgo-beneficio atractivo.
Aunque la política económica china siga en muchos aspectos el lema de Deng Xiaoping de ‘cruzar el río tanteando las piedras’, la evolución de la moneda china y del mercado de bonos de Hong Kong ha sido más bien rápida. Esto ofrece a los inversores una alternativa fascinante para sus carteras: rentabilidades atractivas de los bonos unidas a la posibilidad de beneficiarse de nuevas subidas del renmimbi chino.
Abrazos,
PD1: “Influir en los demás no es una cuestión de improvisación sino de preparación". Nosotros los cristianos debemos influir en los demás, que nos vean como referente, que vean nuestra alegría y felicidad. Nos debemos preparar para influir. Y la mejor forma es a través de la oración, del trato diario con el Señor…

19 septiembre 2013

19 septiembre 2013 Lo que implica la crisis de deuda

La FED no quita los estímulos… Sigue inyectando pasta y los mercados americanos lo recogen con alborozo. A subir tocan. Esto es bueno a corto plazo, hay más pasta, y malo a largo plazo. No podrán inyectar para toda la vida…
En España la deuda pública llega al 92,2% del PIB. En 2007 era del 36,2%. La factura que estamos dejando para las siguientes generaciones asusta. Sólo hay dinero para pagar intereses y mantener este terco “estado del bienestar” que no hay por donde meterle mano…¡Inamovible al desaliento! Así es como estamos. Crecer creceremos algo, pero las deudas ni se corrigen (pagan), ni se opta por no pagarlas…, todavía.

La deuda sí es el problema

Leí ayer en Twitter una frase que se me ha quedado grabada, “el déficit asegura el crecimiento”. No menciono a la persona que la escribió porque lo hizo con seudónimo, pero claramente asumía con su afirmación que aumentar el déficit ayudaba a que la economía se recuperase, en vez de ver que la recuperación es mucho más lenta y frágil precisamente por el déficit, y el coste en impuestos de financiarlo.
La recuperación incipiente que llevamos comentando unos meses es evidente, pero tiene una amenaza clarísima. La complacencia en la acumulación de deuda solo porque baja el coste -la prima de riesgo-, que nos lleva a que podamos pasar mucho tiempo estancados en niveles de crecimiento pedestres.
El argumento a favor de olvidar el problema de deuda lo escuchamos cada día. Lo que importa es crecer. Mientras se consiga salir de la recesión, y el coste de dicha deuda sea bajo, poco a poco se irá reduciendo el endeudamiento por la parte del denominador, el PIB. No nos preocupemos.
Solo tiene tres inconvenientes: el umbral de saturación, la deuda destructiva y el coste de la deuda.  
+ ¿Qué es el umbral de saturación? Lo hemos comentado varias veces. El punto a partir del cual una unidad adicional de deuda no genera PIB, sino que simplemente estanca aún más la economía. Umbral que sobrepasamos en 2006 y en la OCDE, entre 2005 y 2007.
¿Qué es deuda destructiva? Aquella generada por gasto corriente improductivo, que no produce ningún efecto positivo y perpetúa un sistema que confisca y fagocita la actividad económica a través de impuestos, detrayendo inversión y consumo. En nuestro caso, un gasto público que supera en casi 35.000 millones los niveles de ingresos del pico de burbuja. En la Unión Europea, un déficit estructural de casi el 4% del PIB.
El coste de deuda. ¿Qué nos hace pensar que el coste de la deuda se va a mantener bajo eternamente? Ya hemos visto subir la rentabilidad del bono americano un 64% en lo que va de año y el alemán dispararse un 49%. Por supuesto, desde un nivel muy bajo. Como dice mi colega Matt, “cuando tu hijo cumple dos años no le felicitas por hacerse un 100% más viejo que el año anterior”. Pero la realidad es que el coste de la deuda no se puede mantener artificialmente bajo para siempre. Y ahí es donde se generan los shocks, ante la acumulación de deuda viva cuando el coste bajo es insostenible.
La deuda pública 'barata' no es una panacea. De hecho 'barato' es un término erróneo donde los haya, puesto que asume que no existe coste de oportunidad privada de invertir o ahorrar. Se llega a una situación perversa en la que un país como Japón, con una deuda de más del 200% del PIB, donde las necesidades de financiación del país superan el 60% del PIB en 2013, y que se financia a un ínfimo 0,7% a diez años, si se diera un aumento del coste de la deuda de 100 puntos básicos, pondría en peligro a toda la economía. La deuda pública japonesa, barata o cara, supera 24 veces a los ingresos fiscales del país.
Sobre la saturación de deuda, Deutsche Bank mostraba el impacto de los últimos cinco años:
Los países del G7 han añadido casi 18 billones de dólares de deuda hasta un récord de 140 billones, con casi cinco billones de expansión del balance de sus bancos centrales para generar solamente un billón de dólares de PIB nominal.
Es decir, en cinco años, para generar un dólar de crecimiento se han "gastado" 18 dólares, un 30% de ellos de los bancos centrales. Todo ello manteniendo la deuda total consolidada del sistema en el 440% del PIB.
La 'inversión' en crecimiento que se supone que se consigue con los déficits astronómicos, deuda y expansión agresiva de los bancos centrales simplemente no da fruto. Por supuesto, muchos dicen que la solución es seguir hasta que funcione. Pero el sistema se hace cada vez más frágil y sujeto a vaivenes ante el más mínimo movimiento de los tipos de interés.
Estos crecimientos paupérrimos, además, ocurren en medio de un periodo de represión financiera feroz. Devaluaciones y bajadas de tipos de interés desincentivan el ahorro, y empujan a endeudarse. El dinero es "barato" y el ahorro es "ser tonto". Pero a la vez se suben los impuestos y baja la renta disponible.
Se empobrece a la población en cuatro flancos: sus ahorros, la rentabilidad de los mismos, sus ingresos y su capacidad de consumo.
Todo ello lleva a un sistema mucho más débil, porque los costes fijos -el gasto público- se multiplican en economías cíclicas, dejando muy poco margen de maniobra para los tiempos difíciles. Y entonces nos dicen que es un problema de ingresos, como si una administración pudiera manejarse esperando que vuelva la burbuja. George Osborne, en Reino Unido, decía “un Gobierno que gasta 720.000 millones de libras anuales no puede llamarse un gobierno o un administrador, es inaceptable”. Fíjense que no dice en un solo momento “es un problema de ingresos”. Esos ingresos llegan por actividad económica, y si la reprimes a impuestos para financiar unos gastos inaceptables, esa actividad no termina de arrancar.
Hay más confianza en Europa, el Banco Central Europeo ayuda, la economía está poco a poco saliendo de la recesión… Todo cierto. Sin embargo las necesidades anuales de financiación de la economía están a máximos históricos, cerca de 70.000 millones de eurosPiensen en España, la deuda sobre PIB ya ha alcanzado el 92%, creciendo un 17,16% con respecto al mismo periodo de 2012. Sin embargo, el Tesoro planea ahorrar unos 5.000 millones de euros sobre lo previsto. ¿A qué se debe ese milagro? A que el coste de dicha deuda ha bajado más de lo que han crecido las necesidades de financiación. Fenomenal. Hay más confianza en Europa, el Banco Central Europeo ayuda, la economía está poco a poco saliendo de la recesión… Todo cierto.
Sin embargo las necesidades anuales de financiación de la economía están a máximos históricos, cerca de 70.000 millones de euros. Pongamos que fueran 30.000 millones si se consiguen los muy ambiciosos objetivos de largo plazo. Aun así, dependemos de un entorno insostenible de tipos bajos eternos para que no vuelva a suponer un shock, como hace poco.
Pero imaginemos que la fiesta continúa y la japonización de nuestras economías europeas se profundiza. Si hacemos como Japón, que se auto-coloca la enorme mayoría de su deuda, podemos conseguir el efecto de engañarnos a nosotros mismos y bajar artificialmente el coste de deuda a niveles inaceptables en condiciones normales (como el 0,7% japonés) ¡Hurra! ¿Qué ocurrirá? Que el incentivo perverso de aumentar los gastos, no reformar la economía y disparar la deuda hasta el 220% del PIB será demasiado goloso para no tomarlo. Y luego vienen los recortes igual.
Pero no, imaginemos que no importe porque esa deuda la estamos colocando en nuestros planes de pensiones, en nuestros fondos de inversión y además sostienen nuestras decenas de aeropuertos, carreteras, hospitales, campus vacíos y escuelas. Es el contrato social, ¿verdad? El único contrato que firma uno que no ha nacido para pagarle sus privilegios a otro que hoy está vivo.
El problema es que ese contrato social se lleva por delante su renta disponible y sus ahorros en represión financiera y gastos públicos, que en la UE superan el 40% del producto interior bruto.
Los costes absolutos suben porque siempre es poco, y los unitarios además se disparan porque la población envejece y hay menos contribuyentes a esabolsa imaginaria. Por eso la economía se estanca. La deuda se acumula. Y un día, salta. Para entonces, les habrán convencido de que la solución es una devaluación o una quita, que se lleva por delante sus ahorros, planes de pensiones y seguridad social (invertidos hasta el 80% en deuda soberana). Hace una semana y media ya vimos al gobierno de Polonia confiscar el 50% de las pensiones privadas para “que el estado pueda endeudarse más”. 
En Estados Unidos, el revendo Emanuel Cleaver llamó a la reducción de gastos y aumentos de impuestos de la negociación del techo de deuda el"sándwich de Satán", porque entre las rebanadas de pan no hay nada. El error del reverendo era pensar que el país puede permitirse eternamente un déficit de casi 800.000 millones de dólares, a pesar de estimular, crecer modestamente y crear cierto empleo. El error de España sería pensar que es momento de relajar los ajustes ya que empezamos a crecer. El propio BBVA, en un informe excelente (Spain: Straight Answers to Straight Questions), alerta sobre un retorno al crecimiento moderado y sujeto a riesgos muy importantes, sobre todo porque, aunque creo que Morgan Stanley y BBVA tienen razón en esperar crecimientos superiores a las previsiones del gobierno, un crecimiento del 0,6% del PIB con un aumento de la deuda del 6-7% es simplemente insostenible.
Ahora que se ve la luz al final del túnel es cuando no hay que parar los ajustes. Es esencial atacar los gastos y prestar una atención extremada a esta acumulación de deuda, para evitar los shocks cuando la euforia se modere o desaparezca, que ocurre. No solo mirar al crecimiento, sino al balance, precisamente si lo que se busca es preservar ese “estado de bienestar”, que es cada vez más el bienestar del Estado. Porque mientras dedicamos nuestros esfuerzos a justificar cada gasto inútil como "pequeño" y la deuda como "manejable", el sistema se hace más frágil.  Y la acumulación de riesgo acaba por explotar.
… Entonces le echarán la culpa a los mercados.
Abrazos,
PD1: Los que afrontamos mayores deudas públicas y privadas:
Papelitos y más papelitos. ¿Se pagarán o se decidirá en unos años no pagarlos?
EEUU puso freno a los gastos federales y ha conseguido subir los ingresos tributarios algo. Pero sigue con un enorme déficit. Muy parecido a lo que le pasa a España:
Al final son los tenedores de deuda extranjeros los que soportan el peso de los problemas de los demás países. Mira Italia. ¿quién podrían invertir en un país con tanto endeudamiento? En cuanto vayan venciendo, adiós muy buenas…
Y para defenderse, las posiciones de divisas de los bancos centrales no son muy boyantes en el caso del BCE:
PD2: La explosión de Mercadona, vis a vis con otras grandes cadenas como Inditex o El Corte Inglés:
PD3: Por fin, las fotos de la boda de mi niña. Han tardado, pero te las debía… ¡Qué mayores! Aún recuerdo cuando tuvimos los siete mayores (se llevan 8 años y sin gemelos) La boda fue muy emocionante!!!

17 septiembre 2013

18 septiembre 2013 Perspectivas para el año que viene

EMAIL DE MAÑANA
Empiezan a salir explicaciones de lo que nos puede pasar en 2014. Atentos pues:

Las ocho implicaciones para la inversión del nuevo escenario macro

J.P.MORGAN AM: UN CRECIMIENTO GLOBAL MÁS EQUILIBRADO OFRECE MÁS OPORTUNIDADES QUE RIESGOS

La clave para tener éxito en la inversión no es ser capaz de predecir el futuro con el poder de la clarividencia, sino ver el presente con claridad. J.P.Morgan AM enumera los grandes temas que definen el entorno económico actual.

La clave para tener éxito en la inversión no es ser capaz de predecir el futuro con el poder de la clarividencia, sino ver el presente con claridad. A día de hoy, esto se cumple más que nunca en un mundo que se recupera de una crisis financiera, y marcado por el descontento político, una flexibilización monetaria extrema y los hondos prejuicios arraigados entre los inversores. En su última publicación trimestral, J.P.Morgan AM ha tratado de ofrecer esta claridad, examinando los grandes temas que, según la gestora, definen el entorno económico global de las inversiones y analizando tanto las oportunidades como los riesgos para los inversores a largo plazo.

Tal y como explica la firma en su informe Market Insights correspondiente al tercer trimestre, un crecimiento global más equilibrado en 2013 ofrece más oportunidades que riesgos para los inversores. “China parece estar estabilizándose, aunque con un ritmo de crecimiento más lento. Entretanto, aunque los problemas a corto plazo en muchos mercados emergentes han causado recientemente pérdidas tanto en la renta fija como en la variable de estos países, las perspectivas de crecimiento y unas valoraciones atractivas hacen que los bonos y acciones de ME sigan siendo moderadamente atractivos para los inversores a largo plazo. Por su parte, aunque todavía se enfrentan a grandes desafíos fiscales, Japón muestra claramente un momentum más fuerte.
Europa ha entrado en modo recuperación y, con valoraciones bajas y la promesa de que continuará fluyendo el dinero fácil, ofrece oportunidades tanto en la renta variable como en el crédito”. En lo que respecta a Estados Unidos, la firma considera que el momentum de la economía americana parece dar muestras de mejora y, pese a que esto debería llevar a la Reserva Federal a reducir las compras de bonos y aumentar los tipos de interés, también debería contribuir a que se prolongara el ya importante rally del mercado bursátil. El refuerzo gradual de la economía global debería también servir de apoyo a una variedad de inversiones alternativas”, afirman.
Sin embargo, los factores más anómalos en el entorno de inversiones actual son las políticas monetarias de excesiva flexibilización de los bancos centrales de los países desarrollados y la extrema cautela de muchos inversores individuales e institucionales. Estas anomalías continúan jugando en contra de los que todavía están sobreponderados en liquidez y a favor de los que han invertido en carteras equilibradas de activos a largo plazo. Y es que la mejora de la situación conlleva implicaciones para el inversor, que en la gestora resumen en siete aspectos clave:
1. Un crecimiento global más equilibrado con menos riesgos evidentes debería continuar favoreciendo la renta variable global frente a la renta fija y la liquidez.
2. La dinámica de la oferta y la demanda conduce inevitablemente a un crecimiento más lento en China.
3. Dado que más de la mitad de la población global vive en mercados emergentes con economías en proceso de ralentización, es probable que los precios de las materias primas se mantengan moderados.
4. A medida que los inversores adopten una visión más equilibrada sobre los mercados financieros, en los mercados emergentes las perspectivas para la renta variable parecen más favorables que para la renta fija.
5. Pese al éxito inicial de la ‘Abenomía’, sus mayores desafíos están por venir: cómo mejorar una situación fiscal prácticamente fuera de control sin abocar nuevamente a Japón a la recesión y a una crisis financiera.
6. Los signos de mejora de los principales países europeos y la prolongación de la flexibilización monetaria hacen que la renta variable europea sea una opción atractiva, pese a los riesgos persistentes de las economías periféricas.
7. Las perspectivas de un crecimiento económico más fuerte, menos riesgos y unos tipos de interés bajos aunque en aumento, hacen que la renta variable estadounidense siga siendo una de las clases de activos más atractivas del mundo pese al incremento de las valoraciones.
8. El ajuste del mercado laboral estadounidense obligará a la Fed a retirar gradualmente la flexibilización cuantitativa prevista, lo que generará un aumento de los tipos y una rentabilidad relativa inferior de los sectores más sensibles a las variaciones de tipos dentro de los sectores de renta fija y variable estadounidenses.
Según J.P.Morgan AM, los inversores globales deberían ser capaces de reconocer cómo los bancos centrales globales han distorsionado el entorno de inversión empujando los tipos de interés tanto a corto como a largo plazo a niveles muy poco atractivos. “Una idea generalizada, en particular desde la crisis financiera, es que los mercados financieros globales resultan de alguna manera ‘inamovibles’ para la persona media, lo que hace que les resulte difícil obtener buenos resultados en la inversión equilibrada a largo plazo. Irónicamente, en 2013 los bancos centrales parecen haber trucado el juego desde el otro lado, haciendo que a quien acumule liquidez le resulte enormemente difícil superar a una cartera equilibrada. Aunque los tipos de interés a largo plazo suban, esto seguirá sucediendo en los próximos años, lo que manifiesta la importancia de aprovechar las oportunidades de inversión en un mundo más equilibrado”.
Abrazos,
PD1: La importancia creciente de la bolsa de China:
El enfriamiento económico que ha sufrido este año parece que está dando lugar a una nueva reactivación que se deberá trasladar a los mercados en el futuro:
China e India no han hecho más que empezar en el proceso de emergencia que viven esos países. Les queda un largo trecho, lo mismo que ya han vivido otros antes:
Y el problema de endeudamiento que tanto se ha comentado en la prensa no sé si es falaz, como casi todo lo que se publica sobre China:
Idem de ídem con la política monetaria ni burbuja alguna…
Esta es la realidad: la mano de obra está muy cara en el mundo occidental…, y por eso se produce en otros sitios más baratos:
PD2: En el hogar enseñamos a nuestros hijos, aún cuando no tengamos la intención de hacerlo; porque actúa el factor de imitación…
Cuidado con las palabrotas, groserías, cuidemos el pudor, seamos laboriosos, cuidemos a los mayores, respetemos las señales de tráfico…enseñémosles a volar.

17 septiembre 2013 Han pasado 5 años desde el colapso de Lehman Brothers

Y desde Bloomberg ven que las cosas siguen muy complicaditas. Poco ha cambiado. La crisis de deuda de entonces, la crisis que se genera con el apalancamiento salvaje que habían acumulado los grandes bancos, se mantiene:

Banks Seen at Risk Five Years After Lehman Collapse

Y sin embargo, en otra partes las cosas están incluso peor. Piensa que como puedes ver en el gráfico de los activos que acumulan los seis bancos mayores estadounidenses, tienen 9,6 trillones de dólares de activos en sus balances, frente a un PIB USA de 14,7 trillones. En España sin ir más lejos, los activos que acumula sólo el Banco de Santander es de 1 billón de euros que coincide con el PIB español… Súmale el BBVA, Caixa, Bankia y Popular y Sabadell… De traca!!!
Abrazos,
PD1: Aunque empezamos a viajar menos por ahí fuera, mira las tendencias mundiales del turismo. Cada vez tenemos más competidores. Me sorprendió que en España, a pesar de que los datos del turismo sigan subiendo, la realidad es que a Madrid, por avión, nos llega menos gente… Nos gana ya Barcelona!!!
Para nuestra desgracia, el turismo, nuestro negocio, tiene cada vez más competidores…
PD2: El Señor cuando acaba el sermón de la Montaña, después de contarnos las Bienaventuranzas, nos dice, como resumen de esas palabras, que debemos ser perfectos, como nuestro padre celestial es perfecto. Nos marca la meta de la perfección. ¡Uff qué difícil, pensamos enseguida! Ser santo, ser perfecto, ser más bueno que bueno… Pues esa es la meta, ese es el objetivo que tenemos los cristianos. No, no todo está basado en el decálogo, en los Diez Mandamientos, que bien conoces. El señor nos dice que, además, debemos amar a Dios y al prójimo como nos amamos a nosotros mismos, buscando esa perfección que carecemos… Ser cristiano es un camino, donde nos debemos ir marcando propósitos, donde tenemos que progresar. La frialdad de nuestro corazón, las debilidades del cuerpo, y las dificultades nos impiden ir muy rectos. Pero vamos escribiendo, con el devenir de la vida, nuestro recorrido hacia un final feliz. Sí, cuesta un montón… Es mucho más fácil pasar de todo e ir a lo mío. Pero entonces no nos podremos llamar cristianos, ni tendremos la recompensa esperada. Así que, pasito a pasito…