24 febrero 2015

endeudados hasta las orejas...

Sigue siendo nuestro principal problema, las deudas. Haremos máximos en las bolsas…, el mercado nunca entiende de economía, sólo de psicología y de nervios de los inversores…, pero la macro, la capacidad de repago de nuestras deudas, sigue muy chunga…
Emilio Ontiveros dice:

Endeudados

La regla de oro desaconseja endeudarse para cualquier destino que no sea la inversión

El mundo está hoy más endeudado que en 2008, al inicio de la crisis, y seguirá estándolo durante muchos años. Conviene, por tanto, que nos acostumbremos a convivir con elevadas deudas. Desde luego los supervisores financieros, con el fin de anticipar posibles episodios de inestabilidad, pero también las próximas generaciones, obligadas a soportar el servicio de las deudas contraídas en estos últimos años.
Recordemos que el desencadenante de la crisis fue una rápida erosión de la solvencia de los deudores hipotecarios estadounidenses. El subsiguiente colapso de los mercados financieros mayoristas —allí donde los grandes operadores bancarios se prestan unos a otros— fue el principal alimentador del contagio a Europa. De sus ramificaciones, la paralización de la inversión crediticia en el sector privado de las economías y su perversa conexión con los mercados de deuda pública, también en la eurozona disponemos de evidencia suficiente.
En aquellas economías más directamente afectadas por la crisis y por su inadecuada gestión, la caída de la recaudación tributaria y los apoyos a entidades bancarias contribuyeron al aumento de la deuda pública. El caso de España vuelve a ser representativo: al final de 2007 la deuda pública era de las más bajas de Europa pero la privada estaba en máximos históricos. Hoy ambas están entre las mayores de la OCDE. No es algo exclusivo de nuestro país.
En las economías avanzadas solo algunos sectores privados han conseguido reducir su endeudamiento, aunque a un ritmo inferior al esperado. La deuda pública en relación al PIB, sin embargo, ha aumentado en un 75% desde el inicio de la crisis. Ello ayuda a explicar que durante 2014 y lo que llevamos de 2015 los flujos internacionales de capital sigan dirigiéndose mayoritariamente hacia las economías más desarrolladas, en detrimento de los canalizados a las emergentes.
Esos aumentos en los pasivos están alimentando la ampliación del volumen transaccional de los mercados financieros, la ya considerable “financiarización” de la economía global. Así se pone de manifiesto en la última edición del informe Mapping the World's Financial Markets, realizado por Sanjeev Sanyal del Deutsche Bank. Estima que el stock de activos financieros, medido por la capitalización de los mercados de acciones y el saldo de la deuda pública y privada pendiente, ascendía a 294 billones de dólares [257.000 billones de euros] a final del año pasado. De ellos, 69 billones corresponderían a los mercados de acciones, mientras el resto serían instrumentos representativos de deuda privada y pública. Gran contraste con las cifras de 2008: el valor total era de 222 billones de dólares, con todas las categorías de instrumentos financieros por debajo de sus valores actuales. De ellos, la deuda es el componente que más ha crecido.
El análisis de esa misma tendencia ha sido abordado en otros trabajos recientes del Banco de Pagos Internacionales, BIS (Debt) y del Mckinsey Global Institute, MGI (Debt and (not much) Deleveraging), algunos de cuyos gráficos más representativos están reflejados en el blog Finanzas a las nueve: http://blogs.elpais.com/finanzas-a-las-9/.
En el trabajo del MGI se destaca que desde 2007 hasta el segundo trimestre de 2014 la deuda global ha crecido a un ritmo anual del 5,3%, 57 billones de dólares en total, equivalentes a 17 puntos porcentuales del PIB, de los que más de 25 billones de dólares de ese aumento corresponderían a deuda pública. En bastantes economías, el aumento del endeudamiento público coexiste con el de familias y empresas. No es el caso de la española, donde el desapalancamiento las familias y empresas ha sido simultáneo al más intenso aumento de la deuda pública.
Recordemos que fue el elevado endeudamiento privado el principal factor de exposición al contagio de la economía española. En común con otros países —EEUU, Reino Unido, Irlanda— el nuestro mantenía un elevado grado de concentración en financiación hipotecaria. En España, a pesar de la severidad de la crisis, de su impacto sobre la renta de familias y empresas, el desapalancamiento ha sido evidente, aunque más en las empresas que en las familias.
Del crecimiento total en la deuda acumulada en el mundo en estos siete últimos años aproximadamente la mitad correspondería a economías no avanzadas, reflejando en cierta medida saludables desarrollos como la mayor profundidad financiera, de la mano del ascenso en el endeudamiento del sector privado, en un contexto de aumento en las cotizaciones de los activos financieros. En el G20, con datos del BIS, la deuda en términos de PIB es hoy 20 puntos porcentuales superior a la existente en 2007. Con todo, el nivel de la relación entre deuda y PIB en las economías menos desarrolladas se mantiene por debajo de la mitad del correspondiente a las avanzadas.
El caso de China es uno de los más destacados: su deuda total, más del 280% del PIB, es hoy superior a la proporción equivalente en EEUU, alimentada por el endeudamiento privado para adquisición de activos inmobiliarios —de los que una parte importante han sido suministrados por entidades amparadas en la banca en la sombra—, y otra no mucho menor por gobiernos locales altamente endeudados.
Sobre estos hechos llama la atención el BIS, pero destaca especialmente el aumento de la financiación privada trasfronteriza de los mercados de deuda, considerándolo un paso más en la gestión de la liquidez a nivel global, en la dinámica de globalización financiera, en definitiva. Su director general, Jaime Caruana, confiesa no entender completamente el alcance de esa tendencia, planteándose con razón hasta qué punto es menos inquietante que un boom crediticio sea dirigido por los mercados de capitales en lugar de por los bancos. Se trata, en definitiva, de saber si es más o menos probable que termine en una crisis como las conocidas y, por tanto, si son adecuadas las decisiones reguladoras que se han adoptado hasta ahora. El hecho cierto es que ya no son los bancos el exclusivo objeto de atención de los supervisores financieros, en la medida en que vehículos adicionales a los préstamos bancarios canalizarán mayor financiación en todo el mundo.
Tres conclusiones pueden deducirse de los datos anteriores. Tendremos que aprender a soportar mayores volúmenes de deuda. Su peso sobre el tamaño de las economías seguirá siendo importante, especialmente en la eurozona, si esta no aumenta mucho más su ritmo de crecimiento económico. En segundo lugar, la deuda no siempre será asignada de forma óptima, financiando inversiones que se traduzcan en mayor crecimiento. En este punto es oportuna la verificación sobre la que llama la atención el BIS acerca de cómo muchas empresas están utilizando la deuda para financiar mayores pagos de dividendos o reducciones de capital, en lugar de aumentar sus decisiones de inversión, de aumento de su eficiencia y capacidad de crecimiento, en definitiva. Por último, pero no menos relevante, la supervisión y anticipación de su potencial desestabilizador sobre las economías será algo más complejo que hasta ahora.
De lo anterior no cabe concluir en la estigmatización del endeudamiento, sino sugerir su vinculación al cumplimiento de aquella regla de oro que desaconseja endeudarse para cualquier destino que no sea la inversión. Y exigir siempre que la rentabilidad esperada de la misma exceda al coste de capital. Me permitiría añadir, a tenor de reciente experiencia española, sin poner todas las deudas en la misma cesta: con un grado de diversificación inversora suficiente.
Recordatorio de quién tiene nuestra deuda:
A diciembre pasado ya alcanza la burrada de 1.033.958.000.000 euros, el 98,1% del PIB…:
Los guiris la tienen y mucha:
Te pongo quién tiene la deuda de Italia y Francia para que puedas comparar:
Pues eso, a esperar a ver qué pasa. El mercado subirá al calor del crecimiento del PIB. Pero la crisis sigue latente y seguirá hasta que no desapalanquemos el sistema, hasta que no reduzcamos las deudas. Abrazos,
PD1: Roma fue espectacular. Nos gustó todo, esas calles atiborradas de turistas, esas casas sucias pintadas con ese color a tierra, esa cantidad de iglesias, a las que entrábamos con interés a ver las obras de arte y a rezar…, esas pizzas finas, ya podían aprender a hacerlas así en España, esa pasta carbonara, donde la nata es lo que falta y sobra en España, esos mini cafés, puro concentrado de revitalizante delicioso…, ese hijo nuestro tan bueno, tan entregado, tan voluntarioso, nos sorprendió con varios detalles impensables… Además, vimos pasar al Papa en un Ford Focus con dos motoristas solo… ¡El taxista se emocionó y nosotros también!
Bueno, hubo algo que no nos gustó nada: Unas hordas de indios tratando de venderte el palo para selfies, o el paraguas, según la ocasión. Creo que había miles de indios, con esa cara tristona, con esa pulcritud en el vestir y en la forma de acercarse a venderte el palo. Me dieron mucha pena…, parecían esclavos traídos bajo falsas promesas y supuestamente un gran coste, donde el fruto de los pocos palos que vendían sería para la mafia que los ordenaba… Mucha pena al ver la explotación humana de cerca.

23 febrero 2015

metodo para ahorrar

Hoy te cuento trucos para ahorrar:
El ahorro es fundamental en tiempos de incertidumbre como los actuales. Fomentarlo en cualquier ámbito es positivo y beneficioso para aquellos que toman la decisión de mirar al futuro desde el presente. Todo cuenta para que los euros no se despidan de nuestro bolsillo para no volver jamás: desde el café y el cruasán de la mañana a las copas y cenas con los amigos el fin de semana, por citar dos ejemplos.
En Japón llevan muchos años utilizando un método para mantener las cuentas personales a raya. Se trata del Kakebo, que significa “libro de cuentas para la economía doméstica”. El objetivo de este manual, mezcla de calendario y agenda, no es otro que ahorrar cada vez más y mejor.
¿Funciona? Depende de la constancia de cada uno. Si uno no se hace trampas al solitario y es constante en su empeño de querer saber en qué se gasta cada céntimo a lo largo de un periodo determinado de tiempo el método brindará sus frutos. Con este método uno puede decidir cuánto quiere ahorrar cada mes, anotando todos los gastos e ingresos, organizando todas las compras que se realicen por categorías, examinando los resultados semanalmente. Dicho en otros términos, con el Kakebo uno tratará de organizar sus gastos personales y para ello, de manera periódica, irá apuntando en qué vuela su dinero a diario.
En España este manual de control financiero personal ha sido publicado por primera vez en 2014 por la editorial barcelonesa Blackie Books, que debido a su éxito ya ha preparado una nueva edición para 2015. Existen numerosos tipos de kakebos en Japón. Los modelos se adaptan a todo tipo de público, desde familias, a solteros o a adolescentes. En algunos de estos manuales los usuarios simplemente pegan los tiquets que consumen y actualmente las generaciones más jóvenes optan por las apps kakebo en su smartphone.
¿Cuál es el origen del Kakebo?
Se trata de un invento centenario. El primero se puso a la venta en Japón en 1904 y lo creó Motoko Hani, la que se considera la primera mujer periodista del país. Fundó una revista femenina, la más antigua en territorio japonés, que se llamaba La compañera de la mujer. De hecho, tanto el Kakebo como la publicación que dirigía, tenían como objetivo que las mujeres japonesas llevaran el control de la economía doméstica. De algún modo, Motoko Hani entregaba herramientas a las mujeres para ganar independencia en una sociedad por aquel entonces en pleno proceso de modernización.
Abrazos,
PD1: ¿Qué es ahorrar?

“Ahorrar es cambiar presente por futuro”

Del 1 al 10, ¿qué nota le pondría a la cultura del ahorro en España y por qué?
Le pondría un 6, un aprobado alto. Creo que en los últimos tiempos hemos estado aprendiendo en función de la realidad, de ir enfrentándonos, quizá con retraso, a la situación que exigía cada momento. Creo que el inversor español ha delegado su responsabilidad y cuando uno delega la asunción de riesgos se preocupa poco por dos de los factores más importantes que tiene la inversión: el riesgo -sin duda, la fuente de la rentabilidad- y cambiar presente por futuro.
¿Puede explicar esta idea de cambiar presente por futuro?
Es muy sencillo. La inversión permite afrontar gastos y alcanzar objetivos en el futuro que de otra manera quizá no se podrían aguantar porque los ingresos no son suficientes cuando se llega a la jubilación y uno se ve en la tesitura de tener que completarlos; o porque la necesidad de hacer cosas, de pagar una educación, de pagar una vivienda o de cualquier otro objetivo exige más recursos que los que uno podría obtener con el solo ahorro. Durante años hemos estado delegando nuestra función como inversores y probablemente el futuro nos exige que seamos mucho más inversores que lo hemos sido hasta ahora.
Si le hiciera la misma pregunta con la que hemos empezado esta entrevista dentro de cinco años tengo la sensación que aumentaría la nota a un 7 o un 8. ¿Es así?
Por supuesto. En el ámbito del ahorro personal todo va a ir a mejor. Creo que al inversor español se le han caído dos paraguas. El primero es el de la pensión pública. Cuando uno lleva toda la vida oyendo que las pensiones van a estar ahí cuando se necesiten para que cualquiera pueda vivir muchos años y muy bien para que ahora por un efecto demográfico y matemático esa promesa sea cada vez más difícil de cumplir de repente uno empieza a pensar que hay algo de cierto y que hay que empezar a preguntarse por el futuro de cada uno. El inversor se ha visto obligado a tomar conciencia desde ese punto de vista.
¿Y el otro paraguas?
El segundo paraguas es que la inversión favorita de los españoles hasta la fecha, el depósito bancario, ha dejado de dar retornos y ha dejado de ser interesante. Es en ese ejercicio en el que uno se da cuenta de que para alcanzar las metas futuras necesita una rentabilidad que como mínimo bata la inflación y el depósito ya no la facilita: entonces hay que empezar a preocuparse por el riesgo. Llegados a este punto es cuando se busca un asesoramiento más especializado, se intenta encontrar a alguien que ayude a entender dicho riesgo, cuánto, cómo gestionarlo y cómo hallar la estructura de inversión que permita alcanzar la rentabilidad objetivo con un nivel de riesgo razonable y bien diversificado. Una vez desaparecidos los dos paraguas, pensiones y depósitos, el inversor se ha visto obligado a buscarse la vida.
En su opinión, ¿qué productos son los más adecuados para una persona de 30 a 40 años para fomentar el ahorro?
Hay que primar el concepto de ahorro sin centrarlo en productos concretos. Lo que importa es que la gente ahorre para su jubilación pero también para comprarse una casa, para educar a sus hijos, para alcanzar un nivel de independencia económica que le permita lograr diferentes cosas en la vida. El problema es que nos dedicamos a primar productos y los productos tienen una serie de ventajas aunque al final no son buenos por sus características intrínsecas sino porque alguien lo señala. “El PPA es un buen producto”, dicen algunos. Bien, ¿y por qué no un fondo de inversión u otra cosa? Hay que primar la fórmula de ahorro y no el producto.
¿Y en cuanto a la jubilación?
Por otro lado, a lo largo de una vida tan larga de inversión para el ahorro como es el tema de la jubilación, que la inversión colectiva sea a través de fondos de inversión o pensiones es sin duda la herramienta más transparente, más segura, más versátil, la que da más flexibilidad, la que proporciona más posibilidades de poder combinar rentabilidad y riesgo…. El fondo de inversión y el fondo de pensiones a medio y largo plazo es la fórmula de ahorro más eficiente. A partir de ahí, antes de elegir qué producto escoger, debo entender bien qué combinación de activos financieros tienen esos productos por debajo que me van a permitir obtener la rentabilidad que busco con el riesgo que pueda asumir.
¿Qué recomendaciones hacen desde EFPA España para aquellos jóvenes que quieren ahorrar?
Cuando uno toma una decisión de ahorro lo que está haciendo es cambiar presente por futuro. El ahorro es consumo diferido. Cuando uno mira adelante lo que debe pensar es por qué está ahorrando, cuál es el objetivo de su ahorro. Si logra dar con el objetivo afina también con el horizonte temporal de inversión, cuánto va a necesitar. Cuando esto se tiene claro se puede comparar con la situación propia actual y con la capacidad de ahorro futura, momento para comparar cuál es el déficit ahorro que va a tener para poder alcanzar las metas. A los mercados financieros hay que pedirle ese extra en forma de rentabilidad. Esa rentabilidad permite ver el perfil de riesgo y si encaja con la situación de cada uno.
¿Qué propuesta hacen desde EFPA España sobre las pensiones?
El ahorrador lo que tiene que hacer es empezar cuanto antes. El futuro es suyo, no de otra persona. A veces nos da la sensación de que el ahorro va a pertenecer a otro. El futuro de cada uno es la responsabilidad de cada uno, como lo es el presente. Empezar cuanto antes y de la mano de alguien que vaya a acompañar en el camino para ayudar a entender el porqué de ese ahorro, del riesgo que se tiene que asumir, de las fórmulas de ahorro como los fondos de inversión y los fondos de pensiones, que son eficientes para cualquier tipo de ahorrador en cualquier etapa de su ciclo de ahorro. Hay que hacer un seguimiento continuado de las inversiones.
PD2: Recuerdas que te hable ya varias veces del RETO de unas monjas de clausura dominicas de Lerma. Este me ha gustado mucho:
“Hoy me preguntaba qué puedo hacer para que Cristo me ame y yo le pueda amar. Y, después de orar mucho, la conclusión es muy clara: NADA. Todo es gracia, sólo tenemos que acoger a Cristo en nuestra vida y vivir de Él.
El amor de Cristo es una gozada. Si no has experimentado su amor, si nunca lo has sentido, hoy es un buen día para que le pidas tener una vivencia de su amor; te aseguro que ya no querrás vivir de otra cosa.
Usa la imaginación que Cristo te ha dado e imagínate como un niño pequeño en los brazos de Cristo. Te quiere porque has nacido en su familia, eres parte suya. Tienes su sangre. Él te ha dado su vida, la vida eterna. La tienes dentro de ti. Él quería otro hijo en la familia, por eso te engendró.
Ahora tú eres ese niño en los brazos de Cristo y te está durmiendo. ¿Para qué le sirves?
Para que te mire. A Cristo le gusta mirarte.
Para que te sienta. A Cristo le gusta sentirte en sus brazos.
Para que te tenga. Cristo es un Hermano y le gusta tener hijos en su familia.
Para que te ame. Cristo es amor y le gusta amar.
¿Qué tienes que hacer para que Cristo te mire ? Nada. ¿Qué tienes que hacer para que Cristo te sienta ? Nada. ¿Qué tienes que hacer para que Cristo te tenga ? Nada. ¿Qué tienes que hacer para que Cristo te… ? Nada. ¿Qué tienes que hacer para que Cristo te ame ? N… A… D… A…
Cristo te ama porque eres suyo. Si eres bueno o malo, te ama. El padre amaba al hijo pródigo porque era su hijo. Cristo te ama porque quiere amarte, y no hay nada que puedas hacer para que te deje de amar o para ganar su amor. Su naturaleza es amar.
Por ello, hoy déjate amar por Cristo y luego verás cómo tú también puedes amar. Feliz día.”

18 febrero 2015

exceso de deudas

Es el motivo de nuestra preocupación. El que crezca un 2,5% el PIB es condición necesaria, pero no suficiente para salir de la crisis. Grecia va a crecer un 2,9% este 2015, y ¿crees que saldrá de sus crisis? No, Grecia está quebrada y sujetada por todos para que no caiga. Y crece tanto porque después de haberse contraído un 25% en estos últimos años, es normal que haya repuntes. En España nos pasa algo parecido, llevábamos mucho tiempo con muy bajo crecimiento y la gente se cansa de no confiar, de no gastar, y se cambia de coche, y se compra cuatro trapitos y se van a cenar y no solo a tomar unas cañas… Resultado, crecemos al 2,5%, pero ¿estamos salvados? No parece…
La crisis no es una crisis de crecimiento, es una crisis de deuda. Y desde hace 7 años, lejos de reducirse, han seguido creciendo… y se ha emitido mucho papelito nuevo, de la nada… Ay de los bancos centrales, ¿qué harán si esto se pone peor? ¿Emitirán más dinero de la nada para comprar deuda pública? Cada vez tienen menos músculo financiero para aguantar nuevos envites de la crisis de deudas… ¿Estamos locos?

¿El mito del exceso de deuda?

Hace unos días leímos con sorpresa una columna de opinión que argumentaba que el elevado nivel de endeudamiento privado de la economía española y europea es sólo un mito, e incluso que los países del Euro que más deuda privada acumulan, incluido España, tienen niveles similares a otros de la OCDE. Sorprendidos, recordamos a uno de los economistas de cabecera del periódico de mayor tirada de España que en 2007 hablaba del mito de la burbuja inmobiliaria. Pero claro, en aquel entonces, y aunque era muy evidente que existía una burbuja de proporciones exorbitadas, el hecho de que no hubiera estallado podía resguardar temporalmente las elucubración fantasiosas de los economistas del régimen. Pero la deuda actual es real, y tiene efectos devastadores en el nivel de desempleo, desigualdad y actividad económica.
Primero, hay una serie de países europeos, los GIPS, que tienen una deuda neta con lo extranjeros desorbitada (Grecia 121%, Irlanda 116%, Portugal 129% y España 95% del PIB). De hecho, estos países tienen la deuda más alta externa del mundo, mientras que todos los países grandes de Europa y OECD tienen niveles muy bajos o incluso son acreedores netos, como Alemania, Holanda y Japón. Todo esto implica que, en los próximos años, los GIPS consumirán e invertirán menos que la renta generada porque una parte substancial de la renta nacional se destinará a pagar a los extranjeros. Encima, muchos de estos países se endeudaron en el exterior para financiar inversiones poco productivas (aeropuertos cerrados, AVE, promociones que nunca se finalizarán, etc.) y esto es como una empresa muy endeudada con malas inversiones pasadas que tendrá problemas para generar suficiente “cash flow” para hacer frente a los pagos futuros de la deuda. Esto además limita el papel que puede jugar el déficit del sector público para cubrir a los agentes privados muy endeudados mientras reducen su deuda y reparan sus balances.
Segundo, no sólo los GIPS sufren, sino también el conjunto de la zona euro. Estados Unidos y la zona Euro tienen una deuda bruta y neta muy similar, y en Estados Unidos se ha comprobado que el sobre-endeudamiento familiar ha generado una gran parte de la recesión americana, en particular el desempleo y la caída del consumo, siendo los efectos mayores en unos condados donde sus ciudadanos están más endeudados (ver el libro House of Debt de Mian y Sufi). Es difícil pensar en un mito con tal impacto. Por tanto, importa tanto el nivel de la deuda como su distribución, y los mecanismos existentes para reducir su tamaño y la capacidad de pago de la misma. La distribución es importante porque las familias, y los países, más endeudadas sufren unas restricciones diferentes a las familias (países) con menos deuda. En España, igual como en Irlanda o Grecia, las familias con menos recursos son las que acumulan mayor deuda en proporción a su renta y las que, al estar más apalancadas, han sufrido un shock más fuerte a su riqueza por la caída del precio de sus viviendas. Recordemos que cuanto menor es la riqueza, más está concentrada en la vivienda habitual: en España, el 25% más pobre de la población concentra el 87% de su riqueza en su vivienda, mientras que para el 10% más rico la vivienda es solo el 38% de su riqueza. Además, la deuda para comprar una vivienda alcanza el 75% en el 50% de la población con menor riqueza, mientras sólo es un 32% entre el 10% más rico. De esta forma, el impacto de la crisis inmobiliaria sobre la deuda y la riqueza ha sido muy desigual, y esto es lo crucial: la distribución de la deuda importa cuando se colapsan los precios inmobiliarios, y la caída de precios concentra la pérdida de riqueza en las familias más endeudadas, que son las más pobres, y su efecto sobre el consumo es muy severo pues las familias con menos recursos tienen mayor propensión a consumir de su riqueza, generando desempleo y desigualdad alta, con efectos negativos fuertes para toda la economía. Por cierto, España también tiene el record de deuda de empresas lo que limita la inversión y empleo. La deuda aquí es del 129%, mientras que en Alemania es sólo del 57%, EEUU 81%, Reino Unido del 94%, Francia del 104% e Italia del 81%.
Otro punto importante son los mecanismos de reducción de la deuda en caso de excesiva acumulación. Hay países donde sus familias y empresas están acostumbradas a operar en ambientes de elevado endeudamiento y existen mecanismos para reducir las deudas rápidamente si se han acumulado en exceso. En Estados Unidos la dación de viviendas de particulares que no podían pagar las hipotecas y de los activos de empresas excesivamente endeudadas ha sido el principal mecanismo de la rápida reducción de la deuda desde los máximos del 2008. Sin embargo, en países como España, el desendeudamiento se ha producido muy lentamente y a base de una sustancial reducción neta del crédito: se repaga más deuda que los nuevos créditos que se originan. Por esto, la deuda es crítica para entender el mecanismo más adecuado para transmitir la política monetaria a la economía real. Un mecanismo que suponga poner dinero en el bolsillo de consumidores que lo primero que harán es pagar las deudas en lugar de consumir no tendrá un efecto expansivo relevante. Por eso existen propuestas para financiar inversión pública directamente con la emisión de dinero. Ahora bien, la compra de deuda pública por parte del BCE podría mejorar algo el problema de la deuda privada vía liberando parte de los balances de los bancos y quizás en el poco probable caso que efectivamente generara algo de inflación duradera y, por tanto, rebajara el valor real de la deuda. El efecto anticipatorio de la medida ya ha provocado la casi desaparición de la prima de riesgo española y la devaluación del euro. En países como España, si las exportaciones fuera de la zona Euro mejoran, podríamos volver a generar superávit para pagar nuestra deuda neta con el resto del mundo.
En resumen, el exceso de endeudamiento privado no sólo es la causa principal de nuestra crisis, sino de la historia de las crisis financieras. La deuda es el problema. No reconocerlo es como vivir en el país de las maravillas.
Abrazos,
PD1: Fundamentalmente, porque no nos hemos desapalancado todavía…
Y esto es lo que se espera hasta el año 2019:
Lo único que hemos hecho ha sido cambiar algo la deuda privada por deuda pública…, poco más:
EEUU tiene un grave problema:
Su deuda pública es imparable:
Y la deuda privada se ha reducido un poco solamente…
El crédito bancario crece a un rimo mayor que el PIB…
¡Qué envidia, la gente pide créditos y se los conceden…!
Estas son las deudas…
Pues eso, el crecer un 2,5/3% el PIB es condición necesaria, pero no es suficiente. Lo suficiente sería tener capacidad de repago de las deudas. Y esto, hoy por hoy, no tiene nuestra querida España…
PD2: Un propósito para hoy: procurar ser amable en las palabras, amable en los silencios, amable en los pensamientos, amable en los deseos, amable en la mirada, amable en cada uno de mis actos…, y sobre todo, que no se te quite de la boca esa sonrisa que tanto me gusta regalar…
Hoy Miércoles de Ceniza, ayuno y abstinencia, empieza la Cuaresma, tiempo de conversión…

17 febrero 2015

BRICs

BRICS en declive, ¿por qué los emergentes ya no son lo que eran?

La caída de los precios del petróleo, la controvertida actuación de Rusia en la crisis de Ucrania, los escándalos de corrupción en Brasil y el menor crecimiento de China son algunos de los elementos que han minado las expectativas sobre los países que hasta hace poco eran vistos como las potencias del futuro
Con tasas de crecimiento anuales en torno a 7% los BRICS crearon grandes expectativas que ahora se han desvanecido (Nacho Doce / REUTERS).
En 2008, en medio de la crisis financiera mundial, muchos miraron hacia los países emergentes como una tabla de salvación, pero hoy los inversionistas comienzan a volver la mirada nuevamente hacia las grandes economías ante las muestras de desaceleración de las economías “salvavidas”.
Jim O’Neill, un economista de Goldman Sachs, creó en el año 2001 el acrónimo BRIC para referirse a los principales mercados emergentes representados por Brasil, Rusia, India y China, pero fue en 2008 cuando se consideró el momento ideal para darle forma al grupo, el cual se amplió en 2010 con la incorporación de Sudáfrica, para pasar a llamarse BRICS.
Desde ese momento se pensó que las economías a las que había que mirar fijamente eran esas cinco, pues en su conjunto representan el 43% de la población mundial (2.970 millones de personas),  acumulan el 25% de la riqueza mundial y han generado el 56% del crecimiento económico registrado en los últimos años.
El crecimiento de la economía de los BRICS era no sólo sostenido sino que llegó a superar entre 2005 y 2010 una tasa de crecimiento de 7% y 10% en algunos casos, y se planteaba que su potencial seguiría aumentando.
El gran atractivo para los inversionistas está basado en el gran mercado de consumo que constituyen y su potencialidad como productores de materias primas, pero esta última puede ser también su debilidad.
Desde 2009 estos países han celebrado seis cumbres (2009 en  Rusia; 2010 en Brasil; 2011 en China; 2012 en India;  2013 en Sudáfrica y 2014 en Brasil).
Entre las propuestas acordadas en estas reuniones se incluyen temas relacionados con la seguridad, la geopolítica internacional o el clima, además de aspectos económicos como consolidar el comercio intrarregional, elevar la cooperación multilateral en áreas como la seguridad alimentaria o la energía nuclear, así como impulsar la producción de materias primas y productos terminados. También han planteado aumentar la representación de las economías emergentes en el seno de las instituciones financieras  internacionales.
En la cumbre de 2013 anunciaron la creación de un banco de desarrollo como una alternativa al Banco Mundial o al Fondo Monetario Internacional y un año después se decidió que la institución tendría un capital inicial a partes iguales de 50.000 millones de dólares, de los cuales 10.000 millones de dólares serían en efectivo y estarían destinados a financiar obras de infraestructura.  Además se acordó dotar con 100.000 millones de dólares un fondo de reserva llamado Acuerdo de Reservas de Contingencia (ARC) cuya finalidad sería evitar presiones de liquidez en el corto plazo, promover la cooperación entre los BRICS, fortalecer la red de seguridad financiera global y complementar los arreglos internacionales existentes.
Incluso entre los planteamientos hechos por Rusia destaca la creación de una moneda única que pueda competir con las principales divisas.
Este año será Rusia el país que asuma el liderazgo del grupo y Vladimir Putin parece decidido a fortalecerlo, pero muchos expertos consideran que no es un momento fácil para lograrlo.
Impulso que se desacelera
La caída en los precios del petróleo, la actuación de Rusia en la crisis de Ucrania, los problemas de corrupción en Brasil, el menor crecimiento de China, son reflejo de que los BRICS no pasan por su mejor momento.
Rusia atraviesa la situación más difícil. En diciembre del año pasado el viceministro ruso de Economía, Alexéi Védev, reconoció que el Producto Interno Bruto (PIB) este año retrocedería 0,8%, aunque originalmente se había previsto un crecimiento de 1,2%.
Los precios del crudo, que llevan ya 18 semanas cerrando a la baja, y las sanciones internacionales, han obligado a recalcular el presupuesto del país y la mayoría de sus indicadores económicos. Las autoridades han reconocido que tendrán una inflación mayor a la proyectada y sufrirán una depreciación del rublo, la divisa rusa, que ha caído ante el dólar 16% desde principios de año, luego de un retroceso de 41% en 2014.
Incluso se prevé que la economía entre en recesión técnica en el primer trimestre de este año.
En su informe más reciente, el Banco Mundial es más drástico en sus pronósticos y proyecta una contracción de la economía de 2,9% en 2015 y una leve recuperación de 0,1% para 2016.
El Fondo Monetario Internacional también proyecta undesempeño negativo para Rusia durante éste y el próximo años (-3% y -1%, respectivamente), el peor resultado para las economías emergentes.
El Gobierno ruso apuesta a que este año los precios del petróleo logren recuperarse hasta ubicarse nuevamente en 80 dólares por barril, sin embargo, el comportamiento de los últimos días ha llevado a bancos como Goldman Sachs a proyectar que en el primer trimestre los precios bajen hasta los 30 dólares por barril, antes de que comiencen a repuntar.
El Banco Central de Rusia sabe que la realidad será dura y también ha proyectado una caída del 4,5% del PIB si los precios de los hidrocarburos se ubican este año en torno a 60 dólares.
La alta dependencia de la economía rusa del petróleo y gas (50% de sus exportaciones corresponden a hidrocarburos) ha dejado de ser el mejor propulsor de la vida de los rusos  para convertirse en su mayor lastre.
El momento de los ajustes llegó para Brasil
Durante los dos gobiernos de Luiz Inácio Lula Da Silva, entre 2003 y 2010, la economía brasileña creció una media de 4% anual, impulsada por un aumento de las exportaciones, -sobre todo de materias primas-, una mejora en el nivel de gasto de las familias, una reducción del desempleo y una redistribución de la riqueza.
Sin embargo, hoy el gigante latinoamericano muestra signos de agotamiento debido al estancamiento de los precios de las materias primas de exportación, una merma en el consumo interno y la caída de las inversiones.  Hay quienes piensan que incluso podría caer en recesión.
Nadie duda que Brasil seguirá siendo un sostén importante para toda la economía latinoamericana pero el impulso que le dará no será el mismo en los próximos años.
Hace un par de semanas, el gobierno de Dilma Rousseff anunció un recorte de gastos de funcionamiento en el sector público con el que pretende ahorrar 703 millones de dólares mensuales, y reforzar su política de austeridad frente a la desaceleración de la economía.
El Gobierno ahorraría al año unos 8.400 millones de dólares, y con esto da señales a los inversionistas de que habrá una política fiscal de contención y no de expansión, porque tiene un año difícil.
Durante el primer mandato de Rousseff (2010-2014), la séptima economía del mundo se desaceleró. De una expansión del PIB de 7,5% en 2010, pasó a una proyección muy cercana a cero en 2014. Para este año, el Banco Mundial estima que crecerá 1%, mientras que mejorará su desempeño en 2016 (2,5%) y 2017 (2,7%), datos alentadores pero muy alejados de la realidad de hace cinco años.
El FMI no es tan optimista y se plantea apenas un crecimiento de 0,3% este año y 1,5% en 2016.
Según un informe de Morgan Stanley, el desempeño de Brasil en 2015 puede determinar el destino de los mercados emergentes en su conjunto. Según este banco de inversión, si el país consigue atravesar la mayor parte del ajuste fiscal prometido por el Gobierno antes de que las presiones externas aumenten significativamente, las economías emergentes tendrán más capacidad de recuperación.
Pero Brasil empieza a aplicar un ajuste fiscal en medio de un ambiente social revuelto que mostró su peor cara el pasado año, cuando las protestas se multiplicaron por todo el país en contra del aumento de los precios, la corrupción y la inseguridad. Especialistas explican que se requiere aumentar la confianza de los consumidores para reactivar el consumo, pero no les preocupa un ritmo de expansión más moderado en los próximos años porque dicen “es lo normal” y significará un crecimiento más estable. 
La decepción de crecer 7% al año
Decir que una economía crecerá “solo” 7,1% resulta casi irónico. Cuántos países no darían cualquier cosa por mostrar esa tendencia, sin embargo, de China se espera más, quizás porque el mundo se acostumbró a ver cómo su economía se expandía desde 2003 a tasas que superaban el 10% anual. En 2007 llegó a crecer14,2%.
Sin embargo, el ritmo del gigante asiático se desaceleró y eso preocupa a sus socios por todo el planeta.
En el tercer trimestre del año pasado el Producto Interno Bruto aumentó 7,3%, el menor aumento registrado desde el primer trimestre de 2009.  Las señales eran claras y los especialistas comenzaron a alertar que las economías emergentes debían prepararse para un menor crecimiento en los próximos años.
Por el momento, la política monetaria expansiva parece dar su fruto en el corto plazo. El problema radica en que estas medidas simplemente son útiles para evitar un “aterrizaje forzoso” de su economía. La banca Bankinter en el informe de Estrategia Perspectivas 2015/16 explica que uno de los sectores en el que se ha basado el rápido crecimiento chino ha sido el industrial, pero su ritmo está bajando. La producción industrial avanzó 7,2% en noviembre, cifra que contrasta con niveles de 10% del mismo mes del año anterior o incluso de 13% alcanzados en 2011.
La demanda interna se desacelera. En noviembre del año pasado las importaciones registraron una caída de 6,7%. Esto tendrá consecuencias para las economías que han convertido a China en el gran mercado de destino de sus productos, como por ejemplo Brasil, un gran proveedor de materias primas para el país asiático.
Estos indicadores han sido explicados por las autoridades chinas como señales de que la economía ha entrado en una etapa de“nueva normalidad”. Durante el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) celebrado en Pekín en noviembre, el presidente chino Xi Jinping dijo que “una nueva normalidad de la economía de China ha emergido”. Refirió que el país ha pasado de una etapa de alto crecimiento a una de crecimiento medio-alto, que la estructura económica se mejorará y que la economía se guiará cada vez más por la innovación.
Según proyecciones del Banco Mundial registrará una desaceleración al pasar de un crecimiento de 7,4% en 2014 a 7,1% en 2015, 7% en 2016 y 6,9% en 2017. El FMI es menos optimista y proyecta un crecimiento de  6,8% este año y de 6,3% en 2016.
La India genera esperanza 
Aunque su exposición en los medios sea mucho menor, la India es el país que proyecta las mejores señales entre las economías emergentes y genera expectativas positivas para estos próximos años.
La mayoría absoluta con la que ganó el nuevo primer ministro Narendra Modi en mayo pasado dio confianza a los inversores, sobre todo porque prometió que trabajará en la recuperación de la inversión y en disminuir la burocracia.
El FMI proyecta que la economía india tendrá dos años de crecimiento por encima de 5%, mientras el Banco Mundial prevé una tasa de 6,4% y 7% gracias -entre otros aspectos- a la caída de los precios del petróleo (lo que aligerará sus cuentas), la estabilidad política y una política monetaria expansiva que ayudará a mantener controlada la inflación y dará estabilidad a su moneda, la rupia.
Sin embargo, tiene grandes retos pendientes pues debe mejorar su infraestructura, elevar la calidad de la educación, reducir la brecha entre pobres y ricos y controlar el gasto público.
Sudáfrica, por su parte, aunque no es de las economías que más se expande en el grupo de los países emergentes, goza de previsiones de crecimiento de 2,2% para este año luego de haber registrado una ralentización en 2014. Para 2016, su crecimiento puede llegar a 2,5%.
Por delante tiene importantes obstáculos por superar como mejorar su infraestructura, reducir su déficit fiscal y, sobre todo, disminuir la tasa de desempleo.
La directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, ha asegurado recientemente que el crecimiento mundial en 2015 será frágil y estará sustentado otra vez en las grandes economías, principalmente la de Estados Unidos. Lagarde ha explicado que las economías emergentes “podrían enfrentar este año un triple golpe por la combinación de un dólar más fuerte, tipos de interés globales más elevados y una mayor volatilidad de los flujos de capital”.
El propio creador del término BRICS, Jim O’Neill, exjefe economista de Goldman Sachs, es muy poco optimista sobre el futuro de estas economías. Considera que para el final de esta década Brasil y Rusia dejarán de formar parte de los BRICS si no logran revivir sus economías y proyecta que el grupo debería reducirse solo a India y China. Esta idea ya viene tomando cuerpo en el concepto de Chindia, un término acuñado hace casi una década por el político indio Jairam Ramesh, quien lo formuló como la visión de una gran alianza entre los dos gigantes asiáticos.
Abrazos,
PD1: Estas son las ideas del mandatario chino:

El líder chino afianza su posición gracias a las turbulencias del mundo desarrollado

En poco más de dos años, Xi Jinping ha sobresaltado la política china. Tres son los principales pilares de su proyecto. En primer lugar, la economía. La moderación del crecimiento chino obedece solo parcialmente a las dificultades de la economía global. El agotamiento del modelo que permitió a China crecer durante décadas a una velocidad superior a los dos dígitos fue enunciado ya por su antecesor, Hu Jintao. Apostar por la calidad del crecimiento eliminando los excesos de capacidad, prestando atención a las dimensiones ambiental, social y tecnológica son requisitos indispensables para pasar del made in China al created byChina y solo así Pekín puede aspirar a convertirse en un país desarrollado y avanzado.
La sombra de un accidente económico, con muchos detonadores posibles en el horizonte, pretende disiparse manteniendo el ritmo de las reformas financieras e industriales en curso, pero estas pueden ocasionar problemas sociales de cierto calado en algunas regiones del país. Lo que ocurra este año dará en buena medida el tono de su alcance y evidenciará en qué medida los cambios enunciados pueden surtir efecto.
La vecindad se ha convertido en la principal protagonista de la política exterior china
En segundo lugar, la ideología. La campaña anticorrupción es la punta de lanza de una estrategia que pretende renovar las bases de la legitimidad del PCCh. La higienización que vive el partido ahonda en claves autóctonas. Esto excluye cualquier coqueteo con el liberalismo por más que enunciativamente se apueste por una reforma política que enaltezca la Constitución y entronice el Estado de derecho, la independencia judicial, etcétera. Por el contrario, cabe esperar un endurecimiento de todo tipo de controles respecto a cualquier posible desafío a su magisterio y la intensificación de la educación ideológica. El legismo-leninismo, simbiosis de la tradición cultural y partidaria, nutre un discurso que acentuará las cautelas en todos los ámbitos sensibles, ya hablemos del mundo laboral, universitario, intelectual, o en las filas del Ejército, alargando la censura en Internet con el argumento de promover una cultura cibernética que proteja los “valores socialistas”. Han Feizi, otrora considerado el Maquiavelo chino, vuelve a estar de moda merced a las citas favorables de algunos líderes actuales, incluido Xi Jinping, quien ve en su doctrina valiosos recursos para reforzar las dosis de certeza y previsibilidad de la política china, uno de sus grandes handicaps debido al considerable peso de la opacidad y la falta de democratización.
En tercer lugar, la diplomacia. La vecindad se ha convertido en la principal protagonista de la política exterior china, pero con una clara y firme voluntad de trascenderla. La revitalización del cinturón económico de la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Marítima, iniciativas acompañadas de diversos corredores bilaterales y multilaterales, evidencian una estrategia que apunta, una vez más, a servirse de sus capacidades económicas y financieras para aumentar la influencia política y contrarrestar a hipotéticos competidores estratégicos. En paralelo, el compromiso con nuevas estructuras capaces de trascender los mal disimulados corsés impuestos a su emergencia por los países desarrollados trazan las bases de un revisionismo que, complementariamente, pretende eludir la confrontación. En dicho proceso, Pekín procura dar forma a una identidad y cartera de valores desoccidentalizadores del orden global, especialmente en el ámbito político y de seguridad, de complejo encaje. Las proyecciones en América Latina o África, pero también en Europa, especialmente en los PECO, refuerzan este impulso.
Cabe esperar un endurecimiento de todo tipo de controles respecto a cualquier posible desafío a su magisterio
En este proceso, la seguridad no es un asunto menor. Las invectivas a las Fuerzas Armadas para mejorar sus capacidades parten del principio de que China afronta riesgos “sin precedentes e imprevisibles”. No se trata solo de las rivalidades con países vecinos como Japón, Filipinas o Vietnam en virtud de los litigios territoriales o de la desconfianza estratégica con EE UU sino de las tensiones étnico-religiosas que persisten y se agravan en Tibet o Xinjiang, dos exponentes claros, especialmente en este último caso por las conexiones terroristas con Asia Central, Pakistán o las zonas tribales de su entorno. Las tensiones con los uigures se han saldado con casi 1.000 muertos desde 2007. La protección de sus “intereses vitales” emerge como un tabú de difícil gestión.
¿Es solo el proyecto de Xi Jinping? No, sin duda, pero esta acelerada vuelta de tuerca al proceso chino le afirma como el catalizador de una década decisiva en el proceso de emergencia del gigante oriental. La oportunidad estratégica que le brinda esa combinación de crisis y turbulencias en el mundo desarrollado y la optimización de los logros cosechados en las últimas décadas es susceptible de aprovechamiento con un liderazgo fuerte y cercano en el que parece sentirse especialmente cómodo. Su popularidad en China así lo ratifica.
Las dos claves esenciales del proyecto de Xi Jinping son la modernización del país (el sueño chino) y la salvaguarda del liderazgo del PCCh. Su implementación se traducirá en una mayor influencia exterior y en la generación de lazos políticos y de seguridad mucho más estrechos, con una mayor presencia global que podría desatar nuevas tensiones si dichos avances obligan a profesar lealtades que vayan más allá del interés mutuo por el desarrollo. Internamente, la nueva semántica plasmará un enésimo intento de milagrosa supervivencia política.
Xulio Ríos es director del Observatorio de la Política China.
PD2: Urbanización mundial:

Urbanisation and the rise of the megacity

Pasamos de esto:

A esto:

Mira las diferencias en algunas ciudades hasta el año 2030:

AT THE beginning of February, somewhere in London, a maternity ward welcomed the city's 8,615,246th inhabitant. The mayor of London reckons that the British capital has now surpassed its previous population peak set in 1939. But if it occasionally feels cramped on the Tube, the task for other city planners around the world looks far more daunting. Nearly 9% of the world's population will be living in just 41 megacities (those with more than 10m inhabitants) by 2030. Even adding in the residents of the greater urban area, London only earned megacity status in 2013, according to the UN. Tokyo is estimated to be home to 38m people. Asia will account for over half of the world's 29 megacities this year. But it is in Africa that some of the most rapid urbanisation is taking place. Kinshasa, the capital of the Democratic Republic of Congo, will see its population increase a hundredfold from 200,000 in 1950 to a projected 20m by 2030; Lagos, the most populous city in Nigeria, will have over 24m residents by that time.
Our interactive map above tracks global city population shifts and forecasts over time. Click the 'play' button at the top or move the slider to change the date; double-click a country to zoom in or use the search box to hone in on a city and see a graph of its population over time.
PD3: China importa menos y exporta más:
Y le va de cine mudo la bajada del precio del crudo…
PD4: Desde Cádiz la cosa más divertida del mundo… Es una gran ordinariez, pero es la vida misma, refleja la sociedad actual… Del concurso de chirigotas, la mejor: https://www.youtube.com/watch?v=NJoUETahfZk
PD5: La educación de los hijos en casa es muy intuitiva, nos dejamos guiar por nuestro instinto y la mayoría de los matrimonios lo hacemos razonablemente bien. Pero los problemas de las parejas, esa cantidad de divorcios, esas cosas que pasan en la casa de cada uno y que cuando nos damos cuenta ya es tarde… ¿No se podrían solucionar antes del gran conflicto? Esos problemas con los chicos, ¿no serán meteduras de pata de los padres? Me ha gustado esto del coach familiar y los cursos que dan. Porque todos los esfuerzos que hagamos en las familias para alcanzar la felicidad y la armonía, bien hechos están…