04 febrero 2026

todos ya dentro...

Cuando todo el mundo ya está dentro, el problema no es subir… es quedarse sin compradores.

Este gráfico de Hi Mount Research pone el foco en una señal incómoda: la exposición de los hogares estadounidenses a renta variable se acerca otra vez a niveles históricamente extremos.

La historia es clara y no se ha repetido muchas veces.

Cada vez que la asignación a bolsa de los hogares ha tocado estos máximos —finales de los 60 y finales de los 90— el mercado no colapsó de inmediato… pero entró en largos periodos de retornos pobres o laterales.

No es un problema de valoración puntual.

Es un problema de posicionamiento agregado.

Cuando los hogares ya están “all-in”, el mercado pierde combustible marginal. Subir requiere nuevos flujos… y ya no quedan muchos.

Tras esos picos de exposición, el SP 500 pasó años atrapado en rangos amplios, con volatilidad y frustración, más que con grandes crashes.

La lectura incómoda no es bajista inmediata.

Es estructural: cuanto más consenso comprador existe, menor es el potencial asimétrico a largo plazo.

Abrazos,

PD: Clericalismo. Ayer te dije que es un peligro caer en él por los laicos. Pero es que hay personas propensas que basan su fe en la devoción a los curas en general o a alguno en particular…

Mi madre tuvo un primo sacerdote Ignacio de Zulueta (preceptor del rey), una tía carnal monja carmelita en San Jose (Ávila) durante 65 años y se le murió una hija de leucemia con 5 años, siendo sacada de su horror gracias a un sacerdote jesuita Javier de Santiago que se lo tuvo que currar al quedarse la pobre desolada… Era muy clerical, le gustaba todo lo que tenía que ver con los curas y monjas… No tuvo mucho éxito con sus hijos, que salimos normalitos, pero como Dios es grande, de 23 nietos, tuvo dos sacerdotes y una monja…

Y sin embargo, la fe no la sostiene el clericalismo, la afición a los curas, sino la oración, el trato con el Señor y los Sacramentos. Así que cuidado si te mola demasiado tu párroco, quizás seas clerical y no te hayas dado ni cuenta…