03 octubre 2017

rendimientos de la cartera de fondos

Dejo de publicar. Sólo los mando por email. Si te interesan me los pides. Abrazos,

02 octubre 2017

no ahorramos

Ha repuntado el consumo en España y ahora veremos si tienen suficiente fuerza los españoles para continuar consumiendo, o se quedan sin ahorros, que es lo que parece…

Los españoles no ahorramos porque compramos vivienda y porque derrochamos

El bajísimo nivel de ahorro en España se explica en parte por la obsesión por la compra de vivienda, pero también porque nuestro gasto de consumo es mayor que en los demás países

La tasa de ahorro familiar en España no solo no se ha recuperado con la salida de la crisis sino que sigue bajando: se encuentra en niveles del 6% (sobre la renta disponible) y con un ritmo de caída cercano al 20% interanual, a pesar del crecimiento económico, la creación de empleo y la fuerte reducción del endeudamiento, según un estudio de la Fundación de Estudios Financieros y Fidelity. Detrás de esta "preocupante" situación, el informe identifica la conocida obsesión nacional por la compra de vivienda habitual, que incrementa la deuda y reduce el ahorro, pero también un nivel de gasto muy superior al de otros países de nuestro entorno.
Así lo asegura el autor del estudio 'Longevidad y cambios en el ahorro y la inversión', Javier Santacruz, que explica que el déficit de ahorro no es resultado de la crisis, porque "en épocas de bonanza las tasas de ahorro son muy bajas", lo que significa que estamos ante un "problema estructural". "No tiene que ver con la evolución de los salarios, sino con el volumen de los ahorros. Creemos que el ahorro es para la gente que tiene mucho dinero, no para la gente que no llega a fin de mes, porque damos por hecho que el gasto tiene que ser el mismo. Hay que desterrar el mito de que solo puede ahorrar el que más gana; se puede ahorrar, aunque sea poco, pero de forma constante y convencida", sentencia.
No obstante, este trabajo identifica que han bajado con fuerza los niveles de gasto en España incluso en bienes básicos, como alimentos y bebidas, vestido y calzado, e incluso en educación (contando gasto público y privado). El único capítulo en el que aumentan es el sanitario, sobre todo en las capas más jóvenes de la población; en las mayores, es habitual que crezca en todos los países. Esto significa que no ahorramos ni siquiera aunque hayamos reducido nuestros gastos mensuales, porque otro hallazgo del estudio es que más del 60% de las familias de nuestro país gasta más de lo que ingresa.
En esa ecuación falta otra pata: el endeudamiento. Y este es mucho más elevado en el caso español, debido a la adquisición de la vivienda habitual (y en muchos casos, la segunda residencia). Algo que es especialmente destacado entre la población más joven: la mediana de endeudamiento es de 250.000 euros, con una proporción que llega al "nivel astronómico" de que la deuda supone 288 veces los ingresos en el tramo de edad entre 16 y 34 años. "Es decir, se están tomando decisiones de elevado riesgo sin ser conscientes de ello", según Santacruz.

Medidas políticas y cambios culturales

Ahora bien, a diferencia de otros países, este altísimo endeudamiento tiene como finalidad adquirir un activo real (la vivienda), "cuyo valor es más estable a lo largo del tiempo, incluso descontando las fluctuaciones del valor de la vivienda". Esto es, el riesgo que implica esta deuda es menor aquí porque está respaldada por un activo con un valor tangible que siempre se puede vender en caso de dificultad.
Esta escasez de ahorro "no se soluciona por real decreto", según Santacruz, sino que hay que adoptar medidas de mucho mayor calado. Las que están más al alcance de los políticos serían revisar el marco fiscal actual, que desincentiva el ahorro, reformar la regulación del sector financiero para favorecer la desintermediación y adoptar "profundos cambios en el mercado laboral" para elevar la renta disponible de las familias. Más complicado —como es bien sabido— es reformar el sistema público de pensiones.

El ladrillo supone el 75% del patrimonio

Lo más complicado de conseguir, y a la vez lo más importante para fomentar el ahorro de los españoles, es elevar la cultura financiera de la población y otro cambio casi atávico: reducir la dependencia del mercado inmobiliariopor esa fijación con la vivienda en propiedad. Según el estudio, la vivienda habitual supone en torno al 50% del patrimonio de los españoles, y "otros activos inmobiliarios" (segunda vivienda, locales o garajes) representan cerca de otro 25%.
Es decir, solo queda un 25% disponible para invertir fuera del ladrillo, que se reparte, por este orden, entre "autoempleo y otros negocios", depósitos bancarios, vehículos (este análisis los incluye como inversión a largo plazo), seguros y fondos de pensiones, acciones, fondos de inversión, bienes fungibles y bonos.
Abrazos,
PD1: Vuelve el déficit externo… En cuanto repunta el consumo, se repite la misma historia… Lo llevamos clarinete.

España vuelve a las andadas: el repunte de las importaciones acaba con el superávit

El repunte del petróleo no es el único problema de la balanza de bienes: por primera vez desde 2011 España llega a julio sin superávit de productos no energéticos

Por extraño que pueda parecer, el crecimiento de las exportaciones no es un fenómeno exclusivo del Gobierno actual. Al contrario, forma parte de un proceso de internacionalización de la economía que dura ya más de dos décadas en las que las ventas al exterior de bienes se han multiplicado por cuatro. En la crisis, el sector exterior fue el principal soporte de la economía y lideró el inicio de la recuperación, por eso parece ahora tan importante. El problema de las exportaciones es que tienen su propio 'villano', las importaciones, que en épocas de ciclo expansivo se disparan y acaparan toda la atención. Esta recuperación no parece diferente y el efecto positivo de las exportaciones de bienes empieza a sucumbir ante el rápido avance de las importaciones, que han liquidado ya todo el superávit logrado durante los años de recesión.
España es uno de los países que más se benefició del desplome del precio del petróleo desde mediados de 2014, con un ahorro de más de 15.000 millonesde euros anuales, pero ahora que vuelve a subir, genera tensiones en el saldo exterior. Sin embargo, el deterioro de la balanza de bienes no se ha producido únicamente por el petróleo, ya que este año se ha terminado de dilapidar el superávit de productos no energéticos. España repite este patrón en todas sus recuperaciones: cuando el ciclo alcista eleva el consumo y la inversión, se disparan las importaciones y acaban por arrastrar al país al déficit de la balanza exterior.

El déficit comercial sube un 40,7%, con récord en exportaciones e importaciones

Entre enero y julio de 2016 el superávit superó los 1.000 millones de euros, en 2015 fue de 3.200 millones y en 2013 alcanzó los 17.600 millones. Este año, el saldo positivo no llega a los 88 millones, esto es, completamente plano y al borde del déficit, según los datos publicados por el Ministerio de Economía. De hecho, el saldo de julio dejó un déficit de 175 millones de euros, mientras que en el mismo mes de 2016 hubo un superávit de 914 millones. España no vivía esta situación desde 2011, último año en el que hubo déficit de productos no energéticos, pero antes de la crisis, era el escenario habitual. Por eso este deterioro reciente del saldo exterior revive los fantasmas del pasado.
Desde 2013 se han perdido más de 17.400 millones de superávit, un descenso tan pronunciado que genera inquietud, aunque parece muy difícil que se alcance el déficit del año 2007, cuando en los siete primeros meses del año se acumuló un saldo negativo de casi 38.000 millones de euros. El factor diferencial son las exportaciones, ya que actualmente España vende en el exterior un 39% más y, sin embargo, las importaciones apenas han crecido un 7% desde los máximos previos a la crisis.
Lo que parce claro es que España tardará varios años en volver a la situación previa a la crisis, si es que se repite algún día. En primer lugar, porque las importaciones tendrían que mantener durante años un elevado ritmo de crecimiento en un entorno de ralentización del PIB. En segundo, porque las perspectivas para el comercio mundial son muy positivas, por lo que las exportaciones deberían comportarse bien y compensar el deterioro del saldo comercial.

El ciclo

La mayor parte de las importaciones se centran en el sector de bienes de equipo, esto es, maquinaria empleada para la producción. En total, el 21,3% del gasto realizado entre enero y julio se ha producido en este sector, que ha crecido un 9,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Un incremento que solo fue superado por el gasto en productos energéticos, que creció un 47,3% interanual y que aportó 4,8 puntos porcentuales al crecimiento de las importaciones (los bienes de equipo aportaron 2,1 puntos).
Este incremento refleja a la perfección lo que es la tendencia histórica del sector exterior español. Cada vez que se produce una fase de crecimiento de la inversión, rápidamente aumentan las importaciones de bienes de equipo para satisfacer una oferta que no existe a nivel nacional. Las empresas viven un momento de optimismo económico y están tratando de elevar su capacidad de producción, lo que ha generado un importante repunte de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) en el último año. Un repunte que se deja notar en el sector exterior.
También ha regresado la inversión en construcción después de años de penurias, con un crecimiento del 2,5% interanual en el segundo trimestre. La obra privada lidera la recuperación, pero la pública también empieza a crecer ahora que las finanzas de las Administraciones están más saneadas. Este crecimiento empuja las compras de bienes de equipo y también de materias primas. Las importaciones de hierro y acero aportaron 0,8 puntos; los metales no ferrosos, 0,3 puntos y el resto de minerales, 0,6 puntos.

Precios y competitividad

El sector productivo español ha dedicado mucho esfuerzo a abrir el mercado exterior. Pero, además del esfuerzo de los gestores de las empresas, ha contribuido mucho la fase de ganancias de competitividad y productividad del conjunto de la economía nacional que tanto esfuerzo ha costado a los trabajadores. Ha sido la famosa 'devaluación interna', que ha conseguido que con menos recursos (y salarios) se mejorase la producción.
España todavía vive en esta fase de contención de costes, lo que permite que las exportaciones y la economía mantengan un ritmo elevado de crecimiento, pero que dificulta el reparto de la renta nacional entre las clases populares. La balanza de bienes refleja bien esta situación. El precio de los productos no energéticos exportados entre enero y julio cayó un 0,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Esto significa que el avance de las exportaciones se produce únicamente por volumen de ventas.
Por el contrario, los productos que compra España soportan una importante presión inflacionista. Según los datos del Ministerio de Economía, los precios de los bienes no energéticos subieron un 3,5% interanual. Este avance acelera el deterioro de la balanza de bienes, pero el diferencial de precios permite que España siga ganando competitividad frente al resto del mundo. Un proceso que difícilmente será sostenible en el tiempo, pero que ha tenido un papel fundamental en la recuperación de la economía.
PD2: No sé si hoy es un buen día para decir todo esto: Debemos sembrar paz y alegría. No debemos decir ninguna palabra molesta para nadie. Debemos ir del brazo de los que no piensan como nosotros. No debemos molestar jamás a nadie. Debemos ser como hermanos de todas las personas…

29 septiembre 2017

Una España mejor

Muy interesante el nuevo trabajo del Círculo de Empresarios:

Las tres reformas que plantean los empresarios para lograr "una España mejor"

España podría solventar la lacra del paro, elevar la riqueza y equilibrar las cuentas públicas mejorando la educación y la competitividad.

El presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, presentó el lunes los documentos Una España mejor para todos y Un pacto para un crecimiento integrador con los que esta entidad celebra su 40 aniversario, con el objetivo de abrir un gran debate nacional del que surja el proyecto de una "España mejor para todos".
En concreto, desde el Círculo plantean tres grandes reformas estructurales relacionadas con la educación, el tejido empresarial y la economía sumergida que, si se hubieran llevado a cabo diez años atrás, harían que España arrojara un panorama muy diferente en términos de empleo, exclusión social y sostenibilidad del Estado de Bienestar.

1. Mejorar la calidad educativa

Por un lado, hay que impulsar la conexión del mundo educativo con el mundo empresarial, poniendo especial atención en el desarrollo de la Formación Profesional dual, de la formación continua y de habilidades emprendedoras.
"Si España hubiera consensuado un pacto educativo con una mayor orientación profesional y adaptación a los nuevos requerimientos demandados por las empresas, habríamos logrado reducir el elevado abandono escolar y converger a la media de la UE por nivel de estudios. Es decir, entre los jóvenes de 25 y 34 años habría 1.068.485 graduados más en FP de grado medio", aclara el documento.
Esta nueva distribución, aplicando las tasas de actividad y de paro actuales de nuestro país por segmento educativo, permitiría reducir el nivel de desempleo de los jóvenes entre 25 y 34 años en un 7,4%. Es decir, "una mayor formación se traduce en aumento de la empleabilidad", añade.
Además, si España contara con un sistema educativo más competitivo, mejores políticas activas de empleo y un mercado de trabajo basado en la flexiseguridad, se podrían haber alcanzado las tasas de paro promedio de la UE. De esta manera el número de parados entre 25 y 34 años se habría reducido en 649.657 personas.

2. Facilitar el crecimiento empresarial

En segundo lugar, España requiere un tejido empresarial con alta presencia de medianas y grandes empresas, que son las que poseen más capacidad de innovar e internacionalizase y garantizan mejor empleo y mayores salarios. La calidad futura del empleo también está condicionada a que se produzcan avances significativos en la productividad y en la competitividad.
Ello exige, por una parte, "adaptar el marco regulatorio y diseñar una política económica con visión a largo plazo. Por otra, empresas que adopten una política retributiva vinculada a la productividad y la permanente recualificación de los propios trabajadores", incide el documento.
En este sentido, el Círculo señala que si España hubiera diseñado la Ley de Emprendimiento de 2013 tomando como referencia la que se aprobó en Francia en 2009, actualmente se crearían potencialmente un 50% más empresas al año, hasta alcanzar las 3.439.979.
En Francia, la Ley del Autoemprendedor creó un marco más flexible en términos burocráticos, diseñó un régimen social y fiscal simplificado aplicable a las empresas con un volumen de negocio inferior a 80.000 euros en actividades comerciales y 32.000 euros en el resto de servicios, y garantizó la protección del patrimonio personal del emprendedor. Todo ello ha generado un incremento promedio anual del número de empresas creadas de un 70%.
Paralelamente, si España hubiera elevado los umbrales fiscales, laborales y burocráticos que dificultan el tamaño de las empresas y adoptado medidas para diversificar las fuentes de financiación, facilitar la atracción de talento y garantizar la unidad de mercado, contaríamos con más empresas de mayor tamaño. "Si hoy tuviéramos el tamaño medio empresarial de Francia, contaríamos con más medianas y grandes empresas. En concreto, 11.603 medianas y 2.534 grandes más, y el número de empresas exportadoras aumentaría en 16.600. A su vez, el de empresas innovadoras se incrementaría en 5.127".
Este ritmo de creación y crecimiento empresarial generaría aproximadamente 1.100.000 ocupados más, de los que un 48,6% los crearían las medianas y grandes empresas. Por su parte, la OCDE afirma que, a mayor tamaño empresarial, menor incidencia de la temporalidad. En concreto, para el caso de España, la temporalidad es un 44% mayor en las empresas de menos de 20 trabajadores respecto a las medianas (50-249) y grandes (+250).
A este nuevo empleo estructural se une el generado por el crecimiento económico próximo al 3% (500.000 empleos anuales adicionales) hasta alcanzar los 20,1 millones de ocupados. De esta manera, la tasa de paro retrocedería en 5,9 puntos porcentuales, hasta situarse en este nuevo escenario en el 11,6% de la población activa.
Además del efecto sobre el empleo, este nuevo escenario empresarial impactaría con una aportación al PIB nominal de 3,5 puntos (43.893 millones de euros), adicionales a los generados por el ciclo económico. De éstos, un 62% correspondería a un aumento de la masa salarial, lo que permitiría alcanzar un PIB nominal final de 1,2 billones de euros.
Asimismo, España lograría unos ingresos fiscales adicionales de 22.155 millones de euros (1,8% del PIB) y saldría del protocolo de déficit excesivo, alcanzando un saldo presupuestario total (unido al plan de estabilidad presupuestaria de 2017) del -0,76% del PIB y un superávit primario -descontando el pago de intereses- del 1,76%.

3. Reducir la economía sumergida

Por último, el documento señala la necesidad de avanzar en la reducción del peso de la economía sumergida (17,2% del PIB)por sus efectos negativos sobre la capacidad de recaudación. "Si España hubiera adoptado medidas para fomentar la corresponsabilidad tributaria de los ciudadanos, intensificado la lucha contra las bolsas de fraude o generalizado el pago electrónico, el nivel de nuestra economía sumergida podría ser actualmente del 11,6% (media economías avanzadas con menor economía sumergida que España)". De esta manera, el PIB nominal aumentaría en 64.960 millones de euros y los ingresos públicos aumentarían en 24.879 millones de euros.
En este sentido, el Círculo destaca que el peso de la economía sumergida es menor en aquellas economías que cuentan con una mayor calidad institucional y un marco regulatorio simple y estable, que favorece el desarrollo de la iniciativa privada.

Más PIB, menos paro y superávit

En síntesis, la combinación de estas reformas lograría situar el PIB per cápita en 27.373 euros, reduciría la tasa de paro a cerca del 10% y permitiría generar superávit presupuestario
Abrazos,
PD1: Hay que hacer mucho por mejorar a España y no caer de nuevo en los errores tan recientes de apalancar el sistema… La mora, que llevaba unos meses bajando, volvió a repuntar en el último dato publicado:
Y los préstamos a entidades no crediticias siguen muy flojos, sintomático de que, a pesar de crecer el PIB al 3%, no se traslada a todos los sectores… Al menos hemos dejado de decrecer…, ja! Pobres italianos, siguen con el ajuste… ¡Qué distintos somos de los franceses y alemanes!
España, un país líder en la fabricación de coches, aunque no conseguimos destacar por las patentes registradas cada año en ese sector:
Inventan fuera y nosotros ensamblamos… ¡Qué pena!
Los datos de la industria española del automóvil son un ligero desastre:
En el acumulado de los ocho primeros meses el descenso es de un 4,5%, totalizando 1.874.241 vehículos fabricados. Las exportaciones acumulan un descenso del 2%.
En los últimos meses algunos de los principales mercados europeos a los que van destinadas las exportaciones españolas se han mostrado muy débiles, pero sobre todo el de Reino Unido cuyas ventas caen un 2,4% en lo que va de año. Pero tampoco los mercados más importantes de Europa, el alemán y el francés, viven un buen momento, con incrementos del2,9 y el 4,2% respectivamente. Tampoco es un buen dato la fortaleza que muestra el euro frente al dólar, lo que hace que la competitividad de la industria española se reduzca.
Si se analiza la producción por tipo de vehículos, los turismos alcanzaron un total de 1.478.554 unidades fabricadas hasta agosto, con un descenso del 5,8% frente a los mismos meses de 2016. Por su parte la fabricación de vehículos comerciales e industriales se mantuvo estable con 365.414 unidades producidas y un ligero crecimiento del 0,3%. Las ventas de este tipo de vehículos se comportan mejor que las de turismos en lo que va de año en Europa.
En cuanto a exportación, la evolución ha sido similar a la producción y se mantiene en el 85% de los vehículos producidos en España. En total, se exportaron hasta agosto 1.601.203 unidades, lo que supuso un descenso del 2% con respecto a los datos de 2016. Los datos de exportaciones por meses evolucionan igual que la producción. En julio se exportaron un 2% más coches que en el mismo mes de 2016 totalizando 198.544 vehículos, mientras que en agosto la cifra cayó un 25,5% logrando exportar solo 80.343 unidades.
Nos dedicamos a hacer contratos laborales a mansalva, y no fidelizamos a los trabajadores, se contrata por semana, por días, por horas. Es ridículo:
Seguimos sin hacer el ajuste, seguimos esperando a que el tiempo todo lo cure…
Seguimos tirando de déficit estructural para vivir, seguimos convirtiendo en papelitos, en bonos, los gastos corrientes de cada año. Es como si yo pidiera un crédito bancario todos los años para pagar mis gastos de comida, vestido y ropa. Y el banco me lo fuera dando so pretexto que es mejor así, ya que si me muero de hambre no le devuelvo los primeros créditos… De coña!!!
PD2: De todo lo leído sobre la crisis de secesión catalana, lo que más me ha gustado es esto: http://www.jotdown.es/2017/09/democracia-constitucional-y-referendum-de-secesion-en-cataluna/ Y no solo el problema es de si este domingo habrá referéndum o no, sino de los días/meses siguientes, no habrá tregua. Una lata…
Ayer oía en la radio que en los últimos 5 años se ha pasado de un 15% de independentistas a un 48% actual, fruto de la campaña masiva de “España nos roba” que no tuvo contestación. No es sólo el adoctrinaje masivo de los últimos 40 años en las escuelas. Ha habido un salto en 5 años significativo sin que hayamos hecho nada para contestarlo. ¿Y ahora qué? ¿Les seguimos pagando sus excesos independentistas o les cortamos el grifo de una vez? Acumulan una deuda de 60.000 millones de euros con España que no los vamos a ver como se larguen.
Y nadie pide que el domingo salgan a votar los que no son partidarios de la independencia por el NO. ¿No habría sido mejor hundirlos en las urnas con un claro NO a la independencia? Si sale el sí en las cuatro urnas que consigan que voten, tendrán todos los argumentos para seguir dando por saco…
PD3: Madurar es darte cuenta que el amor de tu vida no es una princesa ni un príncipe de un cuento, sino una persona perfectamente imperfecta.

28 septiembre 2017

de nuevo aparece interés en emergentes

Puede que los emergentes sea el nuevo destino de los inversores globales…Su evolución es muy cambiante, y venimos de unos años, desde 2009, que no han dado mucho. Correlacionan muy poco los emergentes con los mercados desarrollados. Según Bloomberg:
We're at the beginning of a turning point in the cycle where this asset class outperforms U.S. shares.
Emerging-market stocks are quietly having a huge year. Through mid-September the iShares MSCI Emerging Markets ETF, known as EEM, is up more than 31 percent, outpacing gains in both U.S. and foreign developed markets, which are up 13 percent and 19 percent, respectively.
If you’ve been a long-term holder in emerging markets, this year’s gains have felt like they were a long time coming. Total returns in EEM from 2008 to 2016 were minus 16 percent. In that same time, the S&P 500 was up almost 85 percent. Before rallying double digits in 2016, emerging-market stocks were in negative territory in four out of five years beginning in 2011.
Looking a little further back, you can see the MSCI Emerging Markets Index is currently in a lost decade in terms of price performance:
The index still is about 17 percent below its peak in the fall of 2007. Emerging markets remain an attractive asset class because of their relatively higher growth prospects compared with developed markets, but investors have to understand how things generally work in developing countries before investing.
Here are some tips to better understand this market:
Emerging markets are highly volatile. Going back to the inception of the MSCI EM Index in 1988, 76 percent of all annual calendar returns have been double-digit gains or losses. Also, almost half of all annual returns in that time were either gains or losses in excess of 20 percent. In that same period, the volatility of emerging-market stocks has been double that of their U.S. counterparts. Investing in emerging markets requires sitting through bone-crushing volatility most of the time, with higher highs and lower lows than more mature markets.
Even 10 years isn’t long-term in the stock market. Stocks generally become less risky the further you lengthen your time horizon as an investor, but even 10 years isn’t enough time to completely wipe out risk. The U.S. has experienced its own lost decades in the past, most recently from 2000 through 2009, when the S&P 500 lost 9 percent in total. Emerging markets experienced another lost decade from 1994 through 2003, when the MSCI EM Index was up just 1 percent over that 10-year stretch. Long-term in stocks is far longer than most investors assume.
Diversification matters. When the S&P had its lost decade, from 2000 through 2009, emerging-market stocks were up more than 160 percent. When EM had its lost decade, from 1994 through 2003, the S&P was up almost 185 percent. From 1988 through 2016, the returns in emerging market and U.S. stocks were almost identical, as both gave investors gains of slightly more than 10 percent per year. But if you were to construct a portfolio consisting of 80 percent in U.S. stocks and 20 percent in EM, rebalanced annually, the combined return was higher than both of the individual markets, coming in at closer to 11 percent annually.
The reason for this is that these markets show relative cyclicality with one another. This table shows how stark these cycles can be:
Using two volatile assets that both earn similar long-term returns, but take a much different path to get them, can add value to a portfolio, assuming you have the patience and discipline to stick with it when one of them is not working.
Picking the best emerging-market countries to invest in is not easy. Emerging markets are made up of vastly different countries. This has caused some to question whether they should even be considered an asset class in the first place. The problem is that the winners vary from year-to-year by such a dramatic amount that it’s very difficult to pick the winners. This table from Dimensional Fund Advisors shows the ranks of the annual performance by country over the past 20 years:
The average annual performance of the cellar dwellers was minus 26 percent, while the average annual performance of the top performers was plus 81 percent. That means the difference between the best- and worst-performing countries was more than 100 percent each year, on average. There’s no rhyme or reason to the order of these countries. So if you plan on placing a more concentrated bet on certain countries or regions you need even more intestinal fortitude than you would investing in a broad basket of emerging-market stocks, because the volatility is even higher in the individual countries.
U.S. stocks have had a great run since the financial crisis ended in 2009. Emerging markets have badly lagged in that time. One year does not make for a trend, but valuations and performance momentum could put more attention on developing-market stocks and attract flows to the sector. If that were to happen, there’s a good chance we’re at the beginning of a turning point in the cycle that could see emerging-market stocks outperform U.S. shares for years to come.
Abrazos,
PD1: Cuando se agotan las ideas y los mercados Occidentales están muy caros, aparece el mantra de invertir en emergentes…

Emerging Markets in the Digital Age

My colleagues and I have been actively speaking about the evolution taking place in many emerging markets over the past few decades. We’ve seen dramatic shifts occurring, with the often one-dimensional economic models of the past giving way to new and diverse growth drivers. This evolution includes the rapid embrace of new technologies and the rapid digitalization of economies. Here, Carlos Hardenberg, senior vice president and managing director at Templeton Emerging Markets Group, further addresses the topic.
Looking at emerging-market economies as a whole, we’ve seen a dramatic transformation from the models of the past, which were often based on commodity exports. We’ve seen a new generation of highly innovative companies located in emerging markets moving into higher value-added production processes and services. We think it’s a very exciting time for investors in this space.
The technology sector in emerging markets is providing us with many interesting opportunities—from hardware to software to various forms of e-commerce and entertainment.
Autonomous driving is an example of the growing clout of emerging-market companies. Many producers of the components and infrastructure to make autonomous driving a reality are located in emerging markets, particularly in Asia. And, they are highly specialized. For example, sensors, cameras, other lightweight components and software to enable autonomous driving are oftentimes produced in emerging markets.
Another example is in mobile-phone technology. Some 80% of the components of one popular mobile phone are made in emerging markets, from the battery to the camera to the casing (see image below).
We know how technology has touched nearly every aspect of our lives. It has transformed how we communicate with each other, how we shop, work and play. This is true for consumers across the globe, even in what one might consider the least-developed economies. It has been estimated that 40-50% of the world’s population has access to the internet, and 70% of youth aged 15-24 use it.1It wasn’t all that long ago that no one did.
The number of internet users has increased tenfold from 1999 to 2013. The first billion was reached in 2005, the second billion in 2010 and the third billion in 2014.2 When looking at the amount of internet users globally, China (21%) and India (14%) have the largest share, above the United States (9%), Japan (3%) and Germany (2%).3
China’s “Internet Plus” strategy, unveiled in 2015, demonstrates the key role the government hopes online businesses will play in fueling its next stage of economic growth. The strategy aims to increase digitalization across the economy and to increase the presence of China’s internet-based businesses globally.
Many members of this new generation of “digitalized” consumers (including those in emerging markets) have probably never visited a physical bank branch, have never used a telephone tethered to a cord and are increasingly shunning brick-and-mortar stores to buy clothes and other wares online.
This increasing internet access means increasing opportunities. Take Indonesia, for example. Research from the International Telecommunications Union has found for each 1% increase in the internet penetration rate, unemployment growth would be reduced by 8.61%.4 The entire effect of broadband on unemployment is a combination of new jobs and existing jobs saved that otherwise would have contributed to the unemployment rate.5
In turn, consumers have more discretionary income, and the middle class is able to gain more clout. This increased spending power has driven a more consumer-oriented culture, and new and more diverse investment opportunities.
According to McKinsey research, if Indonesia fully embraces digitization, it can realize an estimated USD $150 billion in growth—10% of GDP—by 2025.6 Harnessing digital technology can boost productivity and expand economic participation across the economy. While e-commerce is growing rapidly in Indonesia—one of the world’s 10 largest economies by purchasing power parity—there is still room for more progress.
In 2013, the Pew Research Center surveyed nearly 40,000 people in 39 countries and asked the question: Will children in your country be better off than their parents?7 Interestingly, in most of the advanced economies, the answer to the question was overwhelmingly “no.” Two-thirds of people surveyed in the United States answered that way, and the people in Britain weren’t much more optimistic their children would be better off than them, either.8
In contrast, in China, 82% of those surveyed expected their children to do better, and in Brazil, 79% felt that way.9 In Chile, Malaysia, Venezuela, Indonesia, the Philippines, Nigeria, Ghana and Kenya, the majority of people surveyed also believed that the next generation will be better off than the current one.
A Changing Profile
Not only have consumers changed, the profile of what one might think of as an emerging-market company has as well. In the past, these businesses were generally fairly simple, nascent business models. They were highly geared towards infrastructure.
During the last 10 years or so, we’ve seen a gradual migration to increasingly sophisticated business models. Emerging-market companies have established their own brand names, their own niches and have expanded beyond their home countries or region, often by acquisition.
We are seeing a new generation of emerging-market companies develop. By and large, emerging-market companies have also seen healthy cash-flow generation and improving earnings. In the past, there were certain periods where corporate balance sheets were under severe stress due to foreign-exchange debt. They ran into problems, particularly when the local currency came under pressure.
Today, these currency issues seem to be managed much better and corporate balance sheets appear to be much healthier. In general, emerging-market companies have deleveraged over time; they have cleaned up their balance sheets and repaired their business models.
It’s Still about Growth
One characteristic that has generally defined emerging markets in the past—and still does—is their high growth rate. Emerging-market economies have been growing significantly faster than developed-market economies, and we anticipate this trend should likely continue.
Despite this higher rate of growth, valuations generally appear much more reasonable than in developed markets. You can invest in many of these companies at a price that is a significant discount to what you would have to pay to invest in an equivalent business in the developed world.
Business models in emerging markets have become far more sophisticated and robust than they ever were in the past. We are very excited about the opportunities we’re finding in emerging markets today and the potential for the future.
PD2: El año pasado hicimos mi mujer y yo un curso de la Academia de Familias (https://academiadefamilias.es) sobre adolescentes. Este año nos vamos a apuntar a otro curso, dado el gran interés del primero y lo mucho que nos sirvió (tenemos dos adolescentes en casa y necesitamos muchas ideas!!!).
Te copio los cursos que organizan por si te animas a apuntarte con nosotros. Es un sesión mensual por la tarde/noche, y llevamos un plato cada matrimonio para cenar luego juntos, y comentar las dudas que surjan.
Razones para participar:
Muchos piensan que la educación sale sola, y te aseguro que no. Nosotros, que tenemos 9 hijos, nos hemos formado primero para poder trasmitirles, a nuestros hijos, una educación en valores que complemente la que reciben en el colegio, que es fundamentalmente académica, y que les sirva para estar preparados a enfrentarse a la sociedad y sus nuevas costumbres… Hay mucho que aprender y muchos son los errores que cometemos los padres por ignorancia.
Si quieres apuntarte, mándame un email y hablamos, todo por el bien de nuestros hijos y de la paz familiar.