23 enero 2026

grandísimo agujero...

El Estado acumula ya 600.000 millones en 'ayudas' a la Seguridad Social para pagar las pensiones

Las transferencias y préstamos a la Seguridad Social cubren cada año el déficit real del sistema, que rozó los 70.000 millones de euros en 2025, según Fedea

El Estado ha destinado ya en torno a 600.000 millones de euros a sostener la Seguridad Social mediante la acumulación de transferencias y préstamos para poder pagar las pensiones. Es el resultado de sumar más de una década de inyecciones públicas destinadas a cubrir el déficit básico del sistema, que la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) anticipa que rozó los 70.000 millones de euros en 2025.

La actualización publicada por Ángel de la Fuente, director de Fedea, que incorpora el dato definitivo de 2024 y un avance de 2025, ilustra la dimensión del reto fiscal al que se enfrenta el sistema público de pensiones mientras se llena de manera ficticia la 'hucha de las pensiones', denominada formalmente Fondo de Reserva, y que supera ya los 14.000 millones de euros gracias a la sobrecotización de los trabajadores desde 2023.

La cuestión es que mientras esa hucha se llena, con la intención de emplearla en la próxima década cuando se anticipa mayor tensión por los babyboomers, el sistema es deficitario. Los ingresos por cotizaciones que se destinan a pagar las pensiones cada vez dan para menos, sólo financian alrededor de un 70% de la factura. El resto lo cubre el Estado a través de lo que recauda con los impuestos o endeudándose. 

De la Fuente avanza ingresos por cotizaciones de la Seguridad Social Ampliada (que incluye el sistema de Seguridad Social y el sistema de Clases Pasivas de los funcionarios) por 188.000 millones, frente a los 258.000 millones de gasto. En este sentido, las transferencias anuales del Estado superan ya los 60.000 millones, a lo que se suma un préstamo anual de 10.000 millones que ya deja la deuda acumulada de la Seguridad Social en los 136.000 millones

Un déficit 'real' ocho veces mayor del que reflejan las cuentas

Las transferencias del Estado generan una brecha cada vez mayor entre el déficit contable que comunica la Seguridad Social, que se situará en 2025 en los 8.400 millones según los cálculos de Fedea, y el déficit 'real' al margen de esa ayuda, de 69.800 millones. Además, para medir la sostenibilidad, se extrae también el saldo contributivo: cuánto dinero necesita la Seguridad Social para poder atender el pago de las pensiones contributivas. 

Con los datos avanzados por Ángel de la Fuente, el déficit contributivo en 2025 se habrá situado en torno a los 63.700 millones, tal y como destaca el ingeniero y analista especializado en pensiones Jon González. El experto también señala que los activos netos de la Seguridad Social, teniendo en cuenta todas las transferencias que ha realizado el Estado en los últimos 20 años, redundan en un saldo negativo de 600.700 millones.

Desde hace algo más de una década el sistema contributivo presenta un desequilibrio persistente que se ha ido agravando: los ingresos por cotizaciones no permiten cubrir el gasto en pensiones contributivas, incluso en un contexto de empleo elevado. "Esto ha exigido un fuerte aumento de las transferencias del Estado, cuyo volumen se acerca en la actualidad a los 4 puntos de PIB", concluye Ángel de la Fuente. Una medida que desplaza el problema al conjunto de las cuentas públicas, pero no lo elimina.

Actualización de las Cuentas de la Seguridad Social Ampliada (Liquidación 2024 y Avance 2025) por A. de la Fuente @socialfedea:

Los ingresos totales crecen un 7.8% en 2024, pero el déficit básico (sin transferencias del Estado) sigue aumentando y supera los 69.000 millones de euros en el avance de 2025.

La deuda neta del sistema continúa creciendo, a un ritmo de unos 6.000 millones de euros anuales, a pesar de la reactivación del Fondo de Reserva.

Las transferencias del Estado se acercan a los 4 puntos del PIB, siendo esenciales para complementar la financiación de las prestaciones contributivas.

En grafico:

Es un agujero enorme que se agravará con la jubilación del baby boom…

Abrazos,

PD: El Padre Jorge Loring explica el valor inmenso de la Santa Misa. https://x.com/i/status/2014320511786922424

Si de verdad supiéramos lo que pasa en el altar, no llegaríamos tarde, no nos iríamos antes.

22 enero 2026

preferencias de los inversores

Goldman Survey on Investor Preferences:

“Client positioning this year reflects a strong preference for diversification across both growth and value sectors,” GS strategist Guillaume Jaisson wrote.

“Technology remains the top pick, though its lead has narrowed compared to last year — mirroring the decline in enthusiasm for the US market.”

Survey respondents chose:

- Tech to be the best-performing sector at 31% (down from 41% in 2025)

- Equities to be the top asset class at 51% (down from 68% last year)

- Commodities to be the top asset class at 35% (up from 19% last year)

- Geographical preference for the U.S. dropped to 23% (from 58%). Asia ex-Japan got 38% (up from 13%)

*GS conducted the survey during its Global Strategy Conference in London, attended by over 400 clients.

El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, dijo que el director ejecutivo de Deutsche Bank lo llamó para refutar los informes de que los inversores europeos podrían vender activos estadounidenses. "Esta noción de que los europeos venderían activos estadounidenses provino de un solo analista de Deutsche Bank", dijo Bessent en #WEF26 en Davos. "El director ejecutivo de Deutsche Bank llamó para decir que Deutsche Bank no respalda ese informe del analista". Europa es el mayor prestamista extranjero de Estados Unidos, con alrededor de $8 billones en bonos y acciones estadounidenses, casi el doble que el resto del mundo combinado. El analista de Deutsche Bank, George Saravelos, advirtió que este apoyo no debe darse por sentado. "Con la estabilidad geoeconómica de la alianza occidental siendo fundamentalmente sacudida, no está claro por qué los europeos continuarían desempeñando este papel", escribió. "Los acontecimientos recientes podrían acelerar un reequilibrio que se aleje del dólar".

Los que tienes la deuda de EEUU:

China sigue DESHACIENDO bonos del Tesoro estadounidense: Las tenencias de bonos del gobierno de EE.UU. por parte de China cayeron -6.100 millones de dólares en noviembre, a 682.600 millones de dólares, el nivel más bajo desde septiembre de 2008, en medio de la crisis financiera. China ya ha vendido -$76.4 mil millones en bonos del Tesoro desde principios de 2025. Desde el pico de 2013, las tenencias de bonos del Tesoro del país han caído -634.100 millones de dólares, casi la mitad del total.

Abrazos,

PD: “Siguiendo hasta el final el camino de Jesús, llegamos a la certeza de que nada podrá separarnos del amor de Dios: «Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?».

Gracias a Jesús, el cristiano conoce a Dios Padre y se abandona a Él con confianza”.

Papa León XIV

21 enero 2026

los bonos japoneses drenan liquidez

El Secretario del Tesoro de EE: BESSENT: EL MERCADO ESTÁ CAYENDO POR EL ESTALLIDO DE LOS BONOS JAPONESES

Hoy, las bolsas de EE.UU. y Bitcoin cayeron con fuerza… Pero la verdadera razón parece no ser geopolítica.

Sería el mercado de deuda de Japón está colapsando de forma histórica

¿QUÉ PASÓ EN JAPÓN

El bono japonés a 10 años subió al 2,34% (máximo en 27 años)

El bono a 40 años superó el 4% por primera vez en la historia

Scott Bessent (Secretario del Tesoro de EE.UU.): "Esto está contagiando a todos los mercados globales y no tiene nada que ver con Groenlandia"

Una suba así en rendimientos significa: nadie quiere prestarle al gobierno japonés a tasas bajas

Y para atraer capital, tienen que pagar cada vez más, por eso el rendimiento sube

¿POR QUÉ OCURRE ESTO

La Primera Ministra Takaichi anunció elecciones anticipadas (8 de febrero)

Prometió más gasto y bajar impuestos sin explicar cómo financiarlo

Japón ya tiene una deuda pública de +250% del PBI

Los inversores temen un colapso fiscal y están vendiendo masivamente bonos

¿QUÉ TIENE QUE VER CON LAS ACCIONES DE EE.UU. y BTC

Durante décadas, bancos y fondos japoneses invirtieron TRILLONES en acciones y bonos de EE.UU.

¿Por qué? Porque en Japón los rendimientos eran cercanos a 0%

Hoy los bonos japoneses pagan hasta un 4%

Muchos prefieren traer su dinero de vuelta a casa (repatriación)

Eso significa:

Venden acciones como Apple, Nvidia, Tesla

Venden bonos del Tesoro de EE.UU.

Esa venta masiva genera presión bajista en todo Wall Street

Es como si el gran "prestamista" del sistema dijera: "Gracias, pero ahora me conviene más invertir en casa"

También hay otro riesgo: el fin del carry trade

Muchos inversores piden prestado en yenes baratos para invertir en activos más rentables afuera

Si el rendimiento de Japón sube demasiado, ese crédito se encarece

Ante esto, empiezan a cerrar posiciones: venden bonos, acciones y lo que hayan comprado para que no aumenten las pérdidas o bajen los beneficios

El verdadero motor de la caída de hoy, según Bessent, no fue EE.UU. vs Europa, fue Japón

Los rendimientos de los bonos japoneses a 30 años han subido 38 puntos básicos en las dos últimas sesiones bursátiles, el segundo mayor aumento histórico, solo por detrás de los 42 puntos básicos registrados tras el "Día de la Liberación" de abril pasado. Desde que la nueva primera ministra, Sanae Takaichi, asumió el cargo en octubre, los rendimientos de los bonos a 20 y 40 años han subido unos 80 puntos básicos.

¿El shock de los bonos japoneses señala el fin de la válvula de seguridad de la liquidez global?

Si los mercados no han estado atentos a Japón, ahora es el momento. El aumento constante de los rendimientos de los bonos del Tesoro Japonés (JGB) a largo plazo indica que uno de los mecanismos de respaldo de liquidez más fiables del mundo se está desvaneciendo, con consecuencias que se extienden mucho más allá de Tokio.

Durante décadas, los rendimientos japoneses ultrabajos han actuado como un ancla de liquidez global, impulsando la salida de capitales en busca de rentabilidad y apuntalando el apetito por el riesgo en bonos, acciones y crédito globales. Este anclaje está cambiando ahora, con el mercado de bonos japonés experimentando una fuerte revalorización: el rendimiento de los bonos del Tesoro Japonés (JGB) a 30 años se sitúa en el 3,86% tras subir 25 puntos básicos hoy, y el de los bonos a 10 años ha subido 8 puntos básicos, hasta el 2,34%. Ambos son récords históricos que se están acelerando.

La implicación global es más importante que la política interna. El aumento de los rendimientos de los bonos del gobierno japonés (JGB) eleva el coste de oportunidad de financiar operaciones de carry trade e inversiones en el extranjero que durante décadas han dependido de Japón como la fuente de capital más barata del mundo. A medida que suben los rendimientos, el capital se retrae hacia el país, drenando liquidez de los mercados globales casi por definición. Las opciones políticas son limitadas: el control directo de los rendimientos probablemente trasladaría la presión directamente a la moneda, mientras que medidas más restrictivas corren el riesgo de distorsionar el mercado y perder la confianza. Sea cual sea la vía que tome el Banco de Japón, el resultado es el mismo: una liquidez global más restrictiva.

Abrazos

PD: La felicidad…

20 enero 2026

No es la Reserva Federal, es la deuda acumulada...

El director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, advierte que los mercados se están enfocando en lo equivocado. Todos están pendientes de la Reserva Federal. Casi nadie habla de la deuda nacional de 38,4 billones de dólares.

Las cifras son cada vez más difíciles de ignorar. Los pagos de intereses de la deuda alcanzaron los 355.000 millones de dólares en el primer trimestre del año fiscal 2026, un 15 % más que el año pasado. El tipo de interés medio de la deuda pública es del 3,32 %, el más alto desde 2009. Casi un billón de dólares se añadió a la deuda en tan solo cuatro meses.

El argumento de Fink: el mercado de bonos del Tesoro estadounidense es el referente mundial. Si los inversores internacionales empiezan a cuestionar la trayectoria fiscal de Estados Unidos, la demanda extranjera de bonos del Tesoro cae y los costes de financiación se disparan. Ahí es cuando la situación se complica rápidamente.

El debate sobre la deuda sigue quedando sepultado bajo el bombo publicitario de la IA, los informes de ganancias y la especulación de la Reserva Federal. Pero a las matemáticas no les importan los titulares. Cada dólar gastado en intereses es un dólar que no se gasta en nada más. Y cuando los costos de los intereses aumentan más rápido que los ingresos, estás en una cinta de correr que va en reversa.

El argumento optimista de Fink es que un crecimiento del PIB del 3% durante los próximos 10 a 15 años reduce la relación deuda/PIB incluso con déficits elevados. Es una suposición importante. No requiere que nada se rompa durante una década y media. Ni recesiones, ni crisis importantes, ni crisis de confianza. La historia sugiere que no es así como funciona.

El mercado de bonos está tranquilo ahora mismo. Pero, como señala Fink, los mercados se mueven rápido cuando la confianza cambia. Las señales de alerta están ahí para cualquiera que preste atención. El oro en máximos históricos. La curva de rendimiento se está empinando. Los diferenciales corporativos en mínimos de 2007. Estas no son señales de un sistema que se sienta seguro. Son señales de un sistema que busca la salida.

Se puede ver aquí:

Abrazos,

PD: Una página de una conferencia de Ratzinger sobre la nueva evangelización. Lo grande empieza pequeño, invisible. Y permanece siempre pequeño, aunque crezca:

¿La Seguridad Nacional?

La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos marca el camino (I)

La cercanía de las elecciones de medio mandato acelera las promesas económicas de la Casa Blanca

Su nueva Estrategia de Seguridad Nacional obligará a los aliados a pagar por su defensa militar

Promete cheques a familias y un tope del 10% al interés de las tarjetas de crédito para ganar votos

De nuevo este año, la economía y los mercados financieros van a estar especialmente condicionados por las políticas de la Administración Trump.

En noviembre tendrán lugar las elecciones de medio mandato (midterm), renovándose toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Ahora el partido republicano controla ambas Cámaras. Es posible que, a partir de la cita electoral, el control de la Cámara de Representantes pase a manos demócratas.

Por ello, la Administración Trump tiene prisa por aprobar medidas de orden interno que mejoren la percepción de la economía para el americano medio, y por implementar la política exterior recogida en la nueva "Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos", publicada a finales del pasado mes de noviembre.

Entre las medidas de orden interno están: la limitación de los tipos de interés aplicados a las tarjetas de crédito al 10%; la prohibición de compra de viviendas unifamiliares por parte de inversores institucionales; la compra de 200.000 millones de dólares en bonos respaldados por hipotecas (MBS) por parte de las agencias gubernamentales hipotecarias, con la intención de hacer caer los tipos de las nuevas hipotecas; o el envío de cheques de 2.000 dólares a las familias con ingresos inferiores a 100.000 dólares. De momento, todo lo anterior son meros anuncios, sin que se hayan traducido en medidas implementadas.

En el desarrollo de la política exterior, Trump también tiene prisa por ejecutarla. Para saber cómo afrontará el gobierno estadounidense las actuales tensiones y cuáles pueden surgir es fundamental diseccionar la nueva "Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos".

Como dice la carta introductoria del documento firmada por el presidente Trump, dicha "Estrategia de Seguridad Nacional" es la hoja de ruta que seguirá el gobierno estadounidense en su política internacional. Así, da pautas claras de cuál será la posición del gobierno estadounidense en los distintos conflictos geopolíticos y en qué se está basando su política exterior.

En la propia introducción del documento se evidencia una ruptura con las estrategias de seguridad nacional anteriores. El documento critica que en las últimas décadas el foco principal de la estrategia estadounidense estaba en todos los países, todas las regiones, todas las causas. Ahora se considera que hay que priorizar, siendo conscientes de la limitación de los medios disponibles, expresando explícitamente que los asuntos de terceros países deben preocupar a Estados Unidos solo si sus actividades suponen una amenaza a los intereses estadounidenses.

El documento deja claro que EEUU no puede seguir permitiendo que el coste de la defensa de países aliados siga recayendo en los presupuestos estadounidenses.

Adicionalmente, critica abiertamente que la política exterior estadounidense haya estado atada a organismos internacionales con "políticas antiamericanas" y que buscan disolver la soberanía de los estados individuales.

De acuerdo con el documento, el gobierno quiere proteger el país, su gente, sus territorios, su economía y su forma de vida de ataques militares y de influencias foráneas hostiles. Se considera que los ataques pueden tener forma de espionaje, prácticas comerciales depredadoras, tráfico de drogas o de personas, propaganda destructiva, subversión cultural y cualquier otra forma de ataque a la nación estadounidense.

Solamente con el análisis de la introducción del documento queda claro que Estados Unidos ha cambiado radicalmente la forma de entender la diplomacia internacional incluso con sus propios aliados. La Administración Trump hará pagar a sus socios todo el coste de su política exterior, incluyendo el coste de su despliegue militar en cientos de bases por el mundo y una parte del coste de su propio ejército. Esto abarca Japón, los aliados de la OTAN, los países latinoamericanos e incluso a Groenlandia.

Adicionalmente, la mención al peligro estratégico del narcotráfico abre la puerta a intervenciones en suelo mexicano o colombiano. Por otro lado, la guerra arancelaria no ha acabado, como lo demuestra la imposición de un arancel adicional del 25% a quien comercie con Irán, léase China y Rusia.

Mientras tanto, los mercados financieros parecen ajenos a cualquier incertidumbre geopolítica y siguen marcando máximos. En cualquier caso, seguiremos diseccionando la Estrategia de Seguridad Nacional para intentar predecir quién saldrá beneficiado y quién perjudicado y cómo puede afectar a las distintas economías y a los mercados financieros.

Abrazos,

PD: Hoy toca rezar por las víctimas del accidente ferroviario y sus familias. ¡Cuántas esperanzas truncadas! Nunca se entiende la muerte. Pero Dios saca cosas buenas de las malas. No entenderemos, pero ya sabremos los porqués…