05 noviembre 2009

estrategiastendencias@gmail.com

Se acabó. Sólo publicaré un PARRAFO DE CADA POST. A partir de ahora, si quieres, la estrategia y la tendencia te la diré yo al oido. Espero haberte servido para algo. Confío en que lo que te conté te fuera útil, o te divirtiera. Si tienes alguna duda, pincha AQUI

Seguiré leyendo todo lo que se publica, seguiré analizando y recomendando. Pero te lo contaré sólo a tí, por email.

Ha sido un placer estar contigo estos meses. Sabía que me leías. Gracias a las 4.000 personas, gracias a estas personas que a diario me leían. Siento no poder seguir, pero no es justo para mis clientes, para los que me leen todos los días en el email. No lo debo compaginar. Lo mío es cuidarles, informarles, aconsejarles y que ganan dinero. Escribir o informar sobre las TENDENCIAS y ESTRATEGIAS es una afición que me ha divertido.

Ya sabes. Ahora todo por email: estrategiastendencias@gmail.com , aquí sólo un párrafo.
Hasta dentro de un año, que volveré a escribir en abierto. Quería haber acabado en octubre, pero me he enrollado un poco. Bueno, quizás empezaré de nuevo en abierto el 10/10/10, bonita fecha, y tras estar tres meses daré carpetazo como hoy.

No es muy común, pero estaré tres meses en abierto otra vez y luego un año publicando sólo un párrafo, así sucesivamente. ¿Por qué? Porque quiero. Quiero que la gente conozca cómo hago las cosas. Qué mejore la culturilla financiera y que vean un estilo de inversión distinto de lo que machaconamente nos meten por todas partes. Algo distinto a la colocación de productos de las sucursales. Algo distinto a la gestión en 15 fondos distintos (que no quieres ni la mitad y que muchos sólo sirven de relleno) de la banca privada. Algo distinto de estar especulando con operaciones a corto plazo, con derivados y warrants, con CFDs (no los hagas), con estructurados o garantizados (no rentan nada), con preferentes (son un timo).

Mi particularidad: invertir a largo en los mejores productos y en las mejores zonas geográficas, donde haya visibilidad y recorrido, donde haya menos riesgos y mayores expectativas de rentabilidad.

En abierto dentro de un año volverá a ser para todo el mundo. Y en cerrado, como siempre, para mis clientes. Si lo que se publica en el blog te interesa y quieres seguir leyendome todos los días, mándame un email estrategiastendencias@gmail.com

rentabilidad de la inversión

Esta es el tipo de propuesta de inversión que hacemos a nuestros clientes. Invierten a largo plazo, horizonte de inversión de al menos 3 años y sino que se queden en ING o donde estén. El objetivo es obtener una rentabilidad del 8% en renta variable. Es lo que se ha obtenido en el pasado, en los últimos 100 años en las bolsas. Nosotros hemos logrado una rentabilidad del 20% en los últimos 10 años, pero puede que no se repita. Como siempre, rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras. Y seguro que obtendremos más invirtiendo en emergentes en los próximos 10 años. Los números serían:

Al final como podemos ver, se obtiene una revalorización de un 37,28% en los primeros 5 años. No trataremos de conseguir una revalorización enorme. Nos vamos a dedicar a invertir no a especular. Nos conformamos con obtener todos los años un buen 8% de rentabilidad, sabiendo que habrá años que tendremos pérdidas y años de muy buena rentabilidad. No vamos a hacer picos y valles, no somos tan listos.

No sabemos cuándo hay que comprar ni cuándo hay que vender: No sabemos el día exacto, pero si los meses en que hay que hacerlo en función de la tendencia. Compraremos unos fondos y los venderemos cuando maduren, al cabo de unos 3/5 años. Después compraremos otros fondos mejores y así sucesivamente. Y puede que hagamos la inversión especulativa de tener un fondo sólo un año, como va a ser este año con la renta fija (Investment Grade y High Yield). Nos ha ido muy bien y le vamos a dar boleta en sólo un año. Cacho de especulación a corto que hemos hecho.

Pero qué pasa si nos equivocamos y los mercados bajan, y no somos capaces de hacer nada y vemos como nuestras posiciones de renta variable bajan un 10% cada año, un total de un 50% en 5 años, ¿cómo se queda nuestro patrimonio financiero? Pues no se resiente mucho. Hay personas que no se atreven a invertir en bolsa ya que se temen este escenario. Invertir en bolsa les quita el sueño. Han tenido experiencias en bolsa negativas y parece que siempre se acercan cuando esto va a corregir. Y no suele ser así, las tendencias alcistas son largas en el tiempo, duran muchos años. Y las bajistas también y hay que estar fuera del mercado. No nos podemos quedar con nada.

En el siguiente cuadro se puede ver que la incidencia de una bajada continua de la bolsa no afecta al patrimonio diversificado.

Otra alternativa que los inversores necesitan, sobre todo sin son mayores o si están achuchados, es hacer retiradas mensuales. Muchos inversores quieren vivir de sus ahorros, de su capital logrado por el esfuerzo de muchos años.
¿Cuánto se pude disponer mensualmente de esta forma? Esto estará en función del patrimonio acumulado. Los reembolsos se pueden hacer tratando de que el patrimonio no se deprecie, pudiendo hacer pagos mensuales regulares iguales, que faciliten la vida como se pude ver en el siguiente cuadro:
Si te surgen dudas, pregúntame. Si quieres que te personalicemos tu caso no dudes en consultarnos: estrategiastendencias@gmail.com

gestión cuantitativa

Te adjunto el artículo publicado en El País que habla de gestión cuantitativa y que creo muy interesante. En España hay varias posibilidades de invertir en fondos cuantitativos también.

El matemático que agitó la Bolsa

El adiós del gurú de la gestión cuantitativa, James Simons, coincide con las críticas a la proliferación de sistemas inteligentes por distorsionar el mercado

Wall Street no es Hollywood, pero también fabrica mitos. Warren Buffet, Peter Lynch, Mark Mobius o Bill Gross son algunas de sus leyendas. Se trata de profesionales que han aportado un estilo propio al mundo de la inversión. En este Olimpo bursátil también tiene su hueco James Simons. El fundador de Renaissance Technologies, una de las entidades de hedge funds más importante del mundo con cerca de 20.000 millones de dólares bajo gestión, ha comunicado que se retira en 2010. Muchos le consideran un pionero en el uso de sistemas matemáticos combinados con aplicaciones informáticas para batir el mercado. Su adiós coincide con el deseo de los reguladores de poner coto a los sistemas de inversión inteligentes (robots), que este erudito contribuyó a desarrollar, por distorsionar el comportamiento bursátil.

La vida de Simons encaja como un guante en el mito del sueño americano. Hijo de un zapatero, nació hace 71 años en los suburbios de Boston. Dotado con una habilidad innata para los números, colaboró con el Departamento de Defensa descifrando códigos secretos. Además, obtuvo el Premio Veblen, la mayor distinción en el ámbito de la geometría, con sólo 38 años. Antes de fundar Renaissance, Simons fue presidente del Departamento de Matemáticas de la Universidad Stony Brook. En esta época tuvo el primer contacto con el mercado invirtiendo parte de sus ahorros en la compraventa de divisas.

En 1978 abandonó el mundo académico para fundar su firma de inversiones, bautizada como Limroy, embrión de la actual Renaissance. Simons se rodeó desde el principio de talento puro.

Sus ofertas de empleo no iban dirigidas a licenciados en Económicas o Derecho de Harvard o Yale sino a matemáticos, astrofísicos e informáticos paridos por centros como el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

El secretismo en torno a cómo desarrolla Renaissance sus programas de inversión es similar al que rodea a la fórmula de la Coca-Cola. El campus de 20 hectáreas levantado por la gestora en Nueva York es un búnker a prueba de filtraciones. Simons prefiere participar en foros matemáticos antes que pisar Wall Street. Lo único que se conoce son generalidades aplicables a todos los fondos que siguen un modelo de inversión cuántico. Es decir, con el uso de algoritmos y series estadísticas. Estos fondos intentan lograr dos objetivos: anticiparse a lo que hará el mercado basándose en patrones de comportamiento repetidos en el pasado y rastrear ineficiencias en la formación de precios para arañar rentabilidades a muy corto plazo.

Simons ha confiado siempre en la inteligencia del ser humano. "Si podemos predecir la órbita de un cometa, ¡cómo no vamos a ser capaces de predecir la evolución de las acciones de Citigroup!", explicó a la revista Bloomberg Markets en enero de 2008.

El fondo estrella de Renaissance es Medallion. Lanzado en 1988, nunca ha cerrado un año en pérdidas, acumula una rentabilidad media anual del 30% y en un ejercicio tan malo para el mercado como fue 2008 logró una rentabilidad del 80%, lo que convirtió a Simons, gracias a las altas comisiones de éxito que cobra, en el gestor mejor pagado del mundo con unos ingresos de 2.500 millones de dólares, según la revista Alpha Magazine.

El éxito de Medallion llevó a que este matemático metido a inversor a reducir drásticamente el tamaño del fondo en 2005, devolviendo el dinero a buena parte de sus clientes. Medallion sólo gestiona ahora el dinero de los 300 empleados de la gestora. Para contentar a los expulsados, creó dos nuevos fondos llamados Reinaissance Institutional Equity Fund (RIEF) y Renaissance Institutional Futures Fund (RIFF). La crisis ha lastrado el despegue de estos productos. RIEF cayó un 16% en 2008 y en 2009 perdía un 9,5% hasta septiembre. RIFF cedió un 12% el pasado año y éste sólo gana un 1,6%. En un reciente artículo, The New York Times señalaba que a pesar de este borrón en su historial (también cayó en la trampa de Bernard Madoff) muchos en Wall Street siguen pensando que Simons tiene "un talento sobrenatural para hacer dinero".

Aparte de incrementar su cuenta corriente y la de muchos de sus clientes, Simons ha contribuido al desembarco de las matemáticas en los mercados financieros. Su aportación, junto con el desarrollo tecnológico, han disparado el uso de las estrategias cuánticas. De hecho, la consultora TABB Group prevé que en 2010 la gestión algorítmica suponga el 50% del volumen de negociación en Estados Unidos.

Semejante proliferación de los sistemas inteligentes de inversión despierta recelos entre los gestores tradicionales y los reguladores. Los primeros critican que el repunte de la volatilidad en los mercados durante la crisis económica ha dejado en evidencia las lagunas de los sistemas estadísticos. Por su parte, los supervisores bursátiles advierten que el uso masivo de órdenes automáticas (no sólo las utilizan los hedge funds, también las mesas de tesorería de los bancos) puede distorsionar el mercado y manejarlo a su antojo. Los robots programados con algoritmos pueden comprar y vender acciones con una velocidad mil veces superior al parpadeo del ojo humano.

La SEC, el supervisor estadounidense, está siendo el más activo en la presión sobre los hedge funds. Su penúltima cruzada se centra en la prohibición de las denominadas flash orders. Este sistema permite a las Bolsas y a las plataformas bursátiles alternativas proporcionar información sobre el libro de órdenes a determinados inversores con la tecnología adecuada una fracción de segundo antes que al resto de participantes en el mercado.

El cerco contra los sistemas de inversión inteligentes pilla a Simons de retirada. La mayor parte de su fortuna personal ha sido destinada a su fundación familiar, volcada en la investigación científica y la educación matemática. Después de dejar los mandos de Renaissance, piensa dedicar más tiempo a comprender las causas del autismo. Quién sabe si su nueva aventura volverá a echar mano de los logaritmos.

Logaritmos a la española

El éxito de Renaissance no ha calado entre los inversores españoles. Cygnus registró en 2007 un fondo que invertía en dos de los productos de James Simons. En agosto pasado optaron por disolverlo. "El problema no fue la rentabilidad, sino la poca demanda", explica Blanca Gil, directora de Cygnus. El escaso eco de Renaissance en nuestro mercado no quiere decir que no haya una amplia oferta de fondos que usan estrategias matemáticas. GVC Gaesco es una de las gestoras más activas. "No hacemos trading, sino que utilizamos técnicas matemáticas para identificar patrones de comportamiento y maximizar la desviación en las cotizaciones", señala Jaume Puig, director de inversiones de GVC Gaesco. Este tipo de fondos, según Enrique Bailly, director de desarrollo de productos de Altex Partners, ha contribuido a mejorar la industria, "al incorporar talento de otros ámbitos como la matemática o la física al sector financiero". Esta firma gestiona el fondo Altex Arb & Quant.
Bankinter tiene un fondo cuantitativo que usa un modelo propio. Con la crisis han optado por diversificar las estrategias quant. "Con escenarios de extrema volatilidad, si lo basas todo en un solo modelo hay riesgo de que las correlaciones se rompan", explica Antonio Banda, director de la gestora de Bankinter. ¿Robot o máquina? "Prefiero los fondos quant, en los que no todo lo decide la máquina", dice Víctor Alvargonzález, director de Profim. -

Los fondos ROSENBERG EQUITY ALPHA de gestión cuantitativa que baten sistemáticamente al mercado. Son los mejores fondos cuantitativos del mercado, donde con un universo de inversión de 21.000 valores, se utilizan 200 datos de estas empresas para decidir dónde invertir. Tienen una rotación muy elevada, y se opta por una diversificación mayor, aunque las carteras tienen una exposición sectorial similar al benchmark. Se le quita la subjetividad a la toma de decisiones de inversión.

Es un enfoque sistematizado, disciplinado que provoca recurrencia, ALPHA: como la diferencia entre la rentabilidad de la cartera y la del benchmark a batir.

04 noviembre 2009

flujo hacia emergentes

Este es uno de los e-mails más importantes que te he mandado en los últimos años. No lo he querido traducir para que no perdieras el sentido literal. Pero si no entiendes algo, dímelo. Vamos a ver una fuerte tendencia, un gran flujo de inversiones financieras hacia mercados emergentes.

Developed or emerging markets – that is the question

November 2009 By Anthony Bolton (Fidelity Investments)

In an attempt to dig us out of the financial crisis, the governments of many developed economies have mortgaged their futures. Their unprecedented fiscal stimulus has significantly increased the ratio of public debt to national income. Consequently, I believe that the growth rate to which these developed economies will return – once the short-term recovery phase is over – will be lower than in the past. This has important asset allocation implications for investors in developed market equities.

To understand the nature of the recovery that we have been experiencing over the past six months, we need to examine the decline that preceded it. The downturn was very much corporate rather than consumer-led. Across the globe, and simultaneously, the financial crisis led chief executives of companies to cut inventories, capital expenditure and staff numbers.

As a result of this synchronised action, the economic data in the last quarter of 2008 and first quarter of 2009 looked terrible.

More recently, conditions have reversed as companies have regained their confidence and started to rebuild inventories, leading to a slowing in the growth of unemployment. However, the financial crisis has left us with longer-term problems, particularly relating to the consumer, which will overshadow world economies once the initial recovery phase is over.

My contention is that a combination of consumers rebuilding their balance sheets, slower credit creation in this upturn than was historically the case and governments being forced to cut spending or increase taxes will lead to lower growth than before the crisis.

The big question now is whether the relative growth advantage of emerging markets over the developed world has increased.

I think it has – particularly for emerging markets that are driven by domestic demand and investment. I am less keen on those markets where exports or commodities are the main drivers. One reason these are less attractive today is the fact that commodity shares and industrial companies were the leaders of the last bull market.

In my experience, it is unusual for sectors that are the stars of one bull market to take the lead in the next, particularly if share prices in the late stages of the previous bull market enter a “bubble” phase as they did in 2006 and the first half of 2007.

In the first phase of a new bull market, investors sometimes do return to play the winners of the last cycle but this does not prove sustainable. The best conditions for commodities are either synchronised above-trend world growth – as we experienced in the last bull market, and which we are unlikely to see any time soon – or strong inflation.

My view on inflation is that it is may be a longer-term threat but that it is unlikely to be a problem in the next couple of years because of the low growth environment and excess capacity in the west.

Finally, from a shorter-term perspective, some of the extraordinarily rapid credit expansion in China this year has been used by companies to stockpile commodities. As this credit expansion now slows, and as Chinese companies use up their excess inventories, I expect demand for commodities in the near term to be softer.

I don’t think that low growth in the US and Europe is necessarily bad for equity investment in general. Low interest rates which will accompany this sub-par growth will lead investors to seek the higher returns offered by risk assets such as equities, corporate bonds and property. I have been arguing that this will drive a multi-year bull market (especially as cash on the sidelines is still high and a number of professional investors remain very cautious).

Even so, the equity market may need a sustained period of consolidation, probably next year, as this first phase has been so strong.

In an environment of lower growth, I expect investors to seek out companies, sectors and countries that can grow faster than average. So, in the next stage of the bull market, growth will be rewarded – and I expect that it will be rewarded by investors with higher valuations than is normally the case.

If that is the case, then UK investors’ typical exposure to emerging markets, of about 15-20 per cent of an equity portfolio, could prove too low. Perhaps, for the next few years, they should consider having a majority of their exposure to markets that can provide higher growth.

But if all investors in developed markets make similar changes to their asset allocation, I believe we will have all the ingredients necessary for a new bubble to develop over the next few years in these volatile but rewarding markets.

Fasten your seat belts -– we are in for a bumpy, but enjoyable, ride

Cada vez habrá más dinero dispuesto a dirigirse hacia los mercados emergentes. Las dudas que suscitan las economías maduras occidentales provocan que se siga desviando dinero hacia países en vías de desarrollo, decisiones donde prima la búsqueda de un mayor crecimiento económico.

Y los gestores de activos financieros no pueden frenar lo que el particular quiere y hace. La diversificación por países dentro de los fondos globales se suele hacer en función de la capitalización del mercado donde se invierte. Pero es posible que sea mejor, que sea más realista, hacer esta diversificación en función del PIB del país que se invierte y su ponderación mundial.

Este flujo de inversión hacia emergentes será así en los próximos 10 o 20 años, haciendo que el monto de dinero invertido en las economías emergentes supere el 50%, cantidad que a fecha de hoy apenas llegará al 5%. Esto provocará un flujo constante de inversión financiera hacia esas bolsas, dinero que provendrá de un flujo constante negativo desde los mercados maduros occidentales.

A fecha de hoy siguen mejor preparadas las economías emergentes para salir de la crisis actual. Crisis que tiene una repercusión directa en el crecimiento económico de los próximos años, por el cúmulo de deuda pública y los excesos de los gobiernos occidentales por los paquetes de estímulo fiscal, con su repercusión en el déficit público que tendrán que reducir y financiar. Los emergentes parten con ventaja, financiera, de mayor expectativa de consumo y de fuerte flujo de inversión: financiera y real.
Si tienes inversiones en los mercados occidentales, en los próximos meses tendrás la última oportunidad para venderlas. En el siguiente tirón, quítatelas de enmedio y entra en emergentes. Es el futuro. La bolsa ganadora a largo plazo es la que tiene flujo constante de inversión. Y en emergentes acaba de empezar. Debes ir de la mano de alguien que te diga cuándo y en dónde. Llámame: estrategiastendencias@gmail.com

03 noviembre 2009

¿Estás dispuesto a emigrar por el bien de España?

Nuestro país te necesita. Mejor dicho: necesita que te vayas una temporada. Todos los grandes economistas que asesoran al Gobierno están de acuerdo en cómo se sale de la crisis: por tierra, mar y aire. El Nobel de Economía del 2008, Paul Krugman insiste en el diagnóstico y en el remedio. “España realmente no tiene otra alternativa más que lo que se puede llamar una devaluación interna. Tiene que tener una caída en sueldos y precios, una caída relativa en relación a Alemania”. No debemos esperar ayudas de la UE.

Para Krugman, el verdadero problema de España estriba en una acusada falta de movilidad interna y externa, - a diferencia de lo que ocurre en EEUU -, que impide los necesarios ajustes. “España tiene un 18% de desempleo y necesita, o bien que los trabajadores se trasladen a otras partes de Europa, o bien una fuerte caída en sus salarios relativos”. Hace 20 años, la devaluación de la moneda hubiera sido parte de la solución. Hoy la fortaleza del euro, y las trabas al movimiento de trabajadores dentro de la Unión Europea, suponen un auténtico “chaleco de fuerza” para regiones deprimidas como España.

El escenario de bajo crecimiento combinado con un periodo prolongado de deflación que describe el Nobel de Economía es similar al que vislumbraba la semana pasada el ex ministro Rodrigo Rato. Es el fantasma de deflación a la japonesa, o depresión a la portuguesa. Un trance económico que tampoco no resulta extraño, y que España padeció en la eterna postguerra. En los años 50, nuestro país consiguió superar finalmente la crisis exportando 6 millones de maletas de cartón reciclable y devaluando la peseta un 5% cada año.

¿Tienes alguna maleta de cartón en el armario? ¿Crees que el gobierno debería financiar a los jóvenes masters de 10 a 15 años en el extranjero? ¿Sería una buena idea que las autonomías históricas mandaran miles de embajadores comerciales a todos y cada uno de los países? ¿Qué país elegirías como destino preferente?

¿Es posible devaluar la moneda de algunos países europeos sin salir del euro? ¿Crees que más de un economista ortodoxo ya está empezando a echar de menos la inflación en España? ¿Nos enfrentamos a una nueva década perdida?

A partir de ahora seremos gallegos. Nos vemos en el extranjero, de emigrantes claro. Un abrazo y hasta siempre


España, condenada a la deflación: la salida del euro sería catastrófica

La crisis económica, que ha hecho de España una de sus víctimas propiciatorias, ha abierto el debate sobre la conveniencia de permanecer dentro de la moneda única europea. El premio Nobel de Economía de 2008, Paul Krugman, -que no considera en ningún caso la salida de España del euro- ya apuntaba en un artículo el pasado enero que la pertenencia a la moneda común estaba resultando perjudicial para nuestro país.

Esta semana, el economista estadounidense incidió en la misma cuestión al señalar que el euro “plantea problemas graves para regiones deprimidas de Europa como España”. Krugman redujo las alternativas para España a una sola: una fuerte “devaluación interna”, con recortes de salarios y precios.

Existe otra posibilidad: el abandono del euro y someter la nueva moneda a una devaluación competitiva. La salida del euro sería una catástrofe para España. Roberto Ruiz, jefe de Estrategia de Wealth Management Research de UBS se muestra contundente. Ni siquiera una devaluación competitiva de la moneda surtiría el efecto deseado de reactivación de las importaciones. La salida de la divisa única tendría que hacerse de manera unilateral ya que, como recuerda el responsable de UBS, “no hay ningún mecanismo que permita a ningún país ser expulsado del euro”.

Ganar competitividad es el único argumento para el abandono de la moneda europea. Sin embargo, el panorama resulta sombrío a la luz de las cifras. “Tres de cada cuatro partes de nuestras exportaciones van dirigidas a la Unión Europea”, señala Roberto Ruiz. Los aranceles que impondría la UE reducirían drásticamente las ventajas del tipo de cambio de divisa.

LA ECONOMÍA ESPAÑOLA COLAPSARÍA

“España debe tanto dinero en euros que el conjunto de la economía se derrumbaría”, insiste Ruiz. “Los bancos españoles deben a otros bancos europeos y al BCE más de 400.000 millones de euros”. Así, un devaluación del 25% de la nueva moneda dispararía en 100.000 millones de euros más la deuda. “El sistema bancario español se volatizaría”. El colapso también alcanzaría a las empresas españolas, cuyos préstamos en bonos emitidos suman más de 100.000 millones de euros. La catástrofe se extendería como una epidemia por el tejido financiero europeo. “La banca alemana, que tiene créditos a bancos y empresas españoles por unos 240.000 millones de euros, quebraría por la quiebra de las entidades españolas”, relata Roberto Ruiz. “Somos muy dependientes y clientes del exterior”.

La mejora del déficit exterior apenas se notaría. “Las principales exportaciones de España son los bienes manufacturados intermedios; el aumento del coste de las importaciones traería un beneficio muy pequeño”, explica Ruiz. Tan sólo algún sector como el turismo, poco dependiente de las inversiones, podría beneficiarse de una eventual devaluación de la moneda.

MAYORES DIFICULTADES DE FINANCIACIÓN Y FUGA DE CAPITALES

“Estar fuera de la Unión Europea podría poner en peligro el rating de España y elevaría el déficit y la deuda. Se incrementaría el coste de financiación”, opina Juan Ramón Caridad, socio de Atlas Capital.

Caridad tampoco ve pocas ventajas en una salida de la moneda única. “La devaluación competitiva de la moneda podría dar oxígeno a corto plazo y permitiría más flexibilidad en los tipos”. Sin embargo provocaría un “probable aumento de la inflación” que obligaría a incrementar los tipos por encima de los europeos.

Tampoco es una buena opción la salida del euro para Marian Fernández, responsable de Estrategia de Inversis, quien descarta casi por completo esa posibilidad. La experta de Inversis alerta de una revisión a la baja del rating y del peligro de la fuga de capitales. Esta caída del rating afectaría al mercado de la renta fija. Sin embargo, “en la bolsa no hay una repercusión directa por la escasa representatividad de la bolsa con la economía española”. Aún así, Juan Ramón Caridad entiende que “en un primer momento, para el inversor extranjero la bolsa española podría perder atractivo por la divisa”.

¿HA PERJUDICADO EL EURO A ESPAÑA?

Un informe de AIG del año pasado abogaba abiertamente por el abandono del euro. El estratega jefe de Banque AIG, Bernard Connolly, consideraba que la pertenencia al euro no había sido beneficiosa para España en la época de crecimiento y constituye el mayor lastre para la salida de la crisis.

Connolly argumentaba, de manera similar a Krugman, que la pertenencia a la Unión Europea impide una mayor rebaja de los tipos de interés –competencia del BCE-; el límite de déficit presupuestario impuesto por Bruselas constriñe un aumento del gasto público o una rebaja de impuestos que, según el analista de AIG, resultarían convenientes; y una devaluación de la divisa parece impensable.

El último informe anual de la Comisión Europea sobre la moneda única europea revelaba que, desde la adopción del euro, España ha perdido un 20% de su competitividad en precios mientras que Alemania ha ganado el 13%. La actuación del BCE depende mucho más de la evolución de las economías alemana y francesa que de la española, cuya ponderación en el conjunto de la UE es mucho menor que la de las grandes locomotoras europeas.

Así, España se ha visto perjudicada por bajos tipos de interés que han propiciado un endeudamiento masivo cuando convenía una política monetaria más restrictiva. Al contrario, la probable salida de la crisis de Alemania y Francia antes que España, obligaría a una subida de tipos perjudicial para la recuperación española.

Juan Ramón Caridad admite que la política del BCE haya podido ser perjudicial para los intereses de España, aunque recuerda que nuestro país ha gozado de fondos de cohesión y otras ayudas que parecen olvidarse. Asimismo, niega que el euro haya lastrado competitividad a España en relación con Alemania: “Alemania tiene una economía muy diversificada, mientras que España depende mucho más de los bancos y la construcción”. Al contrario, en opinión del experto de Atlas, la pertenencia al euro ha permitido a España una estabilidad en la divisa de la que carecía.
También Roberto Ruiz ve más ventajas en estos años de pertenencia al euro, pese a la dependencia del BCE: “El euro amortigua los choques que han sufrido economías como la de Islandia, Letonia y Lituania”. Marian Fernández también recuerda que las divisas nórdicas sufrieron en la crisis “unas pérdidas enormes” por carecer del cobijo de una moneda como el euro.

El AJUSTE A LA BAJA DE PRECIOS Y SALARIOS, ESCENARIO PROBABLE

Los apocalípticos inconvenientes de una salida del euro dejan a España abocada a una severa devaluación de precios y salarios… o a la inmigración. Otra posibilidad, seguramente la mejor, es un absoluto cambio del modelo productivo. Como señala Marian Fernández: “Lo que hay que hacer en momentos de bonanza es aprovecharlos para hacer reformas estructurales”. Pero cuando la crisis se instaló en la economía no se había acometido reforma alguna.

Así, Marian Fernández señala la necesidad de “un ajuste vía precios”, algo que ya debería haberse producido con más fuerza. La analista de Inversis considera “sorprendente” que no haya llegado una bajada más virulenta especialmente en el sector inmobiliaria.

Los cambios estructurales se han postergado y una solución de este tipo requerirá años. El Gobierno ya apuntó un viraje en el paradigma económico del país. Sin embargo, las principales medidas adoptadas han dirigido un creciente gasto público al sector de la construcción, el tradicional eje de la economía española. (invertia)

02 noviembre 2009

¿Quién lidera los movimientos de las bolsas?

Siempre ha sido Wall Street. Sin embargo, cada vez todas las bolsas van más por libre. Cada mañana hemos mirado a la bolsa de Japón, el Nikkei, como primer factor que hacía moverse el mercado europeo. Y al mediodía los futuros sobre los índices americanos. No obstante, Japón en deflación para los próximos 4 años, como dicen sus autoridades económicas, poco puede decirnos ya. Esta misma mañana terminaba con una fuerte caída de más de un 2% y volvía a perder los 10.000 puntos el Nikkei. Hace años sus grandes multinacionales eran analizadas con entusiasmo. Ahora, Toyota sigue liderando el mercado automovilístico, pero las demás, Sony y compañía, van perdiendo su hegemonía. Y el afán consumista y la burbuja de finales de los 80 sigue pesando como una losa. No salen adelante. ¿No tendría que haber un cambio en su sociedad? Seguro que sí. Erraron el ajuste que hicieron. Ojalá no nos pase a los europeos y estadounidenses lo mismo con el ajuste que debemos hacer.

La bolsa de China sigue siendo mirada por pocos. Pero cada vez importa más. Mira lo que ha ocurrido esta mañana: Gran rebote de un 2,39%, tras la mala semana que tuvo la última, que se comportó parecido a las de las economías desarrolladas: Tiene la particularidad de que cierra al mediodía para comer y dormir la siesta, algo ya perdido, afortunadamente, en España, y que a los chinos les gusta un horror.

El comportamiento de los últimos seis meses difiere del de las otras bolsas. Ha ido por libre. Mientras las demás subían hasta la semana pasada, la china alcanzó un alto a principio de agosto y desde entonces está lateral, consolidando las ganancias de los primeros meses del año, pero descansando, cogiendo nuevas fuerzas para acometer una subida siguiente. Lo normal de los mercados.
¿A quién miraremos hoy para abrir? A China y subiremos fuerte, o a Japón y bajaremos como la horrible semana pasada? Creo que es más probable que a Japón. Posiblemente tengamos que seguir a China, pero vamos desfasados unos cuantos meses con ella. Es decir, esa consolidación lateral que lleva hecha China en estos últimos meses, ¿no nos tocará hacerla a nosotros?

Lo que cada vez estoy más convencido es que por la mañana se mira ya más a China que a Japón, para tener pistas de lo que hará el mercado en la apertura. Es lógico. Sabemos que es el futuro, mientras Japón es el pasado mal ajustado, pasado equivocado. Ojalá no digamos dentro de 10 años lo mismo de Europa y EEUU.