Los bonos de gobierno del mundo
entero están cayendo al mismo tiempo. Rendimientos de 10 años:
EE.UU.: 4,97% (el mayor desde
2007)
Reino Unido: 5,21% (el mayor
desde 2007)
Alemania: 3,54% (el mayor desde
2009)
Francia: 4,28% (el mayor desde
2008)
Japón: 3,0% (el mayor desde 1996)
Brasil: 7,63% real (cerca del
máximo histórico)
¿Y China? 1,69%. Cerca del mínimo
histórico. El mundo entero vende bonos, China compra.
Lo que hay detrás: déficits
fiscales récord en plena prosperidad (EE.UU. al 6% del PIB), inflación
resistente con petróleo por encima de US$ 100, tres bancos centrales subiendo
tasas en la misma semana (Fed, BoJ, BCE) y medio billón de dólares en deuda emitida
solo para IA en 2026 (Goldman).
Druckenmiller en el WSJ: 'Los
gobiernos que defienden precios contra fundamentos siempre pierden. La única
variable es cuánto gastan antes de admitirlo.'
La excepción es China.
Explosión de los tipos de interés
esta noche en Estados Unidos como en Europa. El tipo francés a diez años se
acerca ahora al 4,7 %, a niveles que no habíamos conocido desde hace casi
veinte años. En Estados Unidos, el de 10 años ha superado en los últimos días
la barrera del 5 %.
Este movimiento es potencialmente
mucho más grave que una mala sesión de mercado. Durante quince años, todo el
sistema financiero se ha construido sobre la hipótesis de un dinero casi
gratis: Estados masivamente endeudados, empresas valoradas sobre beneficios
futuros muy lejanos, inmobiliario dopado por el crédito barato, mercados
bursátiles sostenidos por la ausencia de alternativa a las acciones.
Cuando el tipo sin riesgo sube
bruscamente, todo debe recalcularse. Un bono del Estado al 5 % compite
directamente con las acciones y, más generalmente, con los activos; las
valoraciones deben bajar, por tanto. El coste de financiación de las empresas
aumenta, el del inmobiliario también. Y para los Estados muy endeudados, cada
renovación de deuda transforma progresivamente el alza de los tipos en un
aumento de la carga de intereses.
Francia se encuentra en una
posición particularmente crítica: deuda cercana al 120 % del PIB, déficit
siempre superior al 5 % que los políticos son incapaces de reducir por falta de
coraje, y ahora una prima de riesgo respecto a Alemania que ha recuperado
niveles desconocidos desde la crisis de la zona euro. El mercado empieza a
hacer pagar lo que nos hemos negado a corregir políticamente durante años. La
ceguera siempre tiene límites.
Esto no significa que un krach
vaya a producirse necesariamente mañana. Pero las condiciones que permiten una
crisis financiera se están poniendo en marcha: tipos elevados, deudas
considerables, valoraciones bursátiles tensas, especulación delirante sobre las
sociedades de IA y crecimiento debilitado.
Y si la corrección acaba siendo
violenta, no caerá del cielo. Será el precio del gigantesco déni colectivo que
ha consistido, durante quince años, en creer que se podía acumular deudas y
hacer subir indefinidamente el precio de los activos sin pagar nunca la
contrapartida.
Mohamed El Erian dice:
This sharp rise in Treasury
yields—including 11 basis points for the benchmark 10-year, as shown in the
Bloomberg chart and table below—is being driven primarily by domestic
indicators (data confirming accelerating US economic activity), and to a much
lesser extent, external factors (higher oil prices).
Needless to say, it's pulling
yields higher worldwide.
Y lo que es también increíble son
los bonos cortos:
Start
of 2026: markets were pricing in 2 Fed rate CUTS.
Last week: Fed HIKED rates 25
bps.
Today:
markets are pricing in at least 1 more rate HIKE before year-end.
Trump
wanted a dovish Warsh and lower interest rates. Instead, he got a hawk.
Abrazos,
PD: La serenidad es una de las formas más bellas de la presencia de Dios en el alma. Es lo que se consigue con la “Paz Interior”. Los hombres solemos aportar a la familia la serenidad que se necesita. Las mujeres se ponen más nerviosas…