27 abril 2026

40.000 millones de dinero que no podemos destinar a otras cosas

El gasto en intereses de la deuda rompe en España la barrera de los 40.000 millones por primera vez

Los datos publicados por el Gobierno confirman las previsiones, que apuntaban a que se superaría la cifra en 2025

El gasto en intereses de la deuda rompe en España la barrera de los 40.000 millones por primera vez

El coste de la deuda pública supera ya los 40.000 millones de euros. Rompió esta barrera por primera vez en 2025, tal y como se había anticipado que ocurriría, según los datos publicados por el Ministerio de Hacienda. En concreto, el gasto en intereses se situó en los 40.314 millones, casi un 4% más que un año antes, cuando cerró en los 38.793 millones. 

Son 1.500 millones más en el último año. En 2024 el coste del endeudamiento ya marcó con esa cifra un nuevo máximo, superando el de 2014, cuando se el gasto en intereses de la deuda fue de 36.706 millones. El mínimo se produjo antes de la crisis financiera de 2008, en el año 2006, con un gasto anual de 16.168 millones.

Desde entonces se ha incrementado ya en casi 25.000 millones, un 149%. Según las previsiones del Gobierno, que sitúan el gasto en intereses en 2026 en los 42.059 millones, 20 años después el gasto en intereses en términos nominales habrá crecido alrededor de un 160%.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) plantea un incremento algo mayor, hasta el entorno de los 43.300 millones de euros. En términos relativos, representará el 2,5% del PIB, una décima más que en 2025. En todo caso, aún lejos del máximo de 2013, cuando el peso de los intereses sobre el PIB alcanzó el 3,6%.

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El coste de financiación

La evolución del gasto de intereses está directamente relacionada tanto con la acumulación de deuda como con sus condiciones de financiación. Según los últimos datos publicados por el Banco de España, la deuda pública se ubica en los 1,723 billones de euros, un nivel histórico no visto antes. En relación al PIB, continúa ligeramente por encima del 100%, tres puntos por encima del nivel de 2019.

A pesar del elevado nivel de endeudamiento, el gasto de intereses ha permanecido en un nivel reducido debido a las favorables condiciones de financiación de la anterior década. Sin embargo, el año 2022 supuso un punto de inflexión, con la subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) para poner freno a la inflación.

Las proyecciones de la AIReF apuntan a que el coste medio de la deuda se mantendrá contenido en el medio y largo plazo, pero en valores superiores a los observados en la anterior década. Tras repuntar el tipo medio para las nuevas emisiones del 0% en 2021 al 3,2% en 2024, y un descenso al 2,7% en 2025, proyecta un aumento gradual hasta alcanzar el 3,8% en 2070.

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De momento, el coste medio de las nuevas emisiones en los primeros meses del año se sitúa en el 2,8%, ligeramente por encima de 2025. Las incógnitas están marcadas ahora por el camino que tomará el BCE ante el repunte de la inflación por la guerra en Oriente Medio, pudiendo provocar un endurecimiento de las condiciones de financiación.

En todo caso, la AIReF apunta que la vida media de la cartera sigue estabilizada en los valores máximos, en torno a los 8 años, lo que ha suavizado el impacto de la subida de los tipos de interés de los últimos años. El resultado es que el coste medio de la deuda en circulación ha aumentado en 64 puntos básicos entre 2021 y 2025, frente al aumento de 250 puntos básicos en los tipo oficiales.

Abrazos,

PD: ¿Importan las cosas que hacemos? Cada vez nos preocupan menos, aunque sean actos malos…

Hay un pasaje en Confesiones de San Agustín que lleva quince siglos incomodando a quien lo lee despacio.

Agustín roba unas peras. No tiene hambre. No las quiere. Las tira a los cerdos. Y en lugar de pasar página se obliga a entender por qué lo hizo.

La respuesta que encuentra es peor que cualquier excusa: lo hizo porque sí. Por el placer de saltarse la línea. Sin premio, sin motivo, sin hambre. El acto puro de hacer lo que no debía solo porque podía.

Lo interesante es que no se perdona con una explicación cómoda. Se sienta delante del hecho hasta que le devuelve algo útil.

La mayoría hacemos lo contrario. Actuamos, justificamos y archivamos. El gasto que no tocaba, la palabra que sobraba, la decisión que sabíamos mala antes de tomarla. Pasamos página rápido porque mirar de frente lo que hicimos sin motivo tiene un coste que preferimos no pagar.

Agustín convirtió unas peras robadas en una de las páginas más lúcidas que se han escrito sobre el autoengaño. Todo porque se hizo la pregunta que casi nadie se hace: ¿para qué hice esto, si no lo necesitaba?

24 abril 2026

habla el próximo Presidente de la FED Warsh

Kevin Warsh, candidato a presidente, propone reformar la política monetaria, critica errores recientes y plantea un nuevo marco para combatir la inflación.

Warsh no se ha guardado nada: considera que la Fed cometió un "error de política fatal" en 2021 y 2022 al gestionar la inflación como algo transitorio. Según él, esto ha dejado un legado de costes altos que aún asfixia a las familias.

¿Su propuesta principal? Un "cambio de régimen". Warsh busca un nuevo marco de inflación y reformas fundamentales en cómo se conduce la política monetaria. Quiere una Fed que actúe con mayor rigor y deliberación ante un mundo que cambia rápido. Pero esto no es un giro radical respecto a los debates que ya tiene la Reserva Federal internamente en la actualidad.

Un dardo directo a las herramientas actuales: Warsh prefiere usar los tipos de interés antes que el balance (Quantitative Easing). ¿Por qué? Considera que los tipos afectan a toda la economía de forma más justa, mientras que el balance beneficia desproporcionadamente a los activos financieros.

Propone reducir drásticamente el balance de la Fed, que hoy roza los 7 billones de dólares. Para Warsh, el balance actual es un "problema" que no debería financiar deuda pública a largo plazo, ya que eso acerca a la Fed peligrosamente a la política fiscal.

Adiós al "Forward Guidance" tal como lo conocemos! Warsh critica que la Fed anuncie sus previsiones (los famosos "Dots Plots") con tanta antelación, porque luego los humanos tienden a aferrarse a ellas aunque el contexto cambie. Propone decidir reunión a reunión.

Sobre la IA, Warsh es optimista pero cauto. Cree que la "ingenuidad americana" en IA puede disparar la productividad y la oferta, permitiendo mayor crecimiento sin necesariamente generar inflación, aunque advierte que la Fed debe estudiar este fenómeno a fondo.

La independencia ha sido el tema estrella. Ante las críticas por su cercanía a Trump, Warsh ha sido tajante: "La independencia de la política monetaria es esencial". Afirma que los cargos electos opinen sobre tipos no la amenaza, pero la decisión final debe ser solo de la Fed.

En resumen, Kevin Warsh busca una Fed más pequeña, centrada exclusivamente en su mandato dual (precios y empleo) y alejada de temas como el cambio climático o presiones políticas. Un retorno a los "fundamentos" con un enfoque de reformador.

Warsh propone un giro hacia una Fed más técnica y menos intervencionista en mercados de activos. En resumen:

- Reforma del marco monetario

- Prioridad a tipos frente a balance

- Fed centrada en su mandato

- Menos forward guidance

 

El nuevo jefe de la Fed de Trump presentó ayer un plan que cualquier economista serio firmaría. Por eso es tan peligroso.

Warsh lo llama «cambio de régimen» en la Fed. Con esas mismas palabras.

El balance del banco central debe reducirse. Menos conferencias de prensa. Menos reuniones. Volver al mandato dual. En el fondo, lo que cualquier economista de manual exige desde hace 15 años.

Su argumento central: Si la Fed no hubiera inflado el balance de 800 mil millones a 6,7 billones de dólares, los tipos de interés serían hoy más bajos, la inflación mejor y la economía más fuerte. Esa frase la dijo literalmente ante el Senado.

Suena ortodoxo. Lo es. Ese es el problema.

Porque Warsh dice esa frase en un momento en que tres cosas son simultáneamente ciertas:

La deuda pública de EE.UU. está en 39 billones de dólares. Cada segundo se suman 88.000 dólares. La carga de intereses para 2025 es de 970 mil millones de dólares. Más que el presupuesto militar y la educación juntos.

La rentabilidad a 10 años ha subido desde febrero de 4,0 a 4,31 por ciento. En el extremo largo, los tipos están actualmente 30 puntos básicos por encima de la proyección de la CBO para 2026.

Las últimas subastas han sido débiles. En la de 2 años a finales de marzo, los Primary Dealers tuvieron que absorber ellos mismos un cuarto del volumen. Lo normal es el 11 por ciento. Los comentarios en el mercado: Los compradores privados se mantienen al margen.

Y justo aquí es donde el plan de Warsh se convierte en un paradójico.

Si la Fed reduce su balance mientras Trump exige simultáneamente bajadas de tipos en el corto plazo, ocurre algo que todo gestor de bonos conoce: La curva de tipos se empina. Los tipos cortos caen. Los tipos largos se quedan arriba o suben más. Porque nadie está dispuesto a prestar 30 años al 5 por ciento a un país que tiene 39 billones de deuda y una inflación que, por culpa de Hormuz, está ahora en el 3,3 por ciento.

Y si los compradores privados se ausentan en el extremo largo, al final queda un comprador. La Fed. Bajo un nuevo nombre.

Warsh dijo ayer otra frase que pasó desapercibida. Dijo que la Fed necesita «nuevas herramientas». Sin especificar cuáles.

Esa frase no es un error. Mantiene abierta una puerta que no se debe nombrar.

El precedente histórico se conoce con un término económico de manual: represión financiera. Carmen Reinhart y Maria Sbrancia lo describieron en un estudio muy citado del FMI como el impuesto silencioso que nunca hay que aprobar. El Estado mantiene los tipos por debajo de la inflación. La carga real de la deuda se reduce. La capacidad adquisitiva real de los ahorradores también.

EE.UU. ya lo hizo entre 1942 y 1951. Entonces se llamaba Control de la Curva de Rentabilidad. La Fed fijó por decreto los tipos largos. La inflación corrió, los tipos se quedaron abajo. La deuda pública se devaluó a costa de los ahorradores. Durante nueve años.

La diferencia hoy: Esta vez no se llamará Control de la Curva de Rentabilidad.

Se llamará Gestión de Reservas. O Estabilización de Mercados Financieros. O una de las «nuevas herramientas» que Warsh insinuó ayer y no nombró.

La mecánica sigue siendo la misma.

Aquí no habla la fiebre especulativa. Aquí se muestra la respuesta a una pregunta que nadie plantea abiertamente: ¿Qué pasa con el valor de una moneda cuya banco central, a partir de mayo, va a ser dirigido por un hombre que dice que el balance debe reducirse, los tipos deben bajar y la economía mejorará con eso?

La respuesta está en los manuales.

También está en los resultados de las subastas.

Abrazos,

PD: León XIV: Nadie está excluido del amor de Dios. Cada uno de nosotros, con su historia, sus errores y sus sufrimientos, sigue siendo valioso a los ojos del Señor. Jesús nos ha revelado esto en cada encuentro, en cada gesto y en cada palabra. Él nos amó hasta el extremo, demostrando que cree en la posibilidad de que el amor transforme incluso el corazón más endurecido.

23 abril 2026

estanflación

¿Qué es la estanflación? Imagina que te quedas sin trabajo pero el pan sube un 20% cada mes. Si imprimes dinero, los precios vuelan; si cortas el grifo, el paro explota

El problema de la fórmula keynesiana clásica (Y=C+I+G+(X−M)) es que se centra en la demanda. Pero la estanflación suele ser un problema de oferta. No falta dinero en los bolsillos, faltan incentivos para producir.

Para salir de aquí, hay que mirar a la Economía de la Oferta (Supply-Side). El objetivo: hacer que producir sea tan fácil y barato que la oferta de bienes suba, bajando los precios de forma natural mientras se crea empleo

Paso 1: Disciplina Monetaria. El Banco Central debe dejar de aumentar la masa monetaria. Hay que estabilizar la moneda. Sí, esto implica una política restrictiva porque es la única forma de romper las expectativas inflacionarias.

Paso 2: Bajada selectiva de impuestos. No es "bajar por bajar". Se trata de reducir la presión fiscal sobre la inversión y el trabajo. Menos impuestos al capital = más inversión en maquinaria. Menos impuestos al trabajo = más ganas de contratar y trabajar

Paso 3: Desregulación salvaje. Si producir es caro por culpa de la burocracia y de la intervención, los precios suben. Eliminar barreras de entrada permite que aparezcan nuevos competidores. Más competencia siempre empuja los precios hacia abajo.

En lugar de intentar "gestionar la demanda" con dinero público, hay que "liberar la oferta". Más producción. Precios más bajos por abundancia. Empleo real, no subvencionado

El ejemplo histórico: Paul Volcker y Ronald Reagan en los 80. Volcker secó la liquidez para matar la inflación y Reagan bajó impuestos y regulaciones para reactivar el crecimiento. Funcionó, pero el camino es doloroso al principio

La estanflación no se arregla gastando más ni inyectando dinero, sino produciendo más y mejor. La libertad económica y la disciplina macro es el único antídoto real contra este veneno

La historia del ataque al Canal de Suez

Recuerda algo a lo del Estrecho de Ormuz, el mundo no está ahora más loco, siempre ha estado así:

Todo empieza el 26 de julio de 1956 cuando Gamal Abdel Nasser, presidente de Egipto, nacionaliza el Canal de Suez ante el asombro del mundo occidental. El canal llevaba desde 1869 en manos de una compañía franco-británica, y por él pasaba el 15% del comercio mundial, sobre todo el petróleo que iba de Oriente Medio a Europa. Nasser lo quería para financiar la presa de Asuán, después de que EEUU y el Banco Mundial le retiraran la financiación como presión política.

La respuesta fue una operación militar clandestina de manual. Reino Unido, Francia e Israel pactaron en secreto el llamado Protocolo de Sèvres: Israel atacaría primero el Sinaí, y cuando se acercara al canal, Francia y Reino Unido intervendrían con el pretexto de "separar a los combatientes" y ocuparían la zona del canal. El plan funcionó militarmente: Israel tomó el Sinaí en días, y los paracaidistas británicos y franceses llegaron a Port Said en noviembre.

El problema fue lo que vino después. Eisenhower se puso furioso. EEUU no había sido consultado, y además coincidió con la invasión soviética de Hungría, que quedó tapada por el escándalo. Washington amenazó con vender reservas de libras esterlinas si los británicos no se retiraban, lo que hubiera hundido la libra. Y los soviéticos amenazaron con misiles nucleares sobre Londres y París, aunque esto era más farol que realidad práctica. El resultado fue una humillación total: Francia y Reino Unido tuvieron que retirarse en pocas semanas, y Nasser quedó como héroe del mundo árabe a pesar de haber perdido militarmente.

El canal estuvo cerrado desde octubre de 1956 hasta abril de 1957, unos seis meses. El impacto económico fue notable: el precio del petróleo subió bruscamente en Europa, se estableció el racionamiento de carburante en Reino Unido, y la crisis aceleró el declive definitivo de las dos grandes potencias coloniales europeas. Desde el punto de vista geopolítico, marcó el momento en que quedó claro que el verdadero árbitro del mundo ya era Washington, no Londres ni París.

Y así seguimos, esperando un TACO de Trump (que deje pasar barcos de una p… vez), o algo nuevo para que se vuelvan a sentar los iranís en Pakistán. Quizás Irán ha ganado pulso (exigen pagos de reestructuración de los daños habidos y 1 dólar por barril de tránsito) alargando la guerra que ya no hay. Y como sabemos, las guerras suelen durar mucho más de lo que se piensa cuando empiezan. Así que las consecuencias, si se alarga demasiado, serán dañinas…

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Abrazos,

PD: Confiar en la voluntad de Dios da alegría y una profunda serenidad. Una vida entregada a Dios es una vida feliz, que se renueva cada día en la oración, en los sacramentos y en el encuentro con personas que el Señor nos pone en nuestro camino

22 abril 2026

electricidad

El petróleo Brent vuelve a superar los $100 después de que el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, cancelara su viaje a Islamabad.

Esto sigue al rechazo de Irán a participar en las conversaciones allí para negociar un fin a la Guerra o, como mínimo, extender el alto el fuego, que está programado para expirar mañana.

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El embudo eléctrico

En unos días se cumplirá el primer aniversario del apagón que desconectó por completo España en un episodio insólito para un país avanzado. Nadie ha asumido ninguna responsabilidad y, sobre el papel, tampoco ha habido modificaciones sustantivas en el sistema que garanticen que no volverá a registrarse un cero energético en el futuro. El estallido de la guerra de Irán y el shock de oferta de fuentes fósiles ha servido de fijador del falso debate que pretende enfrentar un modelo de energía renovable (izquierda) frente a otro de nuclear (derecha). La tiranía del relato impide abrir el debate técnico que sí se refleja en nuestro recibo de la luz: para disfrutar de un modelo de energía verde hay que apoyarlo con fuentes de generación más estables. Pese a que constituye un tabú en el discurso oficial, los sobrecostes del sistema de respaldo batirán este año todos los récords con una factura de varios miles de millones de euros.

El análisis de las cifras sigue arrojando un modelo con luces y sombras. Por un lado, la potencia instalada se acerca a los 150.000 megavatios de electricidad cuando el país sólo es capaz de consumir unos 40.000. El excedente de oferta renovable sobre la demanda hace que los precios del mercado marginalista sean negativos en buena parte del día, en lo que debería constituir una ventaja competitiva para nuestra economía. Este abaratamiento no llega de manera directa a las facturas de los hogares, que están sobretasadas por los llamados costes del sistema y los impuestos. Además, cuestiona la viabilidad financiera de una parte de la planta de generación renovable. Aun así, constituye un alivio en un momento en que la producción de gas está tensionada.

Hay una cifra todavía más inquietante. En España se consumieron cerca de 450 teravatios de electricidad en 2025, lo que supone una cifra inferior a la de 2018 y próxima al año de la pandemia. No tiene mucho sentido que un país cuyo PIB ha crecido más de un 10% desde ese año necesite cada vez menos electricidad si no concurrieran algunos factores. Uno de ellos es la falta de eficiencia del sistema, otro es la desindustrialización galopante de nuestra economía y el tercero es el que une todos los puntos: la situación de colapso de nuestras redes.

Pese al exceso de generación eléctrica, centros de datos, promociones inmobiliarias o fábricas están en lista de espera para acceder a puntos de conexión. Además de dar con el mix adecuado, la competitividad del modelo ibérico va a depender en los próximos años de que quien quiera invertir en España pueda encender la luz.

Abrazos,

PD: Impresionante: Trump llama al Papa León XIV “un insulto a Jesús” y lo dice el Presidente de Estados Unidos.

 El Pontífice pierde la paciencia y le respondió improvisando con dureza, de pie, ante una solemne asamblea en el Vaticano, con un mensaje sin ira.

Fue mensaje poderoso, conmovedor, que a muchos dejaba atónitos, con la boca abierta, fundamentado en la fe, en la responsabilidad y en  la verdad.

-  “El Presidente de los Estados Unidos sostiene que yo insulto a Jesús”, dijo con una voz serena pero firme. “Pero reflexionemos con honestidad — ¿qué insulta las enseñanzas de Cristo?”

- “¿Quieren saber qué insulta verdaderamente a Jesús?  - preguntó.

-  “Es cuando damos la espaldas a quienes sufren, cuando cerramos nuestros corazones a los pobres, y cuando elegimos el poder por encima de la compasión mientras otros claman por misericordia.”

-  “Saben qué insulta a Jesús? Es olvidar la dignidad de cada ser humano, ignorar el dolor de las familias en crisis, y negarse a escuchar las voces de los más vulnerables entre nosotros.”

-  “Saben qué insulta a Jesús? Es crear división donde debería haber unidad, esparcir miedo donde debería haber esperanza, y apartarnos de la justicia cuando tenemos la responsabilidad de defenderla.”

No era una réplica, sino algo mucho más profundo. El Papa León XIV, conocido por su humildad y su compromiso inquebrantable con la paz, transformó el enfrentamiento en una reflexión sobre la conciencia en lugar de un conflicto.

No escaló las tensiones, la elevó a un nivel moral universal.

-  “No pretendo ser perfecto”, admitió.

- “Pero me esfuerzo cada día por recorrer el camino de la compasión, para servir, escuchar y para amar, como todos estamos llamados a hacer.”

Luego una frase que resonó mucho más allá del Vaticano y de Roma.

-  “Si verdaderamente creemos en un mundo moldeado por la paz y la misericordia, entonces, ¿por qué no trabajamos con más ahínco para traer esa realidad a nuestras vidas, aquí y ahora, unos por otros?”

Esa fue su respuesta. No con ira, con convicción, recordándole al mundo que la verdadera fuerza no se encuentra solo en el poder, sino en la conciencia, la humildad y el amor.

Tremendo e improvisado cada palabra que decía..,, hablando con lodo su corazón

21 abril 2026

¿Habrá estanflación?

Es decir, bajo crecimiento e inflación elevada… Tiene toda la pinta.

Fondos internacionales alertan de que la escalada del petróleo provocará estanflación “en tres meses”

La incertidumbre se dispara por el coste de la guerra y la larga reparación de los daños, que ponen en jaque el suministro.

El fantasma de la estanflación resurge en Europa medio siglo después. La guerra entre Estados Unidos e Irán ha provocado un aumento súbito del precio del petróleo, con el barril de Brent, de referencia en Europa, coqueteando con los 100 dólares. Una incertidumbre para el mundo económico que se extiende con más o menos fuerza dependiendo de los vaivenes en las negociaciones para poner fin al conflicto bélico y que varía a golpe de amenazas de unos y otros bandos. 

Pero, como advierten fuentes financieras en contacto permanente con los grandes fondos internacionales, ya se empieza a poner fecha a una estanflación de continuar las idas y venidas sobre el estrecho de Ormuz, cerrado de facto y por el que circula alrededor de una quinta parte del petróleo mundial. “Con un precio cercano a los 100 dólares, entraremos en estanflación en tres o cuatro meses”, advierte un alto ejecutivo financiero que pide el anonimato. 

En la madrugada de este lunes, el petróleo se disparó hacia el entorno de los 97 dólares tras un fin de semana en el que Donald Trump y la Guardia Revolucionaria cruzaban ataques y acusaciones que avivaban las tensiones. Al final la subida superó el 5% al cierre de la Bolsa española, por encima de los 95 dólares, después de que Irán se abriese a sentarse de nuevo con Estados Unidos. 

Se tardará en recuperar la producción

Pero el ‘oro negro’ lleva ya ocho semanas con un rally sin precedentes ante la crisis en el suministro energético que ha provocado la guerra en Oriente Próximo. Más allá de una paz duradera, la Agencia Internacional de la Energía ya ha querido dejar claro que se “necesitará mucho tiempo” para recuperar la capacidad de producción del petróleo previa al conflicto bélico. El deterioro en las instalaciones energéticas ha sido cuantioso, con más de 70 centros de producción afectados que requerirán de tiempo para reparar sus estructuras. 

La estanflación describe una situación en la que se combina una inflación alta y un estancamiento de la economía. La Comisión Europea ya hace tiempo que encendió las alarmas, con una rebaja de seis décimas de las previsiones del PIB, hasta el 0,8% y el 0,9% en 2027.  Y la amenaza de una inflación que puede alcanzar el 6%, como avisan desde el Fondo Monetario Internacional (FMI)

“Hay que prepararse para interrupciones significativas del suministro energético en los próximos meses”, alertan sin ambages desde la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Un diagnóstico compartido tanto por el FMI como por la Comisión Europea, que auguran que la “mala” situación actual va camino de ser “aún peor”, en palabras de Dan Jorgensen, el comisario europeo de Energía. “Piensen en lo impensable y prepárense para ello”, fue el aviso que lanzó Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, a los pocos días de la guerra. 

¿Hay riesgo en España?

En España el riesgo de la temida estanflación está más lejos, aunque el golpe de la guerra ya se nota en el día a día. Los precios crecieron un 3,4% en marzo, más de lo previsto en un primer momento y pese al paquete fiscal de 5.000 millones de euros que puso en marcha el Gobierno para suavizar el impacto de la subida del coste del combustible. Y puede ser sólo el principio. 

El Banco de España contempla que en el escenario más adverso, en el que la incertidumbre sobre la guerra se prolongue en los próximos meses, la inflación rozaría el 6% este año, con lo que se convertiría en una losa para el bolsillo de familias y empresas, que desde 2022 ya han soportado un aumento sostenido de los precios superior al 20%. 

La estimación del organismo con sede en Cibeles pasa por que un conflicto largo llevaría a otra subida del IPC del 3,2% en 2027, que se combinaría con un bajo crecimiento, que se quedaría en el 1,1% en dos años. Un escenario en el que técnicamente no se daría la estanflación, pero que se le parecería mucho, sobre todo por el efecto en el consumo de las subidas de precios. Sin ir más lejos, la economía española ya se está desacelerando desde antes de que estallara la guerra, con un crecimiento en 2025 siete décimas menos que un año antes.    

Un daño económico descontado

Hay cierto consenso en que la situación, llegue pronto o no una paz, ya no volverá al punto de partida sin golpes para la economía, sobre todo por los daños duraderos en las instalaciones de producción de la región del Golfo. 

“Incluso si el estrecho de Ormuz permanece abierto a partir de este lunes, se necesitarán semanas para reposicionar los buques que se han dispersado por todo el mundo desde que comenzó la guerra”, ponían ayer sobre la mesa desde Lazard. Ya hay problemas de suministro en Asia y la voz de alarma se ha encendido entre las aerolíneas europeas, que afrontan un verano plagado de incertidumbre por el aumento del coste del queroseno si la guerra se enquista. 

¿Se repetirá este patrón?

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Abrazos,

PD:  Profanación

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20 abril 2026

¿Se van a reunir en Pakistán?

Los iranís no quieren reunirse salvo que se abra Ormuz y empiecen a cobrar el peaje de 1 dólar por barril…

Adiós a las esperanzas de una desescalada inmediata en la guerra de Oriente Medio, respaldada por medidas de fomento de la confianza.

Los últimos acontecimientos muestran a EE.UU. incautando un barco iraní que intentaba romper el bloqueo estadounidense del bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz.

Los precios del petróleo suben alrededor del 6% en el comercio asiático (consulte el gráfico de CNBC a continuación), revirtiendo parcialmente la fuerte caída del viernes y ejerciendo presión al alza sobre los rendimientos de los bonos gubernamentales, a pesar de las implicaciones adversas para el crecimiento global.

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We are now witnessing the largest energy supply disruption in modern history.

Since the start of the Iran War on February 28th, more than 500 million ​barrels of crude and condensate have been removed form the global market.

In other words, global supply has now lost ~$50 billion ​worth of crude oil production since the Iran war began nearly 50 days ago.

This is the same amount of fuel it takes to run the world's international shipping industry for 4 months.

The world has never seen anything like this before.

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Abrazos,

PD: En la homilía de ayer sobre los discípulos de Emaús, ayer en Kilamba, el Papa León XIV reflexionó sobre las veces que, como en Emaús, no vemos al Señor que camina con nosotros. Nos concentramos en el dolor y no en la esperanza y quedamos «paralizados por el dolor».

« Él está vivo, ha resucitado y camina a nuestro lado cuando recorremos el camino del sufrimiento y la amargura, abriéndonos los ojos para que podamos reconocer su obra y concediéndonos la gracia de recomenzar y reconstruir el futuro».

dos mercados: el físico y el financiero

Ahora existen dos mercados petroleros. El físico y el financiero. Están valorando dos guerras diferentes.

El crudo omaní acaba de superar los $154 por barril. Dubái está en $130. Brent en $102. WTI en $93. La brecha entre el referente del Golfo que refleja la entrega física a través de la zona de guerra y el referente estadounidense que refleja contratos en papel en Cushing, Oklahoma, es de $61 por barril. Sesenta y cinco por ciento. La divergencia más amplia en la historia de la fijación de precios del crudo.

Esa brecha es la guerra expresada como un número.

Oman y Dubái valoran el crudo que se carga en el Golfo, transita el estrecho y se entrega a refinerías asiáticas. Esos barriles son escasos, peligrosos, sin seguro y físicamente bloqueados por comandantes provinciales con radios. WTI valora el crudo que reposa en tanques de almacenamiento estadounidenses conectados por oleoductos a refinerías que nunca han oído una llamada de radio VHF desde Bandar Abbas. El barril físico está en una zona de guerra. El barril en papel está en Oklahoma. El mercado te está diciendo que ya no son la misma mercancía.

Mientras los referentes divergen, Israel atacó el norte de Irán por primera vez. La guerra se está expandiendo geográficamente mientras Trump le dice a Israel que deje de golpear la infraestructura energética. Arabia Saudita se reservó el derecho a una acción militar contra Irán. Estados Unidos está considerando desplegar miles de tropas adicionales. La escalera de escalada no tiene techo y la retórica de desescalada no tiene suelo.

La respuesta del mercado es esquizofrénica y reveladora.

Los cortos en ETF de petróleo están aumentando. El interés corto en IEO alcanzó el 2,8 por ciento, casi un máximo de cuatro años, triplicado desde el inicio de 2026. Los cortos en USO aumentaron en 3 millones de acciones, un 50 por ciento más en el último mes. El mercado financiero está apostando a que los precios del petróleo han alcanzado su pico. Mientras tanto, el mercado físico acaba de registrar $154 para el crudo omaní. Los cortos están apostando en contra del precio en papel mientras el precio físico grita.

Las acciones estadounidenses cayeron más del uno por ciento en los principales índices, con el IPP alcanzando un máximo de 13 meses. El índice de precios al productor es la medida de inflación que llega a la puerta de la fábrica antes de llegar al consumidor. Un IPP en máximos de 13 meses te dice que la revisión del PCE de la Fed al 2,7 por ciento no es el techo. Es el suelo.

Los inversores minoristas están comprando oro a un ritmo no visto en décadas. Más de $70 mil millones han fluido hacia ETF de oro desde el segundo trimestre de 2025, triplicándose en los últimos seis meses. Los ETF de plata absorbieron $10 mil millones el año pasado. Las instituciones están haciendo lo contrario: vendiendo $1 mil millones en oro y $200 millones en plata. El inversor minorista que no puede acceder a futuros de materias primas o swaps de riesgo de guerra está comprando la reserva de valor más antigua de la Tierra. La institución que puede cubrir riesgos está rotando hacia fuera. La divergencia entre la convicción minorista y el posicionamiento institucional es tan amplia como la brecha entre Oman y WTI.

Los fondos de criptomonedas recibieron $1,06 mil millones la semana pasada. Solo los ETF de Bitcoin recibieron $793 millones. La clase de activos digitales que estaba sangrando antes de la pausa de la Fed ahora está absorbiendo flujos de inversores que ven lo mismo que ven los compradores de oro: el sistema financiero está siendo revalorado por un punto de estrangulamiento físico al que la política monetaria no puede llegar.

Oman en $154. WTI en $93. Oro en $5.000. Bitcoin absorbiendo miles de millones. Minoristas comprando lo que las instituciones venden. El mercado físico y el mercado financiero están divergiendo al ritmo más rápido de la historia. Y el agricultor en Iowa, que vive en el mundo de WTI pero depende de moléculas del mundo de Oman, está sembrando soja porque la brecha de $61 acaba de llegar a su catálogo de semillas.Desde 1928, esta es la primera vez que el S&P 500 ha alcanzado un nuevo máximo histórico dentro de los 11 días de negociación posteriores a una caída del 5–10 %.

“Lo más alto que he visto, y espero que no veamos más de eso, pero lo más alto que he visto es $286 por un barril de petróleo que llegó a Sri Lanka.”

Doscientos ochenta y seis dólares. Por un solo barril. Entregado. Mientras los futuros de Brent cerraron en $95.61 el 16 de abril y el ticker de CNBC aún muestra “petróleo cerca de $100”.

Lea la transcripción con cuidado. Elhedery expuso la aritmética: el crudo del Medio Oriente ahora está en $140 a $150 en origen. El desvío por el Mar Rojo añade $30 a $40 por barril en fletes. El seguro ha pasado de 25 puntos básicos a 5 por ciento, un aumento de veinte veces. El seguro de guerra ha sido eliminado por completo, lo que significa que el 5 por ciento no te compra cobertura de guerra en absoluto. Apile esos números sobre el Brent físico Dated a $131.97 el 9 de abril, el crudo de Omán a un récord de $152.58 en marzo, y el crudo de Dubái a $157.66 a principios de abril, y llega a una nación importadora pobre pagando $286 para mantener las luces encendidas.

Esto no es un pico en el precio del petróleo. Esta es la muerte de la fijación de precios de referencia tal como el mundo la ha conocido desde 1988.

Durante 38 años, los futuros de Brent y WTI han funcionado como el sistema nervioso del petróleo global. Cada modelo de inflación de cada banco central, cada cobertura de combustible de cada aerolínea, cada presupuesto soberano en cada nación importadora, cada decisión de tasas de la Fed, se ancla a estos dos números parpadeantes en una terminal de Bloomberg. Toda la arquitectura posterior a 1973 asumió que el precio en papel y el precio físico convergen en una banda estrecha, que el arbitraje cierra la brecha, que la referencia dice la verdad.

El 14 de abril, el CEO de HSBC le dijo al mundo, en público, que el precio en papel ahora está desviado en casi 200 por ciento del precio físico para los países que menos pueden permitirse la diferencia. Un titular de Brent a $95 y un barril entregado a $286 ya no son la misma mercancía. Son dos mercados diferentes, y los pobres están operando en el real.

Por eso Sri Lanka, que no tiene producción doméstica e importa el 100 por ciento de su combustible, recurrió simultáneamente a Rusia, India y China en las primeras semanas de abril. El presidente Dissanayake agradeció públicamente a los tres el 8 de abril. India entregó 38.000 toneladas métricas el 28 de marzo. Sinopec está realizando envíos sostenidos. Rusia ha formalizado arreglos de suministro a pesar de las sanciones de EE.UU. Colombo, una capital de 1,7 millones de personas en un país que aún se recupera del default soberano de 2022, se ha convertido accidentalmente en la primera demostración en vivo de cómo se ve en la práctica el abastecimiento de energía multipolar post-dólar, post-Brent. No en un paper de un think tank. En cargamentos reales llegando a puertos reales.

Cada banco central que fija precios de inflación basados en Brent está volando a ciegas. Cada aerolínea que cubrió en WTI está mal priced. Cada operador de centro de datos de IA que modeló una construcción de energía para 2030 en suposiciones de energía pre-guerra acaba de ver desintegrarse la suposición. La previsión de Goldman de 1.350 TWh para centros de datos asumió un mundo donde un titular de Brent a $95 significa petróleo a $95 llegando al medidor. Ese mundo terminó el 28 de febrero.

El barril de $286 no llegó a Sri Lanka. Sri Lanka llegó al futuro primero. Todos los demás aún están leyendo la pantalla de ayer.

The IEA announces that Europe has just 6 weeks worth of jet fuel remaining as the Iran War shortage worsens. The IEA also says that many flights may soon be cancelled as a result. Jet fuel prices in Europe soared over +100% amid the war.

Y sin embargo, los mercados marcaron máximos ayer por las negociaciones sobre el final de la guerra. La historia en torno a rebotes en forma de V comparables sugiere que este tipo de recuperación pronunciada es una señal de continuación, no de agotamiento: en las formas de V pronunciadas del pasado, la fase “vertical” típicamente supera el máximo anterior y genera aproximadamente una ganancia del 20–30 % desde el mínimo durante los primeros.

100 días de negociación, lo que implica que si el mínimo del 22 de marzo de 2026 estuvo cerca de 6.300, el guion histórico apunta a un rango del S&P a 100 días de aproximadamente 7.560–8.190 (caso medio ~7.875), seguido de rendimientos positivos pero más tendenciales durante los 6–12 meses subsiguientes en lugar de un mercado bajista inminente.

El martes 14 de abril, en la Cumbre Global de Inversiones de HSBC en Hong Kong, el CEO Georges Elhedery dijo algo en televisión en vivo de Bloomberg que debería haber detonado cada mesa de energía en la Tierra. No lo hizo. Porque nadie está leyendo lo que realmente significa.

Abrazos,

PD: El Papa León sigue hablando de la Paz: “No hay que inventar la paz, hay que acogerla, aceptando al prójimo como hermano y como hermana. Nadie elige a sus hermanos y hermanas: ¡sólo tenemos que aceptarnos unos a otros! Somos una sola familia y habitamos la misma casa, este maravilloso planeta que las culturas antiguas han cuidado durante milenios.”

16 abril 2026

informe del FMI sobre España

Resumen:

Perspectivas Económicas y Riesgos

Crecimiento del PIB: Se proyecta un crecimiento del 2,1% en 2026 y del 1,8% en 2027, con una estabilización a medio plazo en torno al 1,7%.

Inflación: Se espera que la inflación general alcance el 3,0% a finales de 2026 debido a la persistencia en el crecimiento de los salarios y la inflación subyacente, antes de bajar al 2,2% en 2027.

Riesgos: Los riesgos se inclinan a la baja, destacando la fragmentación política nacional, posibles tensiones comerciales externas (como aranceles de EE. UU.) y el impacto de los precios del petróleo por conflictos internacionales.

Recomendaciones de Política Fiscal

Consolidación Fiscal: El FMI estima que España necesita medidas adicionales equivalentes al 1,5% del PIB para cumplir con sus compromisos de déficit a medio plazo.

Reforma Fiscal: Sugiere aumentar la eficiencia de la imposición indirecta mediante la armonización de los tipos del IVA (eliminando tipos reducidos) y el refuerzo de la fiscalidad verde.

Gasto en Pensiones: Advierte sobre un aumento del gasto en pensiones y sanidad de unos 4 puntos del PIB entre 2030 y 2050, recomendando medidas como el alargamiento del periodo de cómputo de los beneficios.

Sector Financiero y Vivienda

Solidez Bancaria: El sector financiero se mantiene sólido, aunque se vigila el aumento de hipotecas con altos ratios préstamo-valor.

Mercado Inmobiliario: Insta a acelerar los planes de desarrollo urbano para aumentar la oferta de vivienda y sugiere reconsiderar los controles de alquiler si se demuestra que reducen la oferta disponible.

Reformas Estructurales y Mercado Laboral

Mercado de Trabajo: Propone mejorar las políticas activas de empleo y vincular los incrementos del salario mínimo al 60% del salario medio neto, evitando la indexación automática a la inflación.

Productividad: Recomienda reducir la carga administrativa y simplificar el sistema de créditos fiscales a la I+D para fomentar el crecimiento empresarial.

El informe completo:

Spain: Staff Concluding Statement of the 2026 Article IV Mission

A Concluding Statement describes the preliminary findings of IMF staff at the end of an official staff visit (or ‘mission’), in most cases to a member country. Missions are undertaken as part of regular (usually annual) consultations under Article IV of the IMF's Articles of Agreement, in the context of a request to use IMF resources (borrow from the IMF), as part of discussions of staff monitored programs, or as part of other staff monitoring of economic developments.

The authorities have consented to the publication of this statement. The views expressed in this statement are those of the IMF staff and do not necessarily represent the views of the IMF’s Executive Board. Based on the preliminary findings of this mission, staff will prepare a report that, subject to management approval, will be presented to the IMF Executive Board for discussion and decision.

The Spanish economy has continued to perform strongly, expanding significantly faster than euro area peers. Notwithstanding the adverse effect and heightened uncertainty from the conflict in the Middle East, growth is expected to stay solid this year, before slowing gradually as immigration inflows moderate and demographic aging intensifies. Risks are on the downside, including from a lengthy Middle East conflict, an escalation of other geopolitical tensions and trade measures, and domestic political fragmentation.

Given the favorable cyclical position and still strong and resilient growth under staff’s baseline projection, the authorities should speed up the pace of discretionary consolidation to rebuild fiscal space more rapidly ahead of the looming sharp rise in aging-related spending pressures. Should any fiscal measures be taken to mitigate the adverse impacts of the energy price shock on households and firms, they should not distort energy prices, be well targeted, and remain temporary.

To ensure that autonomous communities contribute to this effort, the contemplated reduction of their debt and increase in transfers from the central government should come hand in hand with credible consolidation plans and a reform of the subnational fiscal rule centered around strictly enforced expenditure growth limits, in line with the EU fiscal framework. It will also require offsetting tax increases and/or spending cuts from the central government.

Deteriorating housing affordability calls for more forceful action to boost housing supply, building on ongoing government initiatives. Priorities include accelerating urban development plans, releasing more land for construction, and streamlining permitting procedures.

To pre-empt the buildup of housing-related financial vulnerabilities amid fast-rising house prices and early signs of easing bank lending standards, mortgage-related borrower-based measures (BBMs) should be introduced in the coming year, at least in the form of supervisory guidance.

To increase living standards at a faster pace, a renewed reform strategy would benefit from focusing on further raising the employment rate and solidifying the pickup in productivity growth. Stronger financial rewards for regional public employment services that improve job placement and for social benefit recipients who take up jobs would speed up return to employment. Intensifying product and capital market reforms at the Spanish and EU levels, together with simplifying cumbersome R&D tax incentives, could reduce Spain’s sizeable innovation gap vis-à-vis its peers.

Recent Economic Developments and Outlook

Spain’s economy has maintained solid growth as strong domestic demand offset subdued exports. Growth declined from 3.5 percent in 2024 to 2.8 percent during 2025, still significantly outpacing the rest of the euro area. Private consumption accelerated due to solid employment underpinned by continued net migration inflows, steady real wage gains, and some decline in the still high household saving rate. Investment also picked up, supported by more favorable financial conditions and Next Generation EU (NGEU) funds. A slowdown in tourism growth was largely offset by stronger growth in non-tourism service exports—such as business and ICT services—while goods exports remained subdued, and those to the United States fell following US tariff hikes. Headline inflation has hovered between 2.5 and 3.0 percent since mid-2025 as wage growth and core inflation remained sticky.

Notwithstanding a hit from the conflict in the Middle East, growth is projected to remain robust in the near term before slowing gradually. The conflict is projected to adversely affect the Spanish economy primarily through higher oil prices, while the impact of higher gas prices should be muted by several factors, including Spain’s large share of renewables in the electricity mix. Staff’s baseline assumes oil and gas prices that are broadly consistent with future prices by mid-March 2026. Under these assumptions, GDP growth would be about 2.1 percent in 2026 and 1.8 percent in 2027, while year-on-year headline inflation would reach about 3.0 percent by end-2026 before falling to 2.2 percent by end-2027. Domestic demand is expected to remain the main source of growth, partly offsetting the moderation of the supply-side (labor force gains) and demand-side (tourism) drivers of recent years. Private consumption should remain supported by continued wage gains amid a still dynamic labor market, and a continued decline in the saving rate that will enable households to smooth the impact of the energy shock. Investment will benefit from the final year of NGEU funding and a continued pickup in housing construction. Looking beyond 2027, annual GDP growth is projected to stabilize around its medium-term potential of about 1.7 percent.

While there are some domestic upside risks, overall risks to the outlook are predominantly on the downside. A lengthy conflict in the Middle East could result in higher-for-longer energy prices, tighter financial conditions, and deeper uncertainty, weighing on investment, consumption and growth. It could also induce larger second-round effects on wages and core inflation, keeping headline inflation above 3 percent for a while. An escalation of other geopolitical tensions and trade measures is another key external risk for Spain and the global economy. On the domestic front, political fragmentation raises questions regarding the government’s ability to deliver the sizeable fiscal consolidation measures that staff estimate will be needed to meet its medium-term fiscal structural plan (MTFSP) commitments, and to implement decisive action to reassure markets in the event of financial stress. On the upside, tourism growth could remain more resilient than projected due to increased diversification across regions, reduced seasonality, and diversion of tourists towards Spain following the Middle East conflict. Spain’s pro-immigration policy could keep net migration inflows above staff baseline projection—which is underpinned by the national statistical institute’s medium-term forecasts. Finally, consumption could grow more than projected if households reduced their saving rate towards its pre-COVID level faster than expected.

Fiscal Policies

Public finances continued to improve over the past year, with the general government deficit expected to fall to 2.5 percent of GDP in 2025 from 3.1 percent in 2024. Excluding the reconstruction costs related to the 2024 DANA floods, this improvement exceeds the authorities’ projection under the MTFSP. In the context of a further rollover of the 2023 budget, revenue growth was supported by strong economic growth, the non-indexation of personal income tax (PIT) brackets and higher social security contributions from the phasing in of the 2021-2023 pension reforms. Higher revenues more than offset a large increase in public expenditure that exceeded the authorities’ MTFSP target.

Looking ahead, staff project that annual net expenditure growth will keep exceeding the authorities’ targets and the deficit will fall only modestly, requiring additional consolidation efforts. Under staff’s current-policies baseline, which assumes no additional measures beyond those already implemented or approved, the deficit is projected to stabilize above 2 percent of GDP by 2031, compared to 0.8 percent envisaged in the MTFSP. This implies that measures of almost 1.5 percent of GDP have to be implemented to achieve the authorities’ MTSFP deficit path. Staff’s projection also implies that net spending growth would remain above the authorities’ MTFSP commitments running until 2028. While debt is projected to decline further over the next five years, its trajectory will remain vulnerable to shocks to growth and financing costs. Furthermore, it would rise sharply starting from the early 2030s as Spain faces one of the largest projected increases in public pension, health and long-term care spending among advanced EU economies—of about 4 percent of GDP between 2030 and 2050, according to AIReF, the fiscal watchdog.

Under staff’s baseline projection, the still strong growth momentum provides an opportunity for the authorities to rebuild fiscal space more swiftly. The cumulative improvement in the cyclically-adjusted primary balance (CAPB) of 2.5 percentage points of GDP during 2025-2031 envisaged in the MTFSP is appropriate. Staff see scope for delivering it already by 2030, implying a yearly adjustment of 0.5 percentage points in 2026-2030, to create fiscal space and more quickly reduce debt ahead of the looming aging-related spending pressures. This recommendation factors in the economy’s strong cyclical position and the continued investment impulse from NGEU funds, which reduce the growth costs of tighter fiscal policy. Moreover, to accomplish such adjustment, any future revenue surprises should be saved rather than spent. If downside risks materialize, automatic stabilizers should be allowed to play out. Temporary and targeted discretionary support should be considered, provided sovereign funding costs remain low, only in the event of a severe shock—for instance if an escalation of the conflict in the Middle East were to raise spot and future energy prices significantly further, exacerbate uncertainty and trigger an asset price correction, with knock-on effects on Spain’s external and internal demand. Any fiscal measures to mitigate the impact of the energy price shock should also avoid dampening price signals. Finally, the formulation of fiscal policy could be strengthened by bolstering the role of a fully independent and well-resourced AIReF in the preparation of future MTFSP and Annual Progress Reports (APRs). 

A well-identified mix of revenue and expenditure measures should underpin a clear medium-term adjustment strategy. To constitute a fully-fledged medium-term framework, the MTFSP and the APR should include projections not just of the overall and primary balance but also of the main components of revenues and expenditures, along with the government’s tax increase and spending reduction priorities. Given Spain’s relatively low employment rate and high tax burden on labor, a growth-friendly consolidation strategy should primarily address the low efficiency of indirect taxation, which has been recurrently used for income distribution objectives that are best met with other tools. Staff estimate that harmonizing value added tax (VAT) rates by removing reduced rates on a wide range of products, combined with compensating transfers to lower-income households, could deliver much of the remaining consolidation envisaged by the MTFSP at a small GDP growth cost. With respect to pensions, although the outcome of AIReF’s upcoming review is not yet known, employment-friendly measures—including alternatives to raising social security contribution rates, such as lengthening the period over which benefits are computed—will eventually be needed to address the sharp future rise in pension expenditures.

Such medium-term strategy also requires overhauling the subnational fiscal rule. The current system under Organic Law 2/2012 relies on multiple fiscal targets for regional governments, creating complexity and inconsistencies. Although compliance has improved in the last decade, over the long term the framework has not delivered on two key goals of subnational fiscal rules: reducing regional debt and avoiding pro-cyclical spending. Enhancing the rule’s consistency with the EU fiscal framework—starting with aligning the national definition of net primary spending growth with that of the EU rule—could help address these shortcomings, facilitating the overall conduct of Spain’s fiscal policy and compliance with its MTFSP targets. A viable solution would be a rule centered on expenditure growth that ensures debt sustainability for individual regions, either through region-specific spending growth limits or through a common one with tighter adjustment requirements for high-debt regions. The rule should also entail a clear and applicable corrective arm in the event of non-compliance, enforced by the Ministry of Finance.

The government’s plans to reduce the debt of autonomous communities and increase their share of overall tax revenues could provide them with helpful additional resources, but risks of moral hazard and fiscal slippage need to be addressed. The central government’s one-off partial acquisition of the communities’ debt could help restore their access to markets, but it should be made conditional on credible consolidation plans—ideally in the context of a revamped subnational fiscal rule centered on strict enforcement of spending growth limits. The planned increase in central government transfers to autonomous communities as part of the proposed reform of the “common regime” could also help them better cope with growing aging-related spending pressures, but it would imply a commensurate reduction in the central government’s resources, thus further limiting its fiscal space. Therefore, such reform should be phased in only gradually to give the central government time to offset the revenue loss through increased taxes or expenditure cuts, and allow regions to spend the extra resources efficiently on high-priority areas. The requirement for regions to present multi-year debt strategies—which would benefit from being made public—to access government-sponsored concessional borrowing schemes in 2026 can help autonomous communities return to market-based issuance as the primary means of financing. The streamlining of the financing facilities, namely the elimination of the Facilidad Financiera and reform of the Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), is also welcome. The FLA should operate as a true lender of last resort, with interest rates that strongly discourage borrowing outside of emergency situations.

Housing and Financial Policies

Spain’s financial sector remains sound. Household and corporate balance sheets have strengthened further, as income growth and lower interest rates have more than offset the moderate increase in nominal debt. Household indebtedness has continued to decline and remains low in international comparison. Corporate leverage has also fallen, with fewer firms exhibiting weak debt-servicing capacity. Banks remain resilient, supported by strong profitability, historically low non-performing loans, and capital, leverage, and liquidity ratios comfortably above regulatory requirements. Although the non-bank financial sector has expanded since 2015, driven largely by investment funds, risks are contained; the sector remains relatively small (about half that of the euro area), is only moderately connected to banks, and is largely unleveraged.

Rapid house price growth, which is eroding affordability and reducing worker mobility, needs to be addressed, building on the government’s initiatives to boost housing supply. Strong demand, supported by population growth, net immigration, and declining interest rates, coupled with rigid housing supply, has pushed annual house price growth into double digits. Pressures from buoyant urban and coastal markets are increasingly spilling over to surrounding areas. Most of the recent government initiatives are welcome, including measures to boost affordable rental housing through the creation of a new public housing company (Casa 47) and a new public fund (España Crece). Nonetheless, housing supply needs to rise at a much faster pace to address the large existing shortfall—particularly in high-demand areas. This requires accelerating urban development plans, releasing more land for construction, further simplifying and speeding up permitting procedures—including by disseminating the best practices from certain regions and municipalities such as streamlined licensing and the use of AI—and reducing legal uncertainty around projects by reviving the Land Law reform. Unless a thorough evaluation disproves early evidence that rent controls have significantly reduced rental housing supply, they should be discontinued after their initial three-year term. The Housing Law governing the declaration of “stressed areas”, which allows to control rents, should also be amended to make it conditional on regions implementing concrete and measurable actions to boost supply, including freeing up new land.

To bolster financial stability, mortgage-related BBMs should be introduced in the coming year, at least in the form of supervisory guidance. While lending standards remain broadly prudent, they have started to ease somewhat, as indicated by the recent increase in the share of newly originated mortgages with high loan-to-value ratios. Introducing collateral-based BBMs—such as loan-to-price or loan-to-value ratios—would help pre-empt a buildup of housing-related financial sector risks. This could be done through either supervisory guidance or mandatory limits. Under the former option, if house price growth subsequently kept rising rapidly and eased materially, Bank of Spain should turn supervisory guidance into mandatory limits. Staff analysis and cross-country experience indicate that introducing collateral-based BBMs could help strengthen financial stability. Moreover, BBMs would be most effective and have smaller effects on credit growth if implemented before risks build up. They would complement the ongoing phasing in of the positive neutral countercyclical capital buffer, which will reach 1 percent by October 2026 and is also helping strengthen banks’ resilience. Completing the remaining 2024 Financial Sector Assessment Program (FSAP) recommendations would further reinforce the financial stability framework, particularly by establishing a comprehensive approach to addressing liquidity needs in resolution for all banks and advancing reforms to grant the Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) greater autonomy over hiring.

Structural Policies

A new wave of labor market reforms is needed to further raise the employment rate. Active labor market policies should be enhanced by relying on outcome-based indicators—such as observed improvements in the rate and quality of job placements—to guide the allocation of bonuses to better-performing regional public employment services. The 2024 reform of unemployment assistance, if evaluated to be positive, could be strengthened by extending the period during which recipients aged 52 and above can combine labor earnings and benefit receipt, with some benefit phasing out over time. To minimize potential adverse employment effects on low-income earners, minimum wage increases should remain guided by the government’s target of 60 percent of the net average wage—using the same definition for the minimum and average wages—and avoid de facto inflation indexation. The minimum wage advisory committee could be granted independence, more resources for evaluation, and consider equally employment and in-work poverty objectives in its recommendations. An in-work tax credit could be introduced to further support low-income households while safeguarding employment, integrating existing benefits. Finally, a recent sharp increase in the incidence and duration of temporary disability increased related fiscal expenditure to over 1 percentage point of GDP and reduced total hours worked by over 1.5 percent between 2019 and 2024. This could be addressed by implementing AIReF’s recent recommendations, including early monitoring and support during the first year of the temporary disability spell.

Labor market reforms could also further enhance job stability, and thereby workers’ human capital accumulation and productivity. Staff analysis finds that the 2021 labor reform drastically reduced temporary employment in the private sector and had a more modest positive impact on overall job stability. These gains could be amplified by introducing experience rating—higher social security contributions for firms that lay off more frequently—and, after evaluation, considering extending the permanent construction sector contract to other sectors where the rise in fixed-discontinuous contracts may have failed to improve job stability.

Boosting productivity growth—the key to larger gains in living standards—requires addressing obstacles that keep Spanish firms both smaller and less innovative than peers in other high-income countries. These obstacles include insufficient human capital, financial constraints, red tape—such as administrative burdens to cross-regional trade and size-dependent regulations—as well as an overly complex R&D tax credit system. On financing, the government should build on its welcome Competitiveness Lab initiative to advance EU capital markets integration, from which Spain could greatly benefit given its firms’ more limited access to venture capital, and finance more broadly, compared to peers in other euro area countries. On red tape, Spain should accelerate the implementation of the Regime 20 initiative—which aims to harmonize regulations and reduce administrative barriers across regions, including by setting clear milestones and deliverables. These efforts should go hand in hand with continued work with European partners to deepen the EU’s single market for goods and services. Spain’s R&D tax credit is generous, but its excessive complexity has resulted in low take-up. Streamlining the scheme and better targeting it toward young and innovative firms would support innovation and amplify the impacts of other productivity-enhancing reforms. Staff analysis suggests that reforms to address firms’ financing constraints, cut administrative burdens on firms, streamline size-dependent thresholds, and enhance the R&D tax credit could together raise Spain’s trend annual productivity growth by about a quarter of a percentage point. This would solidify the pickup in productivity gains since the recovery from COVID highlighted by the recent report of the National Productivity Council.

Abrazos,

PD: Todo lo que hacemos cada día, nuestro trabajo profesional, y todas esas tareas en casa, la crianza de nuestros hijos, las cosas que les contamos… son para Gloria a Dios. Nuestra vida entera es para Gloria a Dios. Todo lo que hacemos es para darle Gloria, no para ganar dinero, o para satisfacer nuestro orgullo o vanidad…