18 julio 2018

el BCE puede seguir moviendo ficha para mantener a ralla las primas de riesgo

ME VOY DE VACACIONES. SI QUIERES CUALQUIER COSA ME LLAMAS AL MOVIL: O ME MANDAS UN EMAIL A: xxx NO VERE EL CORREO PROFESIONAL. UN ABRAZO Y QUE DESCANSES

Esto es lo que puede poner en marcha, para evitar una nueva presión de las primas de riesgo en el futuro: Vender bonos cortos y comprar bonos largos:

Operación Twist del BCE

Cada vez está más cerca el fin del programa PSPP (Public Sector Purchase Program) de compra de bonos del BCE. Finalizará en diciembre de este año tras reducir las compras mensuales a partir de octubre a 15.000 millones de euros mensuales desde los 30.000 millones actuales.
Es evidente que el programa de compra de bonos iniciado por el BCE en marzo de 2015, que acumula más de dos billones de euros, ha distorsionado los tipos de interés de todos los bonos soberanos de la Eurozona y de los bonos corporativos. El volumen de la compra de bonos ha llevado a que a día de hoy el BCE sea titular del 21% del total de la deuda pública española, del 26% de la deuda holandesa o del 23% de la deuda alemana.  
La gran incógnita para 2019 es qué ocurrirá con los tipos de interés de los bonos soberanos una vez finalizado el programa de compra de bonos. Lo normal sería asistir a un repunte de los tipos de interés a largo plazo de los bonos. No obstante, incluso tras el fin de las compras mensuales del BCE, su actuación seguirá condicionando la evolución de los tipos de interés. Así, aunque el BCE no vaya a incrementar su balance desde fin de este año, reinvertirá el importe de los bonos que venzan. Previsiblemente la reinversión se realizará en bonos de largo plazo, no de corto. Se estima que el 15% del total de bonos en el balance del BCE vencerán en 2019 y cerca del 40% en los próximos cinco años. En los próximos doce meses vencen bonos por valor de 182.000 millones de euros. El BCE reinvertirá dicha cantidad.
Adicionalmente, sin necesidad de incrementar su balance, el BCE puede poner en marcha una "Operación Twist" como ya hizo la Reserva Federal en 2011. Dicha operación consiste en vender bonos de vencimiento de corto plazo y reinvertir el resultante en bonos a medio y largo plazo. De esta forma se conseguiría que los tipos de interés de largo plazo se mantengan en niveles reducidos.  
Hay que recordar que los tipos de depósito del BCE (Facilidad Marginal de Depósito FMD) siguen en negativo, en el -0,4%. De acuerdo con los propios mensajes del BCE seguirán en dicho nivel por lo menos hasta septiembre del próximo año. El hecho de que la liquidez vaya a seguir en niveles negativos al menos durante catorce meses más, provocará que, pese a la venta de bonos de corto plazo por parte del BCE, la demanda de dichos bonos por parte de los inversores sea cuantiosa. Cuando la tesorería de empresas e instituciones no solo no genera rendimientos, sino que genera intereses negativos, la demanda de bonos de corto y medio plazo que eviten dichas pérdidas se dispara.
La preocupación dentro del BCE por un repunte de los tipos de los bonos a largo plazo una vez finalice su programa de recompra de acciones en diciembre es lógica. Visto el éxito que tuvo Bernanke con su "Operación Twist" vendiendo $667.000 millones de deuda a corto plazo y comprando la misma cantidad en bonos a largo, es previsible que el BCE siga sus pasos.
De confirmarse lo aquí expuesto, asistiremos a un aplanamiento de la curva de tipos. En otras palabras, los tipos de corto plazo subirán más que los tipos de largo plazo. Aunque el BCE finalice su programa actual de compras en diciembre, su actuación seguirá influyendo sobremanera en el nivel de los tipos de interés de los bonos.
Abrazos,
PD1: Hay que vivir el “momento presente”: no darle vueltas al pasado, sino abandonarse en Dios y su misericordia. No atormentarse por el mañana, sino confiarlo a su providencia. Santa Teresita del Niño Jesús afirmaba: “Sólo me guía el abandono, ¡no tengo otra brújula!”.
La preocupación jamás ha resuelto ningún problema. Lo que resuelve problemas es la confianza, la fe…