22 julio 2020

condiciones

Parece que les va a tocar ponerse a trabajar para coger el dinero que nos dan gratis y los préstamos que vienen condicionados. El dinero gratis nos va a llegar durante 5 años a razón de 12.000 euros cada año, pero con muchas condiones:

Habrá condicionalidad

Vuelven los hombres de negro, aunque en esta ocasión vayan a teletrabajar

El fondo de reconstrucción no estará exento de condiciones, tal como deseaban España e Italia y rechazaba el bloque de los frugales. Los países que deseen acogerse al Instrumento para la Recuperación y Resiliencia (RRF, por sus siglas en inglés) deberán “preparar planes para la recuperación y la resiliencia nacional donde expongan su agenda de reformas y de inversiones para el período 2021-2023”. Tales planes “serán evaluados por la Comisión Europea en dos meses. Será necesario obtener la máxima puntuación en esta evaluación con respecto a la concordancia con las recomendaciones específicas que efectúa la Comisión para cada país, al impulso del crecimiento potencial, a la creación de empleo y a la resiliencia social y económica. La contribución efectiva a la transición verde y digital también será un prerrequisito”.
Solo aquellos planes que reciban el visto bueno de la Comisión optarán a ser aprobados por el Consejo Europeo a través de mayoría cualificada. Y, además, una vez aprobados, no hay garantía de que las ayudas sigan llegando, puesto que “los desembolsos de dinero quedarán sujetos al satisfactorio cumplimiento de los objetivos y de los hitos más importantes”. Vuelven, pues, los hombres de negro, aunque en esta ocasión vayan a teletrabajar.
Los 27 cierran en Bruselas un acuerdo histórico para la Unión Europea
Pero, ¿cuáles cabe esperar que sean esas reformas que la Comisión Europea —y el Consejo Europeo— exijan a aquellos países que, como España, vayan a querer solicitar la ayuda del RRF? Por suerte para la transparencia, la Comisión Europea publica periódicamente sus sugerencias de reforma para cada uno de los países miembros en el denominado 'semestre europeo'. ¿Y cuáles son las reformas que deberá aprobar España de acuerdo con la Comisión Europea?
1. Ajuste presupuestario: la Comisión Europea pide que, “cuando las condiciones económica lo permitan”, se apliquen “políticas fiscales destinadas a lograr situaciones fiscales prudentes a medio plazo y garantizar la sostenibilidad de la deuda”. En sus recomendaciones de marzo, esto suponía incrementar el gasto público nominal un máximo del 0,9% al año (para lograr un ajuste del déficit del 0,65% al año). Se trata, por cierto, de una austeridad solo ligeramente inferior a la aplicada a partir de 2012 por el Gobierno de Rajoy (0,9% anual).
2. Ajuste del sistema de pensiones: la Comisión también reclama “preservar la sostenibilidad del sistema de pensiones” y no ve con buenos ojos que se hayan vuelto a indexar las pensiones al IPC o se haya retrasado la aplicación del factor de equidad intergeneracional sin ninguna medida de ajuste sustitutoria.
3. Aplicar la reforma laboral de 2012: la Comisión Europea es contraria a derogar la reforma laboral de Mariano Rajoy. De hecho, en sus recomendaciones para España en 2012, la Comisión nos instaba a “aplicar las reformas del mercado laboral”.
4. Profundizar en la lucha contra la dualidad del mercado laboral: la Comisión Europea también critica la elevada tasa de temporalidad de España y recomienda “favorecer la transición hacia contratos indefinidos” (algo que además era uno de los principales objetivos de la reforma laboral de 2012 al reducir las diferencias de indemnización entre fijos y temporales).
5. Mejorar los resultados del sistema de enseñanza, potenciando además la cooperación entre el sector de la educación y el sector empresarial.
6. Avanzar en la unidad de mercado: la Comisión pide profundizar en la aplicación de la respectiva ley del PP, lo que entre otros requisitos pasa por aprobar la reforma de los servicios profesionales (por ejemplo, suprimiendo los requisitos de colegiación obligatoria) y eliminar trabas regulatorias que constriñen el crecimiento empresarial.
7. Mejoras en las infraestructuras energéticas y de transporte: este probablemente sea la condición menos controvertida para el Gobierno, pues supone un incremento del gasto público en el fomento de la eficiencia energética, de la transición ecológica, del transporte ferroviario de mercancías o de la interconexión eléctrica con Europa.
En definitiva, España recibirá 140.000 millones de euros a cambio de asumir la obligación de una agenda de reformas en línea con las exigencias de Bruselas y en contra de muchas de las promesas electorales de la coalición gubernamental: lo que ayer era una intromisión inaceptable en nuestra soberanía, hoy es un éxito negociador del Gobierno. Por supuesto, podría suceder que terminemos cogiendo el dinero y corriendo, engañando en el proceso a los eurócratas (Rajoy era un experto en ello y Sánchez no parece quedarse atrás). Sin embargo, de momento y sobre el papel, habrá reformas y frugalidad.
Y este es otro resumen de las condiciones:

España deberá acometer 30 reformas si quiere recibir las ayudas europeas

La entrega del fondo europeo está condicionada a que el Gobierno presente proyectos que vayan en línea con lo que pide Bruselas, y que afecta al empleo, las pensiones, la educación e incluso al modelo territorial
España recibirá 140.000 millones de euros con cargo al nuevo fondo creado por la Unión Europea para salir de la crisis provocada por el coronavirus. De ese dinero, 72.700 millones serán préstamos y el resto ayudas directas, pero solo serán desembolsados si España presenta un plan de reformas que sean coherentes con las recomendaciones que anualmente hace la Comisión Europea.
¿Y cuáles son esas recomendaciones? Pues las que suele publicar el Ejecutivo comunitario tras evaluar los documentos enviados desde el Ministerio de Economía. La última vez que se hizo ese ejercicio fue en mayo pasado, si bien el análisis de la Comisión quedó alterado por la pandemia que en ese momento estaba azotando la Unión Europea.
No obstante, la Comisión recogió algunas de las reformas que España debe hacer para acabar con la brecha de productividad que tiene con la media de los países comunitarios. A saber:
1.- Revisión del sistema de incentivos a la contratación para fomentar el empleo indefinido, especialmente para los trabajadores jóvenes.
2.- Flexibilización de las condiciones laborales, aunque no se especifica en qué sentido.
3.- Fomentar el atractivo de la formación profesional.
4.- Promover la inversión privada.
5.- Impulsar la innovación.
6.- Apoyar la digitalización de las empresas para incrementar su competitividad.
7.- Facilitar la penetración de las energías renovables.
8.- Reducir el consumo de energía de los edificios, tanto públicos como privados.
9.- Invertir en nuevas interconexiones eléctricas con el resto de la Unión.
10.- Desarrollar una infraestructura de combustibles alternativos para que se pueda desarrollar el vehículo eléctrico.
11.- Eliminar la fragmentación y los obstáculos reglamentarios que impiden a las empresas beneficiarse de las economías de escala. Para ello, se recomienda utilizar de forma más activa la Ley de Unidad de Mercado.
12.- Preservar la capacidad del sistema judicial para tratar de forma eficiente los procedimientos de insolvencia.
13.- Cuando las condiciones económicas lo permitan, aplicar políticas fiscales que garanticen la sostenibilidad de la deuda.
14.- Reforzar la capacidad y resiliencia del sistema sanitario.
15.- Centrar la inversión en la transición ecológica y digital.
16.- Fomentar la investigación y la innovación.
Además de esas 16 reformas, en el documento de este año se hace mención a las recomendaciones realizadas en 2019, "que deben tenerse en cuenta". Y en ese análisis se incluían también las siguientes peticiones:
17.- Aumentar la eficiencia del gasto público.
18.- Incentivar, tanto a los trabajadores como a los empleadores, para que inviertan en formación.
19.- Reducir las barreras para la movilidad laboral entre las distintas zonas del país.
20.- Modernizar los servicios públicos de empleo para mejorar su misión como conseguidores de puestos de trabajo.
21.- Reducir el empleo de duración determinada en el sector público.
22.- Invertir en vivienda social.
23.- Promover el emprendimiento y las empresas emergentes.
24.- Asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones a medio y largo plazo con medidas para abordar tanto la adecuación de los ingresos de los futuros jubilados, que constituye el principal reto, como la de la duración y la integridad de sus carreras laborales.
25.- Reformar el sistema educativo para mejorar los resultados y adecuarlo a las necesidades del sector privado.
26.- Eliminar las restricciones regionales a la prestación de servicios, consecuencia de la regulación fragmentada que existe en España.
27.- Invertir en infraestructuras que garanticen un mayor uso del ferrocarril para el transporte de mercancías.
28.- Promover el transporte sostenible y la economía circular.
29.- Reducir la fragmentación del sistema nacional de asistencia al desempleo.
30.- Simplificar el sistema de incentivos a la contratación.
De estas 30 medidas se concluye que el Gobierno de Pedro Sánchez tendrá muy complicado llevar a término el programa suscrito en su día con Unidas Podemos, pues cuestiones como la derogación de la reforma laboral serán prácticamente imposibles, ya que lo que pide Bruselas es precisamente una mayor flexibilidad en materia de empleo.
También provocará dificultades a Sánchez todo lo relativo a la unidad de mercado. El Gobierno está sostenido por una pléyade de partidos regionalistas, nacionalistas e independentistas que difícilmente darán su apoyo a reformas que vayan en la dirección de unificar y reducir las particularidades territoriales, de las que Bruselas abomina, sobre todo en materia de empleo y de barreras a la actividad empresarial.
Entre las reformas de más calado solicitadas sistemáticamente por la Comisión Europea se encuentran la de las pensiones y la educativa, dos cuestiones fundamentales a las que España sigue sin dar una respuesta a medio y largo plazo y que, según Bruselas, lastran la productividad de la economía y ponen en riesgo la viabilidad de las finanzas públicas.
Abrazos,
PD1: En general hay dos tipos de personas: las que dicen que van a hacer cosas y las que hacen cosas. En la vida espiritual nos pasa lo mismo. Hay quien se pone buenos propósitos para no cumplirlos y otros que se los ponen y si no los cumplen, piden perdón y recomienzan la mañana siguiente. Es un comenzar y recomenzar cada día…

21 julio 2020

la japonización de Europa

En eso estamos y más ahora tras el macro paquete de ayudas nuevas…
Abrazos,
PD1: Estos son todos los “ismos”, salvo el cristianismo que no veo… Les encanta saltarse lo bueno y quedarse con lo que no ha funcionado nunca.. Cuántos de estos ismos han sido rebatidos por los filósofos, y cuántos de estos nuevos ismos son absurdos… Un desastre!

20 julio 2020

Nada por ahora...

Como era de prever, no hay ayuda sin condiciones…

Mark Rutte tiene razón

Cualquier ayuda que vaya a recibir España debería estar sujeta a una estricta condicionalidad dirigida a que dejemos de depender de tales ayudas en el futuro

Mark Rutte se ha convertido en el principal villano del nacionalismo español de izquierdas: como el primer ministro neerlandés se ha opuesto a las pretensiones del Gobierno español y como arteramente se tienden a confundir los intereses del Gobierno con los del conjunto de la población, Rutte ha devenido automáticamente enemigo de España. Es lo que suele ocurrir con los ejecutivos incompetentes que ven resquebrajarse su legitimidad: que buscan enemigos externos para cohesionar a sus ciudadanos en torno a ellos y frente a ese enemigo exterior.
Pero a pesar de que el atávico sesgo gregario impulse a muchos españoles a detestar a Rutte, la honestidad intelectual debería llevarnos a apreciarlo, porque su postura es plenamente razonable (del mismo modo que la postura de Sánchez-Iglesias es plenamente irrazonable).
Cualquier ayuda que vaya a recibir España debería estar sujeta a una estricta condicionalidad dirigida a que dejemos de depender de tales ayudas en el futuro (algo que, como ya explicamos, también resultaría beneficioso para España). Máxime cuando, además, parte de estas transferencias será sufragada por Estados como el de los Países Bajos, los cuales bien pueden esgrimir un incuestionable agravio comparativo frente a España. Basten algunos datos para demostrarlo:
1-El gasto público de España y de los Países Bajos en 2019 fue exactamente el mismo: el 41,9% del PIB. Ambas sociedades, pues, poseen un sector público igual de grande.
2-Los Países Bajos, a diferencia de España, extraen de sus ciudadanos suficientes impuestos como para costear la totalidad de ese gasto público: en concreto, sus ingresos fiscales en 2019 fueron del 43,6% del PIB (de modo que amasaron un superávit del 1,7% del PIB). Mientras tanto, los ingresos públicos en España fueron del 39,1% del PIB (de modo que amasamos un déficit del 2,8%). Aunque gastamos lo mismo, ellos lo hacen de manera autosuficiente y nosotros no.
3-La persistencia del déficit español y del superávit neerlandés ha conducido a que nuestra deuda pública cerrara 2019 en el 95,5% del PIB, mientras que la de los Países Bajos lo hizo en el 48,6%. Por eso nosotros necesitamos ser rescatados y ellos tienen músculo financiero para rescatarnos.
4-Debería ser evidente que si España quiere gastar tanto como los Países Bajos, lo que no tiene sentido es que recaude sistemáticamente menos y que se les exija a estos (y a otros Estados como ellos) que le abonen la diferencia. De ahí que España deba o aumentar los impuestos o recortar los gastos para cuadrar sus cuentas a largo plazo. Y, en este sentido, dos áreas esenciales de reforma son justamente aquellas que ha apuntado Rutte: mercado laboral y pensiones.
5-La tasa de paro media de los Países Bajos durante las últimas cuatro décadas ha sido del 5,5%; la de España, del 18%. Una tasa de paro elevada afecta al presupuesto estatal por una doble vía: reduce los ingresos (menor número de contribuyentes) e incrementa los gastos (prestaciones de desempleo). Por eso es necesario reducirla para acabar con el déficit. Los Países Bajos reclaman profundizar en la reforma laboral de 2012 para facilitar la contratación: y es que el coste de indemnización por despido para los empleos indefinidos es de 33 días por año trabajado en España, mientras que en los Países Bajos es de entre 10 y 15 días por año trabajado.
6-Otro agujero negro de nuestra sostenibilidad financiera es el sistema de pensiones, motivo por el cual deberíamos reajustar esa prestación pública. En Países Bajos, la tasa de reemplazo (el porcentaje del último salario que un trabajador cobra en forma de pensión cuando se jubila) dentro del sistema público es del 29%, mientras que en España asciende al 72,3%. Por eso, los neerlandeses necesitan complementar sus pensiones públicas con pensiones privadas fruto de su ahorro: esto es, no solo han de hacer frente a una presión fiscal del 43,6% del PIB, sino adicionalmente ahorrar para su jubilación.
¿Tiene sentido que los Países Bajos subsidien un país que gasta lo mismo que ellos, con pensiones e indemnizaciones por despido relativamente más elevadas, pero con impuestos más reducidos e insuficientes para costear todo ese esquema? ¿Tiene sentido que el sobregasto público español lo costeen los contribuyentes neerlandeses porque aquí ni queremos recortar los desembolsos ni pagar más impuestos?
No, no culpemos a Rutte de nuestros propios problemas: el primer ministro de los Países Bajos solo nos ha instado a resolverlos como condición para recibir su ayuda. Solidaridad no es perpetuar nuestros desequilibrios con la expectativa de cargárselos a nuestros vecinos.
Abrazos,
PD1: Hemos estado en Sevilla casando a mi hijo Javi. Ha sido emocionante ver el amor de la pareja que no se soltaban la mano en ningún momento. El cura se dio cuenta e hizo un sermón muy bonito. Todo salió de película, impresionante y muy bien organizado. Todos nos lo pasamos genial. Les deseo muchos años de felicidad y que vengan muchos hijos…

16 julio 2020

valoraciones de las bolsas

Estaba tentado en escribir sobre el road show del Presidente del Gobierno mendigando para que no haya un condicionado. No lo haré. Todos sabemos que no nos van a regalar nada y que puede que se siga sin aprobar nada este sábado.
Mejor te cuento esto de valoraciones de los mercados:

The Death Of Fundamentals; The Future Of Low Returns

Abrazos,
PD1: Humildad y sencillez frente a la soberbia. Ganan los humildes, la gente sencilla y pierden lo soberbios que son rechazados…

15 julio 2020

dónde invertir si no hay rendimiento en los activos de renta fija



Es difícil contestar. No hay rendimiento alguno en los activos por tipos de interés negativos. Los bonos andan muy bajos, y las bolsas, sobre todo Wall Street y Alemania, muy altas. Sólo queda esperar a un recorte para invertir dinero nuevo…

5 Thoughts on a World with No Yield

The latest JP Morgan Guide to the Markets has an incredible chart showing how yield-starved the fixed income markets are across the developed world:
Around 90% of developed countries have government bond yields of 1% or less. Almost 40% of these countries have negative yields.
Rates are low for a reason. We’re in the midst of a depression which is a deflationary force and central banks are doing their damnedest to keep rates down to be able to fund all of the government spending and keep borrowing rates low.
I don’t pretend to know the path of rates going forward but safe bond yields at these levels are bound to have unintended consequences. Here are some thoughts on what this means for investors:
1. Savers shouldn’t expect much. My online savings account currently offers 1.05% interest but I don’t expect that number to remain above 1% for very long. The Fed has set their short-term benchmark rate at 0% and it sounds like it’s going to stay there for a few years at a minimum.
JP Morgan also shared a chart showing how much you could earn on savings accounts going back to the 1990s:
Not only are current rates likely to lose out to even a hint of inflation but there’s no way they can keep up with spending categories such as education or healthcare where prices have risen faster than the averages for years.
The days of earning 5-6% interest on your savings are over.
2. Borrowers are getting help. Savers are being punished but borrowers are in a position to take on debt at the lowest rates in history:
Once you factor in the tax savings on a mortgage and inflation you’re essentially borrowing for free on a net-real basis these days. If you can get approved for a mortgage or re-fi, you can save some serious money on long-term interest payments.
3. Investible assets have to go somewhere. The stock market can act as an incinerator of investor capital at times, much like it did earlier this year but money has to go somewhere. Sure, everyone could simply sit in cash if they’re worried about the stock market but that’s not a long-term solution, especially at today’s yields.
By keeping interest rates low, the Fed is begging investors to take more risk with their capital. This might be the simplest explanation for the continued strength in the stock market.
4. Historical valuations tools will be harder to use. I know, I know — Ben, are you saying this time is different!?
No, every time is different but in terms of rates, it’s really different this time.
If you’re waiting for valuations to revert back to some magical 15x average CAPE ratio from 1871 you may be waiting for a long time if the low yield environment is here for some time.
The best argument against this line of thinking is a place like Japan where interest rates have been on the floor since 1990. Rates have been low or negative in many European countries for a number of years now too.
My counterargument to that case would be the United States now makes up 55% of the global equity market cap. Fifty percent of all Americans take part in the stock market (it was just 1% of the population in the Great Depression). Americans are on their own when it comes to saving and investing for retirement and we have a much worse social safety net than these other countries.
At the height of the dot-com bubble, the highest stock market valuations in history, investors could still earn 5-6% yields on U.S. Treasuries. That is not the case today.
Valuation is not useless but it does require context.
5. Mini booms and busts may be here to stay. In a world with no safe assets that offer investors a living yield on their investments, where investors are pushed further out on the risk curve, there will likely be more volatility.
The Fed may have taken the Great Depression scenario off the table but it wouldn’t surprise me to see more super-fast bear markets like we experienced in March but also to a lesser degree at the end of 2018.
I wouldn’t be surprised to see more flash crashes or sharp bear markets that recover relatively quickly in the months and years ahead.
I’m still thinking through the many different ways investors and savers can prepare themselves for this situation but I feel safe in labeling this the hardest market environment ever for retirees.
There are no easy options available to investors today.
Abrazos,
PD1: Siempre compasión con el que sufre, con el necesitado, con el que anda solo, con los enfermos, con el duelo de los muertos… Es lo que define a los cristianos que bien lo aprendimos del Señor: mucha compasión…