13 julio 2017

deuda pública primaria

Interesante estudio de la Caixa sobre la evolución de la deuda pública primaria:

El saldo primario: pieza clave para la estabilidad de la deuda pública

La deuda pública en España se sitúa en torno al 100% del PIB desde 2014, 10 p. p. por encima del promedio de los países de la eurozona. Este alto nivel de deuda representa un factor de vulnerabilidad para la economía española, ya que implica que las necesidades de financiación del sector público se mantengan elevadas, y podría limitar el margen de actuación de la política fiscal en un eventual escenario de desaceleración económica. Sin embargo, esto no ha sido siempre así: entre 2005 y 2008, la deuda pública estuvo alrededor del 40% del PIB, unos 30 p. p. por debajo del promedio de la eurozona.
Gran parte de este incremento se debe al mantenimiento de un elevado déficit primario durante los últimos años. A raíz de la crisis, el gasto público aumentó al mismo tiempo que los ingresos públicos se desplomaron. En consecuencia, se registraron unos déficits primarios del orden del 7% del PIB entre 2009 y 2012 (sin tener en cuenta las pérdidas por las ayudas a la banca), 4 p. p. por encima del promedio de los países de la eurozona. Desde entonces, el déficit primario ha disminuido de forma muy notable, hasta alcanzar el 1,5% del PIB en 2016.
Desde 2014, el nivel de deuda se ha estabilizado en torno al 100% del PIB gracias al esfuerzo de reducción del déficit público y a la recuperación económica. Asimismo, el en­­tor­­no de bajos tipos de interés ha permitido rebajar el pago por intereses de la deuda en porcentaje del PIB.
El reto para los próximos años es que la deuda pública inicie una trayectoria descendente. Así, entre 2017 y 2020, el Gobierno prevé que la deuda pública disminuya 1,7 p. p. por año en promedio, hasta situarse en el 92,6% del PIB.Según estas previsiones, el proceso de reducción de la deuda seguirá contando con tres grandes aliados: la buena evolución del PIB, que registrará tasas de crecimiento nominal del orden del 4% anual; la corrección del saldo público primario, que está previsto que alcance un superávit del 2,1% del PIB en 2020, y el mantenimiento de una política monetaria acomodaticia por parte del BCE, que ayudará a mantener el pago por intereses de la deuda en cotas moderadas, en el 2,7% del PIB.2
A más largo plazo, y partiendo del nivel de deuda del 92,6% del PIB en 2020 previsto por el Gobierno, si se mantuviera un superávit primario del 2%, tardaríamos todavía dos décadas para situar la deuda pública por debajo del 60% del PIB.3Además, mantener un saldo primario su­­peravitario de esta magnitud no es sencillo. De hecho, una mirada a los países de nuestro alrededor muestra que un saldo primario superior al 2% no ha sido muy habitual: en­­tre 1980 y 2016, los países de la eurozona tuvieron un su­­perávit primario superior al 2% en un 18% de los casos, y solo Bélgica y Finlandia lograron mantenerlo durante 10 años consecutivos. La importante reducción del déficit pú­­blico es el primer paso para estabilizar las finanzas pú­­blicas, pero devolver la deuda pública a los niveles previos a la crisis requerirá esfuerzo y perseverancia.
1. Previsiones recogidas en la Actualización del Programa de Estabilidad 2017-2020.
2. Los tipos de interés se espera que se recuperen muy gradualmente en los próximos años. Además, el gasto por intereses seguirá en cotas similares a las actuales por la elevada vida media de la deuda (actualmente es de siete años), lo que conlleva que su coste medio tenga mucha inercia.
3. Se alcanzaría en 2036 si el crecimiento nominal del PIB fuera igual al tipo de interés nominal promedio de la deuda.
Como sabes, tenemos todos un severo problema de deuda. Los datos de la Unión Europea (Eurostat) son estos: http://ec.europa.eu/eurostat/documents/2995521/8068939/2-20062017-AP-EN.pdf/dcff0b1e-7ca6-47b5-8019-892b4ab3d449 Sin que Grecia de ningún desglose ¿?
Y para visualizar los tenedores de deuda de otros países:
Así que no valen las discusiones actuales sobre la rebaja de impuestos, en un país que recauda poco, sin hacer el consecuente ajuste de los gastos públicos. Es de locos, pero los políticos no entienden y solo buscan votos. Que burrada!!! Abrazos,
PD1: En Japón, los bancos para buscar rentabilidad recurren a invertir en dólares y la reciente volatilidad de las divisas les debe hacer mucho daño…

LOS TIPOS NEGATIVOS NO SON GRATIS

Una vez más, ha tenido que ser el BIS (Banco de Pagos Internacionales), quien advierta sobre determinados riesgos que la práctica totalidad de autoridades ignoran o al menos no mencionan públicamente.
En esta ocasión el aviso se refiere a la creciente exposición de los bancos japoneses a activos denominados en dólares, sin tener asegurada la financiación permanente en dicha divisa. La actividad esencial de los bancos comerciales consiste en financiarse a corto plazo, principalmente a través de depósitos, e invertir o prestar a medio y largo plazo. Cuanto mayor es la diferencia entre el nivel de los tipos de interés a corto plazo y los tipos a largo plazo, mayor el margen financiero de los bancos.
El Banco de Japón mantiene los tipos a corto plazo en negativo, y su objetivo de los tipos de los bonos soberanos a diez años es del CERO por ciento. En actual tesitura, los bancos japoneses se ven empujados a buscar rentabilidad invirtiendo fuera de las fronteras niponas en activos denominados en otras divisas. Dicha operativa tiene un riesgo evidente, como pone de manifiesto el BIS.
Activos en moneda distinta del Yen de los bancos japoneses a fin del 1T 2017
El total de activos mantenidos en balance por los bancos japoneses en otras divisas alcanza los $2,27 billones (trillones americanos) a finales de marzo de este año. El problema reside en que los bancos japoneses no tienen acceso a financiación minorista en dólares (no tienen depósitos de clientes en dólares), por lo que tienen que acudir a financiación mayorista que puede verse interrumpida en caso de turbulencias financieras o de movimientos bruscos del dólar. Esto fue lo que ocurrió justo después de la quiebra de Lehman: la financiación interbancaria en dólares se secó, imposibilitando a muchos bancos a renovar sus financiaciones en dicha divisa. Los bancos centrales tuvieron que coordinarse para facilitar líneas de financiación en dólares para evitar la quiebra de un elevado número de bancos no americanos. Hoy, el volumen de activos en divisas distintas del yen de los bancos japoneses es más del doble del existente antes del inicio de la crisis financiera. Evidentemente el riesgo actual es muy superior en volumen. A su vez, esta situación pone de manifiesto que las decisiones de la Reserva Federal estadounidense con un impacto directo en la cotización del dólar, tiene efectos mucho más allá de las fronteras americanas. Una subida abrupta del dólar podría provocar serios problemas en determinadas entidades financieras no americanas.
La política monetaria prolongada en el tiempo consistente en distorsionar el nivel de tipos de interés hasta niveles nunca vistos y sólo explicables por la contundencia de la actuación de los bancos centrales tiene graves efectos secundarios. Como cualquier tratamiento, cuanto más tiempo dure la actual política, mayor será el riesgo dañino de dichos efectos perversos. La política de tipos cero (ZIRP) o incluso de tipos negativos (NIRP) lleva a las entidades financieras y al resto de inversores, a asumir más y más riesgos para obtener algo de rentabilidad. En algún momento alguno de los riesgos se acabará materializando. De momento la dosis elevada de liquidez y bajos tipos de interés mantiene anestesiados a los mercados.
PD2: Secreto para ser feliz: darse y servir a los demás, sin esperar que nos lo agradezcan. Tan simple y fácil…
Pero si te olvidas de Dios, si te piensas que solo con darse al prójimo es suficiente, es que no captas todo el escenario. Hay mucha gente que opta por ser muy buena con el prójimo, se dan continuamente…, ¿a costa de abandonar al Señor? Les falta el gran matiz de que le amemos, como nos pidió.