07 marzo 2022

hay que comprar cuando hay pánico

Y en estas circunstancias es lo que hay: miedo al devenir de la guerra, a las consecuencias de la misma, a los precios, al uso de un arma nuclear… Pero todo esto pasa y habrá dejado atrás ventanas de compra por abaratamiento del mercado. Hay que aprovecharlas… Es lo que estamos haciendo hoy, sabiendo que quizás no sea el mínimo hoy y que suframos unas semanas… Pero como inversores del largo plazo, ahora hay precio.

¿Comprar en pánico?

Las pérdidas de 2020 han traído malas memorias a muchos y las ventas han sido contundentes durante esta semana, pero se ha propiciado una oportunidad de inversión

La verdad es que se hace difícil escribir sobre mercados cuando estamos viviendo una situación que muchos pensaban que era imposible y que otros, al repasar la historia de la humanidad, observábamos con preocupación.

Una vez más, la indecisión original de los "Aliados" (igual que en su día con Hitler), con una respuesta ridícula a las acciones de un dictador, nos pone al borde del precipicio y ante el riesgo real de una nueva Guerra Mundial. Las ridículas sanciones que se implementaron, una vez Putin reconoció la independencia de Donbás y Lugansk, no hicieron más que animarle a ir a por un pastel mayor. Su obsesión con volver a crear el gran imperio ruso/soviético no tiene límite y, después de negar lo evidente durante semanas, en 48 horas invadía Ucrania pensando que le iban a recibir igual que en Crimea.

El bloqueo al Banco Central Ruso y la desconexión del sistema Swift de los bancos rusos eran auténticas "bombas económicas"

Pidió al ejército ucraniano que se rindiera, que diera un golpe de estado contra Zelenski y que se unieran a la "Madre Patria Rusia" sin entender que los ucranianos no olvidaban el Holodomor, la hambruna que Stalin provocó en 1932, de manera que el granero de Europa no tenía ni una miga de pan para sus habitantes. Fue una de las mayores masacres de la historia. Si no me creen, les invito a que lo busquen en la enciclopedia. Puede ser que los ucranianos consideren a los rusos sus hermanos, pero hace ya muchos años que votaron por su democracia y el ataque de Rusia es la mayor violación de fronteras internacionales sin provocación desde la Segunda Guerra Mundial.

Este "no paseo triunfal" obligó a Putin a perpetrar un ataque brutal en su camino hacia Kiev. Ante esto, Estados Unidos y Europa han reaccionado con sanciones nunca vistas. Y creo que inesperadas por Putin. El bloqueo al Banco Central Ruso y la desconexión del sistema Swift de los bancos rusos, junto con la exclusión de los valores rusos de todos los índices eran auténticas "bombas económicas".

Los continuos titulares bélicos junto con las potenciales, y aún desconocidas, consecuencias de estas decisiones, han provocado una auténtica hecatombe, principalmente, en las bolsas europeas. Así, los principales índices europeos (Eurostoxx y DAX) se dejaban más de un 10%. En el caso de los principales bancos europeos, ese movimiento era de casi un 20%. Frente a esto, el S&P solo caía un 2%, ayudado por la subida del 11% de los productores de petróleo y por Apple, que representa un 7% del índice y solo caía un 1%. Al mismo tiempo, las entidades financieras americanas "solo" caían un 5% en la semana. Mientras, el trigo se disparaba un 60%, el gas natural más de un 100%, el petróleo se iba por encima de los 115 dólares y el oro y la plata subían un 5%. Las materias primas tenían la mejor semana de su historia.

En estos momentos de pánico se suelen presentar las mejores oportunidades y, si bien en esta ocasión muchas de ellas las representan los valores rusos, Rosfnet, Lukoil, Evraz, que caían más de un 90% con el anuncio de que las van a sacar de los índices, me niego a recomendarles dichos valores. Pero vamos a revisar una idea que en 2020 ya nos funcionó y que creo que puede volver a hacerlo.

En la última semana, al compararlo con su volumen medio, ningún producto en la Unión Europea ha tratado en unas cantidades tan descomunales como los futuros de dividendos. Los niveles muestran un estrés extremo y los precios están ahora muy por debajo del consenso de los analistas. Por ejemplo, para los dividendos de diciembre de 2023 del Eurostoxx, si cortásemos todos los dividendos bancarios un -75% debajo del consenso actual (y todos los demás sectores -10%) aún habría un 2% de descuento frente al consenso. Al igual que en la crisis anterior, el mercado está vendiendo fuertemente y toda la curva se está desplazando hacia abajo: -20% respecto a las cotizaciones de hace tres semanas. Los futuros de dividendos se negociaron en casi 5 mil millones de dólares en todos los vencimientos durante la última semana, 200% por encima de las normas estacionales.

Para diciembre de 2022, los dividendos del índice SX5E pasaron de cotizar 4 puntos por encima del consenso, hace tres semanas, a cotizar ahora 10 puntos por debajo. En comparación con el consenso de los analistas, los dividendos de 2022 están un 10 % por debajo del consenso, las de 2023 están un 20% por debajo y las de 2024 están un 27 % por debajo. ¿Cuál es la principal razón detrás de esto? El pánico. Hay un miedo infernal en el mercado a que el Banco Central Europeo vuelva a prohibir a los bancos pagar dividendos en el 2022, hasta tal punto que múltiples dividendos están tratando muy por debajo del nivel de dividendo anunciado.

El jueves los profesionales lo intentaban comprar, pero el viernes dos bancos lo vendían de nuevo a 1 euro

El mejor ejemplo es Société Générale, que el pasado 10 de febrero anunciaba un dividendo contra los beneficios del 2021 de 1.65 euros por acción. Sin embargo, el miércoles se operaban a 1 euro, puesto que el mercado entendía que era uno de los bancos más afectados por la crisis rusa. Ese mismo día, a través de un comunicado de prensa, el banco francés declaraba lo siguiente:

"Con una ratio CET1 del 13,7% a 31 de diciembre de 2021, es decir, un colchón de unos 470 puntos básicos por encima del requerimiento de capital regulatorio, el grupo dispone de colchón más que suficiente para absorber las consecuencias de un potencial escenario extremo, en el que el grupo quedaría despojado de derechos de propiedad sobre sus activos bancarios en Rusia, con un impacto patrimonial estimado en torno a -50 puntos básicos de la ratio CET1 y sin efecto en el pago del dividendo del ejercicio 2021".

No podían ser más claros reconfirmando su dividendo. El jueves, los profesionales lo intentaban comprar, pero el viernes dos bancos, uno americano y otro europeo, lo vendían de nuevo a 1 euro.

El índice de dividendos bancarios del 2022, con el 75% de los dividendos ya anunciados, se caía de 5,4 en febrero a 3,64. Incluso asumiendo que todos los bancos con cierta exposición a Rusia (BNP, Soc. Gen., ING, UniCrédito e Intesa San Paolo) cancelarán su dividendo (ya anunciado y que va contra los beneficios del 2021), a mí me sale que este índice debería tener un valor de en torno a 3,75 puntos…

Cierto que el Banco Central Europeo ya lo hizo una vez, pero, para que pongan ustedes las cosas en contexto, la deuda externa de Rusia con bancos extranjeros es de 100.000 millones de euros, la de España de 500.000 millones. No creo que el impacto de Rusia sea comparable al del covid y no podría entender que el BCE interviniese, por ejemplo, en el caso de un banco que generó 5.000 millones en 2021, que tan solo paga 1.400 en dividendos y cubre con eficiencia absolutamente todos los ratios requeridos y cuya exposición a Rusia (5 euros) no representa, siquiera, 50 puntos básicos de su capital.

Los dividendos los pueden operar bien en valores individuales, bien en índices. Están cotizados en EUREX y cualquier plataforma les dará el código. En mayo se harán efectivos estos pagos, así que no habrá que esperar mucho para saber el resultado de esta posición.

Las pérdidas de 2020 han traído malas memorias a muchos y las ventas han sido contundentes durante esta semana, pero creo que este pánico propicia una gran oportunidad de inversión. Si les preocupa lo que pueda hacer el Banco Central Europeo, compren los dividendos del 2024, que también cayeron de 5,8 a 3,8, pero, en este caso, tardarán algo más en recuperarse.

Para que lo entiendan, los dividendos del 2022 tienen cierto riesgo regulatorio, los resultados del 2022 podrían afectar a los dividendos del 2023, pero los del año 2024, que han sufrido una caía de más de un 30%, parecen, a día de hoy, una gran apuesta para sus pensiones. Oportunidades así raramente se presentan y suele ser en pánico cuando se hacen las mejores compras.

Abrazos,

PD1: Tenemos que hablar a Dios de los demás, no de uno mismo…