13 mayo 2020

parece que va a ser más profunda la crisis


Nada de V, ya lo intuíamos. Y las bolsas siguen equivocadas por culpa de la masiva creación de dinero nuevo por los bancos centrales que se acabará…
Es una pasada sin precedentes. Un daño que será irreparable:

No puede durar esto mucho más… ¿Luego qué?
En la gestora Schroders siguen plenamente centrados en ofrecer contenidos de relevancia elaborados por algunos de sus mejores especialistas sobre la actual crisis derivada del coronavirus. Uno de los más recientes análisis en este sentido (pueden consultarse todos ellos ) lo firma Keith Wade, economista jefe de Schroders, bajo el título: “Se desvanecen las esperanzas de una recuperación económica en forma de V”.
Por su interés, se reproduce a continuación:
“Los últimos datos económicos han sido impactantes. De hecho, el reto de levantar las restricciones en ausencia de una vacuna contra el Covid-19 conlleva que sea menos probable que experimentemos un rápido repunte de la actividad económica.
Entre los argumentos sobre la falta de material de protección para los trabajadores sanitarios y sobre si los gobiernos fueron demasiado lentos a la hora de reaccionar, las últimas cifras muestran que la pandemia de Covid-19 se está controlando de forma gradual. A su vez, el ritmo de crecimiento de las nuevas infecciones y muertes en todo el mundo está disminuyendo y las curvas se están aplanando. Se están haciendo verdaderos progresos a medida que los confinamientos surten efecto. Sin embargo, mientras que la pandemia disminuye, la preocupación se centra ahora en la salud de la economía, en la que se está poniendo de manifiesto el grave daño causado por las restricciones.
Obtener una imagen precisa y oportuna de la economía es siempre un reto, dado el retraso en la publicación de datos. Sabemos que el mes de marzo fue débil en actividad industrial, las ventas de automóviles y al por menor cayeron en Estados Unidos, la Unión Europea y gran parte de los mercados emergentes. China fue una excepción, ya que la producción y las ventas al por menor rebotaron; sin embargo, esto siguió a caídas significativas en enero y febrero y no fue suficiente para evitar una contracción del 6,8% del PIB en el primer trimestre, el primer descenso registrado. El panorama para el mes de abril todavía no está claro, pero los últimos índices adelantados de gestores de compra (PMI) confirmaron que la actividad entró en caída libre con descensos significativos tanto en el índice de manufactura como en el de servicios. EE. UU., la zona del euro, Japón y el Reino Unido vieron cómo sus PMI compuestos marcaban nuevos mínimos, con sus economías fuertemente impactadas por las restricciones. Sobre esta base, la actual desaceleración es única, tanto por su profundidad como por su velocidad. La caída ha sido dura y rápida, superando a la Crisis Financiera Global en la misma etapa en 2008.
Gráfico: Los PMIs señalan un descenso más profundo que en la Crisis Financiera Global
Fuente: Schroders Economics Group, Markit, 23 marzo 2020

Prueba clave para la política y el sistema bancario

Siempre hemos advertido que el mayor impacto en la actividad económica se registraría durante el actual trimestre. Nuestros pronósticos muestran un descenso significativo de la actividad en el segundo trimestre, con el PIB de EE.UU. contrayéndose en un 22% intertrimestral (no anualizado) por ejemplo, así que los últimos PMIs no deberían provocar revisiones importantes.
Para nosotros, dos factores son clave para el camino de la actividad en el futuro: en primer lugar, la respuesta de los gobiernos y el sistema bancario; en segundo lugar, la velocidad con la que se pueden levantar las restricciones.
Por un lado, a medida que se intensifica la tormenta económica es vital que se pongan en marcha medidas políticas allí donde sea necesario. La caída de la actividad ejercerá una fuerte presión sobre las finanzas corporativas y dará lugar a una importante ola de quiebras y despidos. Aquí es donde los paquetes de apoyo de los gobiernos serán vitales para amortiguar el golpe y evitar que la economía se incline hacia una recesión mucho más profunda. Esta situación pone particularmente en peligro a las empresas más pequeñas que no tienen el mismo acceso al crédito que sus homólogas más grandes. Tanto EE.UU. como el Reino Unido se han movilizado recientemente para aumentar el alcance de sus paquetes de apoyo en este ámbito con el Congreso acordando medidas esta semana, pero todavía hay dudas sobre si las medidas serán suficientes.
Este período también será una prueba clave para el sistema bancario que se espera que continúe aumentando la liquidez. Cabe destacar que al publicar los resultados de JP Morgan la semana pasada, el CEO Jamie Dimon dijo que las compañías estaban usando sus líneas de crédito al doble del ritmo visto en la crisis financiera de 2008. Por otro lado, los bancos han seguido las instrucciones de los gobiernos de cancelar los dividendos y acumular capital para hacer frente a las pérdidas y el sector bancario europeo ha perdido la mitad de su valor en lo que va de año.
En este escenario, no habrá rescates directos de los bancos esta vez. No obstante, al extender la flexibilización cuantitativa (QE) al papel comercial y al crédito corporativo, los bancos centrales como la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra están asumiendo gran parte del riesgo. Al igual que, por supuesto, los gobiernos a través de los planes de garantía de préstamos.

Se desvanecen las esperanzas de una recuperación en forma de V

De cara a predecir cómo la economía mundial se recuperará, hay que tener presente, por un lado, la situación actual y, por el otro, mirar hacia el futuro para ver con qué rapidez se pueden desarrollar estrategias de salida creíbles para el levantamiento de las restricciones. Esto es clave para la forma de la recuperación en cuanto a si obtenemos una V o algo más cercano a una U, o incluso una L. En este sentido, el fuerte rebote, o la recuperación en forma de V, está en duda.
Los países que han adelantado la vuelta al trabajo han visto la aparición de nuevas olas de contagios y están teniendo que buscar un levantamiento gradual de las restricciones. Singapur, por ejemplo, ha registrado un nuevo fuerte aumento de los contagios.
También ha habido indicios de que los consumidores se muestran reacios a volver a los centros comerciales y restaurantes por temor a su salud física y económica. En China, las empresas ofrecen créditos y vales de descuento para atraer a los consumidores, mientras que a los funcionarios del Partido Comunista se les ha pedido que se les vea salir de compras. No sería sorprendente que la precaución de los consumidores fuera una característica de la recuperación mundial, dada la conmoción que ha sufrido la economía y el empleo, lo que atenúa la recuperación. Junto con un consumidor más cauteloso, es probable que veamos un gasto empresarial más lento, ya que la incertidumbre actual inhibirá la voluntad de hacer grandes compromisos de inversión. Un mayor ahorro y una menor inversión reforzarían un escenario de crecimiento más lento y unos tipos de interés más bajos.
La desventaja de la estrategia de supresión es que no crea la “inmunidad de rebaño” generalizada que permitiría volver a la actividad normal sin el riesgo de una nueva ola de contagios. Los análisis de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugieren que sólo entre el 2% y el 3% de la población tiene anticuerpos que muestran que han tenido Covid-19. Los estudios están en curso, pero se necesitaría una cifra más cercana al 60% para corroborar inmunidad generalizada. Por ejemplo, Suecia ha adoptado un enfoque diferente con menos restricciones para lograr la inmunidad y se espera que Estocolmo la logre en pocas semanas. No obstante, a menos que sus socios comerciales también se recuperen, Suecia (al igual que China, Corea y Singapur, que también están saliendo de la crisis), se enfrenta al mismo problema de falta de demanda global.
Teniendo en cuenta este contexto, la presión para levantar los cierres más rápidamente se intensificará a medida que el daño económico se haga más evidente. Sin embargo, nuestra opinión es que la recuperación en forma de V es demasiado optimista y es probable que en nuestra próxima ronda de previsiones revisemos a la baja nuestras perspectivas de crecimiento mundial para 2020. La recuperación será más débil y se retrasará, adoptando una forma más cercana a la de una U. Sin embargo, la esperanza está en que con un levantamiento más gradual de las restricciones la economía mundial debería ser capaz de evitar una segunda ola significativa de contagios y la recesión de doble caída, o escenario en W.

El retorno de la inflación… ¿o la deflación?

¿Cómo será la inflación? Hay cuellos de botella en el sistema como resultado de la interrupción de las cadenas de suministro. Además, se teme que la magnitud del estímulo fiscal y monetario provoque un aumento significativo de los precios en 2021 a medida que la economía mundial se recupere finalmente. También hay serias preocupaciones por el suministro de alimentos, en el que la escasez de mano de obra puede ralentizar las cosechas debido a las restricciones de movilidad.
En esta etapa, sin embargo, vemos pocas perspectivas de inflación. Los precios de las materias primas están cayendo y mantendrán la inflación baja en los próximos meses. Impulsado por el colapso de los precios del petróleo, el índice de materias primas del S&P GSCI ha bajado casi un 50% anual, cerca de la disminución observada durante la Gran Crisis Financiera, cuando el IPC de EE.UU. se volvió negativo en un -2% (véase el gráfico a continuación).
Gráfico: Precios de las materias primas e inflación de Estados Unidos
Fuente: Schroders Economics Group, Refinitiv, 23 marzo 2020
De cara al futuro, es probable que la recesión mantenga la inflación bajo control hasta bien entrado el próximo año, dados los amplios desfases entre el crecimiento y los precios. Durante este período, los riesgos pueden ir en sentido contrario, de manera que se produzca un período de deflación a medida que se abra la brecha de producción y se ejerza una presión a la baja sobre la inflación, que ya está por debajo del 2% en muchas economías. Es evidente que la reducción de la probabilidad de un escenario en V aumenta el tiempo necesario para volver a la tendencia y el riesgo de deflación.

Efectos permanentes de la crisis

Aunque el objetivo de la política es evitar que la pandemia tenga un efecto duradero, la economía que surja de la crisis será diferente. Es probable que los viajes y el turismo, por ejemplo, acusen mayor debilidad, mientras que una mayor tendencia a teletrabajar y hacer las compras online se acelerará a expensas de los minoristas y las tiendas de las principales arterias comerciales. Es probable que las empresas se replanteen las cadenas de suministro y su dependencia de proveedores lejanos. Es muy posible que se prefiera trasladar la producción a lugares cercanos, aunque esto puede significar más automatización en vez de un incremento de la demanda de mano de obra local.
Con el tiempo, el crecimiento de la tendencia puede reestablecerse, pero de manera más inmediata la dislocación dará lugar a un período de actividad más débil a medida que la economía mundial se ajuste a un nuevo equilibrio. Tal como vimos después de la Gran Crisis Financiera, las recesiones importantes pueden tener repercusiones duraderas en la productividad y el crecimiento con efectos adversos en las condiciones de vida. En este entorno, los niveles de deuda pública pueden ser permanentemente más altos.
Planeamos continuar analizando la economía post-Covid-19 en las próximas semanas. Mientras tanto, quisiéramos destacar que hay más malas noticias por venir sobre la economía y la confianza en el apoyo de las políticas se pondrá a prueba, intensificando así la presión para levantar las restricciones. Sin embargo, aunque creemos que la política puede ayudar a las empresas a salvar la brecha financiera, serán las dificultades para diseñar una estrategia de salida exitosa las que retrasen la recuperación y conviertan la V en una U”.

Panorámica de la economía en abril

Schroders ha elaborado su infografía sobre el panorama de la economía global para el mes de abril, en donde advierten que, aunque su escenario principal era una recuperación en forma de V, con probabilidad de una W si había una potencial recaída en otoño, dado que está siendo muy paulatina la vuelta a la normalidad de los asiáticos y las previsiones que tienen otros países sobre la mesa, los economistas han revisado esta previsión. Ahora, la V y la W han perdido peso y han dejado paso a la recuperación en forma de U.
A continuación, se presenta la infografía mensual elaborada por el equipo de Schroders sobre la economía global para abril.
También puede accederse a la infografía para su consulta y descarga .
Abrazos,
PD1: El Evangelio no es una ley que nos oprime. Alguna vez hemos podido caer en la tentación de pensar que los que no son cristianos están más tranquilos que nosotros y hacen lo que quieren, mientras que nosotros tenemos que cumplir una lista de mandamientos. Es una visión de las cosas meramente superficial.
Personalmente, una de mis mayores preocupaciones es que el Evangelio se presente siempre como una buena nueva, una feliz noticia, que nos llene el corazón de alegría y consuelo. La enseñanza de Jesús es exigente, pero se puede, no es un imposible…
Teresa del Niño Jesús nos ayuda a percibirla realmente como una buena nueva, puesto que para ella el Evangelio no es otra cosa que la revelación de la ternura de Dios, de la misericordia de Dios con cada uno de sus hijos, y señala las leyes de la vida que llevan a la felicidad. El centro de la vida cristiana es acoger con reconocimiento la ternura y la bondad de Dios, revelación de su amor misericordioso, y dejarse transformar por dicho amor.
El itinerario espiritual tomado por santa Teresita, el “caminito”, es un auténtico camino de santidad, un camino con cabida para todos, hecho de tal manera que nadie puede desanimarse, ni los más humildes, ni los más pobres, ni los más pecadores. Teresa anticipa así al Concilio Vaticano II que afirma con seguridad que la santidad no es un camino excepcional, sino una llamada para todos los cristianos, de la que nadie debe ser excluido. Hasta el más vulnerable y miserable de los hombres puede responder a la llamada a la santidad.

12 mayo 2020

prima de riesgo


¿Miramos a la prima de riesgo? O es pronto todavía…
En el gráfico de hoy se puede apreciar la evolución de la llamada prima de riesgo de la deuda pública española a 10 años respecto a la de Alemania (línea naranja). También la correspondiente a la deuda pública italiana para el mismo plazo.
Destacan por su altitud los momentos críticos y recesivos coincidentes y posteriores a la crisis del Sistema Monetario Europeo en septiembre de 1992, con la expulsión de éste de la lira italiana y las sucesivas devaluaciones de la peseta entre 1992 y 1995.
Pasados esos malos momentos y con la perspectiva del nacimiento del euro las primas de riesgo se van a cero para, tras la recesión de 2008-2009, volver a subir a los niveles de diez años antes: por encima de los 600 puntos básicos de nuevo en 2012 (aunque en el gráfico por ser de cierres mensuales no se perciba exactamente así). Tras la decidida actuación de Mario Draghi en septiembre de 2012, las primas de riesgo vuelven a bajar.
De nuevo en 2018, por la formación en Italia de un gobierno populista que cuestionaba el proyecto europeo, su prima de riesgo sube a 300 para decender a continuación.
Finalmente la crisis económica provocada por el coronavirus ha vuelto a tensionar las primas de riesgo, sin que, por ahora, hayan ido demasido lejos, aunque la reciente sentencia del Tribunal Constitucional alemán pone en riesgo el que esto vaya a poder seguir siendo así.
¿Hasta que punto el riesgo? Bastante elevado, no solo por lo que tiene de cuestionar los QE del pasado (y quizá terminar obligando al Bundesbank a vender parte de su cartera de bonos alemanes) sino porque siembra dudas sobre la propia arquitectura institucional de la zona euro al no aceptar la corte de justicia alemana la superioridad de la instancia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que ya se había pronunciado sobre la cuestión.
Ayer la Presidenta del BCE, Christine Lagarde, repitió el, ya convertido en mantra de la factoría Draghi, “whatever it takes”, pero desafortunadamente sonaba un poco huero, dadas las circunstancias. A Angela Merkel le corresponderá intervenir, como otras veces, con su peso político, para resolver esta cuestión que no es que pueda afectar más o menos a las primas de riesgo de España e Italia (por ahora no lo ha hecho) sino que pone en cuestión la misma vigencia de los tratados de la Unión.
Primas de riesgo de España e Italia
O seguimos mirando como fluye el dinero de los bancos centrales al mercado de capitales…. ¿Acabará algún día o seguirá así de fuerte? Paciencia que todo tiene su fin. Que los que quieren comprar no se desesperen y tenga paciencia, que todo se andará.  Abrazos,
PD1: Ya sé que no podemos hacer una confesión sacramental todavía. Se podrá el 18 de Mayo que vuelven a abrir las iglesias y se volverá a celebrar culto. Mientras tanto hay que hacer una confesión particular y esperar a que se pueda para hacer una acumulada de las previas sin confesor. Muy interesante lo que dijo el otro día el Papa: concreción para que así haya dolor y arrepentimiento, de ahí la vergüenza. Y no vale lo genérico, lo indefinido. Esto lo sabía yo, que me pasé de confesarme muchos años de soberbio, hasta que un cura me dijo que le especificara el cuándo y el cómo, que era la única forma de luchar contra lo indefinido…

11 mayo 2020

Nos van a ir rescatando poco a poco...


Ya se ha empezado a instrumentalizar:

Rescates en la Eurozona

Un Estado se ve obligado a solicitar asistencia financiera (rescate) a las autoridades europeas cuando no es capaz de financiarse en el mercado emitiendo deuda (bonos y letras) a tipos de interés razonables.
En la última década tres miembros de la Eurozona se han visto obligados a solicitar un rescate a las autoridades europeas: Grecia en 2010, 2011 y 2015, Portugal en 2011 e Irlanda en 2011. En todos estos casos, la financiación otorgada a cada uno de los países ha estado sujeta a determinada condicionalidad, que cada país debía cumplir. Ha permitido a los países rescatados no tener que acudir, durante un tiempo, al mercado a emitir bonos, al tener garantizada la financiación a través de los volúmenes de ayuda financiera acordados en cada rescate.
A partir de 2012, con el famoso "whatever it takes" de Draghi, el BCE abrió la posibilidad de adquirir bonos de un determinado país por cuantía ilimitada a través de los programas OMT (Outright Monetary Trasactions). Como requisito previo, el país que desee que el programa se ponga en marcha debe solicitar un rescate a las autoridades europeas, el cual estará sujeto a condicionalidad. El mero anuncio de la posibilidad de activar los programas OMT fue tan exitoso, que ni siquiera tuvo que ponerse en marcha para que los tipos de interés de la deuda periférica se redujeran sensiblemente.
A partir de 2015, el BCE comenzó a adquirir de forma directa y sistemáticamente bonos soberanos de TODOS los países de la Eurozona, sin ninguna condicionalidad. Eso sí, para que no se pudiese considerar financiación de los Estados por parte del BCE, se estableció la argucia de obligar al BCE a comprar los bonos en la proporción a la participación de cada Estado miembro en el capital del BCE (clave de capital): el 26% en bonos alemanes, el 17% en bonos italianos y el 12% en bonos españoles...
Estas compras por parte del BCE han permitido a los Estados miembros financiarse a tipos de interés ridículos, incluso negativos. Ahora, con la llegada inesperada de la pandemia del COVID-19, las necesidades de financiación adicional de los Estados, especialmente del sur de Europa, se han incrementado sensiblemente.
En el caso de España, si el déficit público de 2020 asciende al 10%, las necesidades de financiación ascenderán a algo más de 200 millardos de euros. España, al igual que Italia, vería subir sensiblemente el tipo de interés exigido por los inversores si no fuera por la contundente actuación del BCE.
El pasado 18 de marzo el BCE aprobó un programa de compra de bonos de 750 millardos de euros en 2020, adicional a los programas que ya había aprobados. De dicha cantidad, casi 80 millardos irán destinados a la compra de bonos españoles y cerca de 120 millardos a la adquisición de bonos italianos. Estas adquisiciones se realizan sin condicionalidad alguna.
Lagarde manifestó su propio "whatever it takes": "No hay límites a nuestro compromiso con el euro. Estamos decididos a utilizar todo el potencial de nuestras herramientas, dentro de nuestro mandato". Con dichas declaraciones el mercado descuenta que, si es necesario aumentar el volumen de compras de bonos, el BCE lo aprobará sin problemas.  
Adicionalmente, el BCE sigue una política de tipos de interés negativos y de barra libre de liquidez a la banca, que empuja a las entidades financieras a adquirir bonos soberanos incluso a rentabilidad cero, al recibir intereses negativos del BCE por pedirle dinero prestado. Reciben préstamos al -1% o al -0,25% del BCE y pueden invertir en Letras del Tesoro españolas al 0% o en bonos italianos a 2 años al +0,65%. Esta política ayuda al beneficio de la banca y permite la financiación de los Estados a tipos artificialmente bajos.
En definitiva, ahora el rescatador es el BCE, además, sin condicionalidad. Las tensiones en los mercados de bonos soberanos volverán cuando los inversores pongan en duda la capacidad del Consejo de Gobierno del BCE de seguir incrementando una y otra vez los programas de compra de bonos soberanos. Por eso es tan relevante el toque de atención manifestado por el Tribunal Constitucional alemán. En cualquier caso, mientras el bazooka del BCE siga con munición, el Tesoro español no tendrá problemas en financiarse.
Lo que hace falta es que haya suficiente dinero y que nuestros hijos y nietos puedan pagarlo…
Abrazos,
PD1: No seguimos un libro, no es una doctrina, es un encuentro diario con el Señor. Es amor, reconocimiento por su grandeza y por habernos creado, y amor a los demás como nos dijo…

08 mayo 2020

¿Llegará la temida inflacion?

Unos son más positivos y no ven problemas de inflación, a pesar del significativo volumen de dinero nuevo creado de la nada de los bancos centrales:

La inflación no vendrá, por ahora

La idea de que pueda regresar la inflación está obsesionando a mucha gente. No es para menos, al ver cómo han crecido los balances de los bancos centrales más importantes de Occidente.

Parece mentira que después de 12 años de intervención continuada de los bancos centrales, con sus QEs consecutivos y reiterados, aún perviva en las mentes la doctrina oficial que rigió su conducta durante décadas y, en especial, entre 1980 y 2008.

Sin embargo, no hay motivo real para la alarma. O no, al menos, a corto plazo. Las fuerzas deflacionarias en acción en este momento son tan potentes que descabezarán cualquier intento de subida de los precios, si es que llegara a producirse. De hecho, por el momento, las expectativas de inflación en EEUU la sitúan para 2030 en un 1%.

La inflación solo sube cuando crece con fuerza el crédito bancario y más si se combina con la espiral “incremento de precios, incremento de salarios”. En la situación actual, en plena depresión económica, el incremento de los salarios es una quimera y el aumento del crédito bancario que se produzca será fruto de las “obras de misericordia” de los gobiernos (merced a sus avales) y no de la ambición por invertir y expandir el negocio o de la propensión al consumo de bienes duraderos. Eso no obsta para que esas obras de misericordia ya estén actuando como fuerza de choque y hayan dado lugar a un aumento anual del crédito comercial e industrial, en marzo y en EEUU, de un 10,37%

Pero, en un futuro que no sea el más inmediato, sí que podría suceder que la inflación resurgiera y no por los motivos relacionados con el aquí y ahora de las políticas de los bancos centrales. Si, como parece probable, una vez pasadas las estrecheces de la pandemia, se produce una nueva fase, mucho más acelerada, de desglobalización, ahí podría empezar a reaparecer esa inflación (medida por el IPC) que ha estado ausente de nuestros radares durante tantos años.

¿Por qué? Porque la desglobalización, con sus fenómenos de relocalización/reindustrialización asociados, hará que tanto en EEUU como en Europa se lleven a cabo grandes inversiones que exigirán financiación crediticia a la vez que aumentará en paralelo el poder negociador de los asalariados. Las grandes plataformas de éstas dos últimas décadas, desde Amazon a Apple, no tendrán tan fácil imponer su comportamiento monopsónico en el mercado laboral mundial, lo que llevará a un incremento de los salarios y al consiguiente aumento de los precios. Con o sin espiral alcista.

De ahí probablemente pueda venir la nueva “onda larga de crecimiento” de la economía mundial, aunque en esa fase expansiva el PIB de los grandes países y bloques económicos crezca más que el comercio mundial, lo que resultará muy llamativo, tras habernos acostumbrado durante treinta años a que sucediera justamente lo contrario. Tan llamativo como ha resultado que la inyección de liquidez de la última década no haya provocado inflación. Y como resultará también cuando ésta, con la desglobalización, reaparezca.

Abrazos,

PD1: Otros son más temerosos y se temen que la inflación estropee más las cosas en esta crisis intensa que vivimos…

Is Inflation Coming Back?

PD2: San Marcos dejó muy claro el resumen del evangelio justo antes de la Ascensión:

“En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien”.

Especificó con nítida claridad quien se salvará y quién se condenará. Lo dejó al albur de la fe. Toda nuestra vida hemos experimentado la fe de una manera u otra. El Señor nos ha ido buscando siempre. Nosotros, con nuestra libertad, la hemos acogido o no. Luego en otro pasaje nos recordó la importancia de las obras. La fe no basta solamente, hace falta el amor: las obras de la fe…

Nosotros no podemos solos. Es el Espíritu Santo el que nos ayuda ahora y siempre. ¿Cómo sería posible que en 2000 años, un conjunto de 12 hombres sencillos, sin estudios, pudieran extender el evangelio a los miles de millones de personas que se declaran católicos hoy en día? Nosotros nos dejamos para ser meros instrumentos, aunque, con nuestra torpeza, solemos incordiar. Pero somos vitales en esta tarea…

07 mayo 2020

largo compás de espera en las bolsas

Del que solo saldremos en función de lo que hagan los bancos centrales, grandes impulsores de los mercados…

Bank Of America: Buying Stocks Here Only Makes Sense If The Fed Is Buying Them Too

Abrazos,

PD1: Estos días de confinamiento he podido comprobar lo muy distintas que son ambas generaciones, la de los hijos y la de los padres. Pero aún y todo, nos hemos llevado muy bien estos días. Hemos vivido el matrimonio con chicos de 26, 25, 22, 15 y 14 años (tres mujeres y dos varones), echando mucho de menos a dos hijos casados, y a otros dos que, por trabajo, andan en Italia y Holanda. Y por supuesto, a mis 8 nietos y medio…

Han currado como leones. Durante la semana era impresionante ver el espíritu de trabajo que había en casa. Cada uno en su cuarto trabajando. Las niñas pequeñas en el comedor atendiendo a las clases del colegio, mi mujer currando como una loca. Ha sido muy intenso el ritmo de trabajo (yo me sigo despertando al alba para que me de tiempo a todos mis quehaceres…). Y cada fin de semana aprovechábamos para descansar y orearnos, haciendo cosas distintas…

No hemos tenido bronca alguna. Los chicos son muy buenos y han ayudado mucho. Han hecho planes con amigos por Internet, han visto películas, no muchas, han jugado entre hermanos. Nos hemos tomado algún whiskey que otro. Han cocinado y creo que se lo han pasado mejor de lo que se esperaban… (quizás no debemos preguntarles)

Los padres hemos tenido mucha mano derecha para evitar los momentos de letargo y aburrimiento. Los fines de semana hemos promovido de todo, desde unas olimpiadas deportivas, pasando por viajes virtuales, donde a cada hijo le tocaba cocinar comida de un país distinto, con música de ese país, con concurso de nombres ilustres de esos países… Hemos jugado al ping pong en el comedor, al padel en un jardín de 5 metrosx5metros, hemos pateado, jugado al baloncesto, jugado al voleibol… Probablemente nos odien los vecinos, ya que hemos hecho bastante ruido. Hemos aplaudido todos los días a las 20:00, y celebrado la Misa a las 20:05 por Internet (algo que varios de ellos no estaban acostumbrados)… Y sobre todo, hemos hablado y hablado, mucho palique, mucho contarnos nuestras cosas, que es de lo que trata la familia…

Y bastantes risas, hemos hecho todas las tonterías del mundo que se nos iban ocurriendo, pero de buen rollo, sin meternos con nadie, sin reírnos de nadie, sin hablar mal de nadie (solo de los políticos, de los que estamos muy hartos).