Las tendencias las lees en el blog. Las estrategias, dónde invertir, lo cuento a los amigos.
13 mayo 2020
parece que va a ser más profunda la crisis
Prueba clave para la
política y el sistema bancario
Se desvanecen las
esperanzas de una recuperación en forma de V
El retorno de la inflación…
¿o la deflación?
Efectos permanentes de la
crisis
Panorámica de la economía
en abril
12 mayo 2020
prima de riesgo
11 mayo 2020
Nos van a ir rescatando poco a poco...
Rescates en la Eurozona
08 mayo 2020
¿Llegará la temida inflacion?
Unos son más positivos y no ven problemas de inflación, a pesar del significativo volumen de dinero nuevo creado de la nada de los bancos centrales:
La inflación no vendrá, por ahora
La idea de que pueda regresar la inflación está obsesionando a mucha gente. No es para menos, al ver cómo han crecido los balances de los bancos centrales más importantes de Occidente.
Parece mentira que después de 12 años de intervención continuada de los bancos centrales, con sus QEs consecutivos y reiterados, aún perviva en las mentes la doctrina oficial que rigió su conducta durante décadas y, en especial, entre 1980 y 2008.
Sin embargo, no hay motivo real para la alarma. O no, al menos, a corto plazo. Las fuerzas deflacionarias en acción en este momento son tan potentes que descabezarán cualquier intento de subida de los precios, si es que llegara a producirse. De hecho, por el momento, las expectativas de inflación en EEUU la sitúan para 2030 en un 1%.
La inflación solo sube cuando crece con fuerza el crédito bancario y más si se combina con la espiral “incremento de precios, incremento de salarios”. En la situación actual, en plena depresión económica, el incremento de los salarios es una quimera y el aumento del crédito bancario que se produzca será fruto de las “obras de misericordia” de los gobiernos (merced a sus avales) y no de la ambición por invertir y expandir el negocio o de la propensión al consumo de bienes duraderos. Eso no obsta para que esas obras de misericordia ya estén actuando como fuerza de choque y hayan dado lugar a un aumento anual del crédito comercial e industrial, en marzo y en EEUU, de un 10,37%
Pero, en un futuro que no sea el más inmediato, sí que podría suceder que la inflación resurgiera y no por los motivos relacionados con el aquí y ahora de las políticas de los bancos centrales. Si, como parece probable, una vez pasadas las estrecheces de la pandemia, se produce una nueva fase, mucho más acelerada, de desglobalización, ahí podría empezar a reaparecer esa inflación (medida por el IPC) que ha estado ausente de nuestros radares durante tantos años.
¿Por qué? Porque la desglobalización, con sus fenómenos de relocalización/reindustrialización asociados, hará que tanto en EEUU como en Europa se lleven a cabo grandes inversiones que exigirán financiación crediticia a la vez que aumentará en paralelo el poder negociador de los asalariados. Las grandes plataformas de éstas dos últimas décadas, desde Amazon a Apple, no tendrán tan fácil imponer su comportamiento monopsónico en el mercado laboral mundial, lo que llevará a un incremento de los salarios y al consiguiente aumento de los precios. Con o sin espiral alcista.
De ahí probablemente pueda venir la nueva “onda larga de crecimiento” de la economía mundial, aunque en esa fase expansiva el PIB de los grandes países y bloques económicos crezca más que el comercio mundial, lo que resultará muy llamativo, tras habernos acostumbrado durante treinta años a que sucediera justamente lo contrario. Tan llamativo como ha resultado que la inyección de liquidez de la última década no haya provocado inflación. Y como resultará también cuando ésta, con la desglobalización, reaparezca.
Abrazos,
PD1: Otros son más temerosos y se temen que la inflación estropee más las cosas en esta crisis intensa que vivimos…
Is Inflation Coming Back?
PD2: San Marcos dejó muy claro el resumen del evangelio justo antes de la Ascensión:
“En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo: «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien”.
Especificó con nítida claridad quien se salvará y quién se condenará. Lo dejó al albur de la fe. Toda nuestra vida hemos experimentado la fe de una manera u otra. El Señor nos ha ido buscando siempre. Nosotros, con nuestra libertad, la hemos acogido o no. Luego en otro pasaje nos recordó la importancia de las obras. La fe no basta solamente, hace falta el amor: las obras de la fe…
Nosotros no podemos solos. Es el Espíritu Santo el que nos ayuda ahora y siempre. ¿Cómo sería posible que en 2000 años, un conjunto de 12 hombres sencillos, sin estudios, pudieran extender el evangelio a los miles de millones de personas que se declaran católicos hoy en día? Nosotros nos dejamos para ser meros instrumentos, aunque, con nuestra torpeza, solemos incordiar. Pero somos vitales en esta tarea…
07 mayo 2020
largo compás de espera en las bolsas
Del que solo saldremos en función de lo que hagan los bancos centrales, grandes impulsores de los mercados…
Bank Of America: Buying Stocks Here Only Makes Sense If The Fed Is Buying Them Too
Abrazos,
PD1: Estos días de confinamiento he podido comprobar lo muy distintas que son ambas generaciones, la de los hijos y la de los padres. Pero aún y todo, nos hemos llevado muy bien estos días. Hemos vivido el matrimonio con chicos de 26, 25, 22, 15 y 14 años (tres mujeres y dos varones), echando mucho de menos a dos hijos casados, y a otros dos que, por trabajo, andan en Italia y Holanda. Y por supuesto, a mis 8 nietos y medio…
Han currado como leones. Durante la semana era impresionante ver el espíritu de trabajo que había en casa. Cada uno en su cuarto trabajando. Las niñas pequeñas en el comedor atendiendo a las clases del colegio, mi mujer currando como una loca. Ha sido muy intenso el ritmo de trabajo (yo me sigo despertando al alba para que me de tiempo a todos mis quehaceres…). Y cada fin de semana aprovechábamos para descansar y orearnos, haciendo cosas distintas…
No hemos tenido bronca alguna. Los chicos son muy buenos y han ayudado mucho. Han hecho planes con amigos por Internet, han visto películas, no muchas, han jugado entre hermanos. Nos hemos tomado algún whiskey que otro. Han cocinado y creo que se lo han pasado mejor de lo que se esperaban… (quizás no debemos preguntarles)
Los padres hemos tenido mucha mano derecha para evitar los momentos de letargo y aburrimiento. Los fines de semana hemos promovido de todo, desde unas olimpiadas deportivas, pasando por viajes virtuales, donde a cada hijo le tocaba cocinar comida de un país distinto, con música de ese país, con concurso de nombres ilustres de esos países… Hemos jugado al ping pong en el comedor, al padel en un jardín de 5 metrosx5metros, hemos pateado, jugado al baloncesto, jugado al voleibol… Probablemente nos odien los vecinos, ya que hemos hecho bastante ruido. Hemos aplaudido todos los días a las 20:00, y celebrado la Misa a las 20:05 por Internet (algo que varios de ellos no estaban acostumbrados)… Y sobre todo, hemos hablado y hablado, mucho palique, mucho contarnos nuestras cosas, que es de lo que trata la familia…
Y bastantes risas, hemos hecho todas las tonterías del mundo que se nos iban ocurriendo, pero de buen rollo, sin meternos con nadie, sin reírnos de nadie, sin hablar mal de nadie (solo de los políticos, de los que estamos muy hartos).








