26 octubre 2018

acciones españolas


Un cliente me pregunta desesperado por cuatro valores españoles que tenía y que quería saber qué hacer, pero que quería vender. Te copio mi respuesta por si es de tu interés:
BBVA: A estos precios no debes venderlas. Empieza a vender a los 7 euros y limpia todas a los 8 euros, aunque pueden faltar varios meses/años.
SANTANDER: todas fuera a 6 euros (aunque que pasen de 4 euros actuales a 6 euros para su venta, es una subida de un 50% que dudo mucho se vaya a producir en el medio plazo, en los próximos 3 años):
Aunque en ambos bancos se pueden ver todavía más bajo, a los mínimos de 2008 y sufrirás más todavía…
TELEFONICA: Debes venderlas cuando rebote, sin ser muy ambicioso. Nunca, te aseguro que nunca, volverán a estar donde estuvieron… Confórmate con un rebote que las saque de estos suelos…, quizás empieza a vender en 8 euros y termina en 10 euros, si es que llega algún día, algo muy poco probable:
El problema de las cotizaciones de los años antes de la crisis de 2008, es que no son representativas, ya que España era otro país, y sus empresas valían otra cosa, y se tardarán decenios, si es que lo vemos algún día, en volver a esos precios viejos… Ahora valen lo que valen y no tienen muy buenas perspectivas de mejorar…
IBERDROLA: Yo las vendería ya, a estos precios, con cierta prisa:
Lo que sí debes saber es que hay vida al margen de los valores españoles, hay muchas posibilidades por ahí fuera. Y eso que has tenido suerte de no tener inversiones en Banco Popular, OHL, Pescanova, DIA, Abengoa y demás…, que ha sido todavía peor.
A largo plazo, con la situación de deudas de la economía española, con gobiernos populistas, con los nacionalismos, con la estructura productiva (sin apenas industria), con el problema de las pensiones, con tantas subvenciones y los costes de las Comunidades Autónomas, con el poco sentido común y poca sensatez que tienen los gobernantes, es mejor invertir en otros países… Un fuerte abrazo
PD1: A más largo plazo, estos valores están en ruina total:
BBVA:
Santander:
Telefonica:
Iberdrola: La única que se ha salvado…
Y sólo un impulso económico tendencial, largo en el tiempo, las podrá sacar de este marasmo que viven. Una recuperación como la vivida de 2000 a 2006, que se repitiera, que no se va a repetir, un rebote como el logrado desde 2012 a 2015 fruto de estímulos, que no van a llegar… España es otro país muy distinto al de antes de la crisis y los precios son lo que son y sus perspectivas siguen funestas…
PD2: Hoy vivimos unos tiempos en que nuevas enfermedades mentales alcanzan difusiones insospechadas, como nunca había habido en el curso de la historia. El ritmo de vida actual impone estrés a las personas, carrera para consumir y aparentar más que el vecino, todo ello aliñado con unas fuertes dosis de individualismo, que construyen una persona aislada del resto de los mortales. Esta soledad a la que muchos se ven obligados por conveniencias sociales, por la presión laboral, por convenciones esclavizantes, hace que muchos sucumban a la depresión, las neurosis, las histerias, las esquizofrenias u otros desequilibrios que marcan profundamente el futuro de aquella persona.
«Convocando Jesús a los Doce, les dio autoridad y poder sobre todos los demonios, y para curar enfermedades» (Lc 9,1). Males, éstos, que podemos identificar en el mismo Evangelio como enfermedades mentales.
El encuentro con Cristo, que es la Persona completa y realizada, aporta un equilibrio y una paz que son capaces de serenar los ánimos y de hacer reencontrar a la persona con ella misma, aportándole claridad y luz en su vida, bueno para instruir y enseñar, educar a los jóvenes y a los mayores, y encaminar a las personas por el camino de la vida, aquélla que nunca se ha de marchitar.